Portada :: Cuba :: Absuelto por la historia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2008

Todo est tranquilo y maana ser otro da para Cuba

Jos Miguel Arrugaeta
Gara


La noticia recorra una parte del mundo mientras nosotros dormamos plcidamente en otro meridiano, los amigos lejanos nos despiertan temprano, mandan mensajes urgentes y se empean en ponernos al tanto antes que el peridico Granma, la televisin o la infatigable Radio Reloj.

Con cierto retraso comenzamos a reaccionar ante el anuncio trascendente, esos que marcan fechas. El asunto nos saca del mundo de los sueos como si fuera una taza de caf fuerte, siempre estimulante pero muy amargo o demasiado dulce, eso depende del gusto. La maana vesta el cielo de gris y con amenaza de frente fro, o de norte, como tambin se le llama, pero hasta la previsin climtica poda ser mera quimera en un da tan sealado, al igual que los elaborados e impotentes planes de transicin que nos dedican.

Efectivamente, lleg ese da -frontera de lo posible- en el que el Comandante nos anuncia, nos explica, por qu no va a aceptar seguir en sus cargos el domingo.

La capital cubana ha despertado plena de vitalidad y movimiento como siempre, pero slo un tema acapara los comentarios y la atencin; la gente persigue a los revendedores de peridicos intentando conseguir un ejemplar para que no se lo cuenten, y hasta los ms despistados se dan cuenta de que ha pasado algo muy importante que no va a dejar a nadie indiferente.

Despus de tantos aos, la presencia de Fidel, aunque en los ltimos tiempos lo veamos muy espordicamente, es para todos nosotros como algo consustancial al medio ambiente, hasta los contrarrevolucionarios de casa se han acostumbrado a l y les cuesta asimilar el anuncio; lo acogen con prudencia, se dan cuenta de que es una decisin medida, calculada, que no la haban previsto y que, de alguna manera, los deja descolocados, al borde del fuera de juego; por eso quizs, no estn contentos, imposible sacarles mayores comentarios. Y es que a Fidel le gusta saltarse los guiones previstos y ha conseguido de nuevo sorprender a amigos y enemigos, dispuesto a seguir escribiendo su propia historia.

La calle respira normalidad y actividad cotidiana, parece ser que la rebelin espontnea que nos venden desde fuera quedar suspendida hasta nuevo aviso, una vez ms. Mientras tanto, lo que prima en las conversaciones de la gente de mi barrio va desde la especulacin hasta las previsiones sobre los cambios de personas que se decidirn este domingo en la Asamblea Nacional.

Hay, como siempre entre cubanos, para todos los gustos y de todos los sabores. Diversas opiniones sobre si Ral Castro seguir siendo o no ministro de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) -sino, quin lo sustituir en ese importante cargo?-. Unos dicen que el general Miera (Jefe del Estado Mayor), otros, que Polo (Jefe del Ejrcito Occidental), los ms atrevidos se animan a adelantar qu papel pueden jugar Carlos Lage o Felipe Prez Roque en el nuevo esquema, quin ser el segundo al mando?. Y el Partido qu?, porque del Partido no ha dicho nada y l es el secretario general, me dice un conocido en la calle que, evidentemente, se ha ledo la nota con lupa.

Preguntas no faltan

En fin, preguntas no son lo que faltan y, seguramente, el domingo por la tarde, en vivo y en directo, tendremos ya algunas respuestas para hacernos una idea ms precisa.

En cualquier caso, todos parecen intuir que este da slo es el comienzo de otros cambios, no slo de personas sino, sobre todo, de soluciones a viejos y nuevos problemas, que en muchas ocasiones convierten nuestra vida diaria en algo parecido a una carrera de obstculos.

En el portal de mi casa, Jorge me explica con detalle su opinin de que es el mejor de los escenarios para la Revolucin. Adems de previsible y oportuno, llevo tiempo haciendo una encuesta informal y todos los que conozco, distanciados o en contra de la Revolucin, apostaban por la continuidad de Fidel para presentarlo slo como un hombre aferrado al poder, por lo tanto era necesario, ahora hay que ver qu otras medidas se toman. Jorge es uno de esos cientos de miles de cubanos que particip en los debates del pasado ao sobre el estado de la nacin, incluso, llev sus aportaciones por escrito para que lleguen adonde tienen que llegar y no se queden por el camino.

Un poco ms tarde hablo por telfono con mi amigo Julio, que es uno de esos slidos intelectuales cubanos revolucionarios, formado en medio de dificultades y bloqueos. Me dice que est revisando las reacciones internacionales desde el trabajo y sus comentarios contienen una evidente irona respecto al otro lado del Estrecho: Te imaginas que despus de gastar tantos millones para tumbar esto, el hombre -en alusin a George W. Bush- anda por Ruanda o un lugar de esos, y el plan de accin en Miami es tocar la bocina de los carros.

Ya para media tarde llega mi compaera, del trabajo, para ella tambin ha sido un da especialmente particular. Tiene una cierta mezcla de sentimientos, entre la tristeza y la certeza de que es la decisin correcta y adecuada; la presencia de Fidel ha sido una constante a lo largo de toda su vida y ahora hay que aprender a caminar solos.

Mi hija adolescente se entera bastante tarde, viene de la Feria del Libro, que est en su apogeo, y ni ella ni sus amigas parecen darle demasiada importancia cuando se lo comento. Las generaciones ms jvenes son quizs quienes han sentido menos el peso de este da, son hijos de una dura crisis que se llam Periodo Especial y para ellos, la figura del Comandante se asemeja ms a la de un abuelo que a la de un padre.

En realidad, nunca conocieron el socialismo propiamente dicho, su edad los hace ms irreverentes y rebeldes, tambin ms inconscientes de la importancia del momento; es normal que sea as, muchos de sus sueos an estn por estrenarse y las cosas que hacemos hoy son en gran medida para su futuro cercano.

Quizs en el fondo es de ese futuro -que ya est aqu mismo- de lo que se ha tratado este da tan particular. Por la noche, al fin cae la lluvia que nos prometieron pero apenas es un fino velo, todo est tranquilo y maana ser otro da para Cuba.

Una leccin para aquellos que le acusaban de aferrarse al poder

Cul renuncia? Fidel no ha renunciado a nada!, exclam el presidente venezolano Hugo Chvez en una llamada telefnica a la cadena estatal Venezolana de Televisin.

He visto titulares de que renunci. Fidel no ha renunciado a nada. Yo creo que en mi caso y en el de cualquiera de nosotros, hubiramos hecho lo mismo. Ante la posibilidad de que fuera reelecto como presidente del Consejo de Estado, pues l adelanta su decisin de abrir paso a otros compaeros, resalt Chvez.

Afirm que la actitud del Comandante cubano es una leccin para aquellos que lo acusan de querer aferrarse al poder, pero para nada, cada quien cumple una tarea. Fidel no renuncia ni abandona nada. l ocupar el puesto que tiene que ocupar en la Revolucin cubana y la revolucin en Amrica Latina, y en la construccin del ALBA y de un nuevo mundo, insisti.

Lamentablemente -prosigui-, no se ha recuperado totalmente de salud, lo sabemos todos y l, en un gesto de desprendimiento personal que lo enaltece. Chvez volvi a mostrar su admiracin al pueblo de Cuba y reiter el compromiso de los venezolanos a luchar juntos siguiendo la estela de Fidel, porque todos somos hijos de Fidel, los revolucionarios de este continente.

El pueblo cubano ha demostrado al mundo y, especialmente, al imperio que la Revolucin cubana no depende de una persona (...) Es una revolucin que se hizo y se sembr en las entraas, en su historia, en la esencia del pueblo cubano, subray. Su homlogo boliviano, Evo Morales, tambin manifest su admiracin por Castro, que le sirvi de gua.

Desde Vietnam, el Ministerio de Asuntos Exteriores resalt que el lder de la Revolucin inaugur una era de libertad real para el pueblo cubano y ha contribuido de forma inmensa a la construccin y proteccin de Cuba durante las ltimas cinco dcadas.

Los medios rabes, mientras, calificaron la noticia de hito y sorpresa.


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