Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2004

Doble rasero y silencios curiosos
Amnista Internacional: Una falsa baliza?

Paul de Rooij
CounterPunch

Traducido para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


A la luz de la escalada en las destrucciones israeles en Gaza y de los cotidianos bombardeos estadounidenses en Faluja, resulta interesante examinar los comunicados de Amnista Internacional (AI) en relacin a estas dos situaciones. AI es ampliamente considerada una autoridad en materia de cuestiones relacionadas con los derechos humanos. Por lo tanto, resulta interesante analizar sus comentarios en relacin a acontecimientos recientes. Un examen atento de los archivos de AI demuestra que sus reacciones usuales ante la obscena prctica cotidiana de los ejrcitos tanto israel como estadounidense no van ms all de unas simples elucubraciones, casi inaudibles, unidas a alguna protesta de vez en cuando. La pobreza de estas respuestas suscita muchas preguntas.

Una ocupacin que respeta los derechos humanos?

Veamos el ttulo de uno de sus recientes comunicados de prensa: "El ejrcito israel debe respetar los derechos humanos durante sus intervenciones". Segn AI, las depredaciones israeles en un territorio ocupado son aceptables en tanto "respeten" los derechos humanos. Es lo mismo que recomendar que un violador que practique el "sexo seguro". Es difcil imaginar, adems, que una ocupacin militar pueda ser impuesta respetando "los derechos humanos".

Veamos el contexto. Durante el mes de septiembre de 2004, el ejrcito israel mat una media de 3,7 palestinos al da e hiri a una media de 19,3 al da; demoli muchas casas, lo que afect a la existencia de miles de personas; transform vastas zonas de Gaza en un paisaje lunar completamente desierto. Tambin est claro que estas macabras estadsticas sern peores en octubre. El ministro israel de Defensa, Shaul Mofaz, declara abiertamente que los palestinos deben ser castigados y que el objetivo de las medidas adoptadas es su castigo colectivo. Se toma como rehn a toda la poblacin palestina y la presin (militar) se ejerce sobre los palestinos, considerados globalmente. La limpieza tnica est en marcha y la prueba del carcter criminal de esta poltica es la construccin del atroz muro [de Cisjordania]

Dadas las devastaciones inflingidas por el ejrcito israel y las evidentes violaciones del derecho internacional, cuando menos era de esperar una tmida condena. Si embargo esto es a lo que se ha limitado la reaccin de AI: "AI muestra su preocupacin por que el excesivo recurso a la fuerza durante por parte de Israel su ltima incursin en Gaza cause nuevas prdidas de vidas humanas y la destruccin gratuita tanto de casa como de bienes palestinos. La Cuarta Convencin de Ginebra prohbe toda represalia tanto contra personas protegidas como contra bienes e Israel debe garantizar que todas las medidas que tome para proteger la vida de los civiles israeles sean compatibles con sus obligaciones de respetar los derechos humanos y el derecho internacional. Israel debe permitir inmediatamente que las organizaciones de derechos humanos entren en Gaza. Actualmente se niega el acceso a Gaza tanto los delgados de AI como al personal de otras organizaciones internacionales".

Hay que sealar que esta inspida declaracin fue publicada como reaccin al ataque al campo de Jabalya, un ataque que el Dr. Mustaf Barghouti describi de la siguiente manera:"Los tanques de Sharon estn sembrado la devastacin por todas partes en el campo de Jabalya y Beit Lahia, exactamente igual que han hecho en Khan Yunis, Rafah y Beit Hanun. Lo que ocurre es que Sharon est repitiendo en Gaza lo que hizo en 2002 en Cisjordania". La hipocresa de AI al publicar este comunicado banal destaca al comparlo con el comunicado de prensa que analizamos a continuacin:

Doble rasero

En mayo de 2004 AI public un comunicado de prensa titulado: "AI condena el asesinato de una mujer y de sus cuatro hijos por un tirador palestino". El cuerpo del texto comporta la siguiente condena: "Estos ataques deliberados contra civiles, que son frecuentes, sistemticos y que se corresponden con la aplicacin de una poltica declarada de atacar a la poblacin civil constituyen crmenes contra la humanidad, como los que definen los artculos 7 (1) y 2 (a) del Estatuto (Roma. 1998) del Criminal Internacional".

As, cuando los palestinos matan a algunos civiles, eso constituye un "crimen contra la humanidad" -esto es, uno de los crmenes ms graves desde el punto de vista del derecho internacional, justo por debajo del genocidio. Pero cuando Israel mata un nmero mucho mayor de civiles (palestinos) "en aplicacin de una poltica declarada (retomando los trminos utilizados por AI en contra de los palestinos) para "hacer pagar el precio" (retomando los del ministro israel de Defensa, Shaul Mofaz [5]), todo lo que AI es capaz de hacer es retorcerse la manos y "preocuparse por el excesivo recurso a la fuerza por parte del ejrcito israel". Constatamos as que AI no duda en utilizar contra los palestinos trminos como "crimen contra la humanidad" que nunca ha utilizado de manera clara contra Israel.

Conviene sealar que la mujer israel asesinada por unos palestinos era una colona. As AI la califica abusivamente de "civil": los colonos estn armados y se consideran, cuando les viene en gana, como las tropas de choque de un sionismo expansionista cuyo objetivo declarado es proceder a la limpieza tnica de los palestinos del conjunto de los territorios situados al oeste del ro Jordn (cuando menos, en un primer momento).

Por lo que se refiere al ataque palestino, AI declara tambin que se trata de ataques "deliberados contra civiles, que son frecuentes, sistemticos y que se corresponden a la aplicacin de una poltica declarada de atacar a la poblacin civil". Caramba! Es sorprendente que esta descripcin vaya unida a su condena de un ataque palestino pero que, al mismo tiempo, AI no quiera calificar una accin (militar) israel de "deliberada, frecuente, sistemtica , etc." AI describe la violencia palestina como peor que la violencia israel, y esto equivale a un claro "doble rasero" ("dos pesos, dos medidas").

Se ignora la violencia de los colonos?

El 27 de septiembre un colono del asentamiento de Itamar mat a sangre fro a un palestino y las autoridades israeles hicieron lo imposible para evitarle el arresto domiciliario; como mucho -y no es siquiera seguro-ser acusado de homicidio sin premeditacin. Mientras que AI emiti un comunicado de prensa respecto al asesinato de la colona y sus hijos, se abstuvo de hacerlo respecto a este incidente. Lo que hace que esta negligencia sea cuando menos curiosa es el hecho de que aproximadamente en la misma poca AI public un comunicado en relacin al secuestro de un cmara de CNN -que fue finalmente liberado sano y salvo.

El estudio de los archivos de AI revela su falta de sentido de la proporcionalidad en la eleccin de los acontecimientos que decide comentar.

Parece que AI considera que las colonias son simples barrios residenciales mal ubicados y que sus habitantes son simples habitantes occidentales de estos barrios. Este puede ser el caso en algunas colonias, pero la mayora de estas colonias ilegales albergan a racistas fanticos sionistas. Jeff Halper, presidente del Comit Israel (de lucha) Contra las Demoliciones de Casas [ICAHD, en sus siglas en ingls] explica que hoy existe una segunda generacin de colonos, los nacidos en los asentamientos. Los llama "colonos naranja mecnica" ["clockwork orange"], que son todava ms extremistas, racistas y violentos que sus predecesores. Los colonos naranja mecnica acosan con frecuencia y violentamente a los palestinos, demuelen sus casas y, ocasionalmente, estn matan con la ms absoluta impunidad. Este contexto suscita multitud de preguntas respecto a los repetidos llamamientos, lanzados por AI, a exonerar a los colonos de las represalias palestinas.

Durante la segunda Intifada AI no ha lanzado un solo comunicado respecto a la violencia de los colonos.

Qu ocurre con el crimen supremo?

AI no es una organizacin contra la guerra y su posicin crea incesantes contradicciones. Durante la fase de preparacin de la guerra estadounidense contra Iraq, AI emiti varios comunicados en relacin a los medios que EEUU deba emplear en esta guerra, pero, curiosamente, no conden la guerra en s!. Y es particularmente curioso dado que se trataba de una guerra de agresin y que, en consecuencia, constituye un crimen internacional supremo. Veamos lo que afirma al respecto Michael Mandel (profesor de derecho en la Universidad York de Toronto, Canad): "Cuando se emprendi el ataque, Human Right Watch y AI [...] publicaron solemnes advertencias dirigidas a todos los "beligerantes", recordndoles sus deberes y obligaciones en virtud de las los usos y costumbres de guerra. Pero no dijeron una sola palabra respecto a la ilegalidad de la guerra en s ni de la suprema responsabilidad criminal segn el derecho internacional de los pases que haban iniciado esta guerra".

Este autor examina a continuacin los comunicados de prensa comunicados por AI durante este periodo: "AI preguntaba tambin si se haban adoptado todas las precauciones requeridas para proteger a los civiles y exigi que se investigara el nmero de civiles muertos, como los que hubo en el check point de Kerbala y en el curso del tiroteo contra una manifestacin pacfica en Faluja. Pero ni una sola vez [...]AI mencion la razn fundamental por la que estos incidentes nunca iban a ser investigados verdaderamente, a saber, que la responsabilidad de todas estas muertes y de toda esta destruccin pesaba, tanto legal como moralmente, sobre los hombros de los invasores, fueran cuales fueran las medidas que estos afirmaran haber adoptado, puesto que se deba a una guerra ilegal de agresin. Cada una de las muertes era un crimen del que eran penal y personalmente responsables cada uno de los dirigentes de la coalicin invasora".

Una vez ms las cavilaciones de AI equivalen a recomendar "al violador que practicara el sexo seguro" -no se menciona el crimen!. Aun cuando AI haga frecuentemente referencia al derecho internacional al emitir sus declaraciones, cuando se trata de los estragos provocados por EEUU ni siquiera se mencionan los crmenes supremos.

Otro caso de doble rasero?

Examinemos ahora la declaracin publicada por AI respecto a la situacin en Darfur, Sudn. "El Consejo de Seguridad de la ONU debe detener la transferencia de armas que se utilizan para cometer violaciones masivas de los derechos humanos en Darfur, ha instado hoy AI al tiempo que publicaba un informe basado en imgenes tomadas va satlite de la vasta destruccin de poblados en la regin de Darfur durante el ao pasado".

Es posible que en Darfur la situacin sea horrible y talvez la medida sugerida est justificada. Pero lo extrao de esta declaracin es que AI nunca ha exhortado ni a la ONU ni a ninguna otra institucin a imponer un embargo de armas a Israel aun cuando semejante recomendacin est ms que fundada.

Cuando una catedrtica estadounidense hizo una pregunta sobre este doble rasero, recibi la siguiente respuesta de Donatella Rovera, principal investigadora de AI sobre Palestina-Israel: "La situacin en Sudn es completamente diferente de la de los Territorios Ocupados por Israel y se aplican diferentes normas del derecho internacional, lo que hace imposible hacer un llamamiento a imponer un embargo sobre las armas destinadas tanto a la parte palestina como a la israel. Cisjordania y Gaza estn bajo ocupacin militar israel (lo que no es el caso de Darfur, que no estn ocupados por Sudn). En consecuencia, en el caso de los territorios palestinos ocupados ( y no en la regin de Darfur) se aplican algunas disposiciones del derecho humanitario internacional, conocidas bajo la denominacin de derecho de guerra (especialmente la Convencin de La Haya, firmada en 1907 y la Cuarta Convencin de Ginebra)". (respuesta recibida por correo electrnico el 5 de julio de 2004)

AI formula su doble rasero en una turbia jerigonza jurdica, pero veamos lo que el profesor Francis Boyle (profesor de derecho internacional de la Universidad Champaign, Illinois) piensa de la respuesta de Rovera: "Esto es una verdadera sandez. Cuando yo perteneca a la departamento de directivos de AI-EEUU, a finales de mi segundo mandato entre 1990-1992 fuimos investidos de la autoridad necesaria para hacer un llamamiento a un embargo sobre las armas destinadas a los principales violadores de los derechos humanos, ttulo al que claramente poda optar Israel en aquel momento y todava hoy en da- incluso segn el derecho interno estadounidense. Por supuesto, nadie en AI iba a hacerlo porque los principales financiadores de la seccin estadounidense de AI eran mayoritariamente pro-israeles y, a su vez, esta seccin estadounidense era el principal financiador de AI en Londres [sede internacional de esta asociacin]. Quien paga a la orquesta es quien decide cul ser la siguiente pieza, especialmente en la sede de AI-EEUU en Nueva York y en la de Londres.

Qu ocurre con los prisioneros?

Los principales esfuerzos de AI tienen relacin con los "prisioneros de conciencia", las condiciones de las crceles y la tortura. As, resulta interesante determinar cmo se tratan estos problemas en relacin a los prisioneros palestinos y al escndalo de las torturas de Abu Ghraib, cerca de Bagdad. Los siguientes datos proporcionan algunas indicaciones acerca del perfil de los prisioneros palestinos:

- Nmero total de prisioneros palestinos (a 8 de julio de 2004): 5.892

- Nios menores de 18 aos: 351

- Mujeres: 52

- Mayores de 50 aos: 42

- Violaciones de acuerdos [a]: 433

- Porcentaje de prisioneros juzgados:25%

- Detenciones administrativas [b]: 786

[Notas: [a] Todos los prisioneros detenidos antes de los acuerdos de Oslo deberan haber sido liberados [b] La detencin administrativa es considerada ilegal por el derecho internacional. Las rdenes de detencin administrativa pueden durar hasta seis meses, durante los cuales los palestinos pueden permanecer detenidos sin cargos ni juicio. Israel renueva rutinariamente las rdenes de detencin administrativa y de este modo retienen a prisioneros contra los que no hay cargo alguno y que nunca han sido condenados. Con frecuencia durante este tipo de detencin a los prisioneros se les niega la asistencia de un abogado. Fuente : http://www.nad-plo.org/faq1.php]

El caso palestino

Tcnicamente AI no publica listas de prisioneros de conciencia (POC, en sus siglas en ingls) y hay que rebuscar en los archivos pblicos para saber si existen POC palestinos. Durante la segunda Intifada sus archivos indican la existencia de dos POC y otros dos "posibles" POC, y no existe de forma manifiesta informacin alguna acerca de POC palestinos. Pero hay muchos "detenidos administrativos" palestinos -encarcelados sin ser condenados, sin juicio y por una duracin indefinida- y sin embargo, AI no considera apropiado el concederles esta etiqueta mgica de prisionero de conciencia. El contraste con el tratamiento dado a los POC cubanos es patente: en este caso, incluso personas pagadas por la embajada estadounidense (en La Habana) para llevar a cabo acciones subversivas han conseguido que se les conceda este estatuto de POC y una simple bsqueda en la pgina web de AI-EEUU o en algunas pginas de organizaciones de derecha cubano-estadounidenses registran 88 POC. Esto implica que una importante proporcin de prisioneros "polticos" cubanos son POC. Mientras que la lista de los POC palestinos no se hace pblica, cuando se trata de Cuba, se aplica un rasero diferente.

En el caso de Cuba, AI publica comunicados imperiosos y apela a la liberacin de todos los prisioneros. Estas declaraciones pueden estar justificadas dado que hay 88 POC cubanos. Sin embargo, AI nunca ha publicado declaraciones similares respecto al numero mucho mayor de prisioneros polticos palestinos retenidos por Israel. Quiz los escasos "cuatro" POC palestinos no merecen este esfuerzo.

Las condiciones de los prisioneros palestinos en Israel y en los territorios ocupados son atroces y la tortura de los prisioneros es una prctica comn. A principios de este ao los prisioneros polticos palestinos iniciaron una huelga de hambre para protestar por estas condiciones. Las autoridades de prisiones israeles recurrieron a tcticas inadmisibles para tratar de acabar con esta huelga de hambre, como por ejemplo, cocinar carne el los patios de las prisiones para enervar a los prisioneros en huelga de hambre, confiscar la sal (que tomaban disuelta en agua para no deshidratarse), etc. Dado el inters que AI suele mostrar por las condiciones delos prisioneros, por la tortura y la denegacin de medicamentos, resulta sorprendente que no hubiera ningn comunicado en relacin a la huelga de hambre de los prisioneros palestinos. Nuestra investigacin en este aspecto ha dado como resultado una ausencia de voluntad por parte de AI de expresar siquiera una palabra al respecto. Sera muy interesante hacer una comparacin con el tratamiento [de AI] de los POC cubanos, pero estara ms all del alcance de este artculo.

El caso iraqu

No hay duda de que las fuerzas estadounidenses en Iraq recurren sistemticamente a la tortura -contrariamente a los informes iniciales de los estadounidenses cuyo objetivo era minimizar los daos, no se trataba de "unas cuantas manzanas podridas" y las pruebas de las formas ms perversas de tortura son abrumadoras -as como las indicaciones de que la responsabilidad de ello remonta hasta las niveles ms altos de la cadena de mando. Es ms, tambin esta claro que muchos prisioneros fueron asesinados durante su detencin y muchas de estas muertes se debieron sin lugar a dudas a torturas. Entonces, qu tiene que decir AI sobre esto?

AI escribi una carta a "Su Excelencia, Sr. John D. Neroponte" para preguntarle en qu marco legal iban a ser tratados los prisioneros. De entrada ya es extraa la abyecta deferencia con que AI trata a Negroponte. ste tiene un pasado siniestro y resulta extrao que se dirijan a l como "Su Excelencia". La carta pide a continuacin que se defina el marco legal que se aplica a los prisioneros y ello a pesar de la evidencia de torturas: "Recordando la existencia de informes de torturas a iraques no slo par parte de las fuerzas de ocupacin sino tambin por parte de la polica iraqu, AI deseara ser informada acerca de las salvaguardas legales y prcticas que se van a aplicar en los arrestos, detenciones e internamientos, y de qu derechos de acceso a estos prisioneros dispondrn las organizaciones internacionales e iraques, y si las prisiones y los centros de detencin estarn bajo el control del gobierno iraqu o bajo otro control. La comunidad internacional debe saber qu medidas estn actualmente en vigor para que la prohibicin absoluta de tortura y de tratos inhumanos o degradantes, as como los castigos colectivos, sean estrictamente observados por las fuerzas armadas iraques, estadounidenses y otras. A este respecto estaramos muy agradecidos de conocer su punto de vista en relacin a nuestra recomendacin solicitando que NNUU disponga de un mandato de vigilancia especfica sobre todos los lugares de detencin en Iraq".

Es curioso que AI tenga que investigar los derechos de los prisioneros iraques apelando a un representante de un pas que ha emprendido contra Iraq una guerra ilegal de agresin. El tono abyecto de la carta es inquietante -significa tambin que AI no tiene el menor deseo de enfrentarse de manera contundente y decidida a los graves crmenes de EEUU. Si bien en el pasado los informes de AI pudieron causar inquietud entre algunos dictadores, hoy sus declaraciones apenas son tenidas en cuanta por los violadores de los derechos humanos. Por este tipo de servicio preferencial es por lo que AI recibi el premio Nobel.

Todos los dems comunicados de prensa de AI son similares. Por ejemplo: "[AI] hace un llamamiento al MNF para que tome las precauciones necesarias para proteger a los civiles y respete los principios de necesidad y de proporcionalidad, y tome las medidas necesarias para asegurar que las obligaciones que les impone el derecho internacional son escrupulosamente respetadas".

Resulta familiar porque AI utiliza la misma cantinela que utiliz para informar de los "abusos" israeles.

Un derecho a la autodefensa?

Como el gobierno estadounidense, AI publica ritualmente comunicados que indican que "Israel tienen derecho a defenderse". AI acepta las intervenciones militares en los territorios ocupados que permiten a Israel garantizar su ambiguo "derecho a la autodefensa". La nica diferencia entre las posiciones de AI y la de EEUU es que AI exhorta a la intervencin militar a "respetar los derechos humanos" o a no ser "excesiva". Ambos aceptan que Israel tiene derecho a construirse su Muro del Apartheid; AI se limita a mantener que debe construirse en la Lnea Verde [20].

El profesor Mandel ofrece una interesante visin sobre el denominado derecho a la autodefensa: "Un agresor no tiene derecho a la autodefensa. Si usted entra a robar en una casa, retiene a golpe de pistola a las personas que viven en ella y stas tratan de matarlo pero usted las mata antes a ellas, ellas no son culpables y usted es culpable de asesinato".

Israel es el agresor en la regin y el objetivo de sus acciones es mantener su dominio en los territorios que ha conquistado por la fuerza. Se ha estado produciendo limpieza tnica ininterrumpidamente desde 1948 hasta nuestros das y resulta irracional sugerir que Israel tenga derecho alguno a reprimir a aquellos a los que trata de desposeer. Hoy Israel trata de reprimir a los palestinos que han conservados las llaves de las casas de las que fueron expulsados en 1948, as pues, la analoga del profesor Mandel es totalmente pertinente.

Las declaraciones de AI respecto a la violencia mesurada para lograr la "seguridad" se entremezclan con un historial de limpieza tnica. La poltica israel ha sido una poltica de robo de tierras y de desposesin de la poblacin. Dado este contexto histrico, es escandaloso sugerir que Israel tenga derecho a "defenderse" a s mismo dado que su comportamiento ha consistido siempre en una permanente agresin.

La posicin de AI est plagada de contradicciones. Por un lado defiende los "derechos humanos", pero por otro "comprende" la guerra y el recurso a las armas, o acepta el "derecho a la autodefensa" de un pas agresor. AI tambin trata de equiparar la violencia del opresor con la del oprimido; tratara de deslegitimizar a ste al tiempo que trata de contener a aquel para que "respete los derechos humanos". Al no referirse a la injusticia subyacente, la postura de AI es simplemente absurda. La consecuencia de la postura adoptada por AI es que esta institucin no promueve en absoluto una solucin que comporte un mnimo de justicia; parece admitir el statu quo, aunque acompaado de "derechos humanos" -signifique lo que signifique esto en el deformado vocabulario de AI.

Una falsa baliza

Cualquiera persona preocupada por la justicia para la causa palestina o que trate de poner fin a la obscena guerra de Iraq se sentir decepcionada por la postura de AI. No sirve de nada apreciar los escasos fragmentos de sus informes que son tiles. El problema es que su posicin global sobre problemas fundamentales es, cuando menos, contradictoria. Puede que muchos de sus bienintencionados e idealistas voluntarios que trabajan en las campaas de AI estn perdiendo el tiempo dado que la estructura de esta organizacin adopta una forma sesgada de entender los problemas. Las donaciones financieras a AI no se traducirn en accione efectivas por estas causas y, dado el historial de AI, los palestinos no pueden esperar en absoluto una cobertura honesta de su situacin. Condenar alguna da AI clara y categricamente a Israel por sus matanzas, el caos y la destruccin que ha sembrado en Jabalya oBeit Hanoun? No contemos con ello.

Cada asalto israel a un campo de refugiados, cada bombardeo estadounidense de una ciudad iraqu, cada nuevo asesinato de palestinos o de iraques es muestra de la turbia postura de AI. Hoy, la mayora de las declaraciones de AI se sitan entre la flatulencia moral y el fraude moral.


* Paul de Rooij es escritor y vive en Londres. Su correo electrnico es [email protected] [NB: todos los correos con documentos adjuntos sern eliminados automticamente)
13 de octubre de 2004




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