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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2008

El lobby promarroqu en accin

Luis Portillo Pasqual del Riquelme


El 14 de noviembre de 1976, primer aniversario de los Acuerdos Tripartitos de Madrid, Felipe Gonzlez, en su visita a los campamentos de refugiados de Tindouf, dirigi las siguientes palabras a los saharauis:

"...Hemos querido estar aqu hoy, 14 de noviembre de 1976, para demostrar con nuestra presencia nuestra repulsa y nuestra reprobacin por el Acuerdo de Madrid de 1975...

"El pueblo saharaui va a vencer en su lucha. Va a vencer, no slo porque tiene la razn, sino porque tiene la voluntad de luchar por su libertad.

"Quiero que sepis que la mayor parte del pueblo espaol, lo ms noble, lo ms bueno del pueblo espaol, es solidario con vuestra lucha. Para nosotros, no se trata ya del derecho de autodeterminacin, sino de acompaaros en vuestra lucha hasta la victoria final. (...)

"Como parte del pueblo espaol, sentimos vergenza de que el Gobierno no haya slo hecho una mala colonizacin, sino una peor descolonizacin, entregndoos en manos de gobiernos reaccionarios como los de Marruecos y Mauritania. Pero debis saber que nuestro pueblo tambin lucha con ese Gobierno que dej en manos al pueblo saharaui de los Gobiernos reaccionarios. (...)

"Sabemos que vuestra experiencia es haber recibido muchas promesas nunca cumplidas; yo quiero, por consiguiente, no prometeros algo, sino comprometerme ante la Historia: nuestro Partido estar con vosotros hasta la victoria final"

(http://www.rasd-tv.com/ - http://www.arso.org/guijarro2.htm ).

Lanzabombas en el Consejo de Ministros

Treinta y dos aos despus de pronunciadas esas palabras, el 18 de enero de 2008, con las Cmaras ya disueltas y el Parlamento cerrado ante las elecciones del 9 de marzo, el Consejo de Ministros (CdM) de Espaa regal al Ejrcito de Marruecos ocho lanzabombas como prueba de hermandad entre los Ejrcitos de ambos pases. As pues, ya no slo se le venden armas siguiendo el ejemplo de EE.UU. y Francia- a un pas que tiene un conflicto blico latente con el Shara Occidental, incumple sistemticamente la legalidad internacional y viola impunemente cualesquiera derechos humanos, sino que, adems, se le regalan, en contra de las ms elementales normas ticas y en contra tambin de las resoluciones de las Cortes espaolas. Y todo ello, con nocturnidad y alevosa, porque, estando el Parlamento cerrado, se eluda cualquier posible pregunta parlamentaria o peticin de comparecencia impertinente en el hemiciclo.

Parece que el CdM olvid el hecho de que, gracias a la presin de la sociedad civil

(encauzada a lo largo de diez aos de campaa por organizaciones como Amnista Internacional, Fundacin per la Pau, Greenpeace e Intermn Oxfam), el Congreso de los Diputados aprob a finales de 2007 la Ley de Comercio de Armas, que prohbe expresamente la venta de armas a pases en conflicto, donde se violen los derechos humanos o estn sometidos a embargos. (Pars bien vale una misa; pero el actual rgimen marroqu bien se merece un embargo). Y como Espaa es potencia en venta de armas, las sobras? se las regalamos a Marruecos. El CdM es un rgano colegiado del Gobierno de la Nacin. La responsabilidad de sus actos corresponde, de forma solidaria, a todos los miembros del Consejo. Se rene habitualmente los viernes. Una parte minoritaria del gran pblico se entera del noticin de los lanzabombas el sbado. El domingo es festivo, da de descanso; la poblacin, despistada... El lunes, de nuevo al trabajo. Asunto cerrado. Carpetazo y... a otra cosa!

Carta de Zapatero a Mohamed VI

Quince das antes de ese CdM, Moratinos, en un viaje relmpago de cuatro horas, vuela a Rabat portando una carta del presidente Rodrguez Zapatero a Mohamed VI, con la que se resuelven los malentendidos existentes (el embajador marroqu haba sido llamado a consultas a Rabat en noviembre, tras la visita de SS. MM. a Ceuta y Melilla). Y el monarca alauita, ya complacido y aplacado, devuelve su embajador a Madrid. Qu dira esa carta milagrosa, previamente amaada por telfono? Top secret. De la misma manera que hasta 2026 no podremos conocer los papeles del Shara, habrn de transcurrir otros 50 aos para que los entonces supervivientes puedan saber el contenido de esa presidencial misiva?

VII Encuentro Euro-Magreb

Una semana despus del regalo fraternal de los lanzabombas, Felipe Gonzlez (FG), el mismo que pronunciara las palabras transcritas al inicio de este artculo, reaparece. Ya no es Gobierno sino Supragobierno, sabio global, designado para misiones planetarias. Su sombra planea por encima de las decisiones que el Gobierno adopta. Pero, de pronto, se reencarna en Rabat, en el VII Encuentro Euro-Magreb. Y all, a la sombra de PRISA (Sr. Cebrin), que preside la sesin inaugural, osa sugerirle a su anfitrin, Mohamed VI, que debera recortar sus inmensos poderes (algo tmidamente ya previsto ex ante, segn daba a entender hace meses don Bernab Lpez Garca (BLG) en su famoso artculo sobre la utopa y la dignidad de los saharauis, del que hemos dado cumplida cuenta a medio mundo.

Como reconoce y resalta el propio Ignacio Cembrero, nadie de tal categora haba osado nunca decir tales cosas a Mohamed VI, y menos en pblico y en su tierra: hubiera sido expulsado de inmediato del pas; el embajador hubiera sido llamado de nuevo a consultas; el sultn, el propio Majzn e incluso las masas se hubieran soliviantado... Pero, casualidades de la vida, no pas nada. No le dijeron aquello de Vyase, Sr. Gonzlez!, no. El mensaje de Palacio fue transmitido al auditorio y al mundo entero tal y como deseara el monarca alauita?, tal como hubiere sido convenido de antemano? A saber el quid pro quo correspondiente!

Cmo es que el sultn se disgusta por la visita de SS. MM. a Ceuta y Melilla y no se irrita por las atrevidas palabras de FG? Poco o, mejor, nada sabremos pblicamente de cuanto subyace a este asunto y, por consiguiente, slo cabe la burda especulacin: Usa me orienta los cambios constitucionales que ya tenemos preparados y, a cambio, me encapsula el Shara (Occidental). Hecho! Entre otras muchas posibles variantes, claro est: No somos adivinos y los seores del lobby no nos conceden capacidad para ser verazmente informados. Por eso, sou vosaltres qui heu fet del silenci paraules.... Ustedes son responsables del silencio y la censura y, por consiguiente, corresponsables tambin de las palabras que tomamos prestadas de Lluis Llac para denunciar a gritos el repugnante abandono de las gentes del Shara Occidental por los gobiernos de nuestro pas.

Nos preguntamos tambin qu haca PRISA presidiendo la sesin inaugural del VII Encuentro Euro-Magreb, a qu se dedica el Crculo Mediterrneo, quines lo conforman, qu destino le tienen preparado al Shara Occidental y al pueblo saharaui, puesto que, segn decan sus fundadores, naci para pedir libertad, justicia y democracia. Idnticas preguntas nos hacemos con respecto al Instituto de Estudios Hispano-Lusos (Universidad Mohamed V de Rabat); en fin, con respecto a quienes organizaron el mencionado Encuentro de los lobbies. Porque, acaso no pertenecen los saharauis y la Repblica rabe Saharaui Democrtica (RASD) al Magreb? Y estaban representados en ese foro? El futuro del Magreb, no cuenta para ellos, ni con ellos? No resulta un tanto sospechosa su exclusin? Creen ustedes que podr haber paz, estabilidad y progreso en el Magreb haciendo caso omiso de los legtimos derechos del pueblo saharaui?

La prensa publica la noticia casualmente tambin en sbado. Titular comprometido: Vean ustedes la valenta de nuestro lder, qu capacidad de incidir, de influir, de orientar en la buena direccin, en la direccin correcta. Vean ustedes, plena democracia del rgimen poltico alauita (que le pregunten, sin ir ms lejos, al periodista marroqu Ali Lmrbet) ; un rgimen que a diferencia de los logros alcanzados por la RASD- mantiene analfabeta a ms del 60 por ciento de su poblacin y en cuyas ltimas elecciones slo vot de facto un 18 por ciento del electorado, sin considerar los sobornos practicados en los Territorios Ocupados del Shara Occidental. Todo un ejemplo, con mensaje incluido, para los saharauis, esos independentistas malvados e insaciables que quieren que les devuelvan lo que les han robado! Qu ms se puede esperar de la magnanimidad del sultn?

Y all, en primera fila del Encuentro, lgicamente, las autoridades de sendos lobbies, el lobby marroqu y el lobby promarroqu. El primero, encabezado por el intrigante y exquisito Andr Azoulay, el pergeador del plan para liquidar el referndum de autodeterminacin del Shara Occidental y zanjar definitivamente la tan ansiada anexin ilegal de poblacin y territorio saharauis. Nada ms que aadir por nuestra parte sobre el seor Andr Azoulay, fiel consejero del sultn e ntimo amigo del ex presidente Jacques Chirac, vecino nuestro por el Norte y por el Sur, habida cuenta de su larga sombra y sus prolongadas estancias (tambin posesiones y otras cosillas?) en el pas norteafricano (Toms Brbulo, La historia prohibida del Shara Espaol, Destino, Barcelona, 2002, p. 20 y ss.). El segundo, engrosado, adems de por quienes presiden y exponen, por el lobby del Ministerio espaol de Exteriores y algunos otros ilustres compatriotas fieles seguidores de las geniales ideas del consejero Azoulay.

Nada se ha odo sobre que Mohamed VI diera un respingo en su trono, ni de que los servicios secretos acompaasen a Felipe Gonzlez y su squito a la escalerilla del avin y los facturasen para la madre patria; ni tampoco que los encerrasen y quemasen vivos en la Crcel Negra de El Aain, como parece haber sucedido con algn dscolo saharaui. Tampoco sabemos si la querella criminal por presunto genocidio, admitida a trmite en Espaa por la autoridad judicial competente, iba tambin en el contenido de la carta milagrosa de Zapatero a Mohamed VI.

Encapsular el Shara Occidental

Ustedes, lectores, ya me dirn si aqu no hay gato encerrado o, ms bien, encapsulado. Porque esa es la nueva receta, el nuevo mensaje de los pensadores de Ferraz: Hay que encapsular el conflicto del Shara para seguir avanzando en otros temas. Toda una pirueta mortal, teniendo en cuenta las bellas y nobles palabras del propio ponente- que encabezan este artculo! Como cantaba Raimon Pelegero en aquellos tiempos tan oscuros, Qu sha fet d'aquells anys, d'aquelles mans tan pures? Tal vez el ponente haba olvidado que eso de encapsular ya se intent antao y, otros, que se sigue intentando ahora.

Ya se intent, porque el Ejrcito hermano ya llen de cpsulas el Shara Occidental; primero, cpsulas de napalm, cpsulas de fsforo blanco y capsulitas de fragmentacin masiva, lanzadas (son los lanzadores de bombas, estpido!, un buen lema para la campaa electoral; los lanzadores que ahora el Gobierno espaol -no los espaoles- regala al sultn como prueba de hermandad) desde aviones de fabricacin francesa y norteamericana, que la cosa viene de lejos... Y se sigue intentando ahora, por una parte, con el Muro de 2.700 Km. (el mayor muro militar de nuestra Era) que divide la tierra y la poblacin saharauis; construido, por cierto, con dineros USA, de Arabia Saudita y de otros amigos del eje del bien. Dicho Muro est flanqueado por otras cuantas capsulitas, nada menos que cinco millones de minas o tal vez el doble, segn informan fuentes tan dispares como la revista National Geographic (junio de 2007), James Baker III o el embajador estadounidense Frank Ruddy; y cuyos planos, para localizarlas y proceder al desminado, Marruecos sigue negando a la MINURSO (Misin de Naciones Unidas para el Referndum en el Shara Occidental), que, por lo dems, se dedica, en sus ratos de ocio, a destrozar el patrimonio histrico y cultural de los saharauis y de la Humanidad entera, como ha reconocido pblicamente el actual jefe de la MINURSO, Sr. Julian Harston. Y, por otra parte, se sigue intentando ahora con el novedoso plan marroqu de autonoma (2007) para un territorio ocupado que no pertenece a Marruecos. De manera que, aun queriendo rizar el rizo hasta el absurdo, no sabemos qu nuevas cpsulas podran emplearse hoy, dejando aparte la bomba atmica que Franco quera probar en aquella colonia (antes provincia espaola, hoy saharauis aptridas: Hasta cundo, Catilina, abusars de nuestra paciencia?).

Entre tanto, otra parte de la operacin cpsula era llevada a cabo por el Sr. Fassi-Fihri, el homlogo marroqu de Moratinos, que volaba a Washington y departa extensa y productivamente con la seora Condoleezza Rice sobre el asunto del Shara Occidental. Puede uno imaginarse en qu sentido, porque, como es pblico y notorio, tanto Marruecos como Estados Unidos (nos referimos siempre a los gobiernos) son acrrimos cumplidores de la legalidad internacional y los Derechos Humanos, como tambin son grandes entusiastas de las marchas verdes, las guerras preventivas y los daos colaterales (esos que producen las capsulitas y los

lanzabombas: pregntenle, si no, a la familia de Jos Couso, asesinado por una cpsula estadounidense en Irak).

As, poco a poco, aunque sea en fines de semana y con el Parlamento cerrado (si bien, ciertamente, tanto da), las piezas dispersas, los hechos aparentemente inconexos van encajando en el tablero diseado por el lobby, aqu y all, en Pars y en Washington, que en todas partes cuecen lobbies. Ya se sabe que los partidos polticos, algunos en particular, representan fielmente la voluntad de los ciudadanos. Como dice un eslogan electoral del PSOE, Juntos vivimos, juntos decidimos. No, Sr. Zapatero; cada uno vive en su casa, segn su clase y condicin (eso no lo descubri Marx); y en lo que respecta al Shara Occidental, tampoco decidimos los ciudadanos, sino los lobbies. O no? Pues si es as, ya est bien de cuentos!

Ms marchas verdes

Pero hay ms. Con motivo de la tan sealada visita de SS. MM., los encargados de la propaganda alauita airean una nueva marcha verde; primero, a Ceuta y Melilla; y ahora, a Tifariti (en el Shara Occidental liberado, donde el Frente Polisario ha celebrado su XII Congreso, obviamente silenciado por nuestra prensa bajo la consigna no sales, luego no existes, en plena coherencia tambin con las palabras que encabezan este artculo). Pues bien, la tal marcha iba a ser en enero. Pero, amigo, el Frente Polisario haba advertido de que ejercera sus derechos soberanos y, si preciso fuere, se defendera con las armas (a pesar de no contar con lanzadores de bombas regalados por el Gobierno espaol). Y hete aqu que ello podra ocasionar daos colaterales, las noticias podran dispararse en la prensa nacional e internacional, y la poblacin espaola podra despertarse y cabrearse; con lo cual, la cuestin del Shara Occidental, ahora sin cpsula, podra saltar de nuevo a la palestra, golpearnos de bruces e incidir en las elecciones del 9 de marzo..., que es lo que realmente importa: Y... si atrasamos la susodicha marcha, si la dejamos para despus de las elecciones, para despus de la cuarta ronda de negociaciones entre el Frente Polisario y Marruecos, para despus de la Columna de los 1.000...?

El actual rgimen marroqu siempre utilizar estas bazas a su conveniencia. Por eso, los integrantes del lobby son, en realidad, rehenes del sultn, quien una y otra vez intentar utilizarlos con un a cambio de..., que despus no cumplir, como ha hecho con las mltiples resoluciones de la ONU y la OUA y con el referndum de autodeterminacin del pueblo saharaui.

Visita a la Unin Africana

No terminan ah las recientes maniobras de nuestro lobby, con su amplio reparto de papeles. As, nuestro incombustible Moratinos, en su ltima gira preelectoral, se nos va a la sede de la Unin Africana (UA) en Addis Abeba, a ofrecer a sus Estados miembros 30 millones de euros para contribuir a sacar a frica del abismo.

Y qu pasa en la UA, con sus 54 Estados miembros y sus 850 millones de habitantes? Pues que su primer presidente fue Thabo Mbeki, hoy sucesor de Nelson Mandela en la presidencia de la Repblica de Sudfrica y, actualmente, tambin presidente del Parlamento Panafricano (UA). En agosto de 2004, Thabo Mbeki dirigi una dura carta de plena actualidad hoy- al rey de Marruecos, exponindole detalladamente las razones por las que Sudfrica se vea en la ineludible obligacin de reconocer a la Repblica rabe Saharaui Democrtica (RASD) como Estado soberano y miembro de pleno derecho de la UA, con Embajada permanente en Sudfrica, habida cuenta del incumplimiento de la legalidad internacional por parte de Marruecos y de su nula intencin de llevar a cabo el tan reiteradamente diferido referndum de autodeterminacin. La UA proviene de la Organizacin para la Unidad Africana (OUA), cuyas resoluciones siempre apoyaron la causa del pueblo saharaui, puesto que una de las finalidades de la Organizacin era, precisamente, erradicar el colonialismo de frica. La OUA fue una de las principales promotoras del boicot y las protestas diplomticas y polticas contra el rgimen del apartheid en Sudfrica, y consigui acabar con el mismo. Marruecos es el nico pas del Continente que se mantiene fuera de la UA: se retir de la Organizacin en 1985 con motivo del reconocimiento e incorporacin de la RASD como Estado Miembro (la RASD ha llegado a tener el reconocimiento de 82 pases de varios continentes). El sultn de Marruecos se march indignado abandon la UA- por tal reconocimiento, pero la RASD ya era miembro fundador de aqulla. Y hace tan slo unos das, el IX Congreso de la Organizacin Panafricana de Mujeres (Johannesburgo, Sudfrica, febrero de 2008) aprob una Declaracin en la que, una vez ms, las mujeres africanas expresan su apoyo a los esfuerzos internacionales para resolver no para encapsular- el conflicto del Shara Occidental y piden el reconocimiento de su soberana; lo mismo que exigen, tambin, las mujeres europeas y latinoamericanas.

Salvo lo que ha dicho la prensa, reiterativamente y con altavoces, del regalo de los millones de euros, la gente corriente nunca sabremos qu mensajes del sultn pudieren haber sido trasladados, junto con nuestro infatigable Moratinos y los millones, a la UA o a algunos de sus Estados miembros, conforme a las habituales prcticas del Majzn que Frank Ruddy nos desvela en Shara Occidental: La ltima colonia en frica: Euros a cambio de congelar o retirar reconocimientos a la RASD? Euros a cambio de...? Sabremos lo que se dijo en el foro pblico, pero no lo que se urdi por los pasillos, en despachos, mediante lenguaje criptogrfico, (como el mensaje enviado en 1975 por el entonces secretario de Estado Henry Kissinger a Hassan II, padre de Mohamed VI, dando su visto bueno a la marcha verde). Y las palabras que encabezan estas lneas, murieron tambin en ese viaje a la UA, fueron olvidadas, traicionadas, vendidas o compradas?

Es la diplomacia de los lobbies. Los peones, rehenes del sultn, desempean su papel al son de Mohamed VI, Chirac, Sarkozy, el bueno de Bush, la noble Condoleezza y algunos otros preventivos.

Cumplir los compromisos

Y el pueblo saharaui, la legalidad internacional, la palabra empeada, nuestras responsabilidades polticas? De responsabilidades ticas o de moral pblica, mejor no hablar: ya lo hizo Vidal-Beneyto y parece que no sirvi de mucho. Y todo esto, no lo olviden, con cargo a nuestros impuestos (de los que nos devolvern 400 euros para que les votemos; como en otro tiempos, pero ahora sin bocadillo) y, por supuesto, para cumplir la voluntad de la mayora de los espaoles; o las palabras del Jefe del Estado en funciones a las tropas espaolas, das antes de que el Ejrcito hermano marroqu nos expulsara de la tierra saharaui; y para hacer honor a la legalidad internacional y a las palabras de Felipe Gonzlez en 1976, en los campamentos de refugiados de Tindouf. Go figure!, como dira Frank Ruddy.

Pese a esas y otras muchas maniobras del lobby, el movimiento internacional de solidaridad con el pueblo saharaui seguir luchando por la justa causa de ese pueblo, cada vez con mayor fuerza, con ms razones y con total voluntad y determinacin. Hasta la victoria final, hasta que esa causa sea tratada como lo que es: una cuestin de Estado y de injusticia internacional, transversal a todos los partidos polticos y a toda la sociedad espaola en general, sin distincin de ideologas, clases sociales, religin, edad o sexo; y hasta que el Estado espaol asuma sus responsabilidades y compromisos. Que no lo olvide Felipe ("Quiero que sepis que la mayor parte del pueblo espaol, lo ms noble, lo ms bueno del pueblo espaol, es solidario con vuestra lucha...) ni los dems integrantes del lobby (No nos falles, ZP!). Porque, como muy bien seala Toms Brbulo, la solidaridad de la sociedad espaola choca con la postura oficial (op. cit. p. 34). Los diplomticos de Rabat saben bien que una de las causas fundamentales por las que han fracasado sus maniobras para anexionarse definitivamente el territorio es el apoyo de la opinin pblica espaola al Frente Polisario (p. 29). De todas maneras, sigan ustedes muy atentos a las intenciones del lobby feroz, porque todava dar mucho que hablar.

* Luis Portillo Pasqual del Riquelme es doctor en Ciencias Econmicas, ex profesor de Estructura Econmica Internacional en la Universidad Autnoma de Madrid.



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