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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2004

Beln Gopegui:Tengo una posicin rara en la literatura espaola

Rosa Miriam Elizalde y M. H. Lagarde
Cubadebate y Juventud Rebelde


La novela El lado fro de la almohada de la narradora espaola Beln Gopegui ha devenido un verdadero suceso editorial en Espaa, no tanto por sus valores literarios, como por contemplar la hiptesis acerca de lo que ocurrira si la Revolucin cubana dejara, aun temporalmente, de existir.

 

En la siguiente entrevista, exclusiva para Cubadebate y Juventud Rebelde , la autora aborda las razones que la llevaron a escribir su ltima novela, analiza de las causas de la repercusin que ha tenido en la prensa, define la izquierda espaola y denuncia las parcelas de censura existente en los medios de comunicacin de su pas, entre otros temas.

 

Cmo surgi la idea de escribir esta novela?

Llevaba tiempo pensando en escribir una historia sobre lo que significa ahora la revolucin cubana en Espaa. Quera que fuera una historia situada en Madrid, porque ni soy cubana ni conozco tanto la situacin. Imagin la historia de un infiltrado en los grupos del exilio cubano en Madrid. Cuando ya tena escritas unas cincuenta pginas ocurrieron las detenciones y juicios de los mercenarios y las condenas a muerte a los secuestradores. Estos hechos suscitaron en Espaa numerosos ataques en especial por parte del mundo de la cultura y de miembros de ese mundo que decan pertenecer a la izquierda.

Comprend que no poda seguir con mi historia tal como la haba pensado porque si eluda hablar de lo que haba ocurrido toda esa falsa izquierda omnipresente podra quitrsela de en medio acusndola de ser incompleta. Dej pasar un mes mientras segua las informaciones continuamente tergiversadas de lo que estaba pasando en Cuba y las contrastaba con las informaciones que poda encontrar en los medios cubanos. Y volv a empezar la novela, situndola esta vez en los das que precedieron a la guerra de Irak y en los meses siguientes.

Me interesa sealar que no es una novela escrita para discutir los problemas de Cuba en Cuba, sino para discutir en Espaa sobre cmo se ven esos problemas y sobre el imaginario que suscitan.

Puede responder, sin contarnos la novela, por qu El lado fro de la almohada sirve para plantearse por qu la izquierda ya no defiende la revolucin, qu ha pasado con la revolucin y qu ha pasado con la izquierda ?

Cuando haces declaraciones habladas en los medios, muchas veces no las reproducen exactamente. Yo he procurado siempre no hablar de la izquierda sino de una parte de la izquierda, porque hay otra parte que s defiende la revolucin cubana. La izquierda a la que me refiero en esas declaraciones es la izquierda que detenta el monopolio de la palabra izquierda, de la marca, de la imagen, y sin embargo traiciona continuamente los valores que debera defender.

Aqu debo explicar algo. En Espaa se da un hecho bastante desalentador con respecto a la situacin poltica. El mundo de la cultura que puede expresarse a travs de los medios de comunicacin est prcticamente en manos de un sector que quiz alguna vez fue de izquierdas pero que en este momento no lo es en absoluto. No son de izquierdas, son intelectuales y artistas de derechas, conservadores, perfectamente integrados en el orden establecido pero que, en su papel de grupo al servicio de la clase dominante, se apropian del valor de un discurso que les da buena imagen y de vez en cuando hacen algn gesto simblico apoyando reformas tambin simblicas, que nunca tocan lo esencial, la produccin de la riqueza. Son personas que por su presencia en los medios tienen influencia y que obligan a la otra izquierda a un trabajo cansado, hay que empezar antes de empezar, no basta combatir con la derecha, hay que empezar por definir dnde est la derecha. En el marco de esa lucha se inscribe mi novela.

Por otro lado, no creo que mi novela sirva para plantearse qu ha pasado con la revolucin, yo no soy quin para plantear eso.

Yo quise sobre todo escribir una novela para quienes tienen dudas en Espaa, no para los convencidos del sentido de apoyar la revolucin sino quiz para que los convencidos pudieran prestrsela a todos esos amigos que tienen dudas, que todava creen en el criterio de esa falsa izquierda, amigos con los que muchas veces se discute o ante los que muchas veces, por cansancio, se calla.

La novela lleva a cabo un ejercicio que para m fue difcil y que consiste en de algn modo contemplar la hiptesis acerca de lo que ocurrira cosa que a mi modo de ver no pasar si la revolucin cubana dejara, aun temporalmente, de existir. Intenta poner sobre la mesa con qu est jugando esa falsa izquierda de El Pas , de gran parte del PSOE, de gran parte del mundo del cine y del mundo de la literatura, contar qu gran error puede suponer seguirles el juego, qu tipo de arrepentimiento suscitara despus en quienes lo hubieran hecho. Porque sin duda si algo le ocurriera a la revolucin cubana la derecha sentira alivio, pero muchos de esos personajes y sectores en este momento tambin lo sentiran, y la novela quiere contar que ese alivio (alivio sucio, me dijo un amigo escritor) es en cierto modo la piedra de toque, la prueba ms clara que tenemos en este momento para saber en donde estn colocadas esas personas, por qu luchan, qu quieren en realidad.

A qu le adjudica el inters que ha despertado esta obra en parte de la crtica espaola? Sucedi otro tanto con sus anteriores novelas?

Yo tengo una posicin rara en la literatura espaola. En general mis novelas suscitan buenas apreciaciones por parte de la crtica, y tienen un pblico no masivo como el de algunas obras poco valoradas por la crtica, pero s ms amplio que el de otras novelas que la crtica aprecia y que se mueven en crculos pequeos. Yo de algn modo saba que los medios iban a tener que ocuparse de esta novela, por ser mi quinta novela, por mi edad, en el sentido de que se est produciendo un cierto relevo generacional, etctera. Lo que ha sorprendido en Espaa ha sido que no me escudara en la literatura a la hora de hablar de la novela. S que algunos periodistas me entrevistaron dando por hecho que iba a contestar que yo no pensaba igual, que ciertas cosas que se decan en la novela las deca un narrador o un personaje, y dando por hecho que me iba a sumar a las posiciones ms crticas que aparecen tambin contempladas en la novela. Es ms, s que si no hubieran esperado esta respuesta por mi parte, algunas entrevistas no me las habran hecho. Y creo que tambin ha sorprendido cmo, una vez cometido el, digamos, error de dejar hablar a alguien que no es de los suyos, esas palabras han encontrado eco, poniendo as de manifiesto una vez ms que existe la contradiccin y que puede abrirse paso en cualquier momento, por donde menos lo esperen.

Si lo polticamente correcto para un intelectual de izquierdas en Espaa pasa hoy por criticar a la revolucin cubana, a qu izquierda se afilia Beln Gopegui ?

Eso que usted dice ocurre, como le contaba, con los supuestos intelectuales de izquierdas que trabajan, directa o indirectamente, al servicio de los intereses de los grandes grupos de medios de comunicacin, es decir, al servicio de la derecha, lleve esta derecha la ropa que lleve. Hay otros intelectuales, que no tienen tribunas en esos medios y que s defienden la revolucin cubana. Yo estoy en esa izquierda, la que combate la economa de mercado, la sociedad de clases, la explotacin.

Ha hecho usted una declaracin subversiva: "Si tuviera que elegir, preferira que la novela se leyera desde la perspectiva poltica antes que literaria". Qu quiso decir exactamente?

Todas las novelas se leen polticamente. Otras novelas mas tambin eran polticas y han tenido lecturas exclusivamente literarias, lo que no era sino una forma poltica de condicionar la lectura. Con esa declaracin pido que no se mutile la lectura. Sobre esta novela apareci, por ejemplo, un artculo de Francisco Umbral, dos columnas enteras hablando de la novela sin nombrar a Cuba ni a la revolucin. Apenas he visto una vez a Umbral y valoro su apoyo y el riesgo que corre con l, pero cito el caso porque me parece significativo. Yo peda que no se hablara, por ejemplo, de la historia de amor que hay en la novela en abstracto, sino de cmo esa historia de amor supone que una persona tenga que morir para que otra pueda seguir en el limbo nada inocente de los sueos de progreso individual.

Cmo compaginar una cierta negatividad hacia los hechos actuales y asumir posiciones sin llegar al fundamentalismo o al fanatismo?

Hay una cita que me gusta mucho, dice as: No s lo radical que eres o lo radical que soy yo. Estoy seguro de que yo no soy lo suficientemente radical, es decir, uno debe siempre intentar ser tan radical como la realidad misma. Cuando la cito, muchas personas la entienden y comparten, cuando digo que es de Lenin , algunas personas empiezan a no estar tan de acuerdo. Yo s estoy de acuerdo. Por otro lado, fundamentalismo y fanatismo son en la mayora de los casos lmites que impone la derecha, y sobre todo la falsa izquierda, acusaciones que se vierten contra quien no comparte su proyecto poltico o contra quien muestra cul es la verdadera cara de ese proyecto.

Pudiera una novela con la temtica de El lado fro de la almohada ser merecedora de un Premio como el Planeta o Ciudad de Torrevieja ?

A menudo este tipo de premios se negocian sin que las novelas estn terminadas. Imagino que con la agente adecuada una novela como sta con una firma que les interesara podra haber estado a punto de ganar, hasta que quiz en los ltimos minutos alguien hubiera ledo aunque fuera una parte y entonces, al ver el tema y el tratamiento, creo que habran dado marcha atrs.

A qu se refera cuando asegur, en su despedida del chat del diario El Mundo : "haba muchas ms preguntas, de las que han pasado muchas eran muy parecidas, s que haba otras distintas pero no ha habido espacio para ellas, suele faltar espacio para otras posiciones" ?

Tena constancia de que haba muchas otras preguntas con una actitud de apoyo a la revolucin cubana que no pasaron. Ni siquiera creo que hubiera instrucciones de censura clara, creo que muchas veces las personas interiorizan la censura, y tienden a ver lo que intuyen que sus jefes preferiran que vieran, y a no ver lo contrario. Por otro lado me parece claro que en los grandes medios de comunicacin falta absolutamente espacio para posiciones por ejemplo de defensa de la revolucin cubana. Frente a los constantes artculos contrarios a la revolucin cubana aparecidos en los grandes peridicos es prcticamente imposible recordar un slo artculo de personas de dentro o de fuera de Cuba que apoyan la revolucin, a pesar de que los medios tienen constancia de que esas personas existen y representan a un sector de la sociedad. Y esto es ms grave cuando resulta fcil demostrar que los autores de esos artculos de ataque en la gran mayora de los casos no slo opinan sino que dan datos falsos, mienten y lo hacen con la impunidad que les da saber que ninguna de las personas ni de los grupos que podran poner al descubierto esas mentiras tiene la libertad real de expresin, la libertad de publicar un artculo o de tomar la palabra en el mismo espacio en donde se produjo la mentira.

 

 

 

 

Beln Gopegui , (Madrid, 1963). Abandona la carrera de derecho cuando descubre que la literatura es su verdadera vocacin. Ha publicado la Escala de los mapas (Premio Tigre Juan 1993 y Premio Iberoamericano de primeras novelas Santiago de Nuevo Extremo, 1994); Tocarnos la cara, 1995, La conquista del aire 1998 y Lo real 2001, editada tambin en Cuba. El lado fro de la almohada es su ltima entrega.



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