Portada :: Otro mundo es posible :: VIII Foro Social Mundial (Enero 2008)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2008

Entrevista al socilogo Boaventura de Sousa Santos
Lucha contrahegemnica, no altermundista

Mario de Queiroz
IPS


La movilizacin contra el capitalismo, la injusticia y la opresin exige convergencias intensas a partir de diferencias plenamente asumidas, dijo a IPS el socilogo Boaventura de Sousa Santos, quien vaticina serias dificultades futuras para las reuniones del Foro Social Mundial (FSM).

Debido "al aumento del militarismo y de la paranoia por la seguridad" preveo "que en el futuro a muchos activistas se les va a impedir viajar, rechazndoseles visados de entrada a otros pases, porque est en marcha una nueva forma de criminalizacin de la protesta social", dijo en entrevista con IPS.

De Sousa Santos es catedrtico de la portuguesa Universidad de Coimbra, doctorado en sociologa del derecho en la de Yale, Estados Unidos, y tambin profesor en la universidad de Wisconsin-Madison, Estados Unidos, entre otros cargos.

En su vasta intervencin pblica, ha defendido con vehemencia que los movimientos sociales y cvicos fuertes son esenciales en la democracia participativa. Y en ese aspecto se ha destacado como un activo participante del FSM, inaugurado en 2001 por movimientos sociales y otras expresiones de la sociedad civil contrarias al actual rumbo de la globalizacin.

IPS: --Cree que fue buena idea no hacer un encuentro del FSM este ao, sino actos locales en todo el mundo, con riesgo de dispersin, prdida de identidad y desmovilizacin en los prximos aos?

BSS: -- Toda movilizacin poltica debe caminar al ritmo de sus activistas y dirigentes. En el caso del FSM lo que verdaderamente cuenta hoy es el ritmo de las organizaciones y movimientos que integran el Consejo Internacional (CI).

Hace aos que algunas organizaciones decan que las energas invertidas en su preparacin les impedan realizar adecuadamente sus agendas especficas de accin y que sera preferible celebrarlo como encuentro mundial cada dos aos. Esa opcin es la que ahora obtuvo el consenso del CI.

Veo esta frmula como una prueba ms del experimentalismo del que es capaz el Foro y por eso no la veo como mala idea. Nos permitir identificar y evaluar otra dimensin del FSM hasta ahora poco practicada: su capacidad real de articulacin entre iniciativas muy diferentes y dispersas.

Veo sobre todo una oportunidad para nuevos tipos de agregacin y reinvencin de la identidad. Lo importante es tener en mente que el FSM se realizar este ao, pero de manera nueva, extremadamente descentralizada. Sera satisfactorio para m si de la evaluacin del Da de Accin Global resultase la decisin de empezar a realizarlo todos los aos.

Pero preveo que se abrirn nuevos desafos a corto plazo y que el Foro, aunque manteniendo su filosofa de base, pueda pasar por transformaciones ms profundas.

--Por ejemplo?

--Articularse con otras iniciativas transnacionales y aprender con ellas. Pienso en el gran movimiento de educacin popular y en "La Otra Campaa" de los neozapatistas mexicanos, tanto una como la otra con enormes virtudes y, en el caso especfico de la segunda, una forma nueva de crear la contrahegemona, una nueva cultura poltica y una nueva poltica de alianzas.

--El CI se divide entre mantenerse slo como foro abierto y asumir formalmente posiciones polticas como FSM, basadas en consenso. Algunos de los que defienden esto ltimo ven un cierto estancamiento y falta de perspectivas, sin la toma de posiciones...

--Todas las iniciativas polticas nuevas enfrentan dos dificultades especficas: el lenguaje que usan pertenece ms al pasado que al futuro, incluso cuando parece lo contrario, y sus integrantes estn divididos entre la experiencia pasada y la voluntad de innovar.

La novedad del FSM consiste en asociar una forma de organizacin nueva con la meta de crear una cultura poltica nueva. Por esa razn, defino al FSM como una forma de globalizacin contrahegemnica y no como altermundismo. Es una lucha tanto cultural como poltica, donde la cultural tiene un proceso de maduracin mucho ms lento que la poltica.

Las lgicas de estas dos luchas a veces chocan. La idea del FSM-espacio apunta ms hacia la dimensin cultural y la del FSM-movimiento ms hacia la dimensin poltica. Pero la polarizacin de las dos ideas es una herencia del pasado del pensamiento de la izquierda, ya que no permite ver que el espacio abierto es en s mismo un movimiento, es un espacio en movimiento.

Por otro lado, ambas partes tienen concepciones eurocntricas sobre procesos de decisin: la idea de que para asumir acciones polticas concretas es necesario decidir y eso nunca ser posible por consenso. Ahora bien, los pueblos indgenas deciden por consenso y en esa base estn organizando movimientos portentosos en Amrica Latina. Sin embargo, es posible imaginar lo mismo en movimientos y organizaciones creadas en el caldo de la cultura occidental aunque pertenezcan al sur global?

Defiendo que se tomen decisiones de accin poltica siempre que sea por consenso, en reas donde se prevean bajos grados de conflictividad. El FSM est creando condiciones para acciones globales de confrontacin poltica, pero no me parece que deba ser ste el que las asuma, porque tendrn que asentarse en fuertes races locales y nacionales y el Foro no las garantiza.

--No hay un problema de representatividad e incluso de democracia interna en el FSM, pues movimientos sociales que comprenden a millones de activistas en muchos pases tienen la misma voz que organizaciones no gubernamentales locales de pocos miembros?

--El FSM no es un parlamento o un partido. Nuestras concepciones de representatividad y democracia fueron creadas teniendo en cuenta a las organizaciones. Los debates que se realicen con este propsito sern muy tiles porque as estaremos pensando en nuevas formas de organizacin y de legitimidad polticas.

Por ejemplo, como sera un parlamento mundial o un partido global? La funcin histrica del FSM es abrir y no cerrar ese debate. El problema del FSM es no ser mundial, ni en trminos de participantes ni de temas ni de orientaciones polticas. Pero, la combinacin futura entre FSM-encuentro y Da de Accin Global puede ser una solucin promisoria.

--El dramatismo que gan el cambio climtico, no obliga el FSM a modificar sus prioridades, sus temas centrales?

--Sin duda. Lo importante es que el tema no est en el FSM a la Al Gore, o sea como un problema que no tiene que ver con el capitalismo global, con los movimientos indgenas y campesinos, con la cuestin de la tierra y del agua, con la discriminacin contra las mujeres.

Los debates sobre el cambio climtico son la nueva frontera de la construccin de la contrahegemona, una forma de mostrar a la ciudadana comn que la sociedad, tal como la conocemos, no sobrevivira.

--La repercusin del FSM, despus del impacto de la novedad de los primeros encuentros, parece haberse reducido. Qu falta para lograr una mayor incidencia en la poltica, en la vida de las personas y de las sociedades?

--El FSM tuvo un fuerte efecto sorpresa que le granje popularidad, incluso ante sus adversarios. De ah la curiosidad inicial de los grandes medios de comunicacin. El problema es que el efecto sorpresa no es reproducible. Una vez agotado, el impacto es de larga duracin y eso no les interesa a los medios y es adems potencialmente peligroso y debe ser silenciado.

Pero no hay que desmoralizarse por el silencio de los medios ni cometer el error de pensar que ese silencio es un indicador de prdida de importancia. Al contrario, es la importancia potencial del Foro la que motiva el silencio.

--Las investigaciones sobre el perfil de los participantes muestran un FSM compuesto de una elite intelectual, con una mayora universitaria y de capas medias. Eso no contradice los ideales de inclusin social y de cambiar el mundo? --La transformacin progresista raramente naci de acciones protagonizadas slo por los excluidos. Las grandes luchas fueron siempre resultado de alianzas entre grupos ms oprimidos y menos oprimidos y los que, no siendo directamente oprimidos, se solidarizaron con la suerte de aqullos, al juzgar injusto que su bienestar se asentase en el malestar de los oprimidos.

El intelectual es un facilitador en la articulacin de experiencias y acciones en las diferentes escalas, locales, nacionales, regionales y globales, que combinan distintas agendas transformadoras, como la indgena, la de las mujeres, los campesinos, los derechos humanos y la ecologa.



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