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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2008

Intervencin del presidente de honor de Attac en un simposio co-organizado por la revista Utopie. Pars. 2 de febrero 2008
El "minitratado de Lisboa", Sarkozy y el arte de llevar a los pueblos adonde no quieren ir

Bernard Cassen
sinpermiso.info

Intervencin de Bernard Cassen, presidente de honor de Attac, hablando en nombre de la asociacin Memoria de luchas en un simposio co-organizado por nuestros compaeros de la revista Utopie Critique en la Halle Carpentier, Paris, el pasado 2 de febrero de 2008.


Sin forzar las cosas, no puede dejar de constatarse el paralelismo entre las lgicas llevadas a cabo en dos procesos que dominan la actualidad: por una parte, la nueva crisis financiera internacional acarreada por el hundimiento del mercado inmobiliario americano; por otra parte, la ratificacin del tratado de Lisboa, clon del tratado constitucional europeo rechazado por los pueblos francs y neerlands en la primavera del 2005.

En los dos casos el fin justifica los medios, todo empieza con un timo de estafadores movidos nicamente por su inters (material o poltico) y todo termina con prdidas en su mayor parte socializadas.

En el caso de las subprime, unos corredores de cambio ms bien burdos vendieron crditos hipotecarios a crdulas familias americanas sabiendo perfectamente que haba grandes probabilidades de que no pudieran ser reembolsados y que, por lo tanto, podan acarrear la ruina de los propietarios expulsados de sus casas. Despus de embolsarse la prima, los establecimientos financieros dividan en pedazos estos crditos y una vez mezclados con otros productos de menos riesgo, los han titularizado y revendido a otros establecimientos que, a su vez, los han cedido a otros, etc. Y uno tras otro, todo el sistema financiero se ha visto contaminado por esos ttulos podridos, y en medida tal, que no se sabe cmo empezar a evaluar, aun vislumbrndose enorme. As, solamente la Socit Gnrale ha hecho, a ciegas, una provisin de 2.000 millones de euros por su exposicin a las subprime.

En el caso del tratado de Lisboa, un estafador llamado Sarkozy vendi a los electores, durante su campaa electoral, la idea de un mini-tratado o tratado simplificado, que segn l no tiene nada que ver con la Constitucin rechazada en 2005 y que por lo tanto no necesita de ningn referndum. Para ver hasta dnde llega realmente la miniaturizacin y la simplificacin: un texto de 287 pginas con 356 modificaciones de los tratados anteriores, completado con un acta final de 36 pginas, 13 protocolos, 65 declaraciones y un anexo, todos con el mismo valor jurdico.

En su operacin de escamoteamiento, este charlatn se ha beneficiado y contina beneficindose de la connivencia de los grandes medios de comunicacin: contra toda evidencia, continan hablando de mini-tratado y de tratado simplificado para esconder la fechora consistente en desautorizar la decisin de todo un pueblo por su representacin parlamentaria. Este es el significado del recurso al Congreso en lugar de un referndum para la revisin constitucional necesaria para la adopcin ulterior del propio tratado.

An admitiendo que hay engao respecto a la mercanca, Nicolas Sarkozy haba sin embargo anunciado un poco la lnea: no habra referndum. Sobre todo porqu, expresndose en off ante los periodistas, no esconda que una consulta popular llevara nuevamente a la victoria del no. El Partido socialista tambin haba anunciado la lnea, pero en sentido inverso: tanto en el programa como en las propuestas de la candidata Sgolne Royal, figuraba la exigencia de un referndum para todo nuevo tratado europeo.

Tambin en esto vemos lo que ha pasado: la direccin del partido no ha sabido resistirse a la tentacin de tomarse una feroz venganza respecto al no de la mayora de sus propios electores y de una fraccin importante de sus diputados hacindose cmplice de la negacin sarkoziana de la democracia. Adems, ha actuado de una forma especialmente hipcrita, arreglndoselas para que el referndum que pretendidamente reclamaba no tuviera lugar. Mientras que un no unnime de la oposicin en el Congreso de Versalles poda, con el apoyo de algunos votos de disidentes de la derecha, bloquear la revisin constitucional y obligar al presidente de la Repblica a convocar un referndum, lo que hizo fue preconizar en primer lugar un boicot y luego la abstencin. Dos formas de decir s, ya que solamente se tendrn en cuenta los sufragios emitidos.

Del mismo modo que las subprime han aplastado al entero sistema financiero internacional, las palinodias sarko-socialistas sobre la ratificacin del tratado de Lisboa tendrn efectos devastadores sobre la confianza de los ciudadanos en los procesos democrticos:

mostrando la inanidad de los compromisos electorales del principal partido de la oposicin;

imponiendo un tipo de Europa que los pueblos rechazan claramente. Especialmente con un tratado que prohbe la ms mnima limitacin a la libre circulacin de los capitales y que, por lo tanto, deja en total libertad a la exportacin planetaria de los riesgos de los ttulos podridos.

Teniendo en cuenta todo esto no habr llegado el momento de interrogarse sobre la naturaleza misma de la Unin Europea, verdadera mquina de liberalizar, y sobre la forma de librarse de su sujecin?

Bernard Cassen es el director del mensual francs Le Monde diplomatique, y fue de 1998 a 2002 el primer presidente de Attac-Francia. Trabaja como profesor universitario y ensea en el Instituto de Estudios Europeos de la Universidad de Pars 7.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Anna Garriga




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