Portada :: Cuba :: Absuelto por la historia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2008

Compaero Fidel, hasta la victoria siempre!

Nstor Kohan
Rebelin



Sentimos un poquito de tristeza, por qu no admitirlo? Sin embargo, como alguna vez dijo Julio Antonio Mella, todo tiempo futuro tiene que ser mejor. Las luchas ms profundas, las ms radicales, las ms decididas, todava no han empezado. O mejor dicho, recin comienzan.

Fidel est enfermo y renuncia. Decisin lcida y sabia, como siempre. No huye en helicptero, como el pattico presidente argentino De la Rua, derribado por su pueblo en rebelin en diciembre del 2001. No se tiene que ir acusado de corrupcin, enriquecido y millonario pero escupido por el pueblo, como tantos otros. No termina escapando en lo oscuro de la noche como los dictadores latinoamericanos, protegidos por el Pentgono y la CIA, con el traje manchado de sangre y los bolsillos llenos de dlares.

Fidel no se rinde. No se arrodilla. No implora clemencia. No se degrada ni se deteriora. Simplemente toma la decisin de renunciar por limitaciones de salud, pero conservando intacto su prestigio poltico, el cario y el consenso de su pueblo y la admiracin de numerosos pueblos del mundo. Sin el gigante sovitico en la espalda, pero rodeado de muchos pueblos del tercer mundo que lo siguen tomando como gua. No es casual que cada nuevo revolucionario, cada nuevo rebelde o cada nuevo presidente que aspira a enfrentar al gigante monstruoso del norte, el de Washington, Virginia y Wall Street, viaja a La Habana para verlo y pedirle consejo. Fidel, ya canoso y entrado en aos, es el viejo maestro de las nuevas generaciones de rebeldes.

Desde ese lugar, ganado en la lucha, aconseja, gua, opina y provoca debates incluso generando opiniones que discuten con el maestro o problematizan algunas de sus decisiones. Esa es, precisamente, la misin pedaggica de un buen revolucionario. No fabricar dcil y sumisa apologtica ni repeticin burocrtica de frmulas sino discusin, reflexin y elaboracin colectiva. Nunca calco ni copia. Esa es una de las mejores enseanzas de Fidel como pedagogo popular (Qu han sido sus largos discursos de todos estos aos sino pedagoga popular?).

Si tuviramos que sintetizar el ncleo de su pensamiento poltico creemos no equivocarnos si lo ubicamos en la tica. El marxismo de Fidel como el de su entraable hermano argentino, Ernesto Che Guevara ha sido y es un marxismo eticista y culturalista. La clave de la historia humana no est en el desarrollo de las fuerzas productivas sino en los valores y la cultura. En todo caso, las principales fuerzas productivas de la historia han sido las fuerzas morales. La Revolucin Cubana no se derrumb, an sin comida, dinero ni petrleo, debido a los valores, la tica y la cultura.

La batalla de las ideas con la que insiste Fidel es otro nombre para lo que Antonio Gramsci ha denominado la lucha por la hegemona. Todo el pensamiento poltico de Fidel, su prctica revolucionaria al frente de Cuba durante tanto tiempo, sus discursos y sus escritos, han sido una prolongada y larga marcha por la hegemona socialista. En esa batalla de las ideas y los valores, la tica ha jugado un papel fundamental. Ya de jovencito, muchos aos antes de iniciar la guerra revolucionaria en Cuba, el joven Fidel lo haba resumido con una sentencia fenomenal: el verdadero ser humano no pregunta de qu lado se vive mejor sino de qu lado est el deber.

Ese es, a nuestro juicio, el ncleo de fuego que ha recorrido como un hilo rojo todo el pensamiento de Fidel a lo largo de dcadas, de coyuntura en coyuntura, desde los tiempos de la clandestinidad y la guerrilla hasta los tiempos de estadista, desde la poca encendida de la OLAS hasta la alianza coyuntural con la Unin Sovitica, desde las guerras de liberacin en frica y Vietnam hasta la escasez material del perodo especial.

El deber. No el clculo mezquino del dinero y el bienestar individual sino el deber. Pero no el deber en abstracto aquel imperativo categrico de origen protestante, estricto, vaco, ahistrico y genrico, que puede ser llenado con cualquier cosa sino el deber con un contenido sumamente preciso: la justicia, la rebelin contra el capitalismo, los poderosos y los explotadores, el patriotismo, el internacionalismo, el antiimperialismo, la autoestima popular. Cul es entonces nuestro deber? Pues...El deber de todo revolucionario es hacer la revolucin, nos aconseja Fidel.

Fue distinto el marxismo del Che? Guevara no plante que la mayor satisfaccin posible para una persona revolucionaria no reside jams en la bsqueda de dinero sino en sentirse pleno y feliz por haber cumplido con el deber social? Quin influy a quien? El Che a Fidel o Fidel al Che? Probablemente haya habido una influencia mutua y recproca. Y en el medio de ambos, la tica de Jos Mart, el rechazo al hombre mediocre de Jos Ingenieros, el humanismo socialista, todos entretejidos en la perspectiva revolucionaria del viejo barbudo Carlitos Marx y su joven continuador con calva, nuestro amigo Lenin. Eso ha sido Fidel. Ese es Fidel.

Quienes nos hemos considerado y nos continuamos considerando fidelistas (castristas nos llaman despectivamente nuestros enemigos), guevaristas y mariateguianos, es decir, marxistas latinoamericanos, vemos a Fidel como un maestro. Aprendemos de su historia y de su ejemplo. Lleg a lograr lo que logr no por haberse sometido a la geoestrategia diplomtica circunstancial de un Estado sino por haber confiado en las fuerzas de su pueblo y en sus propias fuerzas. Para triunfar en la Revolucin Cubana Fidel no sigue las directivas de ningn Estado. Privilegia siempre las necesidades de su propio movimiento popular, con una mirada profundamente latinoamericana e internacionalista. Ese es el camino. Esa es la enseanza de Fidel que nos gua. Ese es nuestro futuro.

La mejor manera de ayudar hoy a la Revolucin Cubana es luchar por la revolucin antiimperialista y anticapitalista en nuestros propios pases. Cuntos le rindieron aplausos una vez que Fidel triunf pero lo haban insultado cuando slo era un insurgente y un guerrillero! Cuntos asisten a ccteles y cenas en nombre de Cuba pero en su momento llamaron a Fidel aventurero, putchista, foquista, militarista y muchos otros adjetivos destinados a desprestigiar y combatir las herejas revolucionarias!

No tiene sentido cantar loas apologticas a las glorias del pasado cuando se visita La Habana (o el sol y la playa de Varadero...) mientras en el pas propio se defiende a los empresarios y a los banqueros. Resulta insostenible y esquizofrnico emocionarse frente a un retrato de Fidel o con las canciones de Silvio Rodrguez cuando se demoniza, se insulta y se desprecia a los jvenes rebeldes que actualmente enfrentan a la polica y a los militares.
La mejor solidaridad con Cuba, con su pueblo, con el futuro del socialismo y con Fidel, sigue siendo la lucha popular. Una lucha contra el capitalismo y por el socialismo que no tiene fronteras.

El deber de todo revolucionario es hacer la revolucin. Esa es la enseanza que nos deja Fidel con su ejemplo de vida. Una vida entera dedicada a la revolucin! Cunta razn tena tambin Fidel cuando nos dijo: nuestro campo de batalla abarca todo el mundo. Qu impactante actualidad!

Fidel renuncia. Todo el mundo habla y opinar de eso. Los poderosos del imperio continuarn denostndolo desde sus multimedios monoplicos mientras los pueblos seguirn querindolo y admirndolo. Aunque su voz no aparezca en los noticieros comprados de la televisin. Pero a la larga, esa noticia dejar de ocupar la atencin. Lo que permanecer, a largo plazo, son las enseanzas de Fidel. Las banderas de su pensamiento poltico rebelde y su tica revolucionaria inquebrantable. Esa misma que le permiti mantenerse de pie, sin trastabillar, durante medio siglo frente a la potencia ms poderosa de la tierra y de la historia.

Continuar, hoy y en el futuro, las enseanzas de Fidel y del Che. Ese es el gran desafo para las nuevas generaciones. Dentro de Cuba, poniendo toda la fuerza en profundizar la perspectiva socialista y en combatir el regreso al capitalismo. Pero tambin fuera de Cuba, en las nuevas batallas que vendrn por un mundo ms justo y solidario, el mundo socialista!
Fidel tena razn. Nuestro campo de batalla abarca todo el mundo y nuestro deber es hacer la revolucin. Sabremos estar a la altura de ese deber?

Querido comandante, compaero, maestro y hermano Fidel

Hasta la victoria siempre!

Nstor Kohan
(Coordinador de la Ctedra Che Guevara Colectivo Amauta de Argentina y autor del libro Fidel para principiantes)


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