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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2008

Entrevista a Check Lewis, director de la investigacin que ha desvelado las falsedades
Iraq-EEUU: Las 953 mentiras, una por una

Miren Gutirrez
IPS


Ocho funcionarios clave del gobierno de Estados Unidos, incluido el presidente George W. Bush, realizaron al menos 953 declaraciones falsas en las vsperas y tras la invasin de Iraq en marzo de 2003.

As lo indica una investigacin que acaba de publicar en la capital estadounidense el Centro para la Integridad Pblica y que dirigi Check Lewis, fundador de esta organizacin dedicada a elaborar informes periodsticos en profundidad sobre cuestiones de inters general.

Lewis encomend a sus investigadores rastrear todas las declaraciones de ocho de los principales funcionarios de Washington, entre el 11 de septiembre de 2001 y el 11 de septiembre de 2003, sobre la supuesta posesin de armas de destruccin masiva por parte del rgimen de Saddam Hussein y sus vnculos con la red terrorista Al Qaeda.

Luego, el periodista orden esas declaraciones en forma cronolgica, y las relaciona con los hechos que sucedan al mismo tiempo y con la informacin verdadera con la que contaba a la sazn el gobierno estadounidense.

Entre los investigados figuran Bush, el vicepresidente Dick Cheney y quienes entonces encabezaban el Departamento de Estado (cancillera), Colin Powell, y el de Defensa, Donald Rumsfeld, as como la ex consejera de Seguridad Nacional y actual secretaria de Estado (canciller), Condoleezza Rice, y el ex subsecretario de Estado Paul Wolfowitz.

La lista se completa con los hoy ex portavoces de la Casa Blanca Ari Fleischer y Scott McClellan.

Ahora resulta claro que el rgimen de Saddam Hussein, ejecutado en la horca en diciembre de 2006, no posea armas de destruccin masiva, y que tampoco tuvo vnculos con los atentados que el 11 de septiembre de 2001 se cobraron 3.000 vidas en Nueva York y en Washington.

"Esta cronologa cuestiona la reiterada afirmacin de los funcionarios de la administracin de Bush segn la cual fueron meras vctimas inconscientes de mala inteligencia", indic Lewis.

"Consideremos las palabras eternas del fallecido historiador y biblotecario del Congreso, Daniel Boorstin, en su clsica obra de 1961, 'The Image' ('La imagen'): "Sufrimos, ante todo, no de nuestros vicios o nuestras debilidades, sino de nuestras ilusiones. Estamos obsesionados, no por la realidad, sino por aquellas imgenes que hemos puesto en lugar de la realidad'", anot el periodista.

"Estados Unidos fue a la guerra hace casi cinco aos, luego de una campaa orquestada de declaraciones falsas de los principales funcionarios de la nacin. Una guerra que comenz bajo la ilusin de una amenaza inminente a la seguridad nacional. Estamos obsesionados por una guerra iniciada sobre premisas falsas", afirm.

Lewis habl con IPS sobre su informe, al que define como "una cronologa pblica y privada de la guerra en Iraq de 380.000 palabras, sin precedentes, que se puede rastrear en Internet, con declaraciones pblicas entrelazadas con datos, discusiones y disensos internos".

Por lo tanto, el estudio hinca el diente en aquello que los funcionarios "decan en pblico yuxtapuesto con lo que saban" realmente.

IPS: -- Usted clasific declaraciones falsas de ocho altos funcionarios durante dos aos. Cuntas son, exactamente? Se puede comparar la situacin con la de otro periodo histrico?

CHUCK LEWIS: -- Detectamos 935 declaraciones falsas. Bush hizo la mayora. McClellan fue el que hizo menos. Que yo sepa, nunca nadie hizo, en ocasin de otra guerra de Estados Unidos, una cronologa pblica y privada de lo que dijeron funcionarios en relacin con lo que saban en su fuero ntimo. Esta situacin no se puede comparar con las del pasado.

-- Qu nos dice el orden cronolgico de las declaraciones? Fue una operacin orquestada, sistemtica?

-- La intensidad de las declaraciones (falsas) aument en las semanas anteriores a la resolucin del Congreso (que autoriz el 10 de octubre de 2002 al Poder Ejecutivo a invadir Iraq) y en las vsperas de las elecciones de mitad de periodo (en diciembre de ese ao). Esa intensidad se duplic entre enero y marzo (de 2003). Fueron 935 declaraciones falsas en 532 diferentes ocasiones

S, fue una operacin sistemtica. Lo sabemos por la saturacin de las declaraciones de funcionarios diciendo esencialmente lo mismo, 935 veces. Era imposible que se tratara de algo involuntario o de una coincidencia.

-- Separadamente, ustedes reunieron material procedente de ms de 25 gobiernos, denunciantes internos y libros periodsticos publicados entre el 11 de septiembre de 2001 y fines de 2007. Detectaron de este ejercicio patrones claros de la conducta de las autoridades estadounidenses? Hubo consenso sobre la guerra de Iraq?

-- El patrn ms perturbador es que, internamente -en la Casa Blanca, el Pentgono, en el Departamento de Estado (cancillera) y en la comunidad de inteligencia--, surgan cuestionamientos a las declaraciones de esos funcionarios y sobre sus ambiciones blicas y, lo que es aun ms importante, sobre la informacin de inteligencia que manejaban. Haba visiones discordantes, segn las cuales porciones clave de la "evidencia" eran engaos o simplemente no concluyentes.

A los altos funcionarios se les recomend, reiteradamente, que no dijeran algunas cosas en sus discursos, pero, tambin reiteradamente, las decan de todos modos. La gran novedad, para m, es que el "consenso" era cualquier cosa menos unnime, como la Casa Blanca quera que todos creyeran.

Cierta informacin de inteligencia que serva a los que se inclinaban fue exagerada, y se ignor el cruzamiento de datos que sugera la inexistencia de amenazas inminentes a la seguridad nacional de Estados Unidos y de otros pases. Esta es la conclusin de leer las 380.000 palabras que componen cronologa pblica y privada de la guerra en Iraq.

-- El gobierno de Bush hizo mucho ruido sobre el programa nuclear de Irn. Pero la Estimacin de Inteligencia Nacional publicada en diciembre indica que Irn detuvo el desarrollo de un arma nuclear en 2003, y que no podra, al parecer, producir suficiente uranio enriquecido para una bomba hasta entre 2010 y 2015. Hay similitudes entre esta situacin y la inmediatamente anterior a la guerra en Iraq?

-- Las fuentes de inteligencia citadas por Powel en su discurso ante (el Consejo de Seguridad de) la ONU (Organizacin de las Naciones Unidas), en busca de respaldo internacional para la invasin no eran confiables. Haba dudas dentro del gobierno, especialmente en las agencias de inteligencia. Pero igual siguieron con el espectculo.

En las semanas anteriores a la votacin de (la autorizacin a la invasin a) Iraq en el Congreso, Bush y Cheney hicieron declaraciones tajantes sobre la amenaza de armas de destruccin masiva que, segn hoy sabemos, eran falsas.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) no haba hecho ninguna Estimacin de Inteligencia Nacional al respecto porque Iraq no era visto como un foco potencial de conflicto. Y la Casa Blanca no haba encomendado una Estimacin

La informacin de inteligencia es una mercanca que debe ser resguardada de maniobras polticas.

-- El informe es parte de un libro que usted est preparando, sobre la verdad, el poder y el estado actual del periodismo. Cul es el estado del periodismo estadounidense luego de la guerra? Por qu esta guerra fue diferente de otras del pasado para el periodismo?

--El estado del periodismo actual no es bueno. Econmicamente demacrado, con miles de reporteros y editores despedidos desde 2000, se deja engaar con facilidad y no es suficientemente escptico de los funcionarios, ni del gobierno ni del poder.

Esta guerra se bas sobre premisas falsas desplegadas a lo largo de 18 meses ante nuestros ojos y los de todo el mundo, con casi toda la prensa estadounidense repitiendo taquigrficamente lo que deca el gobierno de Bush, amplificando la desinformacin con poco escepticismo y pocos informes originales.

En la resolucin (del Congreso) sobre el golfo de Tonkin de 1964 (que aument la presencia militar estadounidense en Vietnam y supuso una escalada de aquella guerra), la falsa premisa fue una agresin a buques de Estados Unidos que no era real. En medio de esos supuestos ataques y de la respuesta irreflexiva y adulona del Congreso a las propuestas blicas del presidente, convertidas a la postre en ley, la cobertura acrtica de los medios de comunicacin dur exactamente una semana.

El periodismo no tena posibilidades: la guerra era remota, las supuestas batallas se libraban en el mar, con frecuencia de noche, sin reporteros cerca. Dependa nicamente de la Casa Blanca y del Pentgono, que coordinaban sus mensajes

-- Eso ocurri hace pocos aos. Cul es su importancia ahora?

-- Que la historia completa de por qu Estados Unidos fue a la guerra an no fue totalmente contada. Con el paso del tiempo, se consolidarn las memorias y legados presidenciales y las mitologas.

Lo que necesitamos son hechos: quin dijo qu, cundo, qu saban realmente antes de hablar. Esta cronologa tiene eso en un solo lugar, es accesible y podr actualizarse en los aos venideros. Y eso es importante porque los presidentes toman decisiones sesgadas, humanas, que afectan a las naciones y al mundo, a miles y miles de vidas, y debe haber, en una democracia, un escrutinio independiente, responsable y factual de lo que fue verdad entonces y siempre lo ser.

Sin embargo, lo que el mundo necesita ms es verdad en tiempo real, no aos despus. Gracias al debate de los cinco aos transcurridos, periodistas y ciudadanos tal vez se vuelvan ms escpticos y perspicaces hacia los polticos y poderosos.


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