Como
si hubiera sido calculada, la llegada a La Paz del enviado iraní
Hojjatollah Soltani para abrir una embajada y un canal de televisión
coincidió con una nueva escalada entre el gobierno boliviano y el
embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, acusado de "conspiración".
"Tenemos
embajadas en nueve naciones sudamericanas, Chile, Argentina, Brasil,
Uruguay, Venezuela, Colombia y Cuba, y recientemente en Nicaragua y
Ecuador. Faltaba Bolivia, un país muy importante en América del Sur. La
embajada ya está casi abierta, sólo falta a mudanza" anunció el
diplomático persa en una entrevista con el matutino paceño La Prensa.
Pero lo que generó más preocupación en la embajada norteamericana fue
el anuncio iraní de instalar un canal de televisión que, según Morales,
podría montarse en el Chapare, la principal región cocalera boliviana.
Soltani dijo que "el temor de Estados Unidos es que, a través de estos
canales, la opinión pública obtenga la información verdadera que existe
en el mundo".
Bolivia
e Irán iniciaron relaciones diplomáticas en septiembre de 2007 y a
finales de ese mes el presidente Mahmud Ahmadinejad estuvo en La Paz,
donde Morales lo recibió como un "hermano revolucionario" con
manifestaciones populares frente al palacio Quemado. Allí se anunciaron
inversiones iraníes por 1.000 millones de dólares. Ahora la
cadena Radio y Televisión de Irán se sumará a la venezolana "anti CNN"
Telesur, que se ve por cable en Bolivia y la novedosa TV de los
ayatolas será el primer medio persa en Sudamérica.
Pero
mientras se consolida el acercamiento Teherán-La Paz las relaciones con
el embajador de Estados Unidos entraron en un deterioro casi sin
retorno al confirmarse, semanas atrás, que funcionarios de seguridad de
su legación diplomática propusieron a becarios Fulbright realizar
tareas de inteligencia contra cubanos y venezolanos afincados en
Bolivia. El affaire, denunciado por uno de los estudiantes,
acabó con la misión del encargado de seguridad Vincent Cooper,
repatriado a EE.UU. En una entrevista con Clarín, publicada el sábado
pasado, y un día después en un acto en la ciudad de El Alto, Evo
Morales acusó a Goldberg de conspirar contra su gobierno y de querer
boicotear la nueva Constitución porque ésta prohíbe la instalación de
bases militares extranjeras en el país. Y ayer circuló la versión de
que el gabinete de ministros evaluará pedir a Washington la remoción
del representante diplomático para "relanzar" las relaciones con el
país del norte.