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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2008

La guerra de cuarta generacin en Sudamrica ya comenz
Das de batallas

Marcos Salgado
Rebelin


Una guerra en Sudamrica? La idea espanta por lo terrible, pero tambin es difcil de imaginar ya que los habitantes de este lado del mundo no tenemos registro histrico relativamente reciente de lo que significa un enfrentamiento de ejrcitos regulares. Salvo en el conflicto limtrofe entre Per y Ecuador por la cordillera del Cndor, en 1995 y la guerra de Malvinas, entre Argentina y el Reino Unido, en 1982, los ejrcitos de la regin slo dispararon durante el siglo XX en la represin poltica interna, el extendido terrorismo de Estado.

En rigor, en estos das tampoco vale la pena imaginar lo que no suceder. Es prcticamente imposible que esta escalada de tensin entre Ecuador, Colombia y Venezuela derive en un enfrentamiento militar extendido en el tiempo ya que no existe disputa territorial alguna. Es decir, no hay objetivo convencional para una guerra tradicional basada especficamente en la ocupacin de territorio.

Para qu entonces los febriles clculos de la prensa oligrquica de la regin para comparar el potencial blico de los tres pases? Desde el New York Times en Estados Unidos hasta La Nacin en la Argentina, se han dedicado a establecer cantidad de aviones, helicpteros, tropas y hasta submarinos en cada pas en profusas infografas.

Avivan as la llama del conflicto, e instalan en la imaginacin de los pueblos de la regin la inminencia de un atroz -y por lo novedoso, an ms temido- enfrentamiento entre vecinos.

Tal reaccin meditica es un elemento ms de la guerra de cuarta generacin que ya comenz en la regin, tal como consider ayer el ministro de Interior de Venezuela, Ramn Rodrguez Chacn. En mi criterio lo que ha ocurrido (en Ecuador) es una guerra de cuarta generacin que ya empez, esa guerra est en marcha', indic el funcionario.

As como exista una Guerra Fra, sin que hubiesen declaraciones de guerra propiamente, as existe una guerra de cuarta generacin que la potencia mundial imperialista, los Estados Unidos, le ha declarado a Venezuela, dijo el ministro Chacn en conferencia de prensa este martes en Caracas.

Qu es una guerra de cuarta generacin? Es un concepto acuado por militares de los Estados Unidos, del que muchos analistas sitan su inicio histrico tras los atentados en Nueva York y Washington, el 11 de setiembre de 2001 y el posterior inicio por parte de George W. Bush de su guerra antiterrorista.

Aunque es ms amplio, el concepto de guerra de cuarta generacin puede asociarse al de guerra psicolgica. Batallas que se resuelven sin fusiles, donde las grandes unidades militares se reemplazan por pequeas unidades mediticas, que trabajan sobre los medios de comunicacin de masas generando grandes operaciones de prensa buscando determinada reaccin de las sociedades.

Cuentan con una ventaja central. A los grandes medios no hay que engaarlos o convencerlos. Son herramienta dcil, porque los intereses de sus dueos coinciden con los objetivos -especialmente los econmicos- de las guerras psicolgicas.

Estas operaciones de prensa no son difciles de detectar en la coyuntura actual, tras la masacre en el campamento del lder de las FARC Ral Reyes en territorio ecuatoriano, el sbado ltimo.

Analicemos aqu una de esas operaciones: los computadores que -segn las autoridades colombianas- pertenecan a Reyes y fueron incautados en el campamento bombardeado. La proposicin segn que aqui utilizamos, es apenas una palabra ms en ros de tinta, pero muy til para no asumir como verdadera informacin que no se puede confirmar por fuentes diversas. A pesar de su sencillez, efectividad, segn desapareci enseguida de las crnicas de la prensa participante de esta guerra psicolgica.

As, todo lo que el general colombiano scar Naranjo dijo que haba encontrado en las computadoras pas por cierto al instante. Chvez entreg 300 millones de dlares a las FARC, decan el canal colombiano RCN (en Colombia hay quienes aseguran que la sigla responde a Radio Casa Nario, en referencia al palacio presidencial bogotano). El temerario titular fue generosamente replicado luego por aliados de RCN, como Globovisin en Venezuela y canales del poderoso Grupo Clarn de Buenos Aires, entre muchos otros de una larga lista.

Ninguno de estos medios se pregunt ni un instante por la verosimilitud de esta afirmacin. Despus, el diario El Tiempo (perteneciente a la familia del ministro de Defensa de Colombia), public en su pgina web los supuestos documentos de los supuestos ordenadores de Reyes. All, segn lo que nos muestra el general colombiano Naranjo, se lee una cndida consulta de un miembro del secretariado de las FARC a sus pares: Quin, adonde, cundo y cmo recibimos los dlares y los guardamos.

El general Naranjo quiere que todos creamos que dirigentes de una guerrilla que en casi cincuenta aos no recibi golpes importantes -entre otras cosas por sus recaudos en el manejo de sus comunicaciones- se preguntan por los dlares en cartas de las que quedan copias en ordenadores.

Que convierte en verosmil entonces un declaracin que no resiste el menor anlisis? El proceso por el cual los medios convierten en verdad incuestionable lo que no es ms que versiones interesadas de uno de los actores.

En el mismo sentido apuntan otras iniciativas del gobierno de Colombia conocidas en las ltimas horas, como la decisin de denunciar ante la Corte Penal Internacional al presidente de Venezuela Hugo Chvez por -dice lvaro Uribe- apoyar a las FARC. Enseguida la decisin se convirti en gran titular de los diarios, aunque juristas colombianos para nada cercanos a posiciones de izquierda alertaron que tal iniciativa era poltica y jurdicamente inviable.

Hasta el ex presidente colombiano Ernesto Samper, critic el anuncio. Yo creo que sera lo deseable que el gobierno eche para atrs la decisin, no sera aconsejable que Colombia termine judicializando todas las diferencias internacionales que se tengan, indic. Segn Samper, Uribe se comprometi este mircoles a revisar la decisin de denunciar a Chvez y aclar que anunci la medida por sugerencia de su comisin asesora de relaciones exteriores.

Aqu, el mecanismo es el mismo que con el mgico ordenador que resiste bombardeos: aunque la denuncia finalmente ni siquiera se presente, ya se hizo la suficiente bulla con la oportuna amplificacin de la prensa proclive. Las rectificaciones, cuando aparecen, van en letra chica.

As, si la tensin cede en las prximas horas, habr que saludar que no se haya llegado a un enfrentamiento que haga perder ms vidas. Pero atencin, son muchas las que ya se perdieron, como las 20 el sbado pasado en un paraje fronterizo de Ecuador, como los muertos durante el intento de golpe de Estado de 2002 en Venezuela, como las vidas perdidas en todas las acciones de una guerra para desestabilizar y borrar del mapa a los gobiernos revolucionarios, progresistas o transformadores de Amrica del Sur. Una guerra que sigue viva, aunque no truenen los caones.


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