Portada :: frica :: Kenia, la violencia que nace de la abismal desigualdad
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2008

Cada uno en su tierra de origen y con su tribu, la divisin tnica y territorial ha surgido
Majimbo en Kenya

Raul Gallego Abelln
Rebelin


Majimbo es una palabra en suahili. Se puede traducir como autogobernarse, regionalismo o federalismo. Majimbo lo podemos entender tambin como el ''Caf para todos'' espaol de la transicin. Pero tambin hay quien lo interpreta como cada uno en su casa y cada tribu en su tierra de origen. Si hace falta a golpe de machete.

El plan de Raila Odinga, jefe de la oposicin en Kenya, se basa en la divisin de la nacin en 13 regiones que a su vez estaran divididas en distritos. Cada distrito tendra un gobierno, presupuesto y parlamento propio. El Gobierno central se encargara de instituciones como las Fuerzas Armadas, Universidades, hospitales o autopistas.

El Gobierno de Mwai Kibaky culpa a este plan y a la Oposicin de desestabilizar el pas y crear violencia entre las distintas tribus al intentar dividir el pas en regiones autnomas. A pesar de las acusaciones, la violencia estall primero por unas elecciones que observadores internacionales reconocieron que no fueron muy regulares.

El panga, el cuchillo tradicional de Kenya de unos 40 centmetros, pronto apareci en las calles. Gobierno y oposicin, cada cual con sus medios, con las fuerzas del orden, con mafias o grupos de delincuentes juveniles, organizaron las primeras caceras humanas para perseguir sus objetivos polticos. Para el Gobierno la violencia serva para reprimir la oposicin, acallar las voces en contra de unas elecciones fraudulentas y acusar al ODM, Orange Democratic Movement, de desestabilizar el pas. La oposicin utilizaba el conflicto en las calles para provocar y desprestigiar a Kibaky y atraer la atencin de la comunidad internacional.

Mientras Kibaky y Reila se reunan con Kofi Annan intentado trazar una solucin y posaban juntos tomando caf para la prensa llenndose la boca de discursos de paz, miles de personas ajenas al resultado de las elecciones eran asesinadas de forma brutal o perdan sus casas y se convertan en refugiados en su propio pas. Las victimas mortales aumentaron. La sangre corra, sobretodo y como siempre pasa, donde estn los mas pobres. La violencia post electoral tambin se convirti en excusa para resolver rencillas personales o econmicas y especialmente disputas tribales. La sombra de la limpieza tnica comenz a cubrir el pas. Problemas no resueltos desde la independencia de Kenya en diciembre de 1963 se desempolvaron y aparecieron debajo de la alfombra. Corrupcin, favoritismos tribales, divisin antinatural de territorios por los antiguos colonos y pobreza. Las elecciones fraudulentas servan para exponer que adems de la corrupcin en Kenya hay una multitud de temas espinosos enquistados que nunca se han puesto sobre la mesa.

A favor o en contra de la idea de un Majimbo radical, de cada uno en su tierra de origen y con su tribu, la divisin tnica y territorial ha surgido. El juego de poder y manipulacin, la corrupcin de los polticos en Kenya, la impasividad o inoperancia de la comunidad internacional y las Naciones Unidas, han provocado que la nacin conocida como la mas estable y pacifica de frica empieze a resquebrajarse. No ha sido el plan de regionalismo o federalismo. No han sido los miles de personas que han perdido sus casas. Ni tampoco los que decidieron, por las razones que fueran, salir a la calle y enfrentarse al vecino o a aquel que no habla su lengua o no tiene un apellido de su tribu. Las diferencias tribales y la pobreza estaban all desde la independencia de Kenya. Las clases dirigentes han utilizado una sociedad empobrecida y sin recursos para hacer saltar la chispa que puede servir sus objetivos. La violencia sigue latente sobretodo en las zonas donde viven los mas pobres de Kenya.

Al final despus del gran esfuerzo de Kofi Annan, para intentar resolver el conflicto y dejar la impresin que sus aos de director general de las naciones Unidas han servido para algo, se ha llegado a un acuerdo para compartir el poder en Kenya. EL Sr. Kibaki y el Sr. Odinga intentaran repartirse el pastel sin pelearse. Los mas de 600.000 desplazados seguirn lejos de sus hogares y los mas de 1500 muertos enterrados.

*Raul Gallego Abelln es periodista y
estuvo cubriendo el conflicto en Kenya para Associated Press Television News


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