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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2008

La deriva de la izquierda italiana
Legislatura de tiro corto

Gennaro Carotenuto
Brecha


El mircoles 6 el presidente de la repblica italiana, Giorgio Napolitano (en la foto en un momento feliz), un ex comunista, disolvi las cmaras y llam a nuevas elecciones a realizarse en abril. Para la izquierda italiana se perfila un largo mircoles de ceniza sin ni siquiera la resurreccin de la Pascua.

La que termin el mircoles fue la ms corta, apenas 20 meses, de las 15 legislaturas de los 60 aos de repblica en Italia, todo un smbolo de la crisis que atraviesa la democracia parlamentaria en ese pas.

El intento del presidente del Senado, Franco Marini, de formar un gobierno que hiciera por lo menos una reforma electoral, fracas frente a la codicia de Silvio Berlusconi y los suyos de ir a votar lo ms pronto posible sin perder el mpetu de un pas aparentemente muy decepcionado por el gobierno de centroizquierda presidido por Romano Prodi.

As Berlusconi se ejercitar en lo que le sale mejor: estar frente a las cmaras y formar una coalicin que se prev que juntar entre 17 y 22 agrupaciones distintas, desde los neonazis hasta democristianos. Entre estos ltimos ya prometi seis escaos seguros a Clemente Mastella, el ministro de Justicia que traicion al gobierno de Prodi provocando la crisis. Uno de estos escaos ser para la esposa de Mastella, Sandra Lonardo, la misma que, arrestada por trfico de influencia en la salud pblica, desencaden la crisis y ahora podr beneficiarse de la inmunidad parlamentaria. Mientras tanto, votando con la vieja ley que Berlusconi quiso para frenar el camino a la izquierda, conocida como la porquera, ya se fund el partido nmero 40 que competir en las elecciones. Se llamar Rosa Blanca. Aunque el nombre recuerde a los luchadores contra Hitler en Alemania, es simplemente un partido democristiano ms.

EL PD Y SU FLANCO IZQUIERDO. En realidad la izquierda italiana no est en peores condiciones que el Berlusconi de un par de meses antes de las elecciones de 2006. Ms bien, hacia la Navidad 2007 la que estaba en problemas era la centroderecha, la llamada Casa de las libertades, que cuestionaba el liderazgo de Berlusconi, quien a los 71 aos se postulaba por quinta vez consecutiva a transformarse en el gua del pas. En cambio, en el lejano tiempo de las recientes navidades el que apareca consolidado era Walter Veltroni, flamante lder del Partido Democrtico (ex comunistas), quien haba recibido millones de votos en las internas de la coalicin de centroizquierda. Dos meses despus y cada de Prodi mediante, todo ha cambiado. El llamado a las armas (y al poder) de Berlusconi a los suyos ha cancelado mgicamente todas las diferencias en el seno de la centroderecha y, en sentido contrario, han resurgido, y de manera violenta, en la centroizquierda.
Adems, debe tenerse en cuenta que en 2006 Berlusconi nunca se dio por vencido. Luch como un len, manipul, compr y logr reducir da a da una desventaja de una decena de puntos hasta el virtual empate en los comicios. La izquierda hoy est a aos luz de saber (y querer) jugar con los medios como sabe hacerlo Berlusconi. Por eso es que sopla en sus filas un viento de derrotismo.

El Partido Democrtico (pd) ser, seguramente, la mayor novedad de estas elecciones. Segn lo que afirman los sondeos, sumar a su carcter de novedad el premio que parecen estar dispuestos a darle los electores, en especial si logra desmarcarse de sus aliados de centro y de izquierda. Presentndose solo el pd podra alcanzar hasta un 35 por ciento de los votos, cinco puntos ms que alindose con otras agrupaciones. El 35 por ciento sera un excelente inicio si no conllevara entregar el pas a un Berlusconi capaz de aprovechar la suma de los mltiples premios que la ley electoral ofrece a las mayoras. En este sentido, se hace indispensable por lo menos un acuerdo tcnico del pd con la llamada izquierda radical, por lo que los prximos das sern decisivos para evitar entregar a Berlusconi hasta las tradicionales regiones rojas del centro del pas.

A la izquierda del pd se mueven cuatro fuerzas polticas: el Partido de la Refundacin Comunista, los Verdes, otro partido comunista y los que no entraron en el pd. Juntos podran sumar ms del 10 por ciento, si no fuera que las cpulas de los cuatro sectores no tienen ningunas ganas de encauzar un proceso constituyente que lograra unificarlos de algn modo.

Celosos de sus caudales electorales (lo que es un decir), y de sus irreductibles diferencias y rencores, a lo mximo que aspiran es a formar un agrupamiento electoral que disminuya los daos de la derrota. De no lograr esa reduccin de daos, se especula que la representacin parlamentaria de las cuatro fuerza caera desde 150 hasta apenas 50 diputados y senadores.

Ms all de estos juegos debe tenerse en cuenta que los militantes de las cuatro agrupaciones, especialmente de la mayor, Refundacin Comunista, son celosos de su identidad. Los dems temen que cualquier proceso de agregacin signifique, en la actualidad, una suerte de cooptacin de los tres partidos menores por Rifondazione, que con toda probabilidad llevar como estandarte a Fausto Bertinotti, lder histrico del partido y actual presidente de la Cmara de Diputados, relativamente popular y muy conocido en el pas, pero que tampoco es una figura nueva en el cuadro poltico italiano.

Sin embargo, lo que podra ser visto como la izquierda de base, esa que march por la paz y bajo las consignas de los foros sociales, ha llamado a construir una unidad real de una izquierda laica y antiliberal que busque alianzas con el pd, siempre y cuando ste admita que no es autosuficiente y que entienda que entregar otra vez el pas a Berlusconi sera un desastre. Un desastre anunciado.

Periodismo participativo




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