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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2008

Cuando el Dalai Lama estaba en el poder, 95% de los tibetanos poda ser vendido como mercancas

Zang Yanping
http://www.michelcollon.info/


 

 

Cuando el Dalai Lama y la clase de los propietarios estaban en el poder en Tibet, 95% de los poladores eran siervos feudales, sin ningn derecho humano. Podan ser vendidos como mercancas. Eran frecuentemente insultados y abatidos o incluso deban enfrentarse a castigos de una violencia excepcional: por ejemplo, se les arrancaba los ojos, se les cortaba la lengua o las orejas, las manos o los pies, se les arrancaba los tendones, a no ser que se les ahogase o que se les empujase al vaco desde la cima de un acantilado. Estaba prohibido salir de su clase social.

Ttulo original: La democracia , el adorno engaoso del Dalai-Lama
14 de noviembre de 2007

A fin de otorgar al 14 Dalai-Lama una apariencia de respetabilidad, su banda lo presenta, a l, la antigua figura principal de la servitud feudal de estructura sociopoltica teocrtica, como un representante de la democracia, pretendiendo que la democracia ha sido siempre su ideal y que promociona la democracia entre los tibetanos en el exilio. Todo el mundo sabe que la sociedad humana pasa por tres fases de evolucin: teocracia, monarqua y derechos cvicos. Es simplemente ridculo, como mnimo extrao, definir al Dalai-Lama, este smbolo vivo de la teocracia, como un combatiente de la democracia.

Qu ocurri realmente en el Tibet, antes de 1959, cuando era gobernado por este Dalai-Lama que pretende que la democracia es su ideal? Antes de 1959, las tierras y los habitantes del Tibet no eran ms que feudos de las instituciones de los gobiernos, monasterios y nobles tibetanos locales, es decir, las tres categoras principales de propietarios que apoyaban la servidumbre feudal tibetana. Constituan menos del 5% de la poblacin total del Tibet. Estas tres categoras principales de propietarios posean prcticamente la totalidad de las tierras cultivables, de las llanuras, de los bosques, de las montaas, de los recursos acuferos y del ganado. No slo estaban habilitados para explotar a sus siervos de manera vamprica, sino que tambin ejercan un poder de dominio.

Los siervos y los esclavos, que representaban el 95% de la poblacin del Tibet, no disponan de ningn derecho fundamental del hombre y no tenan ninguna libertad. Desde su nacimiento, los siervos pertenecan a un propietario. Su existencia, su muerte y su matrimonio dependan de la voluntad de su propietario. Tratados como ganado, los siervos podan ser vendidos, comprados, transferidos, propuestos como dote, ofrecidos a ttulo de gracia por otros propietarios de siervos, utilizados para apurar deudas o intercambiados por otros siervos. Afn de proteger sus propios intereses, los propietarios feudales de siervos mantenan un sistema social jerrquico y estricto a la vez que ejercan un poder cruel. Los Cdigos trece y diecisis, que fueron utilizados hasta finales de los cincuenta, estipulaban claramente el precio de la vida de las diversas categoras sociales ( que iba desde personas que no valan mas que un vulgar cordaje de paja a otras que valan ms caras que el oro). Los gobiernos locales estaban dotados de tribunales y de crceles, y los grandes monasterios, al igual que los nobles, tenan tambin su propias prisiones. Bajo esta dictadura cruel, los siervos que osaban rebelarse eran perseguidos segn la voluntad de sus seores.

Frecuentemente, eran insultados y abatidos o deban afrontar incluso castigos de una destacada violencia: por ejemplo, se les arrancaban los ojos, se les cortaba la lengua o las orejas, las manos o los pies, se les arrancaban los tendones, a no ser fuesen ahogados o que hechas al vaco desde la cima de un acantilado. Las tres principales ordenes de propietarios obligaban a los siervos a realizar toda una serie de tareas y a pagar un alquiler, les explotaban practicando el desgaste. Los siervos no slo tenan que garantizar las faenas para las distintas instituciones de los gobiernos locales, los funcionarios y el ejrcito, sino que adems deban trabajar sin recibir ningn salario en el mantenimiento de las cosechas y del ganado en beneficio de sus seores, a la vez que pagaban diversos impuestos. Algunos deban tambin pagar impuestos y realizar tareas en beneficio de los monasterios.

Estadsticas han demostrado que los impuestos recolectados por los gobiernos locales del Tibet estaban clasificados en ms de doscientas categoras y que los trabajos asumidos por los siervos al servicio de las tres rdenes principales de propietarios representaba ms del 50% de su trabajo, alcanzando incluso al 70 y 80% en algunos lugares. Antes de la reforma democrtica, la suma total del desgaste del Tibet era dos veces ms elevado que el de la produccin total de siervos. Los tres ordenes de propietarios que dirigan el antiguo Tibet vivan principalmente en las aglomeraciones o en las ciudades como Lhassa. Estaban estrechamente ligadas por intereses comunes. Sus miembros los funcionarios, los nobles y los monjes superiores de los monasterios cambiaban a veces de rol para formar las bandas dirigentes poderosas o para decidir los matrimonios entre clanes del mismo rango social con el objetivo de consolidar sus alianzas.

Tambin observaban una regla estricta que estipulaba que las personas de rango elevado deban ser tratados de manera diferente, lo que, tanto en el mbito tico como en la realidad, consolidaba los privilegios y los intereses de los propietarios de los siervos. Los descendientes de los nobles seguan siendo nobles hasta el final de sus das, pero los siervos, que constituan la mayor parte de la poblacin tibetana, no podan nunca salir de su miserable condicin poltica, econmica y social. El elevado grado de concentracin de poder y la imposibilidad de pasar de una clase social a otra, iban a llevar directamente a la corrupcin y a la degeneracin de la case dirigente as como a la estancacin y a la decadencia del conjunto del sistema social.

La integracin de la poltica y de la religin constituan el fundamento de la servitud feudal del Tibet. Bajo un tal sistema, la religin no era slo una creencia espiritual sino tambin una entidad poltica y econmica. En los monasterios, que tambin se beneficiaban de los privilegios feudales, tambin exista opresin y explotacin. El despotismo cultural reinante bajo esta estructura sociopoltica teocrtica no permita que le pueblo pudiese escoger su propia creencia religiosa, impidiendo una verdadera libertad religiosa. Los siervos no tenan ningn derecho humano, ni siquiera el ms elemental, y vivan en la indigencia ms extrema. Una dcima parte de los jvenes tibetanos entraban en el monasterio para convertirse en monjes. Al ser impedidos de la produccin material y de la reproduccin humana, los mojes llevaron esta regin a una depresin econmica y al declive de la poblacin del Tibet. Con este avasallamiento espiritual y la promesa de la beatitud en una vida ulterior, el grupo privilegiado de monjes y de nobles no slo privaba a los siervos de su libertad fsica, sino tambin de su libertad espiritual.

El Dalai Lama, en esa poca principal representante de la servidumbre feudal tibetana y jefe del gobierno local tibetano, nunca se estorb de democracia o de derechos humanos. De hecho, es por el temor a las reformas democrticas que el 14 Dalai Lama y su banda en el poder desencadenaron la rebelin armada en 1959 y ganaron el exilio tras su fracaso. Tras su fuga en el extranjero, la banda del Dalai-Lama siempre mantuvo el marco poltico de base de la integracin de la poltica y la religin. Segn lo que llama constitucin tibetana, el Dalai-Lama, en tanto que principal figura religiosa, no slo ejerce la funcin de Jefe de Estado y de Gobierno, sino que tambin beneficia del poder ltimo de decisin sobre todas las principales cuestiones a las que se ve confrontado su Gobierno en el exilio.

Un interesante fenmeno, es que los hermanos y las hermanas del 14 Dalai-Lama han ocupado sucesivamente puestos claves de este Gobierno en el exilio, dirigido por su hermano, encargndose as de los departamentos ms importantes. Cinco miembros de la familia del Dalai-Lama han sido bkha blon superiores o bkha blon (funcionarios de muy alto rango de los gobiernos tibetanos locales del antiguo rgimen). La familia del Dalai-Lama y varios familiares controlan el poder poltico, econmico, educacional y militar del Gobierno en el exilio, as como sus principales circuitos financieros. Parece ser que, estos ltimos aos, empiezan a seguir los ejemplos occidentales organizando elecciones democrticas y adoptando la separacin de poderes pero, en realidad, el Dalai-Lama siempre tiene la ltima palabra, su Gobierno en el exilio est todava estrechamente ligado a la religin y a la funcin del bkha blon suprieur que slo puede ser ejercido por monjes. Poco importa pues la manera en la que la banda del Dalai-Lama se dote de ornamentos democrticos porque, en realidad, constituye todava una estructura poltica teocrtica y una coalicin de monjes y nobles de rango superior.

Es posible la democracia bajo el poder de una estructura poltica teocrtica formada por monjes y nobles? Hace tiempo que el Tibet y otros elementos de la comunidad tibetana en China han realizado la separacin entre poltica y religin, llevando a cabo reformas democrticas e implantando gobiernos regionales autnomos, comprometidos con la construccin poltica y democrtica del socialismo. Contrastndolo con esta realidad, el discurso vaco sobre la democracia que nos presenta el Dalai Lama y sus partidarios internacionales slo constituye la apariencia barata que exhibe para abusar del pblico.

Xinhua News Agency (China Daily, 14 novembre 2007, p. 10)

 



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