Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2008

Entrevista a Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique
La crisis poltica del Foro Social Mundial

Marie Dominique Vernhes y Peter Strotmann
Freitag


Ignacio Ramonet es desde 1991 redactor jefe del mensual Le Monde Diplomatique. En 1997 dio pie con su artculo Quitad el poder a los mercados a la fundacin del movimiento internacional Attac. Fue uno de los iniciadores en 2001 del primer Foro Social Mundial en Por Alegre, co-firmando en 2005 el Manifiesto de Porto Alegre. El pasado 12 de enero particip el Simposio Rosa Luxemburgo en Berln con una conferencia sobre el fracaso del cuarto poder, exigiendo mayores esfuerzos para la construccin de medios de comunicacin resistentes para el movimiento anticapitalista. Marie Dominique Vernhes y Peter Strotmann le entrevistaron para el semanario alemn de izquierda Freitag.

En el Foro Social Mundial de 2006 dijo usted que habra que hacer fracasar el proyecto militar estadounidense. Era necesario, a fin de crear un margen de maniobra suficiente, sin la existencia del cual todo progreso social y democrtico resultara vulnerable. Sigue opinando lo mismo, dos aos despus?

En principio, s. Por otra parte, ahora surgen procesos que ya eran importantes en 2006, y que ahora tienen una ms robusta presencia. Ahora vemos ms claramente que entonces el fin la era del petrleo. Tenemos petrleo para quiz todava 40 o 60 aos. Esta materia prima llegar en el futuro a alcanzar un precio tal, que slo unos pocos pases podrn permitirse mantener un suministro energtico fundado en el petrleo. Eso se convertir en una cuestin estratgica, como se pudo ver en los pasados aos.

Finalmente, el dominio militar del mundo por parte de EEUU est determinado por el control del petrleo. Por eso estn los EEUU en Oriente Prximo y en frica, por eso estn en pugnaz hostilidad con Venezuela y Rusia. Existe el peligro de nuevas guerras futuras por el petrleo.

Un segundo tema del que ya ramos conscientes es el de la crisis ecolgica. Las consecuencias del cambio climtico son ms drsticas de lo previsto. Eso obliga a repensar radicalmente el suministro energtico, obviamente en el sentido de las energas renovables, pero en algunos pases tambin en el sentido de la energa nuclear, con todos los peligros resultantes de ello para la humanidad.

Cmo valora usted el espectacular auge de algunos pases del Sur?

India y China no slo representan una buena tercera parte de la poblacin mundial. Si adems aadimos Brasil, Sudfrica y Rusia, se ve entonces que el peso econmico de ese grupo de Estados como motor de la economa mundial ha llegado a ser mayor que el de EEUU. Esos pases estn en vas de disponer de fondos soberanos estatales que los pondrn en situacin de actuar sobre el ncleo mismo de la globalizacin. En mi opinin, entonces, se plantear ms temprano que tarde la cuestin de una vuelta al proteccionismo. Si pases como China o la India, pero tambin Corea del Sur, Malaysia o Indonesia se convierten en la fbrica del mundo, apenas podr seguir exportndose algo all, por mucho que esos Estados representen las nuevas potencias econmicas que podran comprar algo. Qu pasar entonces con las industrias de los pases desarrollados de Occidente?

A fin de cuentas, se trata de un peligro que conocemos de hace tiempo, pero que nunca valoramos con la urgencia con que ahora se plantea con el crac de los mercados de valores en EEUU. La crisis hipotecaria tiene consecuencias para los grandes bancos norteamericanos, que ahora tienen que ser salvados con fondos soberanos estatales, sobre todo de los pases rabes. Puesto que tambin los bancos en Alemania y en Suiza se ven afectados, se plantea la cuestin de si lo que est en puertas es una recesin econmica mundial. Podran convertirse China, India y otros en el motor de la economa mundial, si el motor de EEUU falla? Si tal no ocurriera, tendramos una crisis econmica de alcance planetario.

Ve usted sntomas de decadencia tambin en el potencial militar de EEUU?

En este aspecto los EEUU son todava el nmero uno. Pero Oriente Prximo revela que su poder militar no les consiente ganar guerras asimtricas: los EEUU no han logrado ganar la guerra de Irak. Tal vez consigan mantener en jaque a Irak, pero estas cosas nunca se sabe cmo terminan. Los norteamericanos tampoco pueden ganar la guerra en Afganistn. Israel no puede ganar la guerra contra los palestinos, al menos no militarmente, aunque acaso s polticamente. Lo que se aprecia en esa regin del mundo es que la superioridad militar no lleva forzosamente ala victoria militar.

Lo que significa...?

Significa que EEUU no marchar contra Irn. Tal vez lo bombardeen, pero no lo invadirn, como Irak, con tropas terrestres. Significa tambin que los norteamericanos quedarn tan agotados con todos esos conflictos, que no podrn permitirse por un cierto tiempo aventuras militares importantes. Por lo dems, Rusia est otra vez en vas de convertirse en una potencia militar de rango mundial relevante. Vemos, pues, que, desde el punto de vista del balance militar, y tras un orden unipolar, est apareciendo de nuevo una relacin de fuerzas multipolar.

En esas circunstancias, cmo pueden seguir desarrollndose los movimientos sociales, y en particular, qu futuro aguarda a los Foros Sociales Mundiales?

Desgraciadamente, los movimientos sociales internacionales son por ahora incapaces de encontrar una forma de conexin reticular que les permita actuar ms a la una. No se est en condiciones de fijarse objetivos que vayan en la misma lnea.

Y eso les impide a los movimientos sociales responder adecuadamente a la situacin actual?

En efecto. Porque hemos atravesado distintas fases. La primera consisti en definir la globalizacin. A mediados de los 90 todava no exista el movimiento, porque no saba contra qu luchar. Fue preciso que muchos intelectuales y muchas fuerzas polticas definieran conjuntamente al enemigo; el enemigo era la globalizacin.

En la segunda fase se juntaron todos quienes, sin acaso saberlo, luchaban contra la globalizacin, en el Sur y en el Norte. Se consigui eso. Se tiene evidentemente la impresin de que esos xitos sealadamente, la fundacin del Foro Social Mundial han acabado por paralizar al movimiento. El movimiento es hoy potencialmente fuerte, como nunca antes. Es, a escala planetaria, la nica fuerza en alguna medida organizada que resiste a la globalizacin, pero no sabe qu hacer con esa fuerza. Se desperdician oportunidades, al menos yo lo veo as. Hoy estaramos en condiciones de llevar a cabo luchas a escala mundial. Recuerde slo las grandes manifestaciones contra la guerra de Irak.

Ha llegado la hora de que movimientos como el del Foro Social Mundial dejen de ser slo movimientos exitosos de resistencia y entren en una nueva etapa, con otras formas de lucha.

Por qu lo dice con tanto nfasis?

La ofensiva ideolgica de la globalizacin prosigue. Podemos constatar que el movimiento ya no amedrenta a los dominadores. Apenas hablan ya de l. Desde que Attac entr en crisis en Francia, la prensa francesa apenas habla ya de Attac. Tampoco se habla ya del Foro Social Mundial. A nosotros nos preocupa ese silencio, porque demuestra que los otros han ganado la batalla, y desde luego, a causa de la dispersin. Por eso creo yo que las organizaciones principales que constituyen el Foro Social Mundial estn obligadas a plantearse la pregunta: Qu ser de nosotros? Qu debemos hacer?

A todo eso, la cuestin de la toma del poder resulta esencial. Todo el movimiento se ha formado en la idea bsica de que puede tratarse de tomar el poder. Yo me pregunto, si eso sigue siendo hoy valedero. La experiencia en Amrica Latina muestra que, con el poder en la mano, algo se puede lograr. Desde luego eso es en Europa ms difcil, debido a la camisa de fuerza que es la Unin Europea.

Con la palabra Amrica Latina va hoy, quieras que no, el concepto del Socialismo del siglo XXI. Es una alternativa?

Es, por lo pronto, una obra en construccin. El propio Hugo Chvez, que lanz ese concepto, no podra dar una definicin de socialismo del siglo XXI, si se le preguntara. El mismo Fidel Castro dice que el socialismo se halla hoy en una crisis, lo que hace que haya distintas nociones del mismo. l es muy consciente de eso, como pudo comprobar en mis conversaciones con l.

Chvez est en claro respecto del hecho de que, en un proceso de transformaciones polticas, llega un momento en que hay que pasar de la prctica a la teora. Es exactamete lo que hizo Marx: el capitalismo exista ya, cuando Marx defini lo que es capitalismo. Ya haba movimientos revolucionarios, cuando Lenin elabor tericamente las obsrbaciones sobre sus luchas, lo mismo que hiciera Marx con la Comuna de Pars.

Chvez procede del mismo modo: en Amrica Latina lo que impera hoy es sobre todo la vitalidad de los movimientos de base, no la de los partidos polticos. Chvez no fue elegido por un partido poltico (la socialdemocracia estaba y sigue estando contra l). Son las organizaciones de base con su proteica multiplicidad en los barrios o en las regiones, son mujeres, hombres, los indgenas con sus correspondientes reivindicaciones. Son ellos quienes han ayudado a triunfar a personalidades como Chvez o el nuevo presidente ecuatoriano Rafael Correa. Este tipo de polticos se vinculan con los movimientos sociales, dndoles a as la posibilidad de tener audiencia y de introducir reformas, por ejemplo, en mayteria educativa y sanitaria. Pero llegar un momento en que eso no puede ya seguir siendo un instrumento estable. Hay que pasar a la teora y preguntarse: qu conservamos de todas esas experiencias? El resultado es el Socialismo del siglo XXI.

Sobre el cual, empero, todava no se sabe gran cosa...

... no necesariamente. Tendramos que contemplar los diez aos hasta ahora transcurridos de Revolucin Bolivariana, as como la situacin mundial antes descrita, con sus aspectos ecolgicos y energticos. Cmo podemos elaborar conjuntamente todos esos elementos en un esquema terico que no slo tenga validez para Venezuela, sino para la entera humanidad? El resultado es, de nuevo, el Socialismo del siglo XXI.

El proceso en el que ahora nos hallamos va ms all de la situacin que tenamos con el Subcomandante Marcos y los zapatistas en Mxico. Marcos jug un papel extremadamente importante en punto a convencer a muchos resistentes del mundo de la necesidad de unirse. Dio un impulso muy importante en esa direccin, lo mismo que Pierre Bourdieu en Francia, o Noam Chomsky, o el movimiento sindical, o Le Monde Diplomatique, o Attac. Pero llega un momento en que hay que pasar a una nueva fase. Cuando se fetichiza la idea de que los movimientos sociales son lo nico que puede actuar efecytivamente, entonces elmovimiento se paraliza.

Usted ha conversado mucho con Fidel Castro, ya escrito un libro resultado de esas conversaciones. En su opinin, qu experiencias cubanas habra que admitir, y cules evitar?

Habra que evitar, por lo pronto, la confrontacin con la primera potencia de la Tierra. Eso es, claro est, dificilsimo, pero cuando uno est expuesto a un bloqueo de los EEUU, las restricciones consiguientes hacen la vida muy difcil. Tambin habra que evitar el que slo estuviera permitido un nico partido. Digna de imitacin me parece, en cambio, toda la poltica social. Pero no slo ella: hay una poltica de constante consulta a los trabajadores. En Cuba hay pleno empleo. Las cooperativas surgen con toda libertad, especialmente en el campo.

Cuba es un pas muy pequeo que no est en condiciones de vivir autrquicamente, y ha padecido a lo largo de su historia tres dependencias: de Espaa, primero, luego de EEUU y luego, y aun siendo harto distinta, la de la URSS. Yo creo que los cubanos lo que quieren es dejar de ser dependientes. Quienes hablan ahora de una dependencia respecto de Venezuela pasan por alto que se trata ahora de una relacin de muy otra naturaleza. Porque lo que los cubanos pueden ofrecer a cambio es muy importante. Aunque no se puede cuantificar en trminos petrolferos, es acaso de mayor importancia. Gracias a los maestros cubanos, el analfabetismo ha sido erradicado en Venezuela. Vea usted en cambio lo que ha ocurrido en Nicaragua, en donde hubo, bajo los sandinistas, una importante campaa de alfabetizacin: el analfabetismo ha reaparecido y ahora el 35% de las personas son analfabetas. Esto es dramtico!

De modo, pues, que una buena cantidad de experiencias cubanas merecen ser conservadas, y yo creo que los mismos cubanos quieren mantener mucho de lo que les hace nicos. Mas en ese pas hay una sociedad compleja, no monoltica. Un partido nico no est en condiciones de representar la muchedumbre de aspiraciones de los cubanos.

Castro dice que esa multiplicidad puede hallar cabida en el partido nico.

Es verdad, pero lo que dice sobre todo es que en un pas amenazado por la primera potencia mundial, la unidad es lo ms importante que hay que conservar. Por eso es tan palmariamente elemental que esa amenaza debe cesar. El da que cese, habr progresos en el reconocimiento de la mltiple pluralidad de la sociedad cubana. A menudo se habla del modelo chino, pero los cubanos se miran tambin en el espejo de lo que ocurre en Vietnam.

Ignacio Ramonet es el redactor jefe de Le Monde Diplomatique.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Amaranta Sss





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