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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2008

Obstculos y alternativas latinoamericanas a los TLC de EEUU

Luismi Uharte
Gara


Hace muy poco, Emir Sader, socilogo brasileo, apunt muy agudamente que la variable fundamental para comprender el devenir actual de Amrica Latina, se sita en el posicionamiento de los diferentes gobiernos de la regin respecto a los Tratados de Libre Comercio (TLC) bilaterales que est promoviendo EEUU.

Tras el entierro histrico del ALCA en la Cumbre de Mar del Plata (Argentina) en noviembre de 2005, el proyecto de la Casa Blanca de recolonizacin continental tuvo que readaptarse a una estrategia de absorcin de los pases amigos a travs de TLC bilaterales. Ya no era posible la fagocitacin completa y sincronizada de todo el subcontinente. El MERCOSUR y Venezuela se haban convertido en el obstculo ms dificultoso.

El parmetro principal de anlisis para 2008 est signado, por tanto, por la evolucin y la confrontacin entre dos proyectos antagnicos: el proceso de integracin latinoamericano en todas sus vertientes, y la propuesta de integracin asimtrica hegemonizada por EEUU, que busca fagocitar a toda la regin ms que integrarla en trminos de igualdad. TLC bilaterales, MERCOSUR, y la Alternativa Bolivariana para las Amricas (ALBA), son las piezas clave de un complejo puzzle donde intereses y visiones antagnicas se disputan el control poltico y econmico de la regin.

Tratados de Libre Comercio

El inesperado fracaso del ALCA, oblig a Washington a modificar su estrategia, valindose ahora de tratados bilaterales con aquellos gobiernos ms afines a su ideario, de manera que el modelo de dominacin estadounidense contine extendindose al mayor nmero de pases posible.

Ante la oleada de nuevos gobiernos menos proclives a aceptar la hegemona total de la potencia del norte, la Casa Blanca dirigi sus esfuerzos a consolidar su posicin en los pases ms neoliberales.

La firma de Tratados de Libre Comercio con el Gobierno de Torrijos en Panam y con el de Alan Garca en Per durante el pasado ao, muestran que la posicin de EEUU no es tan dbil como deseara la izquierda poltica y social latinoamericana. La victoria a favor del TLC en el referndum de Costa Rica es otro sntoma ms del poder estadounidense en la regin. Pero, a su vez, el rechazo y el creciente nivel de movilizacin popular contra estos tratados en Per, Mxico y Costa Rica, son seales del hartazgo cada vez mayor de la ciudadana hacia modelos de desarrollo orientados por el ideario del Consenso de Washington.

El crtico balance de ms de diez aos de TLCAN en Mxico, donde miles de pequeas y medianas empresas han quebrado y donde masas de campesinos han abandonado sus tierras a consecuencia de la entrada masiva de productos primarios estadounidenses, han posibilitado el surgimiento de un volumen de protestas que haca tiempo no se vean en el pas azteca.

Mercosur

A pesar de que naci como un modelo de integracin de corte marcadamente mercantilista e, incluso, neoliberal, y aunque hoy en da todava no haya modificado estructuralmente esos principios, el papel de MERCOSUR en el proceso de integracin latinoamericano independiente de EEUU resulta vital.

La presencia de dos gigantes del subcontinente, Brasil y Argentina, hace posible que la capacidad de plantear caminos ms autnomos no sea una quimera. El rechazo al ALCA, por ejemplo, no hubiese sido posible sin el respaldo de estos pases. Los cambios de Gobierno en Brasil y Argentina, aunque hayan producido una importante frustracin en la izquierda ms consecuente, hay que reconocer que ha permitido una actitud menos sumisa a los dictados de Washington y el nacimiento de experiencias como el Banco del Sur, que posiblemente no hubiesen tenido cabida bajo los clsicos gobiernos de derecha.

A su vez, el apoyo de los ejecutivos de Lula y Kirchner a la entrada de Venezuela en el bloque, es otro dato significativo respecto a la supuesta nueva lnea de integracin de los dos grandes pases y del MERCOSUR en su conjunto. La insercin definitiva de la Repblica Bolivariana de Venezuela y la peticin de adhesin del Gobierno de Bolivia, pueden favorecer un cambio del MERCOSUR en dos sentidos: por un lado, para apostar por una lnea ms soberana respecto a EEUU, y, por otro, para darle un contenido ms social a un modelo de integracin excesivamente economicista.

Alternativa Bolivariana

El proyecto de integracin ms avanzado desde el punto de vista social y autnomo es el ALBA. Aquel proyecto que hace un quinquenio pareca una utopa enarbolada por Hugo Chvez, hoy da es una realidad cada vez ms consolidada, y con una indudable proyeccin de futuro.

De los primeros convenios entre Cuba y Venezuela, donde partiendo de la lgica de la solidaridad y la complementariedad, la mayor de las Antillas enviaba profesionales de la salud y la educacin a cambio de petrleo, se ha pasado a un bloque de pases integrado por Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela, donde los intercambios son cada vez ms fluidos y diversificados en distintas reas. Seguridad energtica gracias a Venezuela, y apuesta por el avance de la educacin y la salud pblica, gracias al asesoramiento cubano, son dos pilares de ese nuevo modelo de integracin que empieza a construirse, bajo unos valores alejados del capitalismo, que entienden la integracin no en trminos de competencia sino de solidaridad y hermandad entre pueblos.

La entrada de Martinica a principios de este ao y la posible incorporacin de Ecuador en cualquier momento, son otros datos que avalan la enorme potencialidad del ALBA a lo largo 2008 y en los prximos aos.

El afianzamiento de Petrocaribe, gestado en el seno del ALBA, es quizs una de las expresiones ms exitosas de este proyecto de integracin. Que en tiempo rcord -apenas dos aos-, ms de una docena de pases del Caribe hayan logrado altos niveles de seguridad energtica gracias al suministro regular y en condiciones preferenciales por parte de Venezuela, hay que considerarlo como otro gran logro del ALBA. Y esto tiene ms importancia en un contexto internacional donde los precios del petrleo son cada vez ms elevados, lo cual supone un escollo fundamental para el desarrollo de pases pobres, como lo son la mayora del Caribe.

La Patria Grande

Pero ms all del MERCOSUR y el ALBA, la apuesta integradora ms importante y estratgica va a ser el rescate del ideario de Simn Bolvar, resumido en el concepto de la Patria Grande, y motorizado por el Gobierno de Hugo Chvez. El sueo truncado del Libertador de lograr una Amrica Latina unida ha sido asumido por Chvez, y se podra afirmar que si bien an sigue siendo una promesa, en los ltimos tiempos ha comenzado a dar sus primeros pasos a travs de una serie de iniciativas que hace aos hubieran parecido imposibles de materializar.

El ejemplo ms significativo ha sido el nacimiento del Banco del Sur, en diciembre de 2007, donde siete pases del sur de la regin firmaron el acta fundacional. Paraguay, Uruguay, Brasil, Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador dieron el paso para la conformacin de uno de los instrumentos que en el futuro puede resultar ms estratgico para el xito de la integracin latinoamericana.

Que el surgimiento del Banco del Sur signifique el alejamiento de la financiacin y por tanto, de los dictados del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, tiene una importancia en trminos financieros y econmicos incalculable. Que por primera vez, un grupo de pases de Amrica Latina haya apostado por construir una herramienta de autofinanciacin que permita depender cada vez menos de los prstamos del Norte, hay que considerarlo como un punto de inflexin en la historia del subcontinente. El tiempo demostrar si la iniciativa tiene xito, pero lo que est claro es que la potencialidad que atesora es enorme.

Otro de los instrumentos para el avance hacia el concepto de la Patria Grande, ha sido y es el gasoducto del Sur. De nuevo, el presidente venezolano ha sido su principal promotor, aunque hasta la fecha no se ha logrado materializar.

Siendo consciente de la importancia vital de la integracin energtica para el avance de cualquier proyecto serio de unidad latinoamericana, Chvez propuso hace un tiempo la construccin de un megagasoducto de ms de 8.000 kilmetros de longitud que recorriese toda Amrica del Sur, desde Venezuela hasta Argentina, atravesando Brasil. Las ingentes reservas gasferas venezolanas, las octavas del mundo y primeras de la regin, unidas a las que posee Bolivia, permitiran abastecer con energa suficiente a todos los pases del entorno, permitiendo as elaborar planes de desarrollo global.

Hasta el momento, las reticencias del Gobierno de Lula por supuestas presiones de la burguesa brasilea, han paralizado el proyecto. Diversos analistas advierten de la injerencia de EEUU e incluso de la Unin Europea, para bloquear una iniciativa que probablemente otorgara mayores niveles de autonoma a la regin, y ms an, la posibilidad de avanzar hacia mayores cotas de desarrollo social y econmico.

Guerra de posiciones

El avance o el retroceso de esta dinmica de integracin latinoamericana, depende en gran medida de la correlacin de fuerzas al interior de cada pas, y de las relaciones entre algunos de ellos. En primer lugar, el papel de Venezuela sigue siendo clave, ya que se mantiene como el motor poltico, econmico y simblico del proceso de integracin. La derrota en el referndum de diciembre unida a la estrategia de desabastecimiento y acaparamiento de alimentos por parte de la burguesa criolla, han colocado al Gobierno venezolano en una situacin difcil. El fortalecimiento de la poltica social y la mejora de la gestin pblica, sern los dos grandes retos que tendr que enfrentar el Ejecutivo de Chvez para recuperar la iniciativa tanto a nivel interno como externo.

Paralelamente, la posicin de Colombia va a resultar fundamental, ya que sigue siendo el pen ms fiel de Washington en el continente, y su capacidad de desestabilizacin es notable. Algunos de los servicios secretos de pases de la regin, han alertado al Gobierno venezolano sobre supuestos planes para intentar provocar una guerra entre Colombia y Venezuela. Esto, sin duda, sera uno de los escenarios ms atractivos para la Casa Blanca, porque no slo debilitara el proceso de integracin sudamericano, sino que pondra en riesgo la estabilidad de la Revolucin Bolivariana.

Por otro lado, la evolucin de los acontecimientos en otros dos de los pases considerados bolivarianos, Ecuador y Bolivia, va a resultar trascendental, para el avance o el retroceso de la alternativa ms consecuente con los postulados de ese nuevo proyecto denominado Socialismo del Siglo XXI. Sin duda, 2008 ser un ao complejo para los gobiernos de Evo Morales y Rafael Correa, debido a los ataques sistemticos que la oligarqua lanzar contra los cambios constituyentes.

De cualquier manera, a lo largo de 2008 y aos venideros, Amrica Latina se encuentra en una coyuntura privilegiada para dar pasos hacia la integracin y la soberana por dos razones: en primer lugar, el debilitamiento internacional y regional del imperialismo estadounidense, que, adems parece va a ser progresivo, y, en segundo lugar, la conformacin de un nuevo mapa poltico latinoamericano donde gobiernos de diversa tendencia coinciden en una postura cada vez ms autnoma respecto a los designios de Washington. Una coyuntura, sin duda, realmente interesante.



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