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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2008

Por qu a la derecha le encanta el desastre

Naomi Klein
naomiklein.org/

Traducido para Rebelin por S. Segu


La agencia de calificacin Moodys asegura que la clave para resolver los problemas econmicos de Estados Unidos est en la drstica reduccin de los desembolsos de la seguridad social. La National Association of Manufacturers (Asociacin National de Fabricantes, patronal) afirma que la receta consiste en que el Gobierno federal acepte la lista de la compra de esta organizacin en la que se prescriben nuevos recortes fiscales. Para la publicacin Investor's Business Daily el permiso para realizar prospecciones petrolferas en la Arctic National Wildlife Refuge (Reserva natural rtica de Alaska) constituye probablemente el estmulo ms importante de todos.

Pero de todos estos cnicos intentos de camuflar como estmulos econmicos lo que no es sino la apropiacin masiva de recursos por parte de los capitalistas, la palma se la lleva Lawrence B. Lindsey, ex asistente del presidente Bush para asuntos econmicos y asesor de ste durante la recesin de 2001. El plan de Lindsey consiste en resolver la crisis desatada por la prctica de prstamos fraudulentos mediante una gran ampliacin de los crditos de riesgo. Una de las soluciones ms fciles sera permitir que los fabricantes y distribuidores en particular, Wal-Mart abriesen sus propias instituciones financieras, mediante las cuales podran negociar emprstitos y conceder crditos, afirm recientemente Lindsey en un artculo en el Wall Street Journal.

No importa que un nmero creciente de estadounidenses no puedan hacer frente a los pagos de sus tarjetas de crdito, y tengan que empear sus pensiones y perder sus hogares. Si Lindsey se sale con la suya, antes que perder sus ventas, Wal-Mart podra simplemente prestar dinero a sus clientes para que siguieran comprando, convirtiendo as en la prctica a este gigante minorista en una cadena de tiendas a la antigua usanza, a la que los estadounidenses llegaran a deber hasta su alma.

Si esta clase de oportunismo en tiempos de crisis le resulta a usted familiar es porque realmente lo es. En estos ltimos cuatro aos he investigado un mbito poco estudiado de la historia econmica: la manera como las crisis han allanado el camino para el avance de la revolucin econmica derechista en todo el planeta. Se produce una crisis, se extiende el pnico y los idelogos llenan la brecha reorganizando rpidamente las sociedades en inters de los grandes entes corporativos. Es una maniobra que llamo capitalismo del desastre.

En ocasiones, los desastres nacionales que han hecho posible esta maniobra han sido hechos tangibles, como guerras, ataques terroristas, desastres naturales. Pero con ms frecuencia se ha tratado de crisis econmicas: endeudamiento creciente, hiperinflacin, choques monetarios, recesiones.

Hace ms de una dcada, el economista Dani Rodrik, entonces en la Universidad de Columbia, estudi las circunstancias en las que los gobiernos haban adoptado polticas librecambistas. Sus conclusiones fueron llamativas: No ha habido un solo caso significativo de reforma librecambista en un pas en desarrollo en la dcada de 1980 que se haya producido fuera del contexto de una crisis econmica grave. En la dcada de 1990 se produjo un extraordinario ejemplo de esta tesis: en Rusia, una economa en estado de fusin prepar la escena para una serie de privatizaciones aceleradas. A continuacin, la crisis asitica de 1997-1998 abri las puertas de los tigres asiticos a una avalancha de compras extranjeras, un proceso que el peridico New York Times calific como la mayor operacin mundial de liquidacin por cierre.

No cabe duda de que, los pases en situacin desesperada suelen hacer todo lo necesario para conseguir salir del embrollo. Una atmsfera de pnico deja a los polticos con las manos libres para introducir cambios radicales que de otro modo seran demasiado impopulares, como por ejemplo la privatizacin de servicios esenciales, la reduccin de la proteccin de los trabajadores y la introduccin de acuerdos comerciales librecambistas. En una situacin de crisis, el debate y el proceso democrticos pueden descartarse con facilidad como lujos inabordables.

Y surge la pregunta: son tiles las polticas librecambistas, presentadas como curas de emergencia, para resolver realmente las crisis a que se enfrentan? Para los idelogos en cuestin, este asunto no ha tenido la menor importancia. Lo que importa es que, en tanto que tctica poltica, el capitalismo del desastre funciona. El fallecido economista librecambista Milton Friedman, en su texto de introduccin a la edicin de 1982 de su libro Capitalismo y libertad, articul sucintamente esta estrategia: Slo una crisis, real o supuesta, produce un cambio real. Cuando esta crisis se produce, las acciones que se adopten dependern de las ideas predominantes. He ah, creo, nuestra funcin bsica: desarrollar alternativas a las polticas existentes, y mantenerlas vivas y disponibles hasta que lo polticamente imposible se convierta en polticamente inevitable.

Una dcada ms tarde, John Williamson, importante asesor del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial (y creador de la expresin consenso de Washington) fue an ms all. En una conferencia de creadores de polticas del ms alto nivel pregunt si sera concebible provocar deliberadamente una crisis como medio de eliminar las trabas polticas a las reformas.

Una y otra vez, el gobierno de Bush ha echado mano de las crisis para eliminar las trabas que le impedan aplicar las partes ms radicales de su programa econmico. En primer lugar, una recesin proporcion el pretexto necesario para realizar una serie de drsticas reducciones de impuestos. A continuacin, la guerra contra el terror fue el inicio de una era de privatizaciones militares y de la seguridad nacional sin precedentes. Ms tarde, el huracn Katrina permiti al gobierno dar vacaciones fiscales, recortar la legislacin laboral, cerrar proyectos de viviendas pblicas y transformar Nueva Orleans en un laboratorio de escuelas comunitarias (charter schools), todo ello en nombre de la reconstruccin tras el desastre.

Con estos antecedentes, los grupos de presin de Washington pueden razonablemente esperar que el actual temor a la recesin puede provocar una nueva ronda de regalos a las grandes corporaciones. Sin embargo, parece que la opinin pblica est cada vez ms avisada en relacin con estas tcticas del capitalismo del desastre. Es evidente que el paquete de estmulo propuesto, por un valor de 150.000 millones de dlares, es poco ms que una reduccin de impuestos apenas camuflada, que incluye una nueva serie de incentivos empresariales. Pero los demcratas han parado un ms ambicioso intento del Partido Republicano de financiar la crisis suprimiendo la reduccin de impuestos pero echando mano de los fondos de la seguridad social. Por el momento, parece que la crisis desencadenada por la cerrada negativa a regular los mercados no ser reparada dando dinero pblico a Wall Street para que juegue con l.

No obstante, a pesar de su resistencia a duras penas, los demcratas de la Cmara de Representantes parecen haber abandonado la idea de ampliar los subsidios de desempleo y de aumentar la financiacin de cupones de comida y seguros mdicos como parte del paquete de estmulo. Adems, no han conseguido en absoluto aprovechar la crisis para proponer soluciones alternativas al statu quo puntuado por las crisis cclicas, sean stas medioambientales, sociales o econmicas.

El problema no es la falta de ideas vivas y disponibles, para utilizar la expresin de Friedman. Hay muchas ideas practicables, desde los servicios de salud de pagador nico a la legislacin de un salario mnimo vital. Es posible crear cientos de miles de empleos con la reconstruccin de las achacosas infraestructuras pblicas y con su transformacin en favor del transporte pblico y las energas renovables. Hay necesidad de fondos de lanzamiento de empresas? Se puede proceder a corregir las escapatorias fiscales que permiten que los gestores de fondos de inversin multimillonarios paguen slo un 15% de sus beneficios de capital, en lugar del 35% aplicable como impuesto sobre la renta, y a adoptar un impuesto sobre las transacciones internacionales de divisas propuesto hace ya mucho tiempo. Beneficio adicional? Un mercado menos voltil y expuesto a las crisis.

La forma en que se da respuesta a las crisis es siempre altamente poltica: he aqu una leccin que los progresistas parecen haber olvidado. Hay una irona en todo ello, por cuanto las crisis han dado lugar a algunas de las grandes polticas progresistas de EE UU. En particular, tras el dramtico crash de 1929 la izquierda estaba preparaba y dispona de ideas propias: pleno empleo, grandes obras pblicas, sindicalizacin masiva. El sistema de seguridad social que Moodys desea fervientemente desmantelar fue una respuesta directa a la Gran Depresin.

Cada crisis es una oportunidad, y uno u otro la explotar. La cuestin es la siguiente: va a ser esta confusin un pretexto para transferir an ms riqueza pblica a manos privadas, y con ello borrar hasta el ltimo vestigio de Estado del bienestar, siempre en nombre del crecimiento econmico? O bien, ser este ltimo fracaso de los mercados no reglamentados el catalizador necesario para revivir el espritu del inters pblico, y tomar en serio las crisis de nuestro tiempo, desde la creciente desigualdad al calentamiento global y las defectuosos infraestructuras?

Los capitalistas del desastre han estado al timn durante tres dcadas. Ha llegado el momento, una vez ms, del populismo del desastre.

http://www.naomiklein.org/articles/2008/01/why-right-loves-disaster

S. Segu pertenece a los colectivos de Rebelin y Cubadebate. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, el traductor y la fuente.




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