Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2008

Rescate bancario al estilo uribista

Okrim Al Qasal
Rebelin


Desde que las relaciones entre Colombia y Venezuela se tensaron, Globovisin, El Nacional y otros medios nacionales han tomado una lnea editorial que, vaciada de sutilezas, se reduce bsicamente a: Ay! (suspiro) Si tan slo tuviramos a un presidente tan chvere como lvaro Uribe.

Ayer, durante la crisis de rehenes en un banco en Altagracia de Orituco, pudimos ver el excelente trabajo de las fuerzas de seguridad venezolanas, comandadas por el ministro de Interior y Justicia Ramn Rodrguez Chacn. El resultado: todos los rehenes liberados, sin heridos, ningn muerto, todos los secuestradores capturados. Un final feliz muy alejado de los mezquinos deseos de estos medios, mal disimulados durante todo el da de ayer.

Podemos imaginarnos, para poner un poco a cada uno en su sitio y cotejar ambos gobiernos, venezolano y colombiano, cmo habra sido manejada la situacin de ayer desde un punto de vista tan chvere y humanista como el del uribismo.

a) Primero, el gobierno de Uribe se habra negado de plano a negociar con delincuentes, aunque estos tuvieran rehenes y amenazaran con matarlos, como fue el caso aqu. Con terroristas no se negocia habra tronado Uribe ante la prensa, con gritos de bravo y lvaro, lvaro de fondo.

b) Tomada esta varonil y populista decisin, el gobierno neogranadino habra vacilado entonces entre dos posibles caminos: uno, habra dejado que los rehenes murieran de hambre o fueran ejecutados; dos, habra ordenado un rescate a sangre y fuego.

c) Si los secuestradores hubieran pedido una ambulancia para salir del banco y liberar a la mayora de personas, como fue el caso en Venezuela, la respuesta habra sido un rotundo no, disimulado con otro ofrecimiento: una ambulancia de encuentro (sin gasolina... ni cauchos), donde se sentaran secuestradores y fuerzas del Estado para entablar una negociacin sin condiciones.

d) Si los secuestradores rechazaran este ofrecimiento "condicionado pero sin condiciones", se dejara a los rehenes a su suerte. Si los secuestradores quieren alimentarlos, bien; si no, bien tambin. Si los secuestradores los ejecutan, mala suerte. Esta situacin podra alargarse hasta los diez aos y ms all, sin que el gobierno colombiano variase su postura.

e) De llegarse a algn tipo de acuerdo humanitario entre secuestradores y un tercer actor, por ejemplo un gobierno extranjero, en el preciso momento de producirse algunas liberaciones, el presidente Uribe se desplazara hasta el lugar y dara una improvisada rueda de prensa donde anunciara que los secuestradores mienten, porque no tienen 31 rehenes si no 30, y que uno de los malandros no es hijo del que cree su padre, segn unas investigaciones llevadas adelante por el DAS, que deben cotejar con muestras de ADN. La liberacin quedara entonces aplazada.

f) Eventualmente, la presin familiar y hasta cierto punto meditica, llevara al gobierno uribista a desesperarse y tomar una medida drstica: el rescate a sangre y fuego. Un equipo de lite formado por 15 estadounidenses, 4 agentes del Mossad y un campesino colombiano al que, desempleado y desplazado, no le qued ms remedio que meterse al ejrcito, irrumpiran en la sede bancaria, disparando en todas direcciones sin discriminar.

g) El resultado seran 27 personas muertas de los que estaban en el banco. Del equipo de lite, slo el soldado colombiano causara baja, por "fuego amigo". nicamente tres rehenes sobreviviran a la balacera.

h) Ante la confusin generada por la violenta irrupcin, y la imposibilidad de las autoridades de discernir quin era secuestrador y quin secuestrado, el equipo de lite pondra armas en las manos de los secuestrados fallecidos, aseverando a continuacin que se trataba de secuestradores y no de rehenes. El nuevo informe de inteligencia revelara que en el banco haba en realidad 27 secuestradores y slo 3 secuestrados.

i) Si alguno de los escasos rehenes supervivientes rechazara esta absurda hiptesis oficial, morira misteriosamente en un ajuste de cuentas motivado por drogas mientras se diriga a su trabajo a la maana siguiente, antes de poder declarar en un juicio.

j) Si alguno de los familiares de los secuestrados fallecidos protestara, correra parecida suerte.

k) Si alguno de los vecinos de alguno de los familiares dijera algo que contradijera la versin oficial, se unira a ese destino fortuito.

l) etc.

m) Uribe dara entonces una efectista rueda de prensa en la que asegurara que el operativo haba sido un xito de la Seguridad Democrtica y dicha apreciacin sera secundada por casi todos los medios de comunicacin de Colombia, Venezuela, Espaa, Mxico, Estados Unidos y resto del mundo.

Sinceramente, echo de menos los tiempos en los que los medios de comunicacin venezolanos, para "demostrar" que Chvez "no sirve", se dedicaban a ensalzar a un incapaz corrupto e inculto como Manuel Rosales, en lugar de a un mafioso, venenoso, manipulador, paracodependiente y guerrerista como lvaro Uribe Vlez.

http://okrimopina.blogspot.com/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter