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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2008

Crisis regional tras ataque colombiano a las FARC en Ecuador

Simone Bruno y Eduardo Tamayo G.
Alai-amlatina



La incursin de militares colombianos en territorio ecuatoriano el pasado sbado uno de marzo, en la que se elimin a Ral Reyes, el segundo hombre ms importante de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia), y a otros 17 guerrilleros, desencaden una aguda crisis regional que se agrava con la decisin del Ecuador de romper relaciones con Colombia y con la peticin del ministro ecuatoriano de Defensa, Wellington Sandoval, de solicitar la anulacin de la Comisin Binacional de Frontera (Combifron), organismo de coordinacin militar entre los dos pases, en vista de que ha habido una ruptura unilateral de los convenios.

La eliminacin fsica de Ral Reyes, es una de las victorias militares ms significativas del Estado colombiano sobre el grupo guerrillero, pero, al mismo tiempo, se ha transformado en una de las mayores crisis de la regin, probablemente desde la divisin de la Gran Colombia en 1830.

Sobre las circunstancias en las que muri Reyes, Quito y Bogot tienen versiones opuestas.

Para el gobierno colombiano se trat de un enfrentamiento entre la guerrilla y fuerzas conjuntas del ejrcito y la polica colombianos que se habran defendido de un ataque proveniente desde territorio ecuatoriano. Helicpteros del ejrcito respondieron al fuego desde el espacio areo colombiano y, haciendo uso del principio de autodefensa, ingresaron a territorio ecuatoriano y recuperaron dos cadveres, segn la versin oficial colombiana.

Segn el presidente Correa, en cambio, se trat de una masacre planeada con antelacin, se viol el espacio areo ecuatoriano, como demuestra un anlisis balstico segn el cual el campamento provisional de las FARC, ubicado en territorio ecuatoriano a dos kilmetros de la frontera con Colombia, fue bombardeado desde sur hacia el norte.

Una misin militar encabezada por Gustavo Larrea, ministro coordinador de seguridad externa e interna del Ecuador y por Wellington Sandoval, ministro de Defensa, concurri el domingo 2 de marzo al teatro de operaciones ubicado en la provincia de Sucumbos, regin selvtica del nor-oriente ecuatoriano. Tras conocer sus informes, el Presidente Correa seal: el Ecuador sufri un planificado ataque areo y una posterior incursin de tropas colombianas, con plena conciencia de que estaban violando nuestra soberana. El ataque areo y terrestre deja 20 miembros de las FARC fallecidos en nuestro territorio, casi todos en ropa de dormir, lo que descarta cualquier versin en el sentido de que fue una persecucin "en caliente" y en legtima defensa, contrariando la versin oficial colombiana. Fue una masacre. Los aviones colombianos ingresaron al menos 10 Km. en nuestro territorio para realizar el ataque desde el sur. Luego llegaron tropas transportadas en helicpteros que culminaron la matanza. Incluso se hallaron cadveres con tiros en la espalda. Este asesinado selectivo, enmarcado en el modelo israel, ha generado un estado de preocupacin y una reaccin de rechazo casi unnime en toda Amrica Latina.

El presidente venezolano Hugo Chvez, durante su programa dominical Al Presidente, orden el cierre de la embajada en Bogot y el despliegue de 10 batallones, con un total de 8000 militares en la frontera con Colombia, declarando que una accin parecida en territorio venezolano sera causa de guerra. La reaccin de Chvez sera una respuesta a importantes desplazamientos de unidades militares colombianas hacia la frontera con Venezuela, como por ejemplo el batalln Cartagena, ubicado en la Guajira, que se moviliza con tanques y caones en grandes contenedores, segn una denuncia del ex vicepresidente venezolano Jos Vicente Rangel.

El presidente Correa tambin dispuso el regreso del embajador ecuatoriano en Bogot, Francisco Suescum, y orden la expulsin del embajador colombiano, Carlos Holgun, disponiendo, adems el envo de 3200 militares a la frontera.

Desde Chile, la presidenta Michel Bachelet expres su desacuerdo frente a la incursin colombiana a Ecuador y lament que Ecuador se haya sentido agredido. Las fronteras y los lmites de los pases estn basados en muchos acuerdos internacionales y no se puede traspasar las fronteras por motivos legtimos o ilegtimos, seal.

La presidenta Cristina de Kirchner de Argentina se mostr preocupada y apoy las acusaciones de Venezuela, tambin se declar consternada frente a la violacin del territorio ecuatoriano y anunci su respaldo a Ecuador hasta las ltimas consecuencias.

El rechazo latinoamericano no es solo contra un acto de invasin y barbarie, sino contra toda una estrategia guerrerista del Estado colombiano que se define solo en funcin de su enemigo interno y de la lucha armada contra ste.

Lo que se est verificando es el ejercicio de una fuerte presin, sin precedentes, sobre el gobierno y las clases dominantes colombianas, para que se encuentre una solucin negociada al conflicto. Se apuesta, probablemente, a una ruptura interna y a apoyar a los sectores afines a una solucin negociada. El mensaje es que no se va a permitir la regionalizacin del conflicto colombiano y la creacin de un Israel en la regin Andina con facultades de golpear sus enemigos aun en territorios extranjeros. Paradjicamente, la muerte de Reyes, indudablemente una derrota militar de las FARC, se est transformando en una victoria poltica para el grupo guerrillero, dado el desgaste y el aislamiento de la poltica de Bogot y el surgimiento de un grupo de pases que podra llevar a una negociacin internacional del conflicto colombiano. Este ltimo tiene ya agotados y cansados a los pases vecinos, que han visto penetrar a los distintos actores armados a sus territorios y han debido acoger a desplazados y refugiados que solo en Ecuador ya suman ms de 300.000.

La respuesta de Bogot ha sido un ataque frontal a Ecuador. El general de la polica Oscar Naranjo, ex jefe antidroga, obligado a renunciar por la detencin de su hermano en Alemania por narcotrfico, en una rueda de prensa ha mostrado dos documentos, primeros de una serie encontrados supuestamente en la computadora de Ral Reyes. En estos documentos se evidencia supuestamente la existencia de una relacin entre Reyes y el gobierno de Quito, y en particular con el ministro Gustavo Larrea, cuestin que fue calificada como falsa y como una patraa por las autoridades ecuatorianas.

Cabe indicar que el operativo de Colombia ha sido apoyado decididamente por Washington. Tom Casey, vocero del departamento de Estado, mostr su respaldo a la accin militar del gobierno de Alvaro Uribe emprendida contra las FARC en territorio ecuatoriano a la vez que llam a la mesura a los gobiernos de Venezuela, Colombia y Ecuador para enfrentar el incidente diplomtico. Estados Unidos, segn varias versiones, habra proporcionado informacin de inteligencia que permiti a los militares colombianos ubicar la posicin de Ral Reyes y ultimarlo.

Ral Reyes

La muerte del comandante guerrillero es indudablemente un golpe muy duro para las FARC, demuestra que el Secretariado ya no es intocable y obliga al grupo guerrillero a un proceso de reorganizacin interna, para absorber el golpe, y probablemente a redisear sus estrategias polticas y militares. Ms an, teniendo en cuenta que la muerte de Reyes llega despus de una escalada de acciones militares y de inteligencia del gobierno Uribe que han golpeado a la organizacin como nunca en sus casi 50 aos de historia. La muerte del Negro Acacio del Bloque Oriental, la de alias JJ y de Martn Caballero, la captura de Simn Trinidad, Sonia y Rodrigo Granda, entre otros, ha venido demostrando una creciente escalada militar y de inteligencia. Esto se reafirma tambin con la interceptacin de las pruebas de sobrevivencia de los secuestrados en Bogot y con los hechos que llevaron a encontrar al pequeo Manuel, hijo de la secuestrada por las FARC, Clara Rojas, en Bienestar Familiar.

Todo esto parece haber llevado al jefe mximo del grupo guerrillero, Manuel Marulanda, alias Tirofijo, a retomar las antiguas tcticas, es decir, una gran movilidad en el territorio, una reduccin de los efectivos, debido al gran numero de deserciones, sobre todo de jvenes reclutados indiscriminadamente en los aos de la negociaciones del Cagun, que haban llevado al grupo guerrillero a dimensiones no manejables y controlables. Otro cambio es que las FARC volveran emplear los correos humanos para las comunicaciones, debido a la superioridad de la inteligencia militar, apoyada por los EE.UU., que ya tiene interceptadas todas las telecomunicaciones. Los frentes guerrilleros tambin han disminuido la actividad militar y parecen haber vuelto al trabajo de masas, del cual se haban alejado en los aos precedentes.

La muerte de Reyes, considerado el Canciller de las FARC, encargado de las negociaciones polticas, podra llevar el grupo guerrillero a un reorganizacin interna en el sentido guerrerista. De la misma forma que del Gobierno sale reforzado el grupo de extrema derecha encabezado por el ministro de defensa, Manuel Santos, que empuja hacia una solucin armada del conflicto, esto, obviamente, le lleva a alejarse de cualquiera solucin negociada. Trampa y mentiras

El homicidio de Reyes se da solo tres das despus de la liberacin unilateral, por parte de las FARC, de 4 ex congresistas que estaban en sus manos desde hace ms que 6 aos. En aquella ocasin, el ministro Santos sali al aire a declarar que Con la liberacin de estos cuatro secuestrados se demuestra que no es necesaria una zona de despeje, es decir que, segn l, las condiciones de seguridad son tales que la guerrilla, si quiere, puede liberar a los rehenes sin que se despeje una parte del territorio nacional, que es una de las demandas inamovibles de las FARC.

El mismo ministro el da 21, mientras los 4 rehenes iban camino a la libertad, hizo otra declaracin a los medios en la cual anunciaba que el ejrcito estaba muy cerca y tena ubicado a los 4 rehenes. El noticiero Canal 1 ha revelado que esta ltima declaracin no era sino una trampa para que Ral Reyes prendiera su telfono satelital, cosa que permiti a la inteligencia militar ubicarlo para despus matarlo.

Es decir que el ministro demostr que si se necesita un rea de despliegue, porque justo, aprovechando de la liberacin unilateral de los rehenes, mataron a Ral Reyes. Adems el ministro minti y utiliz este gesto unilateral para finalidades militares. Esta es una actitud endmica en los gobiernos colombianos que histricamente aprovechan de cualquiera apertura de los grupos guerrilleros para golpearlos.

La sociedad colombiana

Estos hechos se verifican en un momento particular que est viviendo la sociedad colombiana. El pasado 4 de febrero se realiz una multitudinaria manifestacin de rechazo a la violencia y a los actores armados, especialmente a las FARC, esto se inscribe en un proceso de concienciacin de la poblacin que otra vez la llevar a la calle el da 6 de marzo en otra marcha, que tambin se preanuncia multitudinaria, en contra de la violencia y a favor de las vctimas. Adems, en un acto sin precedentes, el da de ayer , por iniciativa del ex alcalde de Bogot Antanas Mokus, una serie de personalidad organizaron, en la Plaza Bolvar, una lectura de testimonios de las vctimas del estado y de los actores armados, para concienciar a los habitantes de la ciudad de lo que significa el conflicto colombiano. Un acto casi catrtico que ha generado lgrimas en los ciudadanos que escuchaban, as como en los que lean los recuentos.

La mayora de la poblacin ha recibido, entonces, el asesinato de Reyes como un golpe a las posibilidades de paz y negociacin que vean acercndose, as como un acto de violencia que generar ms violencia, se siente violenta en un momento en el cual las aspiraciones de paz son ms fuertes. La esperanza del 4 de febrero ahora desemboca nuevamente en una espiral de violencia. Existe tambin un sentimiento de rechazo a la actitud necrfila del ministro Santos y de la cpula militar quienes, con gestos de complacencia, anunciaron, en rueda de prensa, la muerte de Reyes y de 17 guerrilleros ms. El general Padilla de Len se expres as: Reyes muri como lo que era: un terrorista!

Actitud opuesta a la del presidente Correa que, informado por el presidente Uribe en directo el sbado primero de marzo, reaccion con estas palabras: acaba de informarme el presidente Uribe que un soldado colombiano y 17 guerrilleros han muerto. Solidaridad al pueblo colombiano, porque la prdida de vidas siempre es un dolor para todas las sociedades civilizadas.

- Simone Bruno es periodista italiano. - Eduardo Tamayo G. es periodista ecuatoriano.


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