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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2008

Israel en Colombia I

Jos Steinsleger
La Jornada


Luego del fuego cruzado que en julio pasado acab con la vida de 11 diputados cautivos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el comandante Ral Reyes advirti en entrevista con Telesur que mercenarios estadunidenses, ingleses e israeles merodeaban por las selvas amaznicas con el propsito de dar de baja a algunos jefes de esta organizacin.

Profeca autocumplida. El primero de marzo, el vocero y negociador de las FARC fue asesinado por el ejrcito mientras pernoctaba con otros guerrilleros en un campamento montado en Sucumbos, provincia de Ecuador lindante con Colombia. La operacin contrainsurgente llam la atencin de los expertos militares.

Previsiblemente, Washington justific y defendi la operacin militar ordenada por el presidente lvaro Uribe, su fiel y nico aliado en Amrica del Sur. No obstante, y acaso de un modo no tan invisible, quien tambin sinti regocijo fue el general Israel Ziv, ex comandante del regimiento de Gaza, y el de ms alto rango entre los oficiales israeles que ocupan tareas relacionadas con el entrenamiento de personal en el gobierno colombiano.

Los nexos militares entre Israel y Colombia datan del primer lustro de 1980, cuando un contingente de soldados del Batalln Colombia uno los peores violadores de los derechos humanos en el hemisferio occidental, recibieron entrenamiento en el desierto del Sina por algunos de los peores violadores de los derechos humanos en Medio Oriente, segn el investigador estadunidense Jeremy Bigwood.

Experto en utilizar la ley de Libertad de Informacin para liberar documentos censurados por el gobierno de Estados Unidos, Bigwood observa que el entrenamiento de los jvenes paras colombianos no podra haberse dado sin el permiso expreso de las ms altas autoridades de las fuerzas de defensa de Israel.

El caso es que en aquellos aos los latifundistas y ganaderos de la regin caribea del Urab y el Magdalena Medio (Uribe entre ellos) no estaban conformes con la inoperancia del ejrcito (lese: estado de derecho) en su lucha contra las guerrillas de las FARC y el Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN). Por lo que, en 1983, un grupo de jvenes idealistas de su propia clase social viaj a Israel, y no precisamente para estudiar el socialismo agrario del pueblo elegido.

De familia terrateniente, Carlos Castao tena entonces 18 aos. Diecisis meses despus, henchido de fervor patrio, retorn a Colombia y trat de aplicar a pie juntillas lo aprendido en el curso 562 impartido por el Ejrcito de Defensa (sic) de Israel. Revist en el Batalln Bombona pero, desilusionado, concluy que el ejrcito no mataba en serio.

Junto con su hermano mayor (Fidel), Carlos organiz el escuadrn de la muerte Los Tangueros, nombre tomado de su rancho Las Tangas. En Mi confesin declara: De hecho, el concepto de autodefensa en armas lo copi de los israeles. Concepto que rpidamente se desdibuj conforme los grupos paras de distintas regiones del pas amarraban sus intereses con los de las mafias polticas del narcotrfico. Cosa que inquietaba a los agentes de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en ingls).

Gran boom editorial, el testimonio de Castao (serie de entrevistas realizadas por el periodista espaol Mauricio Aranguren Molina) se explaya en las connotaciones que usualmente disocian lo militar de lo paramilitar. En Mi confesin queda claro que, en teora, un ejrcito institucional se ajusta al monopolio de la violencia que le confiere el Estado. En cambio, los paramilitares matan con apoyo de la mano invisible del mercado, que regula las restricciones legales del Estado burgus.

La modalidad paramilitar cuenta con algunas ventajas: permite, por ejemplo, que funcionarios, polticos, intelectuales, medios de comunicacin y analistas serios se rasguen las vestiduras hablando de los extremos de uno y otro signo. Pero en su testimonio, Castao destaca las relaciones que cultiv en el curso 562 con el coronel del Ejrcito Alfonso Martnez Poveda y otros hombres del Batalln Colombia.

El asesino serial abunda en comentarios acerca de la firmeza del sionismo que siempre ha estado en funcin de defenderse, invadir y ganar territorio De all, vine convencido de que es posible derrotar a la guerrilla en Colombia. Castao muri en 2004, y la historia reciente lo recuerda como lo que fue: uno de los paramilitares ms sanguinarios de Colombia.

Sin embargo, no slo Castao fue entrenado en Israel, sino tambin Salvatore Mancuso, otro lder histrico de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, 1997), actualmente en prisin. A mediados del decenio de 1990, Mancuso organiz a los paramilitares de Cooperativas Convivir, financiadas por lvaro Uribe Vlez, entonces gobernador del departamento de Antioquia.

En una entrevista con la corresponsal Margarita Martnez de la agencia de noticias Associated Press (13/2/02), el jefe paramilitar se jact de no ejecutar a ms de tres personas al mismo tiempo. Actualmente Mancuso purga condena en prisin, donde cuenta con una pgina web para explicarle al mundo en qu consiste la democracia occidental.



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