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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2008

Entrevista a Rafa Dez, secretario general del sindicato LAB
"En este momento hay una propuesta de resolucin del conflicto vasco factible, pragmtica y democrtica"

Pello Urzelai
Berria

Traducido para Rebelin por Daniel Escribano


A pesar de los ataques, Rafa Dez considera que debe enfocarse la situacin desde una perspectiva amplia. Con los contenidos de Loyola1 en la cabeza, afirma claramente que la oportunidad de lograr un marco democrtico reside en el derecho a decidir del Pas Vasco.

Al secretario general de LAB, Rafa Dez (Lasarte-Oria, Guipzcoa, 1956), le gustan las reflexiones que trascienden la vorgine del da. Por encima de la tormenta represiva, considera que para desenmaraar el embrollo poltico debe volverse a los contenidos de las conversaciones de Loyola.

El Gobierno de Espaa, la Fiscala, el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional, todos actan de consuno con la intencin de ilegalizar a otros dos partidos (EAE-ANV y EHAK). Esta actividad unificada es sntoma de estado de excepcin?

Todo lo que est ocurriendo debe situarse en la tormenta represiva que se est acrecentando durante estos ltimos meses. Tras eso debe colocarse la situacin poltica. Hay que decir claramente que estamos en una encrucijada entre dos ciclos y en esa transicin entre ambos ciclos, con negociacin o sin ella, el Estado quiere condicionar al sector poltico y social motor del cambio poltico. Contra el Pas Vasco se pone siempre al principio a la Justicia, cuyo papel se adecua posteriormente. Tambin en este momento est sucediendo eso. Se est evidenciando que el Estado est enfermo, muy dbil democrticamente. Saben que se ha acabado un ciclo. Cuando nos encontramos a las puertas de otro, se utiliza todo esto para condicionar la hipottica nueva situacin. En el fondo eso es lo que est en juego. Por eso golpean a la izquierda abertzale, que ha sido clave para traer todo el proceso de liberacin, con la intencin de debilitarla.

Adems de las ilegalizaciones, pueden mencionarse las enormes condenas del caso 18/98, los casos de tortura, la gran cantidad de encarcelamientos y detenciones, etc. Quieren lograr mediante esta escalada represiva que la izquierda abertzale se rinda?

Est claro que todas esas medidas contra la izquierda abertzale quieren limitar su actividad poltica. Pero est claro tambin que el Estado no tiene un problema con la izquierda abertzale o con ETA; el problema lo tiene con un pueblo, con un pueblo que reclama derechos democrticos. Ellos quieren crear resignacin. Quieren tener encadenada a la sociedad. Rgida, atada. Deben denunciarse todas estas animaladas, todos los esperpentos jurdicos, todas estas ilegalizaciones, que no tienen pies ni cabeza. Pero, adems de situar la respuesta en esos parmetros, la clave en este momento es mantener como referencia lo que est en juego. Mediante la represin, adems de infligir dao y de que sus consecuencias sean graves, quieren que cedamos polticamente, colocar el futuro del Pas Vasco dentro de la jaula constitucional impuesta por ellos. En esta transicin entre los dos ciclos, cuando el marco jurdico est agotado y un amplio sector de la sociedad tiene claramente asumido que aqu hay un pueblo y que cualquier marco jurdico-poltico debe construirse conforme a la voluntad popular, en eso debe basarse la lnea poltica.

Cmo ves la respuesta de la sociedad? Hasta dnde hay preocupacin?

Con un ataque tras otro, quieren asfixiar a la sociedad y que haya problemas para hacer frente a tamaa situacin. Debe irse reforzando la respuesta a estos ataques, debemos ir construyendo un muro social, pero todo esto no podemos medirlo desde una perspectiva corta, a pesar de que los ataques sean grandes. Estoy convencido de que al final todo esto provocar un bumern. Las consecuencias para la izquierda abertzale son terribles, pero nosotros tenemos confianza en nuestra sociedad, en la capacidad de poner nuevos pilares. Hace 30 aos, algunos hicieron la eleccin de ir por un camino tramposo. Ahora tienen mayores dificultades para llevar a nuestro pueblo por falsos caminos. El Estado y todos los partidos que estn detrs suyo saben que aqu hay algunas claves para resolver el conflicto y que tendrn dificultades para ir por otro camino, aunque en este momento tengan la ayuda del PNV.

En algunos casos, el caso Atutxa y el caso Ibarretxe, entre otros, adems de la izquierda abertzale, hay otros agentes daados: el Parlamento vasco, el lehendakari, miembros del PNV, EA, IU-EB. Cmo ves la respuesta que han dado estos partidos a la situacin?

No responden a las caractersticas de la situacin. Estn encauzando lo que plantean como respuesta desde una perspectiva tramposa o hipcrita. El ltimo juicio ha sido contra la soberana que debera tener el parlamento de Vitoria y debera haberse denunciado como tal. Pero, siendo terribles los ataques acaecidos ltimamente en nuestro pas, y sobre todo en este momento, sindolo la poltica de prohibir a un sector de este pueblo, me pregunto qu es eso. Que en nuestro pas algunos digan quines somos legales e ilegales no es violar la voluntad de nuestro pueblo? Y, por tanto, no exige eso un plante democrtico por parte de de nuestras instituciones y de esos partidos para decir hasta aqu hemos llegado con ese tipo de intromisiones polticas y judiciales? Parece que se mueven en algn caso, con la intencin de sacar algn tipo de provecho poltico, pero luego dejan que los ataques tengan sus consecuencias. A veces, con todo lo que pasa, parece que el PSOE hace el trabajo sucio de quitar del escenario a la izquierda abertzale y que algunos, a pesar de que lo denuncien, tengan inters en que sta est fuera. La direccin del PNV, tanto en el proceso de negociacin como en este momento, ha sido y est siendo aliada del PSOE. De cara al futuro debe intentar articularse un espacio social, sindical y poltico y encauzar los sectores y fuerzas que estn a favor del derecho a decidir.

Cmo se estructura ese espacio que has mencionado? En cualquier situacin?

Un proceso necesario de negociacin con el Estado debe hacerse siempre con el protagonismo de la sociedad. No hay proceso sin la sociedad. Debemos tener claro que en un dilogo as, si en el Pas Vasco no hay una dinmica social verdaderamente trabajada, en la negociacin y los acuerdos, y tambin despus, el Estado andar siempre jugando con el abertzalismo. En la fase de negociacin y despus ha habido dificultades para estructurar un espacio independentista y progresista. Estoy convencido de que la izquierda abertzale es y ser la referencia de ese mbito. Viendo ese alineamiento progresivo del PNV con el PSOE, a pesar de que pueda haber maneras de pensamiento distintas debe ser muy importante que en esa transicin entre los dos ciclos haya una articulacin progresiva, en que hunda estratgicamente sus races un espacio independentista y progresista y que sea verdaderamente una alternativa al modelo econmico, social y poltico del PNV. El PNV tiene miedo al cambio poltico, a otra situacin poltica, porque tiene claro que el nico que de ah puede salir reforzado es el proyecto independentista y progresista. En este momento, en lugar de impulsar el cambio, el PNV necesita al Estado, para proteger sus intereses econmicos, para garantizar su gestin poltico-institucional. Necesita al Estado para hacer nuevos pactos. Imaz lo dijo bien claro cuando se declar el alto el fuego: Seremos leales con el Estado, sin recompensas. Han sido leales con el Estado. No han sido leales con el Pas Vasco.

Despus de que hayan pasado tantos meses, despus de ver el proceso de negociacin, qu conclusin puede sacarse de la postura del Gobierno de Espaa?

En este momento, con la perspectiva que tenemos, est claro que el PSOE se meti en este proceso sin el amparo del Estado y sin diseo poltico para la resolucin del conflicto. Cuando deban darse pasos siempre haba imposibilidades.

Ves opciones de mirar hacia delante?

En este momento de enfrentamiento abierto, cuando estn sucediendo muchas cosas y violentas, hay dos opciones de mirar hacia delante: volver a Loyola, para desarrollar la posibilidad jurdico-poltica que se dej all, o que el Estado siga trabajando una mera reforma de los marcos, con la misma columna vertebral. Por eso es muy importante para nosotros valorar dnde estbamos en Loyola, qu tipo de opciones haba all, cules eran los problemas y, viendo los contenidos de Loyola, seguir adelante y percatarse de que ah tenemos la oportunidad de establecer un marco y una salida democrticos. En los prximos meses una de las claves ser ver si hay opcin de volver a Loyola ─para forzar un proceso de negociacin para resolver el conflicto─ o si el PNV y el PSOE siguen trillando ese tipo de falsos caminos.

Ha actuado bien la izquierda abertzale en el proceso de negociacin buscando garantas, exigiendo precisiones, dando por imposible el acuerdo o rompiendo el alto el fuego?

Sobre la lnea de la izquierda abertzale, seguramente, habr muchas opiniones, pero yo veo que lo ha puesto todo encima de la mesa. Tambin en este momento hay una propuesta de resolucin del conflicto factible, pragmtica y democrtica. Entonces, a pesar de que ahora est roto el esfuerzo de estos meses y aos y de que la situacin sea dura, mirar hacia delante traer consecuencias positivas. En cualquier caso, la izquierda abertzale deber extraer enseanzas de las caractersticas del proceso, de la activacin de la sociedad, etc. Todo eso ser importante para otro imprescindible proceso de negociacin. Todos sabemos que el conflicto no tiene salida con la represin, la negacin, la violencia, etc. El conflicto slo tiene salida con el dilogo, la negociacin y el acuerdo.

El PNV y UPN tienen las mismas polticas en el mbito social 

Rafa Dez destaca la importancia del trabajo conjunto entre sindicatos. Considera que se ejerce mayor influencia social en los mbitos en que se consigue.

Desde el punto de vista de la economa, parece que el 2008 puede ser un ao de crisis y turbulencia. En opinin de LAB, como ocurre en estas situaciones, pagarn al final los trabajadores las consecuencias de la crisis?

S, en este momento los medios de comunicacin estn difundiendo que puede venir una recesin econmica y parece que todos los mensajes son para asustar a los trabajadores, para adecuar y neutralizar sus reivindicaciones. En nuestra opinin, en los ltimos aos los empresarios han tenido beneficios tremendos. Han hecho una acumulacin tremenda, y en este momento est anunciado crecimiento econmico, a pesar de que sea ms lento. Para la negociacin colectiva, para nuestra accin sindical, reforzaremos las peticiones de aumentos salariales por encima del IPC, porque en este momento, a la hora de repartir la riqueza, los trabajadores estamos totalmente descompensados, porque la riqueza econmica que se crea en la sociedad va slo a las manos de unos pocos.

Ves que habr que unir fuerzas para hacer frente a la prdida de empleo?

En general, la patronal est cmoda. Los empresarios tienen una perspectiva ofensiva en las relaciones laborales. Siendo eso as, es imprescindible que los trabajadores tambin nos unamos, que la unidad sindical sea lo ms fuerte posible, pero para unir a los sindicatos es imprescindible definir contenidos, pactar estrategias sindicales. Consideramos imprescindible profundizar la accin conjunta entre sindicatos para articular las reivindicaciones de los trabajadores, para ir recuperando el espacio que nos ha achicado la patronal.

Hay dilogo serio para esa accin sindical conjunta?

En este momento hay algunos mbitos de accin conjunta y se ve, adems, que, all donde se da, la lucha y la influencia sociales son grandes. Por ejemplo, en Osakidetza [servicio de salud de la Comunidad Autnoma Vasca (CAV), cuyo personal se encuentra actualmente en conflicto con la administracin autonmica (n. del t.)], en la administracin pblica y en un puado de empresas. Pero no hay dinmica de relaciones para una accin conjunta slida y general.

Influye el cambio de personas?

No lo s. se no es el problema. En este momento ese trabajo conjunto est por materializar, en funcin de otro tipo de argumentos y clculos polticos. Es hora de sacar al campo poltico y social al sindicalismo abertzale que quiera ser agente de un verdadero cambio poltico y social. Eso se lo estamos diciendo continuamente a ELA. A pesar de que las posiciones polticas estn ah, respetando las caractersticas y trayectoria de cada cual, echamos en falta, valorando todo lo que est pasando en el Pas Vasco, que cada cual ponga todo lo que tiene para una praxis comn.

Qu sucede en la administracin del Gobierno vasco? Es imposible la negociacin? Por qu se ha impuesto la poltica del decreto?

La situacin que soporta el sindicalismo abertzale en el Pas Vasco meridional es verdaderamente vergonzosa. UPN tiene blindada una dinmica de ese tipo con UGT, CCOO y la patronal, y los abertzales ah estamos de sobra. En lava, Guipzcoa y Vizcaya, a pesar de ser mayoritario, el sindicalismo abertzale est arrinconado. Al fin y al cabo, tanto UPN como el PNV realizan las mismas polticas en el mbito econmico y en el social, estn situados en los mismos esquemas. Es notorio qu tipo de compaeros de viaje tiene el gobierno de Vitoria en su estrategia de relaciones. En el mbito econmico y social tiene relaciones y acuerdos tanto con CCOO como con UGT como con Confebask [patronal de las empresas de la CAV (n. del t.)], marginando completamente al sindicalismo abertzale. Nuestra pregunta es clara: stos son los soberanistas? Con estos compaeros de viaje quieren hacer su camino poltico para garantizar la soberana y los derechos de nuestro pueblo? Las pomposas palabras de Ibarretxe y su gobierno no tienen relacin alguna con lo que despus hacen. En este momento, creemos poco en algunos de los referentes que tiene puestos el gobierno de Vitoria como propuesta. Al fin y al cabo, para hacer eso se necesita una estrategia, una red social, se debe tener en cuenta a otros interlocutores, y eso no se est haciendo.

Berria, 3 de febrero de 2008

Nota

1 Alusin al borrador de acuerdo suscrito en el marco de las conversaciones sostenidas durante el otoo de 2006 entre representantes del PSE, PNV y Batasuna en el monasterio de Loyola (Guipzcoa), segn el cual el Pas Vasco es un pueblo, formado por los territorios de lava, Guipzcoa, Navarra y Vizcaya, as como por las provincias bajo administracin francesa de Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa, las decisiones que sobre el futuro poltico adopte libre y democrticamente la ciudadana vasca deben ser respetadas por las instituciones del Estado y debe garantizarse que los procedimientos legales no sean una limitacin a la voluntad popular, sino garanta de su ejercicio. (n. del t.)



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