Portada :: Espaa :: Proceso en Euskal Herria
(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2008

Tambin Putin lo sabe

Pello Urzelai
Berria

Traducido para Rebelin por Daniel Escribano


Redada a redada, auto a auto y juicio a juicio, el espacio sin derechos civiles ni polticos es cada vez ms amplio y profundo. Pueden mencionarse varios hitos en esa direccin ltimamente: la sentencia del caso Jarrai-Haika-Segi, la del 18/98, los autos de encarcelamiento de los miembros de la Mesa Nacional y otros militantes de Batasuna, los autos de suspensin de actividades de EHAK y EAE-ANV y su peticin de ilegalizacin y las medidas cautelares. Se ha ido retorciendo la letra y el espritu de la ley segn las necesidades polticas de cada momento para poder dejar fuera del juego poltico a cuantas personas, partidos, asociaciones u organizaciones se ha querido. Considerando la evolucin, cada medida anunciada sirve para agrandar el agujero, para hacer que sea cada vez ms grande y para poder hacerlo cada vez ms fcilmente. Por un lado, como los partidos y asociaciones ilegalizados son cada vez ms, estn contaminando a cada vez ms gente. Por el otro, como imputan a las personas con cada vez menos indicios, el crculo de sospechosos es cada vez ms grande, no tiene lmites.

Los ltimos autos del juez Garzn son aclaradores para percatarse de esa lgica inquisitorial. El cargo contra la mayora es ser miembro de Batasuna-ETA. Identifica a la mayora como miembros de la Mesa Nacional. Desde cundo? Desde el 25 de marzo de 2006. Desde la comparecencia de Batasuna para analizar el alto el fuego de ETA. Pero su actividad poltica no es delictiva hasta octubre de 2007, como ha quedado patente en la redada de Segura. Qu indicios rene Garzn para imputarles delito? Reunirse entre ellos, ruedas de prensa, declaraciones y realizacin de actos polticos. El caso de Karmelo Landa es el ejemplo paradigmtico: le imputa haber participado en tres reuniones, haber hablado en tres comparecencias y haber convocado a la manifestacin contra la ilegalizacin de EHAK y ANV. Eso y haber recibido una llamada de Joseba Zinkunegi. Nada ms. Eso basta para encarcelar. Es suficiente querer seguir con la actividad de Batasuna, aunque no sea en nombre de Batasuna. En el fondo, Garzn atribuye reconstruir el frente institucional de ETA a los dems detenidos junto con Landa. Dnde est el vnculo con ETA? Slo en hacer valoraciones polticas sobre el fin del proceso de negociacin que pueden ser similares a las que se recogen en dos comunicados de ETA. En este caso, adems, es lgico que hagan valoraciones semejantes porque miembros de Batasuna o de la izquierda abertzale negociaron directamente con representantes del Gobierno de Espaa. Aquello a lo que los representantes socialistas dijeron que no en las negociaciones del pasado mayo.

Vinculaciones peligrosas. Los mecanismos que estn utilizando los tribunales espaoles para criminalizar a los miembros de la izquierda abertzale son temibles. Y es que a cualquier declaracin, a cualquier iniciativa, a cualquier actividad le imputan ayudar a los objetivos de ETA. En el caso 18/98 qued patente. Es suficiente encontrar alguna mencin en los escritos o entrevistas de ETA para imputar colaboracin con ETA a quien convenga con eso. En los ltimos autos, tanto en los de encarcelamiento de miembros de Batasuna como en los de suspensin de actividades de EHAK y EAE-ANV, el juez Garzn utiliza la posicin contraria al tren de alta velocidad para vincularlos con ETA.

Por ese camino sera muy fcil, por ejemplo, poner al servicio de ETA la consulta popular que ha propuesto el lehendakari Ibarretxe. Y es que no es difcil encontrar citas de ETA sobre la importancia de dar la palabra a la ciudadana vasca y a favor de la consulta popular.

A pesar de poderlo hacer, no parece que tengan intencin de ir tan lejos. La prioridad actual es asfixiar a la izquierda abertzale. No dejarle realizar actividades polticas, como ha dicho ms de una vez el ministro del Interior Rubalcaba. Pero esta cerrada posicin actual contraria a cualquier dilogo o negociacin coloca bajo sospecha la verdadera voluntad del Gobierno de Espaa y del partido socialista en el proceso. A la luz de los acontecimientos de los ltimos tiempos, parecera que no les interesa la solucin del conflicto y un acuerdo entre tradiciones histricas, sino otra cosa.

Stanford y Mosc. La clave para resolver el conflicto vasco es el derecho a decidir. Eso mismo ha explicado el lehendakari Ibarretxe en los Estados Unidos, en la Universidad de Stanford. De vez en cuando el Gobierno de Espaa dice que el derecho a decidir divide a la sociedad vasca. No, la negacin del derecho a decidir el futuro divide de verdad a la sociedad vasca, ha argumentado Ibarretxe en respuesta a Zapatero. Precisamente, Ibarretxe ha propuesto al prximo jefe del Gobierno de Espaa un acuerdo en torno al principio democrtico de respeto a la voluntad de la sociedad vasca. En palabras de Urkullu (en su conferencia en Madrid), el objetivo del acuerdo es ms suave: desarrollo normalizado del autogobierno de Euskadi, tanto en el sentido identitario como en el mbito competencial. Habr que ver finalmente qu tipo de acuerdo busca el PNV con el nuevo jefe de gobierno.

En cualquier caso, para que la ciudadana vasca sea duea de su futuro sera necesario un acuerdo que garantice que las autoridades espaolas no pueden hacer ms lo que hasta ahora han podido hacer. Asimismo, deber garantizarse que quienes no quieren vivir dentro del Estado espaol puedan realizar su opcin poltica. Tambin lo sabe Putin: en Espaa la gente no quiere vivir en un nico Estado. He ah la verdadera clave.

Berria, 17 de febrero de 2008



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter