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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2008

Redes criminales mundiales encubiertas como poltica exterior de Estados Unidos

Gustavo Herren
Argenpress


Unilateralmente, EE.UU. ha dividido al Mundo entero en 5 regiones (incluyendo China y Rusia), bajo 'tutela' de sendos Comandos militares con presencia permanente. Lo cul pone en evidencia la existencia de un plan de dominio global ms all de la ficcin de las llamadas teoras conspirativas.

Desde fines de 2008 las regiones sern 6, ya que cre el USAFRICOM especficamente para Africa (excepto Egipto) (1).

Cada Comando constituye un centro de control de operaciones militares, con una estructura de comunicaciones y coordinacin activada y lista para actuar en cuanto ocurra un conflicto, que segn el presidente de EE.UU. y el secretario de defensa requiera el despliegue masivo de sus fuerzas de combate en esa regin.

La llamada 'Area de Responsabilidad' del Comando Sur (USSOUTHCOM) con centro en Miami (Florida), es sobre 31 pases del Caribe, parte de Amrica Central y toda Amrica del Sur.

Para reforzar presencia en sus aguas (ocanos, costas y ros) y vigilar operaciones, como lo hace la Quinta Flota en el Golfo Prsico, EE.UU. reactivar la Cuarta Flota Naval (que en la Guerra Mundial II cubra el teatro de operaciones del Caribe y el Atlntico Sur y fue desactivada en 1949). Hoy contar con disponibilidad de submarinos y buques provistos con armas nucleares y convencionales, como el portaaviones nuclear USS Ronald Reagan o el USS George H.W. Bush (en operaciones en el 2009), y en pocos aos con el USS Gerald Ford, el primer portaaviones con tecnologa stealth (furtiva) invisible al radar, catapultas electromagnticas para lanzamiento de aviones, y posiblemente caones no convencionales del mismo tipo. Construidos todos, por una de las ms grandes multinacionales del complejo militar-industrial (Northrop Grumman), uno de los principales motores de la economa de EE.UU. que da empleo a su poblacin.

Se estima que el establishment militar, da empleo y soporte financiero directo e indirecto a por lo menos 60 millones de votantes estadounidenses.

A Washington le preocupa una situacin en cierne de recesin de la economa interna, y por otro lado vigila la autodeterminacin nacional de Venezuela (que considera beligerancia), el proceso de integracin latinoamericana, el surgimiento de Brasil como potencia atmica regional, y los ncleos previstos de potencial reactividad como Cuba y Panam.

En la regin de Oriente Medio, Irn ha sido rodeado por pases invadidos o colaboracionistas con EE.UU., o que se ocupa que no le sean hostiles, como Turkmenistn (quinta reserva mundial de gas) con sus relaciones con Rusia, China, la UE e Irn.

La sorpresa y las lecciones de Iraq pueden mostrar que es probable que en un ao, G.W. Bush no tenga tiempo suficiente para resolver una foribunda guerra relmpago contra Irn, sin que quede abierta para la prxima administracin.

Su gobierno intenta mostrar que est logrando avances y cierto equilibrio en Iraq.

Es probable que para mantener el crecimiento de su actividad militar-industrial necesite perturbar la estabilidad de la regin de Amrica Latina y el Caribe.

Segn el Pentgono, existe un 'Arco de Inestabilidad' global desde la regin andina (incluida Colombia, Venezuela y Bolivia), Amrica Central y el Caribe, Africa, Oriente Medio, Asia Central, Filipinas e Indonesia.

Pero las regiones no pueden ser inconexas dentro de la geopoltica de EE.UU. de alcanzar el dominio global.

Est alerta con aquellas naciones con capacidad de darle respuesta poltico-militar, por ello sus objetivos estratgicos estn dirigidos al control de Eurasia, apuntando hacia Rusia y el surgimiento de China como potencia econmica capitalista, y en segunda lnea sobre los aspirantes a potencias regionales, como India, Pakistn o Irn.

Los pases de las regiones pueden representarse como nodos o vrtices, enlazados por diversas operaciones criminales encubiertas. Una suerte de red invisible compleja, como si fuera una monstruosa y tenebrosa telaraa.

Para Washington lo que ocurre en la regin de Oriente Medio por ejemplo, no es independiente de los Balcanes, ni del Cucaso, ni de Amrica Central y del Sur, ni de otras distantes regiones del mundo aparentemente sin relacin alguna.

El plan de control global de EE.UU. implica establecer conexiones estratgicas y tcticas entre regiones del mundo.

As sean desestabilizaciones y tcnicas de guerra utilizadas en una regin y adaptadas para otra (como operaciones de guerra psicolgica e ideolgica, guerras sociales, de inteligencia), o valerse del trfico ilegal de armas con sus triangulaciones y del narcotrfico. Las conexiones requieren de flujos econmicos entre regiones. Utiliza por ejemplo la venta de armas o de drogas en una, para financiar grupos de desestabilizacin en la otra.

En los 80s, durante la invasin sovitica a Afganistn, EE.UU. envi en forma encubierta armas para la resistencia a travs de Pakistn, mientras en su frontera estimul la produccin de drogas y con lo recaudado (va CIA-Servicio de Inteligencia militar de Pakistn (Inter Services Intelligence, ISI)) financi a diversos grupos insurgentes islmicos.

En 1986, el gobierno de R. Reagan (1981-89) qued directamente involucrado en la venta clandestina de armas a Irn, lo que realiment la guerra Irn-Iraq (1980-89), mientras los fondos obtenidos fueron canalizados por un lado, va el Servicio de Inteligencia paquistan (ISI) para financiamiento de los fundamentalistas islmicos que operaban en Afganistn. Y por otro lado, para financiar ilegalmente en Nicaragua a las milicias insurgentes (de 'derecha') pro-EE.UU. (Contras), que combatan al gobierno sandinista (de izquierda) de Daniel Ortega (1979-90), lo cual estaba vedado por el Congreso de EE.UU. con la Enmienda Boland, lo que desencaden el caso Irn-contras (Irangate).

Inicialmente hacia 1980, los Contras haban recibido apoyo y entrenamiento militar del gobierno de Argentina y de EE.UU. a travs de la CIA.

Con un mecanismo semejante, pero sin involucrarse directamente (por haber aprendido la leccin de Reagan), el gobierno de G.H.W. Bush (1989-93) apoy indirectamente el envo clandestino de armas a Croacia y a Bosnia para estimular las secesiones de la Federacin Yugoslava, (que se enfrentaron a Serbia, el miembro mas poderoso de la Federacin).

La misma poltica de trfico ilegal de armas, continu con el gobierno de B. Clinton (1993-2001). El envo clandestino se tercerizaba en otros pases como Turqua, Hungra, Irn, Siria, Ucrania y Argentina. En sta, la lucrativa operacin habra sido realizada por el gobierno de Carlos Sal Menem, en que se habra derivado armamento local de Fabricaciones Militares y del Ejrcito, utilizando como seuelo decretos secretos de venta a Panam, Venezuela y Ecuador, bajo su poltica de relaciones carnales. Sin embargo EE.UU. no paga traidores.

En la regin de Baloquistn (Pakistn), EE.UU. aplica actualmente patrones similares a los que utiliz en los 90s, en Bosnia y Kosovo (las regiones de la ex Yugoslavia) donde su Servicio de Inteligencia (CIA), junto al de Gran Bretaa (MI6) y al de Alemania (BND), financi y apoy clandestinamente a ejrcitos de liberacin nacional. Para el entrenamiento de los paramilitares islmicos del Ejrcito de Liberacin de Kosovo (KLA) por ejemplo, fueron contratadas empresas privadas de mercenarios. Parte del financiamiento del KLA se obtena mediante la venta de droga proveniente de Pakistn.

El plan de EE.UU. para Oriente Medio est relacionado con el de Asia Central (en sintona con los intereses de sus socios, Gran Bretaa e Israel). La configuracin del Nuevo Oriente Medio y Asia Central, no descarta la conveniencia de inducir una progresiva movilidad de fronteras, segn las etnias y religiones que predominan en cada regin (en algunas ramas islmicas no prevalece el concepto de Estado-Nacin que es una invencin occidental). Para ello, recurre a operaciones encubiertas que disparen la violencia de conflictos sectarios latentes en los actuales pases, y que estimulen la divisin tnico-religiosa.

El resultado final es un proceso de descentralizacin, debilitndo las instituciones de los gobiernos centrales, que conduce a lo que Washington denomina 'Secesin Suave' (2), que no llega a la fragmentacin de una secesin (como la que promovi en 1990 va el Fondo Monetario Internacional en Yugoslavia), pero facilita igualmente los cambios de regmenes a su favor. Estas estrategias se pueden observar en Irak y Paquistn (3).

Iraq - EE.UU.: 'Oleadas'

Cuando EE.UU. invadi Iraq en el 2003, haba contradicciones entre las dos ramas principales de la religin islmica, los sunitas y chitas, pero la poblacin se hallaba mezclada en una convivencia de caractersticas tribales sin violencia alguna, como sucede en otras regiones (Siria).

La ocupacin por EE.UU. actu como disparador de un proceso de guerra social interna, de la que solo pudo controlar su velocidad, y que evolucion hacia la separacin fsica entre sunitas y chitas.

Estimulando la violencia y las matanzas sectarias se aceleraba el desarrollo del proceso, as las 'oleadas' de tropas del gobierno de G.W. Bush funcionaron para contener los picos mximos de violencia sectaria, mientras se ganaba el tiempo necesario para alcanzar el estado final de homogeneizacin tnico-religiosa por zonas, que como consecuencia esperada traera el decrecimiento de la violencia sectaria.

Para disminuir adems, la violencia hacia los estadounidenses, stos utilizaron el hecho que la divisin demogrfica disminuy la complejidad del sistema, y les permiti acceder localmente a algunos sectores sunitas de la resistencia (rivales de chitas en el gobierno iraqu), y negociar su no hostilidad hacia los invasores mediante acuerdos de conveniencia y beneficio mutuo, valindose de incentivos econmicos, sobornos y la captacin de elementos inestables debido a los 'excesos en la lucha sectaria'.

Para esta misin EE.UU. aplic en el 2007 el nuevo plan de contrainsurgencia, en el que intervinieron en su diseo antroplogos y otros cientficos mercenarios en ciencias sociales (4). Segn afirma el Pentgono, en zonas de la provincia o gobernacin de Anbar (centro-oeste de Iraq) y Bagdad (al centro) habra logrado mantener desactivada una parte significativa de la resistencia sunita, alrededor de 70.000 insurgentes activos, mediante lo que nombra como movimiento Despertar (al Sahwah).

Sin embargo, a partir de all debera influenciar a su favor sobre los insurgentes pasivos que apoyaban a los activos, que podran estimarse en ms de 3 millones (5), y que no conforman una comunidad sunita unificada.

EE.UU. podr utilizar al movimiento miliciano sunita Despertar que dice haber creado, como un contrapeso de poder sobre el actual gobierno iraqu que no controla todo el territorio, compuesto por kurdos del norte y chitas del sur (lindante con Irn) y en el que Washington tiene sus reservas, en cuanto a lealtades.

Sin embargo, en la provincia de Diyalah (al E. de Iraq), en la zona sur de la provincia de Bagdad y en la de Ninevah (al N.O. de Iraq) la resistencia sunita no ha cesado. En sta ltima provincia el Pentgono est desarrollando un ataque areo salvaje y detenciones masivas de sospechosos, que culminar con la toma de su capital (Mosul) (Operacin Fnix Fantasma; Op Phantom Phoenix), en las otras dos provincias las ofensivas y fueron realizadas.

Segn los voceros del gobierno de G.W. Bush las 'oleadas de tropas estn funcionando', y han contribudo a un aumento significativo de la seguridad y estabilidad en Irak (6). Aunque otros reconocidos analistas tienen enfoques con diferencias (7) o an mas reservados (8).

Iraq - EE.UU. - Al Qaeda: Resistencia iraqu

Un buen ataque es lograr manipular las fuerzas de nuestro peor enemigo, para que nos beneficie sin darse cuenta.

Al hacer referencia anteriormente a los 'excesos en la lucha sectaria', surge la notable infiltracin en el Iraq posterior a la ocupacin, de milicianos principalmente no iraques de Al Qaeda de las lneas extremistas takfiristas (9).

En un principio, la resistencia contra los invasores angloamericanos estaba compuesta por una parte muy activa de sunitas (algunos, expartidarios de Saddam Hussein), y otra de chitas con menor reactividad, debido a acuerdos y a que componen buena parte del gobierno iraqu.

Aparece entonces un tercer enemigo de los estadounidenses, Al Qaeda, que inicialmente combati junto con la resistencia en su mayor parte sunita. Posteriormente, comenz a cometer excesos sangrientos e intimidaciones contra iraques civiles y los chitas y sunitas de la resistencia, lo que realiment la guerra sectaria interna. Segn afirma el almirante G. Smith vocero de la ocupacin anglo-estadounidense, 'Al Qaeda considera a Iraq 'su' califato y centro para la difusin de la ideologa talibn al mundo rabe'.

Se produjo as, la ruptura franca y el enfrentamiento militar entre los grupos de resistencia iraqu y los takfiristas de Al Qaeda que comenz hacia 2005 en la provincia centro-oeste de Al Anbar, cuando por ejemplo, integrantes de Al Qaeda asesinaron a varios imanes (sunnitas) que la habran condenado pblicamente, por no respetar acuerdos de no asesinar a los policas iraques que trabajaban en la zonas controladas por la resistencia.

Los excesos de violencia salvaje de Al Qaeda contra los civiles y los milicianos de la resistencia iraqu sunita en Anbar y Bagdad tuvieron una reaccin adversa, y algunos de sus elementos fueron captados por los estadounidenses (mediante financiamiento, cesiones y beneficios de conveniencia, suministro de armas e intimidacin: movimiento Despertar), y conmutaron su lucha enfrentando a Al Qaeda y disminuyendo su hostilidad hacia quienes los haban invadido, los estadounidenses, que salieron beneficiados.

As el Departamento de Defensa estrategicamente desva hoy la atencin, hacia que Al Qaeda y no la Resistencia iraqu, es el enemigo externo central para la coalicin y para los iraques. (10)

Iraq - EE.UU. - Al Qaeda: Terrorismo checheno

Durante la segunda guerra de Chechenia (1999-2006) ocurri un proceso similar al de los excesos de Al Qaeda en Iraq. Cuando la guerrilla secesionista chechena que empleaba tcticas terroristas contra los rusos, principalmente la corriente islmica nombrada como wahabista (11), cometi excesos salvajes sobre chechenos civiles y otros combatientes que tambin luchaban contra los rusos. Dividi as a la insurgencia e hizo que muchos de sus milicianos comenzaran a cooperar con sus anteriores enemigos, las fuerzas rusas, para atacar a los que haban sido sus aliados, los wahabes.

La relacin de los grupos combatientes chechenos con la jihad islmica se estableci durante la resistencia a las tropas soviticas en Afganistn en los 80's:

En 1985, el gobierno de R. Reagan y G.H.W. Bush como vicepresidente (1981-89) aprob la directiva NSDD 166 (12), que autorizaba oficialmente una progresiva ayuda militar y apoyo al adoctrinamiento religioso para los muyaidines, pero segn el ex Director de la CIA (1991-93) y actual Secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, la ayuda encubierta de la CIA a los muyaidines haba empezado durante el gobierno de Jimmy Carter (1977-81) antes de la invasin sovitica (1979).

En los 80s, la insurgencia en Afganistn contra los soviticos se implement desde Pakistn. Entre otras, las Madrasas (escuelas religiosas de Madras) a cargo de la secta islmica wahabi de Arabia Saudi, financiada por la USAID (Agencia Estadounidense de Desarrollo Internacional) y la CIA, suministraban entrenamiento, armas y adoctrinamiento religioso. Los milicianos islmicos (salvo algunos niveles superiores) desconocan, que detrs de las causas religiosas el objetivo encubierto era destruir a la URSS, y por otro lado que eran financiados y apoyados indirectamente por EE.UU., la monarqua y fundaciones de Arabia Saudita y los Estados no democrticos del Golfo. El gobierno militar paquistan apoyaba las operaciones paramilitares islmicas a travs de su Servicio de Inteligencia militar (ISI).

Despus del colapso de la URSS, la CIA y el ISI continuaron apoyando a las milicias islmicas de Pakistn, que fueron enviadas a Oriente Medio, sur de Asia, los Balcanes, Asia Central y el Cucaso actuando como catalizadores en la fragmentacin de la URSS.

A principios de los 80s fu reclutado y entrenado por la CIA Osama Bin Laden (miembro de una familia saud multimillonaria) para la jihad en el Afganistn ocupado. Pero diez aos ms tarde, la URSS haba desaparecido como enemigo, y en la Guerra del Golfo (1990-91) cuando EE.UU. construy bases militares en la 'tierra santa' de Arabia Saud y sus tropas se estacionaron en el desierto sagrado para los whabitas, algunas organizaciones de milicianos como Al Qaeda comenzaron a advertir, que el verdadero inters de EE.UU. era geoestratgico y el de sus multinacionales, por encima de todo lo dems inclusive lo religioso, y se fueron volcando poco a poco en su contra.

En 1994, el checheno Shamil Basayev fue entrenado militarmente en los campamentos de la CIA ubicados en Afganistn y Pakistn, al ao siguiente al regresar a Chechenia se convirti en uno de los principales lderes de la guerrilla separatista que intent la independencia de la Federacin Rusa. De esa poca proviene su vinculacin con la lnea Pakistn-Talibn, el Servicio de Inteligencia pakistan (ISI), con Al Qaeda y Bin Laden. El contacto con este ltimo lo mantuvo luego por el comandante (muyaidn saudita wahab) Al Khattab, otro importante lder de la guerrilla secesionista.

En este caso, los excesos sangrientos de los terroristas separatistas islmicos chechenos contra sus pares partisanos (islmicos sufi) en su lucha contra Rusia, paradojicamente beneficiaran a esta ltima, que consigui desarticular el movimiento secesionista y reconquistar el territorio.

Construyendo La Base creble del enemigo terrorista

Desde sus orgenes en el s. XVIII, la creencia fundamentalista de las lites de poder de EE.UU. de un destino manifiesto superior, como potencia lder mundial del sistema Capitalista conlleva (para mantener su estatus anmalo), a la exaccin en gran escala y apropiacin de aquellos recursos primarios del resto del planeta, que tengan valor temporal de cambio para su sistema socio-econmico.

Las reacciones esperadas en los pases occidentales ante la ofensiva de expoliacin, donde vienen ganando importantes batallas en la guerra cultural, psicolgica y econmica (como con los mecanismos de endeudamiento externo), son de diferentes caractersticas que las de Asia. En sta existen ncleos de poblacin tnicos, religiosos y nacionalistas con culturas no penetradas. De modo que para justificar la embestida de EE.UU. y sus socios sobre el mundo islmico, se recurri como pantalla a la hiptesis demogrfica del 'choque de civilizaciones' (promovida por S. Huntington).

El brutal atentado del World Trade Center (2001) que Washington, sigue sospechando perpetrado por la organizacin Al Qaeda (La Base) y el Talibn de Afganistn (13), paradjicamente fue funcional a EE.UU., (Gran Bretaa y dems socios).

En ese acto surge un actor creble, necesario para la 'Guerra Global contra el Terrorismo' internacional promovida por los fundamentalistas neocons.

Aunque la organizacin Al Qaeda hubiese cometido el atentado del 9/11 no logr hacer colapsar a EE.UU. (como podra haberlo hecho el bloque sovitico), sino todo lo contrario, ni tampoco posee la capacidad para hacer caer a un pas entero, an usando terrorismo nuclear.

As como los dems grupos clasificados como terroristas, Al Qaeda no llega a configurar un ejrcito mundial. La Guerra Global contra el Terror que quiere imponer EE.UU. es una quimera. No hay situacin de guerra global, sino conflictos armados que pueden ser locales o internacionales (como el conflicto de EE.UU. con el Talibn, en Afganistn), o bien situaciones de lucha contra el crimen internacional. Ni siquiera existe un conflicto armado mundial permanente y sin final.

Si el lder terrorista mas buscado Bin Laden, fuese capturado, sera un duro golpe no para el terrorismo sino para la Guerra contra el Terror.

A EE.UU. no le interesa frenar al fundamentalismo islmico terrorista en cuanto le es til. Por un lado porque no representa una amenza real para su supervivencia como potencia, y por otro porque con sus excesos y divisiones tnico-religiosas consigue desarticular en los pases con componente islmica, a los movimientos sociales genuinos contrarios a los intereses estadounidenses.

En los pases occidentales, la propaganda de Washington busca aglutinar a la opinin pblica ante la amenaza exterior creble del fundamentalismo islmico y el terrorismo internacional, que le permita llegado el caso justificar su intervencin militar en los pases como humanitaria, democrtica y liberadora.

Detrs del seuelo de la Guerra Global contra el Terror, se desarrolla el Terror de Estado con los planes mundiales de EE.UU. para expandir su dominio e influencias sobre los territorios de los pases.

Referencias:
1) USAFRICOM (United States Africa Command) Comando militar estadounidense de Africa.
2) En Venezuela luego del fracaso del golpe de Estado clsico, EEUU aplic el concepto de 'golpe suave'. Pero no se descarta apoyar la 'secesin suave' (o la secesin) en la regin de Zulia, y en Bolivia en la regin de Santa Cruz.
3) M. Chossudovsky, 'The Destabilization of Pakistan', December 30, 2007, Global Research.
4) El Manual de Contrainsurgencia FM 3-24 (US Army Field Manual) o MCWP 3-33-5 (Marine Corps Warfighting Publication) d una idea de como se estn realizando las operaciones.
5) G. Herren, La matemtica de la guerra, 23/7/06, Argenpress.
6) 'Measuring Stability and Security in Irak', Report to Congress. In accordance with the Department of Defense Appropiations.
7) Ivo H. Daalder, 'Irak After the Surge', December 28, 2007, Brookings Institution.
8) G. Bruno, 'Irak Surges Mixed Messages', January 17, 2008, Council on Foreign Relations.
9) Takfiristas, ramas del Islam concomitantes con el grupo Takfir wal Hijra (Excomunin de los infieles) de fundamentalistas extremos (nacido en los 60s), que pueden considerar como apstatas y enemigos incluso a otros islmicos.
10) J. Garamone, 'Al Qaeda Remains Coalition's, Iraqi's Biggest Target', Jan. 20, 2008, US Department of Defense.
11) Wahab, rama islmica extremista de seguidores de Muhammad ibn Abd al Wahhab desde fines del s. XVIII, actualmente concentran su influencia en la pennsula Arbica. Pueden considerar como apstatas y enemigos an a otros islmicos.
12) NSDD 166: Directiva sobre Decisin de Seguridad Nacional 166
13) Condoleezza Rice, ' 9/11: For The Record', 22 March 2004, Department of State, www.america.gov


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