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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2008

Ratificacin de la inmunidad y de la creciente poltica neoliberal
Votar o no votar en las elecciones del 9 de marzo. Para qu?

Miguel ngel Llana
Rebelin


Dentro de un mes tendr una papeleta en su mano pero como usted no es de fiar ni siquiera usted mismo podr introducirla en la urna. As empieza y termina su actividad y participacin democrtica hasta dentro de cuatro aos.

Si usted es militante del PSOE, PP, IU o de algn otro partido de mbito nacional o autonmico -en la mayora de los casos- ni siquiera podr participar en la elaboracin de los candidatos que presenta su partido, de modo que por esta razn -y otras muchas- cuando la democracia ni siquiera funciona dentro de los partidos qu pueden esperar el resto de los ciudadanos. Las listas son cerradas, sin fisuras, para que todo quede atado y bien atado.

Una vez elegidos, el presidente del gobierno o cualquiera de los presidentes autonmicos, diputados o senadores, consejeros autonmicos, alcaldes y concejales jams consultarn a sus militantes sobre las decisiones que han de tomar y mucho menos a los ciudadanos que los han votado. Slo una pequea y elite decidir a espaldas de los ciudadanos e incluso de sus militantes, por no hablar de la ley D'Hont, de las circunscripciones electorales y de otras muchas disposiciones que sesgan y tergiversan los intereses de los ciudadanos.

Con su voto, por ejemplo, Espaa entr y se mantiene en la OTAN, interviene activamente e incluido militarmente, en numerosos pases violando su soberana, mantiene relaciones cordiales y apoya a regmenes criminales y dictatoriales de una larga lista de pases, todo ello, tanto con gobiernos del PSOE como del PP.

En cuanto a la poltica interior el gobierno central y los autonmicos y sus partidos actan contra y enfrente de los ciudadanos con una praxis poltica que criminaliza a los movimientos laborales y ciudadanos. En lo econmico, aumentan las desigualdades sociales y la precariedad laboral. No corre mejor suerte la poltica relativa a la educacin, sanidad, privatizaciones, el medioambiente y en definitiva todo lo relacionado con una planificacin social sostenible a medio y largo plazo. La relaciones con la cpula ms conservadora y golpista de la iglesia se afirman cada vez ms, el PP las apoya y el PSOE las financia.

Su voto es importante, dicen, para que con su complicidad legalicen los atropellos de la poltica internacional y el crecimiento de la brecha social y la prdida de los derechos y libertades de los ciudadanos. Por esta razn y por otras muchas, vote, vote y legalice la situacin.

La ley de financiacin de los partidos sirve para que slo los que puedan financiarlos tengan el partido que los represente, pero slo a sus intereses. De este modo se salva y se conserva la unidad: el poder econmico, la financiacin y los resultados van de la mano garantizando que siempre queden bien representados en el partido que financian. Para eso pagan.

Si usted tiene ahora menos de 48 aos no tena derecho a votar, era menor de edad, cuando se restaur la monarqua pero, no importa, es monrquico por definicin y si tiene ms de 48 lo mismo. Consideran que usted no est capacitado para tener opinin sobre estos temas, ni tampoco para entender las leyes de la gentica y menos las de la predestinacin que son las que ponen o no reyes y reinos. Y, sobre todo, cuando la monarqua y el monarca es impuesto por un dictador y aplaudido por la oligarqua que apoy a ambos.

Pero, si esto es un Estado de Derecho, cierto, slo que para unos lo es ms que para otros y para otros muchos nada. Sus leyes nos amparan a todos, pero como las leyes estn hechas a medida, slo a la medida de algunos, a unos los protegen de todo y a otros los encarcelan por nada. Incluso, unos tienen inmunidad que es lo mismo que decir que son impunes. Pero hablando de leyes, de inmunes e impunes, en un ms difcil todava, el rey est por encima de cualquier ley sin importar lo que haga o pueda hacer. El rey est al margen de la ley, literalmente est fuera de la ley: es el rey.

El crculo de todo el entramado se cierra con el control de lo que han venido a denominar los tres poderes: ejecutivo (gobierno), legislativo (parlamento) y el judicial (tribunales) como si hubiera alguna independencia cuando los tres poderes funcionan como en un sistema de vasos comunicantes y cuando, adems, los tres poderes estn en manos del partido de turno que gobierna y este de quin lo financia. Algunos llaman a este modelo de democracia partitocracia, como si los partidos pintaran algo y no fueran meros instrumentos del poder econmico que es el que realmente gobierna. Pero que el juego de los partidos no pase de ser una ficcin no quita para que sus dirigentes y muchos de sus militantes se hagan de oro y acaben incrustados en el poder econmico como se est viendo cada da.

Pero an hace falta ms. El crculo se sella con la libertad de expresin. Si usted tiene unos cuantos millones de euros, usted tendr libertad de expresin, pero, entonces no para decir lo que quiera --qu falta le hace con tantos millones?-- sino para decir lo que le convenga o lo que convenga a sus intereses, que viene a ser lo mismo. Si no tiene esos millones tambin podr, rara vez, de vez en cuando, decir algo pero poco y breve y, ojo, sin pasarse. As se salva la pluralidad informativa para que nadie pueda decir que no hay libertad de expresin.

En resumen: vote y vote a cualquiera, qu ms da, vote hasta en blanco, pero vote. Lo que cuenta es la participacin y la suma de complicidades, colabore pues, cuantos ms cmplices mejor, todo ser ms democrtico y la conciencia de los polticos -si es que la tienen- quedar a salvo con su voto.



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