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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2008

Distorsiones burdas, metodologa chapucera e informacin tendenciosa
De cmo el New England Journal of Medicine infravalor el nmero de muertos civiles iraques

Andrew Cockburn
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Casi cinco aos de destruccin en Iraq y cada vez resulta ms clara la ortodoxa regla general seguida para calcular las tablas estadsticas sobre el nmero de vctimas civiles: cualquier cifra que aparezca ser sustancialmente inferior a la calculada por los investigadores de la Universidad Johns Hopkins en sus estudios de 2004 y 2006 (1). Sus hallazgos, publicados en The Lancet (2) tras concienzudas revisiones y basados en la metodologa ms ortodoxa a partir de muestras transversales, estimaban que la cifra de muertes en 2006, tras la invasin, era de 655.000. Como era de predecir, este espantoso clculo motiv un gritero de injurias ignorantes de gentes con intereses propios, hasta del mismo de George Bush (inverosmil) y de Tony Blair.

Ahora se nos ofrece una nueva valoracin recopilada por el Ministerio iraqu de Sanidad bajo el patrocinio de la OMS y publicado en el, en otro tiempo serio, New England Journal of Medicine (NEJM), estimando en 151.000 el nmero de iraques asesinados, directa o indirectamente, por George Bush y sus serviciales verdugos, cifra bastante ms baja que las ltimas estimaciones de la Johns Hopkins. Debido a su adhesin al gobierno citado anteriormente, esa cifra ha sido acogida con respetuosa atencin en las noticias de prensa y con denuestos hacia al esfuerzo de la Hopkins al haber sido su metodologa objeto de crticas, como el New York Times recordaba a los lectores,

Sin embargo, como una lectura cuidadosa e informada deja clara, es el nuevo informe el culpable de mtodos chapuceros y de informacin tendenciosa evidentemente inspirados por el deseo de desacreditar los espantosos hallazgos de la Hopkins, que, segn concluye triunfalmente el estudio del NEJM: sobrestim considerablemente el nmero de muertes violentas. Mientras que la Johns Hopkins inform especialmente de que la mayora de las muertes producidas tras la invasin se deban a la violencia, el NEJM presenta la reconfortante valoracin de que slo una sexta parte de las muertes acaecidas en ese perodo fueron consecuencia de la violencia.

Entre los muchos aspectos confusos de ese nuevo informe, el ms fundamental es la borrosa distincin entre el mismo y la investigacin que trata de desacreditar. El proyecto de la Johns Hopkins tena como objetivo recoger la cifra de exceso de muertes, debidas a todo tipo de causas, a lo largo del perodo posterior a la invasin de marzo de 2003, comparndolo con la tasa de muertes anterior a la invasin, ofreciendo as la cifra de personas que murieron a causa de la invasin de Bush. Post hoc, propter hoc (3). Por otra parte, este nuevo estudio busca explcitamente recoger slo las muertes por violencia, imponiendo, desde el principio, una medida de subjetividad sobre los hallazgos. Por ejemplo, el nio que muere porque el ambulatorio de salud ha sido saqueado como consecuencia de la invasin, cuenta como vctima de la guerra o no? El asesor estadstico de CounterPunch, Pierre Sprey, reaccion tras leer el documento completo del NEJM diciendo: No dicen que estn comparando enteramente tasas distintas de mortalidad. Eso no es ciencia, es poltica.

Superficialmente al menos, tanto el equipo de la Hopkins como el del nuevo estudio siguieron la misma metodologa al realizar sus investigaciones: entrevistar a una muestra aleatoria de familias sacadas de grupos de casas seleccionadas al azar por todo el pas, entrevistando al cabeza de familia. Mientras el equipo de la Johns Hopkins peda certificados de muerte para confirmar las muertes y su causa, el estudio del NEJM no haca tal peticin. Su investigacin se bas en una muestra de 9.345 hogares, mientras que el informe de 2006 de la Johns Hopkins se elabor a partir de una muestra de 1.849 hogares. Las noticias sobre el estudio del NEJM han expresado mucho respeto hacia el hecho de que su muestra fuera mayor, lo que, segn asumieron informadores desinformados, era un indicador de que era ms exacta. En realidad, como los documentos de sus propios encuestadores podan haberles dicho, ms all de un cierto punto, el tamao de una muestra influye cada vez menos en la exactitud de la informacin, lo que aumenta la exactitud es un factor de la raz cuadrada de la proporcin entre las dos.

Sin embargo, mucho ms importante que el tamao de la muestra es el grado en el que la muestra es verdaderamente aleatoria y representativa de toda la poblacin, y aqu es donde surge la primera de las muchas cuestiones serias sobre el esfuerzo del NEJM. Como los mismos autores admiten, no llegaron a visitar a una proporcin importante de los grupos originales seleccionados: De los 1086 grupos originariamente seleccionados, 115 (un 10%) no se visitaron por problemas de seguridad, significando con esto que estaban inconvenientemente situados en la provincia de Anbar, en Bagdad y en otras dos zonas peligrosas para hacer visitas (especialmente para los empleados gubernamentales de un ministerio bajo control chi.) Aunque pueden entenderse esas reticencias una persona del grupo fue en efecto asesinada durante la investigacin-, significa tambin que fueron excluidas de la investigacin zonas que tenan un nmero muy alto de vctimas.

Para llenar el vaco, los investigadores acudieron a las cifras avanzadas por el Iraq Body Count (IBC), una entidad con sede en el Reino Unido que confa completamente, para recopilar sus cifras, en la informacin que aparece en los peridicos sobre muertes de iraques. Debido a la poltica del IBC de publicar las cifras mnimas y mximas, que actualmente oscilan [segn ellos] entre 80.419 y 87.834, sus cifras conllevan un aire engaoso de precisin cientfica. Como el mismo grupo acepta con facilidad, la estimacin resulta incompleta ya que omite las muertes que no aparecen en los peridicos, una cifra que es probablemente alta en una sociedad tan violentamente catica como es la de Bagdad de hoy en da, y ms alta an fuera dicha ciudad, donde los periodistas se pueden mover con muchas ms dificultades.

Sin embargo, el estudio del NEJM adopt felizmente una frmula por la cual comparaban la ratio entre las cifras de la provincia que visitaban con la cifra del IBC para esa provincia, y despus utilizaban esa ratio para ajustar sus propias cifras a los lugares donde no se haban atrevido a aparecer. Es interesante sealar que la ltima lnea de la tabla de la pgina 6 del Apndice Adicional al informe: Ajustes para grupos a los que no se accedi utilizando los datos de IBC, revela que al utilizar las dudosas cifras del Body Count para llenar los vacos de sus datos en Bagdad, la frmula que emplean actualmente revisa a la baja la tasa de muertes violentas en lo que denominan como provincias de baja mortalidad.

Un prrafo del resumen publicado del informe, inocuamente titulado Ajustes de las Desviaciones del Informe contiene una confesin implcita de la subjetividad con la que los autores llegan a sus conclusiones. Como Sprey seala: Dicen que la tasa total, al informar de las muertes, era de un 62%, pero no explican realmente cmo llegan a esa cifra. Les Roberts, uno de los autores principales de los estudios de la Johns Hopkins, ha comentado: Confirmamos las muertes con certificados de muerte, ellos no. Como los entrevistadores del estudio del NEJM trabajaban para una de las partes en el conflicto [el gobierno patrocinado por EEUU], es probable que hubiera gente que no quisiera admitir que se haban producido muertes violentas delante los trabajadores del estudio.

El NEJM cita como esfuerzo realizado para confirmar la informacin que, para validar la informacin dada por los cabezas de familia, se entrevistaba tambin a las hijas del hogar en cuestin sobre cualquier muerte producida entre sus hermanos. De nuevo, este dato abunda en contradicciones, especialmente en los informes de hermanos sobre las muertes anteriores y posteriores a la invasin, contradicciones lo suficientemente graves como para que los resultados de esas entrevistas no se agregaran a los clculos utilizados para determinar las conclusiones del informe.

Otras evidencias de valoraciones tendenciosas aparecen en la seccin inspidamente titulada Tipos de Respuestas, en la cual los autores informan que De los hogares que no respondieron, el 0,7% estaba ausente desde haca un largo perodo de tiempo, y el 1,1% de los hogares estaban vacos. Dadas las condiciones actuales en Iraq, es muy probable que las casas estn vacas o sus propietarios ausentes durante largos perodos porque algo horrible sucedi all: i.e. tasas de mortalidad mucho ms altas. En efecto, como seala Sprey, los autores no hicieron ningn esfuerzo para reflejar esto en sus conclusiones.

Como estadstico, Sprey se siente ms que ofendido por las barbaridades cometidas bajo el ttulo Anlisis Estadstico del informe del NEJM, donde se afirma: Se utilizaron procedimientos articulados para crear intervalos robustos de confianza. El intervalo de confianza citado en el informe es de 104.000 a 223.000, con un grado de incertidumbre de un 95%. Esto no significa, como mucha gente no experta asume, que haya un 95% de posibilidades de que la cifra real se encuentre entre esos dos nmeros.

Sprey explica el significado verdadero de la forma siguiente:

Si se hubiera ido y se hubiera hecho el mismo estudio mil veces utilizando los mismos mtodos y el mismo tamao de muestra, pero en hogares diferentes, entonces ocurrira que 950 de esos estudios llegaran a una cifra entre 104.000 y 223.0000. Pero la articulacin a la que se refieren es sencillamente un procedimiento por el cual no se puede confiar en los datos para valorar el intervalo de confianza.

En Anlisis Estadstico admiten que su intervalo de confianza es simplemente un clculo basado en sus conjeturas numricas cuantificando el alcance desconocido de las tres incertidumbres clave en su investigacin: las tasas reales de mortalidad en los grupos que no se atrevieron a visitar; el porcentaje de muertes no informadas de su muestra; la proporcin de la poblacin iraqu que ha huido desde que se produjo la invasin. Por eso, no es ms que una conjetura informatizada en la que el intervalo de confianza podra utilizarse sin necesidad de los desperdigados datos actuales de su investigacin. Todo esto aparece en agudo contraste con el equipo de la Johns Hopkins, que us rigurosamente los datos de su investigacin para calcular su intervalo de confianza. Llamarlo robusto es sencillamente una vergenza. No es robusto, no es ms que una especulacin.

Otra confirmacin ms de la inutilidad esencial del esfuerzo del NEJM es que llega a la increble conclusin de que en el curso de la ocupacin no ha habido aumento en las tasas de muertes violentas entre la poblacin iraqu. Como Iraq se ha ido convirtiendo en una sangra bestial durante ese perodo, resulta obvio para la inteligencia ms humilde que las muertes violentas tienen que haber aumentado. En efecto, Iraq Body Count le sigue la pista a la misma tasa de aumento que la investigacin de la Hopkins, mientras que el NEJM la coloca en un mero 7% en los ltimos aos. Como Roberts seala: Encontraron una tasa estable aproximada de violencia durante el perodo de 2003 a 2006. Los datos de la morgue de Bagdad, los datos de los entierros en Nayaf, los datos de los ataques del Pentgono y nuestros datos, todos muestran un aumento espectacular en 2005 y 2006.

Esas distorsiones suponen cuando menos una sorpresa al examinar la pgina 6 del apndice complementario, una tabla instructiva que revela que los 279 hombres y mujeres encargados de recoger los datos para la investigacin trabajaron bajo la supervisin de no menos de 128 editores y supervisores centrales, locales y de campo. Los supervisores ms importantes fueron enviados a Ammn para un curso de formacin, aunque no se ha explicado la razn por la cual el gobierno decidi enviar a sus propios funcionarios al extranjero para que se formaran, a menos, desde luego, que algn otro gobierno quisiera meter mano en el asunto.

Finalmente, est la cuestin de por qu el New England Journal of Medicine ha prestado su imprimtur a este frrago. En otro tiempo, bajo el gran editor Marsha Angell, fue un medio que no senta ningn miedo a tocarle las narices al poder. Especialmente, Angell se neg a satisfacer las mendacidades de las compaas farmacuticas, ganndose as su enemistad para siempre. Evidentemente, ha cambiado mucho, como nos recuerda el anuncio de reclutamiento del ejrcito de EEUU en la pgina de inicio del actual New England Journald.

N. de la T.:

  1. Estudios elaborados por la Escuela de Sanidad Pblica Bloomberg, de la Universidad Johns Hopkins

  2. Vase la traduccin del informe de The Lancet al espaol en:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=39504

  1. Post hoc, propter hoc: expresin latina que significa despus de, como consecuencia de.

  2. Imprimtur: Declaracin oficial por la jerarqua de la iglesia catlica de que una obra literaria est libre de error en materia de doctrina y moral catlica. Se utiliza en el lenguaje poltico para indicar que un programa o cualquier otro documento tiene el beneplcito de una instancia considerada importante

Andrew Cockburn es autor de Rumsfeld: His Rise, Fall and Catastrophic Legacy.

Enlace con texto original en ingls:

http://www.counterpunch.org/andrew01122008.html



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