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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2008

Derecha extra larga, izquierda inexistente en Italia

Guillermo Almeyra
La Jornada


La izquierda en Italia comenz a inmolarse en 1991, cuando el secretario general del Partido Comunista Italiano, que tena cerca de 30 por ciento de los votos, decidi echarle agua, mucha agua, hectlitros de agua, al poco vino comunista que an contena ese recipiente poltico y formar con esa Coca-Cola all italiana otro ms flexible y amplio.

En el rpido deslizamiento barranca abajo subsiguiente esa izquierda de oposicin y de gobierno organizada por PalmiroTogliatti sobre el cadver de Antonio Gramsci y en contra de las ideas de ste, se transform en Partido de Izquierda Democrtica (PID), luego en Partido Democrtico de Izquierda (PDI, vase el sutil orden de los adjetivos) y por ltimo (realmente por ltimo?) en Partido Democrtico (PD) agrupacin que toma como modelo al partido de los Clinton y a los Clinton mismos, tan radicales, simpticos y atractivos

Los miembros del Partido Comunista que se opusieron al hara kiri y los comunistas que estaban a la izquierda del PCI, en Democrazia Proletaria y en algunos otros pequeos grupos, intentaron la va de la Refundacin Comunista (RC), terica y organizativa. Pero este partido, nacido en 1991, llevaba en su sangre el ADN togliattiano-estalinista no slo por el origen de la mayora de sus integrantes y dirigentes sino tambin porque, entre quienes venan de la Nueva Izquierda, figuraban maostas y ex comunistas o catocomunistas que no conocan otra forma de poltica que la del PCI, agregndole quizs un poco de pimienta a los platos demasiado desabridos del reformismo parlamentario.

Eso hizo que el primer secretario de RC, Sergio Garavini, renunciase porque quera que su partido se uniera con el entonces PID, e hizo despus que su presidente Armando Cossutta escindiese el partido para tener algunas poltronas en un gobierno Prodi y fundase el Partido de los Comunistas Italianos (PCI), miembro permanente de cuanto gobierno de centroizquierda necesit un taparrabos medio rojito y, por ltimo, que, guiado por su secretario Fausto Bertinotti, como el carnero mayor guiaba a los dems carneros de Panurgo hacia el sacrificio, Rifondazione Comunista integrara el gobierno Prodi y se adaptara al mismo a cambio de puestos parlamentarios y ministeriales (bastantes, porque vendi bien su pescado no muy fresco).

Adems, mientras se formaba el PD clintoniano de Walter Veltroni y Massimo DAlema, Rifondazione se lanz de cabeza a la caldera donde se cocinaba La Cosa, una alianza que, abandonando sus principios, la bandera roja y la hoz y el martillo, adopt como smbolo al Arco Iris y como definicin el pacifismo, la ecologa, la no violencia y un socialismo vago que permite unir a todos los partidos ex comunistas menos el PD, ms unos socialistas y algunos verdes. Como Occhetto en 1991, la direccin Bertinotti-Giordano de RC llev as al suicidio a su partido, que est perdiendo jvenes y militantes por millares, que est desprestigiado, que ha roto con los movimientos sociales en los que tuvo un papel dirigente y que slo piensa en asegurar en lo posible el mximo de espacios a sus cuadros, convertidos en concejales, diputados, senadores, ministros atornillados a sus poltronas con tal de no tener que trabajar nuevamente en las fbricas y en la sociedad.

La izquierda, integrante del gabinete de Prodi, vot fondos (inconstitucionalmente y contrariamente a sus declaraciones programticas) para la ocupacin imperialista en Afganistn, no cambi la ley electoral que desestabiliza el pas pero que le otorga algunos privilegios a los grupos menores, abandon las luchas obreras, de los precaristas (con contratos precarios), de los jubilados, abri el camino al Vaticano, no mejor en nada la situacin de los ms pobres.

El resultado de esta poltica que tuvo en cuenta slo al gran capital, y que cont con el apoyo del mismo, fue la cada de Romano Prodi y la posibilidad de que en las prximas elecciones generales gane, con el voto de los ms pobres y de parte de los obreros, Silvio Berlusconi, gran magnate y demagogo fascistizante, que tiene indudablemente la mayora popular. Por lo tanto se equivoca mucho quien, como Rossana Rossanda, llevada tambin por su togliattismo, saluda como un progreso la fusin de todos los ex izquierdistas en el Arco Iris. Porque sta quizs les permita defender, como alianza electoral, si llegase a formar una lista nica cosa que dudo, algunos cargos en las instituciones pero, en cambio, les impide hacer poltica tout court y, mucho ms an, poltica de izquierda, ya que los aliados de Rifondazione tienen el gobiernismo en su ADN y dan la espalda a las luchas, los movimientos y la sociedad. O sea, a lo nico que podra hacer menos desfavorable para los trabajadores la actual relacin de fuerzas entre las clases y frenar la prepotencia de los neofascistas berlusconianos y del clericalismo de asalto del pastor alemn que gobierna el Vaticano.

La direccin de Rifondazione llev a sus bases al Arco Iris sin consultarlas. Ahora tendra que reunir un congreso: esperemos, sin muchas ilusiones, que la base, aunque confundida, desorganizada y sometida a un hecho consumado, pueda destejer el chaleco de fuerza que le han encajado.



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