Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2008

La ventaja competitiva de la opacidad off-shore

Juan Hernndez Vigueras
TEMAS para el Debate


En febrero 2007, el FMI informaba que la banca de Andorra es "sana" pero el Banco de Espaa no haba conseguido alcanzar acuerdos de supervisin con el INAF ( Institut Nacional Andorr de Finances) "debido a las restricciones para el acceso de los supervisores de los bancos extranjeros a la informacin nominativa de los clientes de esos bancos "; es decir, el secreto bancario est blindado por las autoridades, un dato que el Fondo se limita a resear (IMF Country Report N 07/69. Andorra: Assessment of Financial Sector Supervision and Regulation). Y esto es corroborado por muchos otros datos que muestran el paradjico estatus europeo de Andorra, Suiza, Liechtenstein y dems parasos fiscales del entorno.

Todos ellos asociados a la Unin Europea pero no integrados; una situacin que acenta para los Estados miembros la vulnerabilidad derivada de la inexistencia de una autoridad supervisora sobre los bancos europeos (el BCE se ocupa de la moneda) y los mercados de valores y para la prevencin comunitaria del blanqueo de dinero sucio, un tema que hemos analizado en el libro La Europa opaca de las finanzas-Y sus parasos fiscales offshore (Icaria, Barcelona, 2008). Dada esa carencia institucional del "espacio financiero europeo", son los organismos de los veintisiete Estados miembros quienes afrontan la vigilancia de las filiales y entidades de sus bancos y grupos empresariales domiciliados en los centros financieros extraterritoriales, intentado controlar al menos la evasin fiscal, lograr la persecucin de la delincuencia financiera y contrarrestar otras consecuencias negativas de esas "zonas sin ley".

El referido informe del Fondo tambin registra que la retencin fiscal sobre los intereses bancarios, en aplicacin de la Directiva europea sobre fiscalidad del ahorro particular conforme al acuerdo bilateral de Andorra con la Comisin europea, ha llevado a un desvo de los clientes hacia los seguros de vida ligados al ahorro, que han crecido para eludir ese control sobre los depsitos bancarios. Se cumple as la calificacin de los crculos financieros suizos sobre la citada Directiva fiscal como " el tributo de los necios" porque la evitan los listos que buscan asesoramiento. Como sabemos, las negociaciones opacas durante catorce aos limitaron el alcance de esa Directiva, que tuvo que respetar el secreto bancario de Luxemburgo, Blgica y Austria y asimismo mediante acuerdos bilaterales - de Suiza, Liechtenstein, Mnaco, Andorra, San Marino y los parasos fiscales britnicos y holandeses. Y tras dos aos de vigencia, se ha ido diluyendo este instrumento comunitario contra la evasin fiscal hacia los parasos fiscales. Un veterano banquero de la isla de Man subrayaba en Mayo 2007 que "todo el mundo esperaba que las jurisdicciones offshore del Reino Unido iban a sufrir tremendamente con la aplicacin de la Directiva fiscal de la UE, pero eso no ha sucedido y la realidad es que hemos florecido a su amparo" (Wealth-bulletin.com. Law. Offshore centres unfazed by tax amnesty. 25 Mayo 2007)

Y es que la Unin tiene que plantearse el control de los mercados financieros y revisar ciertas polticas, dado el grado alcanzado por la competencia fiscal entre los socios y dado que ningn Estado miembro puede establecer restricciones sobre los flujos financieros con los parasos fiscales offshore aunque incidan negativamente en su economa y en sus polticas. Actualmente, adems de ofrecer su "menor coste fiscal", todos ellos aportan como valor aadido su confidencialidad para las grandes operaciones financieras transnacionales, legales e ilegales; y es conocida su intervencin en operaciones de "ingeniera" contable (Enron, Parmalat); en la corrupcin corporativa y poltica (vanse las investigaciones sobre las comisiones pagadas por Siemens en Alemania o el caso Marbella); en el blanqueo de capitales del narcotrfico y la financiacin de grupos terroristas (ETA y su sociedad Banaka); y en la magnitud que alcanza hoy el comercio ilcito internacional. De ah que cada vez aflore una mayor conciencia pblica de las perniciosas consecuencias de la falta de transparencia como una ventaja competitiva de los centros offshore en los mercados financieros globales, que se promociona en particular mediante las sociedades instrumentales y los hedge funds o fondos del alto riesgo.

Para la opinin pblica espaola, la repercusin meditica de las operaciones policiales Ballena Blanca y Malaya desvelaron cmo el blanqueo de dinero sucio se vale de las sociedades fantasma domiciliadas en parasos fiscales, una de las prestaciones ofrecidas por Gibraltar que peridicamente anuncia su pronta desaparicin por ser contraria a la fair competition europea. Pero su oferta de opacidad incluye la posibilidad de que el titular de una sociedad exenta gibraltarea sea otra entidad registrada en Jersey o en las Bahamas. De ah que esas noticias policiales lejos de afectarle hayan incrementado la actividad financiera gibraltarea, segn los datos del informe del FMI de 2007 comparados con los del anterior informe de 2001. Aunque el Pen siga siendo un centro financiero extraterritorial de menor cuanta presenta una valiosa oferta competitiva porque, como dice el Fondo, "la provisin de servicios de inversiones a clientes no residentes es la funcin ms importante (en trminos de valor aadido) realizada por la banca en Gibraltar " [i].

En estas evaluaciones "tcnicas" que realiza el FMI sobre los centros financieros offshore, se cataloga el registro de sociedades instrumentales como un servicio que se comercializa en los mercados globalizados. Hasta el punto que los expertos del Fondo sostenan en Febrero de 2004 que esas sociedades eran lo que hacan ms atractivas a las islas Vrgenes Britnicas para los negocios internacionales, estimando que haba aproximadamente unas 350,000 sociedades offshore activas (incluidas, aadimos, las ocho sociedades de cartera del Grupo Telefnica), lo que supona una cuota de mercado del 45 %; ya que "con mucho, la mayor actividad financiera offshore es el registro de IBCs". Estas sociedades mercantiles ficticias son designadas International Business Companies (IBCs) o corporaciones de negocios internacionales en los informes del FMI y del Departamento de Estado de los EEUU por ser instrumentos para operaciones comerciales y financieras internacionales; que se registran en pases y territorios donde no realizan actividad econmica local obteniendo a cambio facilidades para su constitucin y exenciones fiscales que no obtendran en los pases donde residen sus propietarios. Estas sociedades offshore se utilizan tambin como vehculos para compaas de seguros cautivas (especialidad de las Bermudas) y para gestionar fondos de inversin; deduciendo, por tanto, los propios expertos del Fondo que tienen mucha importancia para la aplicacin de polticas antiblanqueo y contra la financiacin del terrorismo, pero sin proferir ninguna condena de las mismas en este ni en otros informes [ii]

Otras entidades casi siempre registradas en parasos fiscales para no residentes, son los hedge funds o fondos de alto riesgo que en los ltimos aos se han convertido en protagonistas de inquietantes oleadas de especulaciones financieras y tambin como tema de las ltimas reuniones del G-7, sin que se acordara ninguna regulacin; aunque todas las demandas de transparencia financiera aluden a los mismos. Porque por razones fiscales en su vasta mayora estn establecidos en centros offshore, siendo la domiciliacin preferida para cierta modalidad de los mismos Las Caimn, las Islas Vrgenes Britnicas y las Bermudas; donde asimismo, sitan sus fondos la mayora de las operaciones de adquisiciones de empresas con endeudamiento (LBO/leveraged buy-out) por esas bien conocidas razones tributarias. Y al estar registradas en jurisdicciones extraterritoriales estas entidades carecen de control por los Estados y no estn obligadas a proporcionar informacin a las autoridades fiscales en relacin con sus inversiones. [iii]

Es indudable, pues, que los centros offshore forman parte de los mercados financieros mayoristas de los grandes bancos y corporaciones transnacionales y su opacidad funciona como una ventaja competitiva que entra en juego en las grandes operaciones de largo alcance, legales o ilegales, con o sin evasin de impuestos. Por tanto, la transparencia de los mercados financieros es una exigencia prioritaria y urgente que necesariamente requiere polticas de la UE para el control efectivo de los mercados europeos del dinero y de los centros offshore. Adems de la urgencia del combate eficaz contra la evasin fiscal y la prevencin del blanqueo de capitales va negocios extraterritoriales, es evidente que mientras se reconozcan las sociedades instrumentales y las entidades financieras domiciliadas en centros offshore, qu eficacia puede esperarse de la proteccin de los pequeos ahorradores, los inversores minoristas, que sobre todo compete a cada Estado miembro? Teniendo en cuenta que en los mercados financieros actuales participan los fondos de pensiones, privados o pblicos, los lderes polticos y las autoridades no pueden seguir ignorando la opacidad que generan los parasos fiscales.-

NOTAS

[i] IMF Country Report N 07/154. Mayo 2007. Gibraltar: Assessment of Financial Sector Supervision and Regulation

[ii] En 2005 ATTAC-Espaa present ante el Ministerio de Economa y Hacienda un documento avalado por casi cuatro mil firmas solicitando el no-reconocimiento de estas sociedades offshore ante el ordenamiento espaol.

[iii] Vase el informe de un grupo de expertos europeos encabezados por Michel Aglietta, Hedge Funds and Private Equity. A Critical Analysis, 2007 encargado por el PSE-Grupo socialista del Parlamento europeo.

Juan Hdez.Vigueras es miembro del Comit de Apoyo de ATTAC y miembro de Tax Justice Network.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter