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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2008

Aznar y la FAES en Amrica Latina

Marcos Roitman Rosenmann
Revista Pueblos


Los viajes de Aznar a la regin y su repentina vocacin docente son parte de la nueva colonialidad del poder y del saber. La alianza entre empresarios espaoles, latinoamericanos y el Partido Popular se resuelve en la firma de contratos millonarios a su favor. Sin embargo tienen un objetivo mayor que el engordar su cuenta corriente. Se trata de divulgar el pensamiento conservador entre los estudiantes de post-grado y lite de los centros universitarios privados. Su periplo se inici en el Instituto Tecnolgico de Monterrey, su sede de Ciudad de Mxico y culmina en Santiago de Chile.

La Fundacin para el Anlisis y los Estudios Sociales (FAES) ha terminado recientemente un trabajo colectivo cuyos creadores son los dirigentes del Partido Popular y los empresarios espaoles con intereses en la regin como el BBVA, el Santander o ENDESA. Se trata de una visin elaborada a conciencia y contrastada con miembros de fundaciones como Elcano, la Konrad Adenauer, de los partidos y personajes relevantes de medios acadmicos, periodsticos y diplomticos de la derecha latinoamericana. Entre ellos destacan: Manuel Espino Barrientos, presidente del PAN de Mxico; Belisario Betancourt y Andrs Pastrana, ex presidentes de Colombia; Carlos Tuleda, secretario ejecutivo de Asuntos Exteriores del Partido Demcrata Cristiano chileno; Sebastin Piera, presidente de la Fundacin Futuro de Chile; Adalberto Rodrguez Giavarini, ex canciller de Argentina, Marcela Prieto Botero, directora ejecutiva del Instituto de Ciencia Poltica de Colombia; Luis Cordero Barrera, prorrector de la Universidad Andrs Bello de Chile; Diana Sofa Giraldo, decana de Comunicacin de la Universidad Sergio Arboleda de Colombia; Luis Bustamante Belaunde, rector de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas; Ricardo Lpez Murphy, presidente de la Fundacin Recrear para el Crecimiento de Argentina; Leopoldo Lpez, Alcalde de Chacao-Venezuela; Alberto Jorge Triaca, director de la Fundacin Pensar, Argentina; Gerardo Bongiovani Garassai, director de la Fundacin Libertad, Argentina. No faltan periodistas , como Julio Cirino y Carlos Pagni de Argentina o Plinio Apuleyo de Colombia y asesores polticos como el boliviano Sarmiento Kohlenberger. Pero las instrucciones mas relevantes las reciben de los intelectuales amigos como: Enrique Krause, Carlos Alberto Montaner, Jorge Edwards o lvaro Vargas Llosa.

Entre estos, los polticos y asesores espaoles se reunan en la calle Juan Bravo 3, sede de la FAES, en ocasiones, encubriendo dichas sesiones bajo aparentes conferencias, para trabajar en el documento. En otras ocasiones se trasladaban a los despachos del Partido Popular ubicados en la calle Gnova 13, donde laboraban hasta altas horas de la madrugada. All el protagonismo lo adquiran Baudillo Tom, secretario de Programas, y Jorge Moragas, responsable de Relaciones Internacionales. Por sus oficinas dejan sus aportes Ana Palacio, ex ministra de Asuntos exteriores; Romn Escolano, ex director del departamento de economa de Presidencia de Aznar; Jos luis Feito, ex embajador de Espaa ante la OCDE; Santiago de Mora Figueroa, Marqus de Tamarn; Luis Mart Mingarr, decano del colegio de Abogados; Francisco Prez Gonzlez, presidente de la Sociedad Iberoamericana de Amigos del Libro; Fernando Fernndez Mndez de Andrs, rector de la Universidad Antonio de Nebrija; Eduardo Gutirrez Senz de Buruaga, ex-embajador ante la OEA; Antonio Tornel, vicepresidente de la Fundacin ENDESA; Enrique Rajoy, secretario general del Centro Internacional de Derecho Registral; Jos Luis Escriv, director del servicio de estudios Econmicos del BBVA; Juan Costa Climent, ex ministro de Ciencia y Tecnologa; Gustavo de Arstegui, portavoz de Asuntos Exteriores del Partido Popular en el Congreso, entre otros.

El objetivo, buscar el complemento a su poltica exterior subordinada a los Estados Unidos redactada en el documento: OTAN una Alianza de la libertad. Para este fin, la responsabilidad recae sobre dos figuras relevantes del partido y la FAES: Miguel ngel Corts, ex secretario de Estado de Cooperacin Internacional y para Iberoamrica, y Guillermo Hirschfeld, coordinador de programas para Iberoamrica de la FAES. Todo el 2006 trabajan en dicha propuesta y en febrero de 2007 ve la luz el informe final: Amrica Latina. Una agenda de Libertad. Prologado por el presidente de la FAES, Jos Mara Aznar, tendr un costo nada despreciable de un milln de euros entre viajes, consultas, conferencias y actividades colaterales. Ello muestra la importancia, para la derecha, sus aliados latinoamericanos y los partidos conservadores europeos de implementar una segunda revolucin liberal en el continente. La invitacin de Aznar por Amrica Latina se inscribe en esta dinmica. Sus clases son un compendio del nuevo vademecum. De su boca sale un guin perfectamente diseado. Veamos.

Dejando de lado la presentacin del susodicho, sigue una breve introduccin donde los autores destacan el carcter heterogneo de la regin. Genrico en sus propuestas, explica la utilizacin de la voz Amrica Latina y no Iberoamrica o Hispanoamrica. Pero, lo verdaderamente importante es el contenido de los tres captulos: I. Amrica Latina y Occidente; II: Dnde Estamos?; y III: Una Agenda de Libertad y Progreso. Mientras el primero no posee sub-apartados; el segundo se subdivide en la poltica y en economa y sociedad; el tercero es una suma de propuestas en el cual incluyen una mencin expresa sobre perspectivas cubanas. Sus puntos son:

- Polticas institucionales para un Estado de Derecho efectivo

- Crecer para aumentar el bienestar

- Educacin y Cultura: las bases para una economa del conocimiento

- Integracin: un objetivo de geometra variable

- Estados Unidos: actor insustituible, agente impulsor

- Unin Europea: exportando seguridad y democracia

- Espaa: construyendo la Comunidad Iberoamericana. Adems del citado perspectivas cubanas.

El texto se cierra con un apartado de conclusiones.

Para abrir boca veamos su lgica argumental: Amrica Latina es una parte sustancial de Occidente. Esta afirmacin es capital para pensar el futuro de Amrica Latina... Occidente no es un concepto geogrfico. Occidente es un sistema de valores vigente en una sociedad. Es una cultura. No es la expresin del espritu de un pueblo, ni es patrimonio exclusivo de nadie. Los valores occidentales son universales... Pero hay que recordar tambin que Occidente no es una conquista asegurada para siempre. De hecho ha habido terribles regresiones a la barbarie y el salvajismo en los pases y sociedades que han ayudado a conformar Occidente. Y en el continente existe una izquierda anti-occidental... Fidel Castro era su principal referencia... Pero el chavismo ha tomado el relevo del castrismo terminal. Chvez, como lder emergente, intenta forjar una verdadera alianza antisistema cuyo objetivo es la implantacin del socialismo del Siglo XXI en Amrica Latina. Ahora, vayamos por partes.

Si se trata de poner el acento en la pertenencia de Amrica Latina a Occidente, en este marco observamos la construccin del proyecto de la derecha espaola. Estamos en presencia de una propuesta poltica. Segn sus autores, la agenda para la libertad es un diagnstico donde definen problemas, se observan amenazas y se visualizan las oportunidades para el futuro del subcontinente. Es un estudio de prospectiva de fuerzas polticas. As, la definicin de Occidente cobra relevancia para su programa poltico. Su inicio es peculiar. Occidente es un sistema de valores universales. Cules? Para la derecha, tres factores dan lugar a esta construccin:

- Las ideas nacidas en Grecia, en tanto superadoras de la monarqua de origen religioso y mgico. Aparicin de la polis y el Agora desde la cual se distingue el orden de la naturaleza y el orden social. La nocin de semejanza, de igualdad ante la ley y la idea de libertad.

- Los aportes de Roma. El derecho, esencial para la humanidad. Delimita lo tuyo y lo mo. Permite individualizar la vida, porque la propiedad ya no se confunde con el magma comunitario. As, se extiende la idea de un derecho superior, perfecto e inmutable, un derecho natural, del que el derecho positivo no es ms que una aproximacin

- Los valores procedentes de la tradicin judeo-cristiana. Cuyo valor fundamental a los efectos que aqu interesan, es la idea de compasin, un concepto que va mas all de la justicia propia de la tradicin romana..., donde se unen: el relato bblico de la creacin que hace hermanos a todos los hombres; la idea de tiempo lineal y no circular que hace posible la idea de progreso; la idea de la dignidad esencial del ser humano, universal.

Factores necesarios para que el mandamiento no matars no rija slo para los judos sino para toda la humanidad. Algo por completo novedoso en comparacin a otras civilizaciones. Tanto en el antiguo como nuevo testamento. Sobre estos tres pilares asientan la idea de persona. Y por arte de birlibirloque extrapolan dichos valores a un rgimen en el cual sintetizan las premisas: la democracia liberal. ste, alegan, condensa Occidente, por cuanto elige a sus gobernantes, limita las decisiones a un Estado de derecho, garantiza el derecho a la vida, la igualdad ante la ley, las libertades de reunin, asociacin y culto, la tolerancia y pluralismo. Adems de reconocer el desarrollo del pensamiento cientfico, crtico y el mtodo racional. Y en el orden econmico, lo dicho se traduce en la economa de mercado, donde se reconoce la capacidad de emprender y comerciar, el factor de pluralismo e iniciativa. Complementos de la libertad y la propiedad. Bajo estas cualidades, Occidente se yergue patrimonio de la humanidad expandiendose a lo largo de la historia. Por ende: Amrica Latina es el fruto histrico de esa expansin a fines del siglo XV, donde lo ms relevante de dicha incorporacin a la idea de Occidente fue la extensin del cristianismo.

Pero la supremaca de Occidente frente a otras civilizaciones se encuentra amenazada por quienes desean retrotraerla al magma comunitario del salvajismo o la Barbarie. Y si en Amrica Latina hubo dictaduras, totalitarias o no, y represin han sido perodos limitados en el tiempo la aspiracin ha sido siempre retornar a formas de gobierno democrticas. Sobre este principio,enfatizan, el proceso de insercin de Amrica Latina a Occidente ha sido imperfecto e incompleto, pero por su historia y por su tradicin, por sus aportes a la creacin, al pensamiento y la cultura es una parte de l. Sin embargo, ahora toca dar un nuevo impulso para evitar que caigan otra vez en el salvajismo. El camino es incorporarlos a la modernidad y ello pasa por su agenda para la libertad. Su itinerario se traza en el apartado Dnde Estamos?. La redaccin presenta un cuadro cuyo objetivo es mostrar las amenazas para cumplir los objetivos polticos. Comienzan afirmando: En el ltimo tercio del siglo XX haba razones para que Amrica Latina tuviera confianza en s misma. Sus argumentos son cuantitativos. Indices educativos, de salud, etctera. Factores equiparables, segn los autores, a los pases desarrollados en los aos ochenta. As, sus instituciones polticas, su proceso de industrializacin y modernizacin se extendi en los aos cincuenta y sesenta. Pero a diferencia de otras zonas de Occidente fracasaron a la hora de crear condiciones de bienestar y calidad de vida. Pretexto para la propagacin de movimientos revolucionarios, que a la vez gener golpes militares. Por suerte, en los ochenta, las transiciones con la anomala irritante de Cuba, sealan, supuso un cambio acompaado de un descrdito del nacionalismo econmico fundado en el proteccionismo comercial, la sustitucin de importaciones y la hipertrofia del sector pblico. Todo seguido del respaldo del FMI y el BM, que apoyaron las reformas liberales en los aos noventa. Lamentablemente, aplicadas de forma parcial y deficientemente como el consenso de Washington.

Ha sido esta circunstancia, segn la derecha espaola, lo que resucita y da alas a los partidos y movimientos que apelan a las emociones, antes que a la razn para el apoyo popular. Es el discurso viejo y falaz del nacionalismo econmico, de la retrica antiimperialista, del victimismo histrico, cuando no del racismo inverso que niega la raz europea de las sociedades americanas lo que pone en riesgo el futuro. Adems, estos movimientos no son viables, estn anclados a frmulas fracasadas y ajenas a la tradicin liberal latinoamericana. Si dan crdito a estos espejismos y abandonan los esfuerzos reformadores, la regin corre el riesgo de perder otro tren hacia la modernidad. Hay que profundizar en las reformas liberales y los valores occidentales antes que sea demasiado tarde. El problema es grave. Aunque los regmenes democrticos se generalizan persisten los problemas de inestabilidad poltica, fragilidad democrtica y falta de confianza en las instituciones.

En este contexto se esconde la amenaza colectivista: movimientos, pues no cabe identificarlos como partidos polticos, continuadores de grupos revolucionarios que proclaman su adhesin a las doctrinas de la izquierda radical del siglo XX

Identificar al enemigo de Occidente es una necesidad. Si Fidel Castro en tiempos de guerra fra trat de construir un bloque ideolgico contra las democracias occidentales, frustrado tras la cada del muro de Berln. Hoy Chvez, toma el relevo, forja la alianza anti-sistema cuyo objetivo es la implantacin del socialismo del siglo XXI. El proyecto contra Occidente lo conforman: el indigenismo, el neoestatismo, el nacionalismo, el militarismo y el populismo. Juntos, arman la propuesta anti-sistmica donde priman los supuestos derechos colectivos frente a los individuales, ignorando al individuo en beneficio del grupo, sea etnia, sindicato o clase social. En la Agenda, el indigenismo empieza a ser para Amrica Latina lo que el nacionalismo es a Europa Ambos cuestionan los Estados nacionales modernos el indigenismo, sustituye el concepto de ciudadano de una repblica por el miembro de una comunidad tnica, al igual que el nacionalismo europeo busca frmulas identitarias excluyentes Tanto los indigenistas americanos como los nacionalistas excluyentes europeos promueven el falseamiento de la historia, en terreno econmico utilizan la reivindicacin de supuestos derechos histricos como instrumento de dirigismo y proteccionismo econmico. Por otro lado, el neoestatismo es una amenaza ideolgica ya que culpa al neoliberalismo de todos los males de la regin. Su aplicacin es un retorno al pasado, porque sus polticas econmicas fracasaron. En cuanto al populismo, Enrique Krause es el gur conceptual. Personalismo providencial de un lder demagogo. Carisma con control de los medios de comunicacin. Sujeto halagador del pueblo, con culto de la personalidad, arbitrario y perteneciente a un partido o movimiento. Pensaba Krause en Aznar, Fox, Bush, Berlusconi, Fujimori? Respecto al nacionalismo populista, la agenda, seala el antiimperialismo de los antisistmicos como la ideologa corrosiva al satanizar el papel desempeado por los Estados Unidos, las instituciones internacionales, las multinacionales y El consenso de Washington. La estrategia de los anti-occidente es poner en jaque el sistema democrtico y el orden institucional. El ejemplo utilizado es Venezuela. Hugo Chvez primero cuestiona a los partidos luego a las instituciones y la ley y se produce un cuestionamiento del sistema de partido y el sistema democrtico en su conjunto. Este nacionalismo populista de Chvez releva a Fidel Castro en la lucha contra Occidente y se considera una: injerencia castiza del internacionalismo proletario interviniendo en la regin bajo la frmula del populismo revolucionario. Para los autores, ello supone una alianza anti-sistema enemiga de la globalizacin, cuyos miembros elaboran no slo una teora de la conspiracin. Son unos frustrados donde concentran sus iras y perversiones, anti-occidentales y anticapitalistas...aglutinan a la izquierda que fracas en mayo del 68, a los que jalearon el comunismo y que hoy ven con complacencia la pulsin anti-occidental del islamismo yihaidista, a los antiglobalizadores altermundistas... y a las distintas manifestaciones de indigenismo, populismo y fanatismo religioso. Su enemigo comn: Occidente.

Esta alianza no es slo terica. Hay coincidencia de actuacin entre Venezuela, Irn y Siria As, extrapolan y concluyen, en la triple frontera, Argentina, Brasil y Paraguay aumenta la inquietud por la actividad terrorista de los grupos islamistas que defienden el terrorismo Europa debe hacer ver que Amrica Latina esta inmersa en la amenaza de Al-Qaeda y la yihad y es su objetivo. Bajo este nuevo terrorismo se esconde la alianza antisistema del socialismo del siglo XXI. Se aprovechan del dficit institucional y la fragilidad democrtica para llevar a cabo su plan. Eso s, tal situacin es debido tambin a la suma de dos agravantes: las doctrinas cepalistas y el populismo dirigista con sus burocracias parasitarias que coartaron las libertades y la aplicacin parcial, tras las elecciones libres, de las polticas liberales. Ello, segn los redactores del documento, se debe a detractores de la economa de mercado que buscan restringir el avance de las libertades. Entre los populistas, neoestatistas, se deben agregar, los telogos de la liberacin y la ideologa del pobrismo. ... enemigos de la libertad que intentan convencer a travs de argumentos falaces que el capitalismo, los intereses forneos y la globalizacin son los que generan pobreza, cuando est sucediendo todo lo contrario... es la ideologa del pobrismo. No existe experiencia en la que se haya disminuido la pobreza ahuyentando al capital y a los empresarios, No se puede decir el rico es malo... Jess tambin fue pobre.

Por el contrario, subraya la Agenda, son la falta de libertad econmica, la inseguridad jurdica para invertir, el menoscabo del derecho de propiedad, la falta de legislaciones y tributaciones de beneficio al capital y un buen pacto de la Moncloa, adems de la violencia estructural del sistema, lo que impide el progreso. Segn el documento, esto ltimo sera uno de los factores claves. La violencia coarta las libertades, limita el crecimiento econmico y dificulta el funcionamiento de la democracia. Segn Corts e Hirschfeld, es un poliedro donde la delincuencia callejera, las pandillas, el terrorismo, el narcotrfico, el secuestro y la impunidad criminal estimulan, gracias a un sistema penitenciario en crisis, a delinquir. Ellos alertan. Amrica Latina es un mar de corrupcin, de democracias inmaduras, carentes de liderazgo y con rivalidades nacionalistas. Europa, agregan, es un espejo donde mirar. Tambin el pasado Ibero. Aport unidad y los vnculos institucionales y culturales a la regin del cual carece. En esta lgica, existe un patrimonio histrico-cultural, donde la educacin es fundamental. Pero en la actualidad, los problemas vienen por no privatizarse y no estar a la altura de las necesidades de la economa de mercado. Sus tesis para explicar la crisis educativa: apuntan hacia la ineficacia en la administracin de los escasos recursos destinados a la educacin, la falta de capacitacin y dedicacin del profesorado, la calidad deficiente de los mtodos de enseanza y sobre todo el bajo nivel del alumnado. Y por otro lado se declaran defensores de la integracion de las lenguas europeas en Amrica Latina, refirindose al ingles, espaol, francs y portugus. Miran con desprecio las lenguas aborgenes y concluyen: Durante quinientos aos las lenguas aborgenes han pervivido en coexistencia con el espaol. Aunque pocas han alcanzado algn peso demogrfico.... As, preservar este patrimonio, segn constatan, no debera suponer educar en idiomas, ni lenguas aborgenes ni reconocer derechos colectivos, por cuanto supone una amenaza hacia el orden constitucional liberal y los derechos individuales de los propios miembros de las comunidades.

Bajo el epgrafe: Una agenda para la libertad y el progreso comienzan las propuestas que buscan potenciar la unidad y los valores entre los partidos de centro derecha(liberales, democristianos y conservadores)... a travs de su colaboracin y coordinacin internacional. Dichos valores son: ... la pertenencia a Occidente, las races cristianas de Amrica..., y sobre todo, la voluntad de que el modelo de sociedad abierta y democrtica triunfe frente a la amenaza del populismo. El objetivo es derrotar... al socialismo del Siglo XXI. -As- El Partido Popular europeo... es un buen ejemplo de como la unin de afines es capaz de hacer triunfar unas ideas y valores compartidos. Igualmente los partidos polticos de centro y centro derecha de Amrica Latina deben abrirse a nuevas formas de cooperacin, con mayor grado de integracin... Su objetivo, configurar un partido popular regional con un programa nico. PAN y nuevos aliados en Mxico, Democracia Cristina y Renovacin Nacional en Chile, AD y COPIE en Venezuela, Blancos y Colorados en Uruguay, Liberales y Colorados en Paraguay, Liberales, Democracia Cristiana y Derecha en El Salvador, Liberacin Nacional y Democristianos en Costa Rica, etc.

Las bases consisten en aceptar los principios de la economa de mercado y sus instituciones. Normas de derecho a la propiedad privada. Respeto a los contratos para la libertad de mercado y libre competencia. En Amrica Latina la prosperidad econmica slo puede venir capitaneada por la iniciativa privada garanta de prosperidad y libertad. Su conclusin: el populismo acosa los derechos de propiedad y es un peligro para la libertad individual. El ataque a los derechos de propiedad por parte del Estado, sin que quepan distingos entre ciudadanos y empresas nacionales, es una constante de los populismos... y del socialismo del siglo XXI. Asimismo, la intervencin del Estado en la accin social, rompe el equilibro entre lo pblico y lo estatal. Entre las funciones del Estado no est la intervencin directa... como reivindican corrientes neoestatistas. El xito para consumidores y contribuyentes, subrayan, se basa en la privatizacin y en establecer impuestos como el IVA nico. Llegando a proponer un porcentaje, el 15%. En esta direccin se plantean que Amrica Latina tiene mucho que perder con un proteccionismo que slo responde a los intereses de determinadas minoras El discurso proteccionista, tan antiguo como desacreditado, es hoy enarbolado por el nuevo populismo nacionalista y antiglobalizador. Amrica Latina debe reconsiderar su estrategia negociadora en la Ronda de Doha y otro papel en la OMC. As, todo debe ser trasformada, tambin, la educacin. Se trata de crear consumidores competitivos cuya lgica sea dotarlos de incentivos al esfuerzo, a la exigencia y a la recompensa condicionada a los resultados Hay que aplicar normas claras del mercado a la educacin y los colegios, a los profesores Es necesario aprovechar la creatividad, materia prima abundante para luego sacar partido y fundar un mercado cultural transatlntico, basado en gustos y tradiciones culturales compartidas y eliminar trabas al mercado al igual que en otros sectores de la economa. La cooperacin iberoamericana debera evitar abrigar o justificar polticas que persiguen controlar la vida cultural de los ciudadanos o condiciones de su libertad de eleccin, a menudo bajo el pretexto de defender la diversidad La diversidad es innegable en Amrica Latina y es un tesoro aunque, con anterioridad se sita la libertad de elegir inherente a la globalizacin.

En este apartado, destaca su propuesta de integracin hemisfrica, latinoamericana, subregional e iberoamericana. La primera se refiere a la seguridad y le corresponde ejercerla a Estados Unidos. Es actor insustituible. Tiene una trayectoria en la defensa de la democracia y la libertad demostrada da a da en la defensa de los derechos fundamentales como garante activo de los valores en todo el mundo -lo anterior- lo demuestra al embarcarse en la batalla en Oriente Medio. La contrapartida del poder hemesfrico de los EEUU debe ser fomentar un Plan Marshall de inversiones privadas discriminatorias entre pases con Tratados de Libre Comercio, seguridad jurdica y acordes a los postulados del ALCA. Los otros ejes son subsidiarios del primero. En ellos, la Unin Europea tiene que ayudar a los Estados Unidos a consolidarse en la regin. La Unin es un poder blando con capacidad para influir mediante el ejemplo y cooperacin. Amrica Latina debe abrir sus fronteras a las empresas multinacionales. A Espaa le cabe construir la comunidad Iberoamericana. Ser un interlocutor y reforzar la alianza atlntica. No se puede permitir acercarse a regmenes populistas como Venezuela y otros. Eso desacredita el liderazgo espaol en el mundo. Hay que mantener una posicin firme en las cumbres capaz de enfrentar el socialismo del siglo XXI. As, en el ltimo sub-apartado, perspectivas cubanas, plantean que: la desaparicin de Castro es inevitable, pero su empecinamiento ideolgico y su fortaleza fsica dejan obsoleto cualquier escenario, y aaden, que ha recompuesto la alianza revolucionaria con Venezuela, Bolivia y Ecuador, junto con la benevolencia de otros gobiernos populistas como China y la India y la pasividad de la Unin Europea. Lo cual obliga a repensar la poltica de intervencin, mas an cuando el problema cubano forma parte de la poltica de seguridad nacional de los Estados Unidos. Por esta razn, Espaa debe recomponer la relacin Unin Europea, EE UU para trabajar en el dilogo entre cubanos. Su objetivo es crear condiciones para desestabilizar el orden poltico por medio de la creacin de un fondo Jos Mart con aportes de inversores privados y de organismos internacionales para ayudar a la oposicin y evitar el riesgo, tras la cada, de un nacionalismo populista. El papel de Espaa ser ineficaz si renunciamos ... a la colaboracin con los EE UU.

Por ltimo, en el captulo de conclusiones, los autores presentan su particular orculo: Amrica Latina se encuentra en la encrucijada: elegir entre la libertad o el autoritarismo demaggico Adoptar la agenda de la libertad es la forma ms segura de iniciar la senda del progreso y la libertad y modernizacin Occidente demanda la incorporacin plena de Amrica Latina.



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