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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2008

Los liberales se ponen en marcha: intervencin masiva en los mercados

Juan Torres Lpez
Sistema Digital


Al poco de comenzar a gobernar en el Reino Unido Margaret Thatcher se invent la llamada "accin de oro" para evitar que fondos de inversin de Kuwait adquirieran, a travs de transacciones del libre mercado que deca defender, paquetes de acciones estratgicos de grandes empresas britnicas.

La que fue una de las grandes impulsoras de la "libertad de empresa" adverta as a quien quisiera entender que la retrica del nuevo liberalismo era la que era y no otra: competencia, transparencia y libertad de mercado solo para quien interesa y cuando conviene. Y cuando no, intervenciones por doquier para proteger los intereses de los ya de por s ms poderosos.

Ms tarde, los gigantescos dficits fiscales de Reagan o Bush para financiar la industria militar y para apoyar a las rentas ms altas o las polticas de privatizacin de casi todos los gobiernos han demostrado reiteradamente que el liberalismo de los neoliberales es puro intervencionismo, si bien desde una tica (la del lucro privado) muy distinta a la que haba caracterizado al keynesianismo anterior, sobre todo, cuando haba sido puesto en prctica por gobiernos sinceramente socialdemcratas.

Eso mismo lo podemos comprobar fcilmente en Espaa observando que los gobiernos que se reputan a s mismos como ms liberales, como el de Aznar y ahora el madrileo de Esperanza Aguirre o el de la Generalidad valenciana, son precisamente los que ms intervienen en la economa, en los medios de comunicacin y en toda la sociedad en su conjunto para apoyar y privilegiar a quienes consideran sus socios o aliados.

La crisis financiera de los ltimos meses vuelve a mostrarnos la verdadera cara de este liberalismo sucio que es en realidad el neoliberalismo. Los bancos y grandes fondos de inversin han recurrido a la ingeniera financiera ms opaca para realizar arriesgadsimas operaciones especulativas que le producen ingentes beneficios. Pero beneficios que son tan elevados precisamente por el riesgo que comportan, no solo a ellos mismos como inversores, sino a toda la economa, en la medida en que necesariamente involucran al conjunto de los flujos financieros, que no solo se necesitan para especular sino para hacer que funcione la actividad productiva.

Para ello han reclamado y conseguido la complicidad de los bancos centrales y de los gobiernos, que los han dejado hacer libremente al renunciar a establecer no ya controles sino incluso medidas de transparencia para saber en cada momento el riesgo global que llevan consigo sus actividades inversoras especulativas.

Pero antes o despus la situacin estalla, como no puede ser de otro modo, porque esos beneficios provienen exclusivamente de operaciones ficticias y de esa ingeniera financiera que permite obtener ganancias solo cambiando papel por papel.

Y cuando irrumpe la crisis y los grandes fondos de inversin quiebran o simplemente retiran sus fondos a la espera de mejores tiempos, lo que reclaman los que tanto hablan de libre mercado no es sino la intervencin masiva de los bancos centrales para procurar que amaine el temporal sin poner en peligro sus beneficios. Y, por supuesto, que guarden silencio sobre la verdadera naturaleza y causas de la crisis que su codicia ha provocado para que los ciudadanos de a pie no seamos conscientes de la irracional e irresponsable utilizacin que, en una gran parte, realizan con nuestros fondos.

Es imposible saber cuntos cientos de miles de millones de euros y dlares han puesto las autoridades monetarias al servicio de los grandes financieros del planeta en los ltimos meces ... para que sigan jugando a su ruleta particular de especulacin e ingeniera financiera. Pero han sido muchos. Tantos, que ya es imposible que puedan disimular por ms tiempo lo que de verdad significa su liberalismo: intervencin para favorecer y proteger a los fuertes, y desregulacin y mercado libre solo cuando sirve para que los dbiles no puedan defenderse de su desmedida afn de lucro y dominio.

Juan Torres Lpez es catedrtico de Economa Aplicada de la Universidad de Mlaga (Espaa). Su web personal: www.juantorreslopez.com



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