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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2008

La poltica econmica venezolana y el Quijote de la Universidad de Malaga

Heinz Dieterich
Rebelin


Bajo el ttulo, El nuevo gur de la economa venezolana.Dieterich y el anlisis cientfico de la inflacin en Venezuela, Alberto Montero Soler, profesor de economa aplicada de la Universidad de Mlaga, public en las primeras planas de los portales rebelin.org y kaosenlared.net, una rplica a mi artculo, Poltica econmica y discursiva suicida del gobierno venezolano. Hubiera deseado entablar un dilogo amigable con el profesor, pero el formato panfletario que escogi Montero no lo permite. Pido disculpas a los dems lectores.

1. La ecuacin cuantitativa de la inflacin y la ignorancia epistemolgica de Soler

Montero Soler aduce tres razones, por las cuales mi uso de la ecuacin cuantitativa para analizar la inflacin venezolana no tiene validez.

1.1 Dice que, por principios, no puede coincidir con mi uso de dicha ecuacin, porque es de la teora monetarista y como tal forma parte de las polticas neoliberales. Estimado Montero, el teorema acerca de la inflacin como resultado de un desequilibrio cuantitativo entre el circuito monetario y el de bienes y servicios, no fue inventado y aplicado por los neoliberales de Milton Friedman, sino hace cinco siglos.

El robo de los metales preciosos de los pueblos de Amrica por los colonialistas espaoles gener la inflacin secular del siglo XVI, la que fue diagnosticada correctamente por Martn de Azpilcueta (1493-1586), de la Escuela de Salamanca, como una desproporcin entre la masa monetaria y la inelasticidad de la oferta de bienes y servicios en Espaa y Europa. Actualcese profesor: el teorema no nace con los ladrones del neoliberalismo actual, sino con los ladrones del colonialismo espaol.

Dos siglos despus, el cientfico ingls David Hume, analizando el comercio exterior, vuelve a constatar la misma interaccin cuantitativa entre los dos circuitos bsicos de la economa. Alfred Marshall la formula en 1899 en una versin conocida como la ecuacin de Cambridge, y uno de los fundadores de la econometra, Irving Fisher (1867-1947) le da la forma y el nombre que se utiliza mayormente hoy da.

Resumiendo: su pose de pureza ideolgica encubre dos graves pifias epistemolgicas: a) desconoce que los conceptos analticos de la ciencia se escogen conforme a su utilidad, no por afinidades o veleidades ideolgicas personales; b) el razonamiento cuantitativo sobre la inflacin no es un invento neoliberal, sino que tiene medio milenio de existencia.

1.2 Montero dice que la ecuacin cuantitativa, como cualquier estudiante de economa sabe o debera saber, no es una explicacin en s misma de la inflacin sino una mera tautologa que no aclara nada sobre las razones de ese fenmeno (); la ecuacin de cambios de la economa cuantitativa lo nico que nos dice es que el dinero pagado por los compradores siempre es igual al cobrado por los vendedores. Pura tautologa que encierra una modesta verdad que es cierta en sus lneas generales pero que, en s misma, se detiene en el punto en el que debera comenzar a ofrecer explicaciones.

Felicidades maestro: descubri Usted que una ecuacin es tautolgica. Quin hubiera pensado que 2+2=4, o sea, que 4=4 es una tautologa? Lamentablemente, despus de su feliz descubrimiento cae en una gran bobera: la inferencia de que una tautologa no es til. Fjese, que la catstrofe es mayor de lo que usted pensaba: no slo una ecuacin es un constructo tautolgico, sino toda la matemtica lo es. Por lo tanto, sea consecuente: tire no slo la ecuacin cuantitativa a la basura ---por haber sido contaminada por los Chicago Boys y por su status lgico--- sino, de una vez, toda la matemtica. Y, ya que est en su revolucin copernicana, tambin tire la lgica formal, porque tambin es tautolgica.

1.3 Despus de decir que la ecuacin cuantitativa no sirve porque es pura tautologa, agrega que encierra una modesta verdad que es cierta en sus lneas generales. Dejando a un lado nuestro deseo de saber qu es una modesta verdad que es cierta en sus lneas generales ---frente a, por ejemplo, una inmodesta verdad cierta en sus lneas particulares---, es decir, dejando a un lado su confusa palabrera, hay que aclarar que un enunciado analtico o tautolgico no puede encerrar una verdad, porque la verdad de la tautologa es una verdad por definicin, es decir, su verdad radica en su forma, no en algn contenido.

Hace 87 aos, que Ludwig Wittgenstein logr explicar que la utilidad de los sistemas tautolgicos radica precisamente en su carcter tautolgico, porque permite la manipulacin cuantitativa de contenidos empricos cualitativamente diferentes, sin afectar la relacin entre estos contenidos o su integridad fsica.

1.4 Last but not least, segn Montero, la ecuacin es una mera tautologa que no aclara nada sobre las razones de la inflacin. Efectivamente profesor. Otra razn, tan vlida como las anteriores, para tirar la ecuacin a la basura. Y, nuevamente, aproveche: deseche tambin la teora del Big Bang. sta explica, que el universo nace con la expansin de la materia extremadamente compactada hace 13.6 mil millones de aos, pero no explica las causas de la compactacin de esta materia ni las causas de su gnesis. Tire tambin el tomgrafo, porque la tomografa demuestra la existencia de un tumor, pero no explica por qu est all.

Profesor, cuando sus aplicaciones de economa le dejen un tiempo libre, tome un curso de epistemologa para aprender las diferencias entre el positivismo vulgar (el suyo) y el lgico (Wittgenstein), as como las existentes entre las hiptesis descriptivas y explicativas, para no andar dndose de trompadas con las tautologas, como el Don Quijote con los molinos de viento. Porque en su caso, como en el de su ilustre antecesor, tiene perdida la guerra antes de comenzarla.

2. Las elecciones y las trampas del positivismo vulgar

Montero dice que mi argumentode que la inyeccin masiva de liquidez durante los aos electorales 2006 y 2007 aument la inflacin, es invlido, porque no se observa el mismo fenmeno en los procesos electorales de 1999, 2000, 2004 y 2005. Aqu, nuevamente el Quijote de la economa aplicada cae en las trampas del pensamiento lineal, en lugar de razonar en trminos de efectos acumulados y procesos no-lineales.

Ser tan difcil entender, Profesor, que hay una diferencia cualitativa entre las elecciones presidenciales, las regionales, los referendos revocatorios y los referendos constitucionales? O, que cada ao electoral es un fenmeno sui generis en cuanto a sus condiciones polticas, econmicas y sociales concretas?

De 1999 a 2002, por ejemplo, no exista un programa coherente de poltica desarrollista y social, como, las misiones de Barrio Adentro, la alfabetizacin o los Mercal. De la misma manera, en los primeros cinco aos del gobierno la economa acumul una cada del Producto Interno Bruto (PIB) del 15.5%, es decir, que dispona de grandes capacidades ociosas cuando entr en su fase expansiva. No sabe Montero, que el impacto de una variable sobre un sistema, en este caso el gasto pblico, es una funcin del estado general del sistema?

3. Lo que Dieterich no sabe de la inflacin

Mi ensayo sostiene que la inflacin venezolana y el desabastecimiento tienen tres causas principales: el exceso de liquidez introducido por el gobierno, los precios administrativos (estatales) irreales para una gran parte de los 400 rubros reglamentados y la liquidez crediticia otorgada por los bancos.

Frente a este argumento Montero enumera una serie de factores inflacionarios y medidas antiinflacionarios del gobierno, que segn l, yo desconozco (Lo que Dieterich debera saber, y no sabe, de la inflacin en Venezuela.) Entre ellos, el aumento de los precios en restaurantes y hoteles durante el ao 2007; la emisin de ttulos denominados en dlares; el Impuesto sobre Transacciones Financieras que gravaba en un 1,5% las transacciones financieras realizadas por empresas entre el 1 de noviembre y el 31 de diciembre de 2007 y queprobablemente ha sido repercutido sobre el precio final de venta al pblico de sus productos por parte de los empresarios; el aumento del IVA sobre cigarrillos y licores; la disminucin del IVA y la tasa de cambio entre el bolvar y el dlar.

Montero, el problema del dlar es parte de los rubros regidos por precios administrativos irreales, por lo tanto, es parte de mi argumento central. Los dems factores inflacionarios que aduce, no los menciono porque son secundarios y hasta irrelevantes para el problema. Y no discuto las medidas antiinflacionarios del gobierno, porque, como l mismo reconoce y como el mismo desarrollo de la inflacin demuestra, han sido fracasos completos.

Al final de su larga odisea por el reino de lo insignificante y lo fracasado, Montero tiene que reconocer que el problema son el exceso de liquidez y los controles de precios. En quinto lugar, tambin hay que tener en cuenta la presin que la demanda interna y, ms concretamente, el consumo privado est realizando sobre la produccin nacional y que sobrepasa la capacidad productiva en determinados sectores.

Montero: cuando la demanda efectiva sobrepasa la capacidad productiva, no hay exceso de liquidez frente a la oferta disponible? sta es mi primera razn para explicar la inflacin venezolana. Y de dnde viene esa liquidez? Cae del cielo o es creada por el Estado y los bancos privados?

4. El objetivo poltico de mi ensayo

El objetivo poltico-econmico de mi ensayo consisti en llamar la atencin venezolana sobre tres debilidades estructurales que pueden poner en peligro el proceso bolivariano a partir de las elecciones de noviembre 2008: la inflacin, los desabastecimientos y la poltica comunicativa del gobierno. Contrario al discurso gubernamental, los tres problemas son esencialmente endgenos, hecho por el cual hice una propuesta tendiente a neutralizar sus efectos en este ao electoral.

Ganadas las elecciones de noviembre 2008, hay tiempo para implementar soluciones econmicas y comunicativas estructurales, que permitiran triunfar en las elecciones de la Asamblea Nacional en el 2010, las presidenciales del 2012 y, en algn momento intermedio, un referendo constitucional que permita que Hugo Chvez compita en las elecciones del 2012.

Nada en el confuso y contradictorio panfleto de Montero, que exhibe la tpica mezcla de arrogancia e ignorancia que caracteriza a tantos espaoles cuando hablan de Amrica Latina, me indica que las tesis centrales de mi ensayo son equivocadas. La misma inferencia se deriva de las medidas econmicas que el Presidente Chvez est tomando; de la Memoria y Cuenta de 2007 del Ministerio de Alimentacin, que seala que la regulacin de precios de algunos rubros, en cuanto a insumos y a consumo final, generaron desequilibrio en las cadenas productivas, suscitndose el desabastecimiento de dichos rubros y del reconocimiento del Ministro de Planificacin, Haiman el Troudi, sobre la relacin entre el alto gasto pblico y los procesos electorales.

5. La academia latinoamericana descubre al genio

Una ltima preocupacin me queda. Montero dice en su blog: Soy codirector acadmico y docente del primer curso de doctorado en Economa Social que se va a impartir en Bolivia, en la Universidad Mayor de San Andrs. Y, en este ltimo ao, tambin he pasado a integrar la plantilla de investigadores de CLACSO (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales), dentro de su Grupo de Trabajo sobre Integracin Latinoamericana. No precisamente una laudatio para los directivos de la UMSA y de CLACSO.

Sin embargo, el problema es poltico. Recientemente la vicepresidencia boliviana, a cargo de lvaro Garca Linera, invit a Toni Negri para dar lecciones en universidades y comunidades indgenas. Si ahora la UMSA invita a este Don Quijote de la epistemologa a formar futuros lderes de Amrica Latina, me temo que no habr Dios capaz de salvar a la Patria Grande.



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