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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-02-2008

La migracin, la miseria y la privatizacin llevan a Caldern a penalizar la lucha social

Pedro Echeverra V.
Rebelin


1. Hace varios das La Red de Organismos de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todos, mas las 57 organizaciones que la integran, suscribieron una declaracin y la hicieron pblica para iniciar una campaa nacional denominada La protesta es un derecho, la represin un delito, mediante la cual se busca informar a la poblacin que la protesta es una de las formas de garanta de los derechos. La protesta pblica es en estos momentos el arma ms importante de los trabajadores explotados ante la falta de dilogo real. La palabra dilogo en boca de los empresarios, del gobierno y de los medios de informacin es una mentira; el poder slo dialoga cuando se siente presionado por las masas en la calle o cuando busca legitimar su poder mediante un dilogo con sectores subordinados. La poblacin mexicana no puede permitir que en nombre de la paz y el orden se supriman sus derechos consagrados en la carta magna, tampoco los legisladores deben aprobar nada al respecto.

2. El presidente ilegtimo de Mxico, Felipe Caldern, acaba de realizar una gira poltica en varios estados de Norteamrica. Aunque no se entrevist con Bush ni con algn miembro prominente de su equipo, menos con algn candidato presidencial demcrata o republicano, s logr hacerlo con el artista Schwarzenegger (el fascista gobernador de California, enemigo de los migrantes) Pero al parecer Caldern no tena en la mira entrevistarse con gobernantes sino hacer poltica panista entre los emigrantes mexicanos con el fin de ganar votos y simpatas para su gobierno. Los braceros de nuestro pas en los EEUU, viven en permanente desesperacin y angustia por conseguir ingresos, por ahorrar sacrificando incluso su salud y por evitar caer en manos de la polica que los busca y vigila en todas partes para expulsarlos. Esto al gobierno mexicano le importa un bledo y su discurso demaggico es slo para quedar bien. Para eso fue la gira por EEUU.

3. Debera ser vergonzoso (adems de ser un delito) para los gobiernos y empresarios mexicanos que ms de medio milln de braceros tengan que cruzar a los Estados Unidos anualmente. El pueblo de Mxico debera enjuiciarlos y castigarlos porque en vez de crear empleos bien pagados se dedican a robarle a la nacin su presupuesto pblico y a explotar sin freno el trabajo humano. No se necesita una investigacin para ver hasta qu grado las grandes riquezas que se crean por el trabajo de millones de campesinos, obreros, sectores populares, acrecentan a diario las cuentas de los bancos del pas y extranjeros. Realmente ese debera ser un delito que se castigue con la crcel; pero en Mxico, como en los dems pases capitalistas el robo, el enriquecimiento por la explotacin y los grandes negocios se premian con homenajes y reconocimientos. Los Slim, Azcrraga, Bailleres, Zambrano, Hernndez o Salinas, deberan recibir un castigo por privatizar la riqueza.

4. Caldern ha estrechado relaciones con el ejrcito dndoles un aumento enorme en sus salarios y prestaciones; al mismo tiempo los ha puesto en actividad en calles de ciudades y zonas rurales. Es una estrategia que se disfraza como combate al narcotrfico pero lo se busca es intimidar al pueblo para que no proteste. El combate contra el narcotrfico no es tan real, parece una especie de entretenimiento que de paso ensea una fuerza amenazante ante el amplio descontento como existi en su primer ao. Caldern es un fuerte poltico de la derecha internacional, tal como Aznar, Sarkozy, Belrusconi o Uribe. No es un tonto irresponsable como Fox que dedic su sexenio a enriquecerse junto a su familia. Caldern seguir siendo (como Fox) un cachorro del gobierno yanqui en turno, pero desde la presidencia est redondeando y extendiendo su equipo en el PAN para intervenir en otros campos, incluso en la democracia cristiana internacional con el objetivo de amarrar fuerzas.

5. Hace unos das, la alta comisionada de los Derechos Humanos Louise Arbour, en su visita a Mxico, pidi al gobierno mexicano que asuma el compromiso de combatir con toda energa los feminicidios , los asesinatos de periodistas, las redes de pornografa y pederastia, como lo est haciendo con el narcotrfico, es decir, con todos los esfuerzos, porque eso es lo que pide la gente. Por otro la comisionada denunci que los militares han cometido violaciones a derechos humanos en el combate al crimen organizado violaciones de mujeres y adolescentes, asesinatos, detenciones arbitrarias, robos y saqueos que deben ser investigadas por la justicia civil. Denunci que no solo hay que combatir el narcotrfico, que hay muchos ms problemas y que los militares han cometido violaciones a derechos humanos. Caldern, el presidente que no es tonto como Fox, seguramente lo reconocer, pero terminar negociando la declaracin.

6. Donde la comisionada se fue al fondo de la crtica, porque en Mxico se est sufriendo esa situacin, fue cuando advirti que el uso de las fuerzas armadas para combatir el narcotrfico y el crimen organizado puede generar mayor violencia y provocar que civiles inocentes salgan afectados o pierdan la vida, particularmente cuando los militares utilizan la fuerza para confrontarse con grupos fuertemente armados, lo que lleva a tipos letales de confrontacin. Y concluy: Considero que la guerra contra las drogas, si es que existe tal, o la guerra contra el crimen organizado, estas llamadas guerras tienen que ganarse no en las calles, sino en los tribunales. Lo que ignora Arbour es que Caldern, al mandar al ejrcito a las calles, busca intimidar las luchas de las izquierdas y trabajadores. Dijo: Los abusos perpetrados por militares tienen que ser atendidos por tribunales civiles y no slo por la disciplina del ejrcito. Se espera que esas acusaciones no se diluyan.

7. El problema es que los gobiernos (como el mexicano) tienden a no hacerles caso a las acusaciones (incluso se burlaban de ellas, tal como Fox haca) porque muchas veces, comprando a los medios de informacin, logran que los informes no se den a conocer o que no se difundan. Pero eso no quiere decir que por ese hecho los problemas de persecucin, encarcelamiento, asesinatos, robos, saqueos dejen de existir y que el gobierno haga lo suficiente para acabarlos. El ejrcito mexicano, por sus acciones en beneficio de la comunidad, por sus actos de solidaridad en temblores y tempestades, fue muy querido en el pas. Pero comenz a perder respeto entre la poblacin cuando los diferentes gobiernos de la Repblica (sean del PRI o del PAN) comenzaron a usarlo para reprimir las justas luchas del pueblo. El pueblo de Mxico pens siempre que el ejrcito slo servira para defender al pas ante cualquier intervencin extranjera y para ayudarlo ante cualquier calamidad, pero hoy lo ve en la calle en todos lados con cualquier pretexto.

8. La Comisionada dice que el uso de las fuerzas armadas puede generar mayor violencia. Lo que no sabe Arbour es que desde hace meses la intervencin del ejrcito, con el propsito de combatir en narcotrfico ha desatado la violencia en por lo menos 15 estados, provocando muchos asesinatos, sin que sepa la poblacin cundo acabar. Por eso miles de personas han salido a las calles de varios estados a protestar contra la ocupacin del ejrcito que parece haber sacudido un avispero sin poder controlarlo. Por eso se observa que el mandatario ilegtimo, Caldern, se apresur a meter al ejrcito sin haberlo investigado y reflexionado bien. A todos los jefes del narco se les avis das antes y escaparon; los pocos que han sido apresados despus de ms de un ao de intervenciones, son jefes muy secundarios y sin importancia. Sin embargo el miedo y la inseguridad siguen presentes, pero ahora con una ley intervencionista que no requiere de orden de cateo.

9. Antes que los problemas de la violencia armada se agudicen ms por la militarizacin que cada da se extiende ms en el pas, hay que exigir que el ejrcito regrese a sus cuarteles. El narcotrfico debe y puede combatirse de otra forma: acabando con el gran desempleo y los salarios de miserables, por un lado, y construyendo gobiernos honestos que combatan la corrupcin. En los hechos el narcotrfico se ha desarrollado por la enorme corrupcin gubernamental que se ha hecho cmplice de los grupos que operan en el pas y surten al extranjero. Casi la mitad de los militares del ejrcito deja la institucin armada a los pocos aos de haber ingresado; slo aprende el camino del narcotrfico, realiza los contactos necesarios y se pasa al otro lado. Soldados y altas jerarquas del ejrcito han sido descubiertos como dirigentes entre los narcotraficantes. Pereciera que el ejrcito es el mejor camino, el centro de capacitacin, para ingresar a esos grupos.

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