Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2008

Italia: la democracia vaciada por la poltica

Gennaro Carotenuto
Brecha


Cado el gobierno de centroizquierda presidido por Romano Prodi, se camina hacia elecciones que probablemente se celebrarn en abril. Silvio Berlusconi, segn todos los sondeos, volver a triunfar. Este cree poder manejarlo todo, pero le tocar gobernar con una estrecha mayora originada por sus propias trampas.

Segn los rituales romanos de la democracia parlamentaria, el presidente de la Repblica, Giorgio Napolitano, debe hacer todos los intentos posibles antes de disolver las cmaras y convocar nuevas elecciones. A una semana de la cada del gobierno de Romano Prodi, que haba resistido 20 meses con una mayora de un solo escao en el Senado, Napolitano encarg al Presidente del Senado, Franco Marini, a que intente formar un nuevo gobierno.

Oriundo de los Apeninos centrales, donde todava abundan los lobos, Franco Marini, 75 aos, pas su juventud militar en el popular cuerpo de los alpinos (infantera de montaa) y fue toda la vida un sindicalista catlico y un democristiano que ahora confluye en el Partido Democrtico, la unin entre catlicos populares y ex comunistas. Su intento tiene poqusimas posibilidades de triunfar ya que las posiciones no se han movido esta semana. Los que votaron contra Prodi la derecha- quieren elecciones inmediatas y los que apoyaron hasta ltimo momento al profesor bolos, quisieran hacer por lo menos una reforma electoral. Por que el pas necesita la reforma pero ms an para alejar lo ms posible la derrota.

LA REFORMA NECESARIA E IMPOSIBLE. Si Romano Prodi gan con tan corta mayora las elecciones de 2006, fue en parte por la prodigiosa capacidad de maniobrar los medios de parte de Silvio Berlusconi y en parte por algunas patraas introducidas en la ley electoral a sabiendas de que iba hacia una clara derrota despus de cinco aos de desgobierno y de un pas que se hunda en el desconcierto y la depresin. Para impedirle al centroizquierda gobernar y posiblemente reformar y recuperar el pas, Berlusconi impuso unas modificaciones para evitar que se formara una mayora suficiente para gobernar autnomamente. El mismo redactor de la ley, Roberto Calderoli de la Liga Norte (derecha xenfoba aliada de Berlusconi) la defino como "una porquera".

Entre las consecuencias de la porquera fugura la multiplicacin casi diaria de los partidos, llegando el parlamento a contar con 39 agrupaciones, a veces unipersonales y sin ningn otro proyecto que las ganancias inmediatas del lder y de sus clientes. Con semejante clase poltica Romano Prodi debi pactar casi cotidiananente en estos dos aos. Hoy, especialmente, estas micro-agrupaciones se opusieron y se oponen a cualquier reforma electoral que las pueda barrer del mapa poltico.

Evidentemente una reforma electoral pasara ahora a travs de un acuerdo poltico fuerte entre las agrupaciones mayores (el mismo Partido Democrtico y Forza Italia de Berlusconi que se supone tangan alrededor del 25-30 por ciento cada uno) junto a los mayores de los menores, Alianza Nacional en la derecha y Refundacin Comunista en la izquierda. Sera algo polticamente viable si no fuera por la manera meditico-propagandista de ver la poltica de Berlusconi: no voy a ensuciarme las manos con los "comunistas" que fracasaron en gobernar el pas (y es evidente que fracasaron, porque no pudieron). As, al cierre de esta edicin de BRECHA, el intento de Marini parece destinado al fracaso y a Napolitano no le quedara ms que disolver las cmaras y llamar al pas a nuevas elecciones en la primera mitad de abril. Frente a la posibilidad de volver al poder, Berlusconi, que con 71 aos quiere bailar otro vals, logr compactar los suyos y presentar una coalicin que hasta ahora cuenta con 17 partidos, que van desde los neonazis hasta los dos micropartidos personales que traicionaron a Romano Prodi.

Los sondeos le otorgan a Berlusconi una ventaja de una decena de puntos. Sin embargo, esta ventaja medida en escaos le puede dar una mayora muy similar a la que tuvo Romano Prodi en los ltimos 20 meses. Es decir: Berlusconi quiere y puede volver a ganar, pero luego, difcilmente podra gobernar la crisis que vive el pas.

VISTO DESDE LA IZQUIERDA. Segn muchos analistas, uno de los motivos que hicieron precipitar la cada del gobierno presidido por Romano Prodi fue la postura a favor de un sistema mayoritario tomada por el lder del pd (Partido Democrtico) Walter Veltroni. Este anunci que, pase lo que pase, su partido se presentar slo a las prximas elecciones sin buscar previamente alianzas con nadie, lo opuesto de lo que est haciendo Berlusconi. Si a corto plazo la de Veltroni parece una tctica suicida, conlleva unas ventajas importantes para la construccin del Partido Democrtico, la nica real novedad en los inminentes comicios. Es probable que de esa manera el pd se caracterice an ms como un partido centrista y muy poco de izquierda, pero por lo menos lograr alguna identidad, cosa que hasta ahora no logr construir, y no quedar como el embrin de partido que sigue siendo hasta ahora. Podr presentar a los electores su propio programa sin pactarlo con nadie y luego, probablemente, prepararse para los aos de oposicin en mejores condiciones.

Lo que es seguro es que lo que se mueve alrededor del pd no est en condiciones mejores. Votando con la actual ley y sin la proteccin del pd, las pequeas agrupaciones centristas y reformistas sern libres para tentar suerte en las urnas y ver realmente qu consiguen. Es una novedad, ya que en los ltimos 15 aos fueron los grandes partidos los que sacrificaban escaos ofrecindolos a los pequeos sobre la simple suposicin de la fuerza electoral de estos.

La llamada izquierda radical tiene una situacin muy distinta. Est conformada esencialmente por cuatro agrupaciones. El Partido de la Refundacin Comunista, con un 6 por ciento de los votos, los verdes y otro partido comunista (el pdci), cada uno con un dos por ciento escaso, y la parte del antiguo pci que no entr en el pd por no compartir el giro moderado de este partido. Estos ltimos nunca se midieron con los electores y buscan un difcil acuerdo con los dems para conformar la llamada "cosa roja", un nuevo partido de izquierda que si se acercara al 15 por ciento de los votos podra influir mucho en el futuro. Sin embargo, la suerta est echada y si se votara como es casi seguro con una ley "porquera" que favorece la mxima fragmentacin de los partidos, es difcil o imposible que la "cosa roja" logre cobrar vida en pocas semanas. As, las cuatro fuerzas se presentaran divididas y sin ni siquiera un acuerdo poltico con el pd o una propuesta comn de gobierno. La oposicin para la oposicin y (lo que es peor) entre la oposicin.

ADIOS ROMANO. Lo que queda de casi dos aos de experiencia de centroizquierda en el gobierno es un sabor amargo. El gobierno presidido por Romano Prodi fue capaz de arreglar las cuentas del pas, desastradas por cinco aos de berlusconismo. Impuso polticas de ahorro y hasta logr reducir la enorme evasin fiscal. Hoy todos los organismos internacionales, desde la Unin Europea hasta el Banco Mundial, estn preocupados porque temen que con la derecha vuelvan el festn de gastos y la condonacin de los crmenes fiscales.

Amargo destino el de Romano Prodi. Hizo lo mismo entre 1996 y 1998. Arregl las cuentas y cuando deba empezar a hacer polticas redistributivas de izquierda, por fin- fue acuchillado por la espalda por sus aliados, los comunistas en 1998, los micro-democristianos hoy. Si no se puede olvidar este balance positivo, tampoco se puede pensar que los logros no sean efmeros. Con unos meses de gobierno Berlusconi todo se volvera a perder.

A esto se suma, y es lo ms grave, que la casta poltica de centro-izquierda logr definitivamente liberarse del halo de honradez y capacidad de gobierno respecto a la derecha, uno de los patrimonios genticos que hered del viejo pci. En esta triste poca de inicios siglo XXI, los escndalos, los gastos, los despilfarros de dinero pblico, el clientelismo, el trfico de influencias de buena parte de la clase poltica de centroizquierda fue tan mala como lo fue, es y ser la clase poltica de derechas. Ya no existe una excepcin moral, ya no somos mejores que ellos, ya perdimos la virginidad. Y esto, ante a un pas donde dos de cada tres familias no llegan a fin de mes, es el fin de todas las esperanzas.

Periodismo participativo


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter