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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2008

Aceituna con hueso

Carlos Tena
Rebelin


Hace algunos aos sonaba incesantemente en las emisoras locales de Cuba un tema bastante pegadizo titulado Marginales.com, interpretado por un grupo cuyo seudnimo era y es Aceituna sin Hueso. La cancin formaba parte de un CD cuya mayor virtud radicaba en un cierto salero a la hora, siempre complicada, de poner en marcha ese asunto que algunos llamaron fusin (palabreja que a ilustre musicloga Mara Teresa Linares no le hace ninguna gracia), en la que figuraban retazos del ajiaco* sonoro cubano y elementos simples de lo andaluz. La verdad es que esa yuxtaposicin musical no quedaba mal, aunque como suele ocurrir en este tipo de ensayos, se palpa que an les queda un largo camino por recorrer, en el viaje hacia el hallazgo de una personalidad propia.

La solista del grupo posee una voz afinada, aunque algo atiplada, cuya coloratura no le facilita en absoluto su aficin por lo sureo, ya que en aquellos pagos se valora ms una garganta ronca (el quiebro es imposible para ella), amn de una fuerza expresiva de la que carece de momento la cantante, por otro lado voluntariosa y trabajadora. Pero en las canciones no se nota demasiado esa ausencia de quejo, as que compr el CD encantado de la vida.

En cierta ocasin, acompa a unos amigos espaoles al Centro Andaluz de La Habana, situado en el Paseo del Prado, al objeto de compartir unas cervezas y algunas rodajitas de embutido porcino, que aoro tanto como el tinto que nace en la Ribera del Duero. Tras las primeras risas, inevitables cuando se cuentan las peripecias acontecidas en un da de recorrido por la parte vieja de la bellsima ciudad, nos dimos cuenta de que suban al pequeo escenario unos jvenes que llevaban algunos elementos de percusin, un bajo, guitarra espaola, y dems instrumentos habituales en una banda cubana.

Se trataba, precisamente, de la banda Aceituna sin Hueso, de la que haba hablado a los comensales haca unos minutos, por lo que silenciamos chistes y ancdotas, disponindonos a escuchar al grupo. Terrible error, porque los muchachos y muchachas [email protected] se dedicaron a guiarse el ojo entre ellos, mientras cantaban temas como Rasputin (Boney M.) o el Porompompero (Manolo Escobar), cocinando una guisa de potpurr tpica de un colectivo que cree estar ante una audiencia repleta de turistas, de esos que no les interesa mucho el fenmeno musical, por lo que, debieron imaginar, era preferible juguetear con esa ristra de banalidades tan tpicas, antes que limitarse a tocar sus propias canciones. El espectculo fue penoso.

La decepcin de mis amigos andaluces (y la ma propia), a los que haba hablado de ciertas calidades en el disco del grupo, fue tan apabullante que acud al camerino para charlar un minuto con los componentes del conjunto. Pronunci un recio saludo: Buenas noches, al que sigui la frase: Alguna vez habis tocado en serio?. Ante su sorpresa (me identifiqu de inmediato como periodista espaol, pero el tono y mi expresin eran imitacin de sargento chusquero), les recrimin duramente la actitud demostrada en el escenario, su falta de profesionalidad, as como su imperdonable clasismo, ya que trataron a los espectadores como estpidos ignorantes, como un rebao de visitantes descerebrados, a los que haba que entretener cantando aquellas cantinelas que, ni siquiera en una fiesta privada, se suelen interpretar por un elemental sentido de la educacin y el civismo esttico.

En m fuero interno, me diverta lo cariacontecido de la expresin de los componentes del grupo, mucho ms que ellos cuando rean con cierta complicidad, creyendo cantar ante unas decenas de turistas a gog. La pequea bronca cay como una bomba entre los miembros de la banda, que ponan cara de alumnos sorprendidos por el maestro que les descubre fumando en el WC. Trataron en vano (yo segua con un rictus dursimo en los labios) de disculparse por el vergonzoso recital, pero no les di tiempo y sal de aquel improvisado camerino dndoles la espalda, como un actor que hace mutis por el foro tras una frase rotunda.

Ni que decir tiene que volv a la mesa para referir la ancdota a mis contertulios, que rieron de buena gana, aunque surgi por boca de uno de ellos una frase tierna y comprensiva hacia los jvenes: Hombre, Carlos, la verdad es que lo que cantaron era una mierda, pero lo hicieron con gracia.

Animo al grupo Aceituna sin Hueso a que rellenen virtualmente su seudnimo, colocando en el interior de la oliva una riqusima anchoa andaluza, para que a partir de ya mismo se convenzan de que, en cualquier lugar en el que toquen, hay que sacar a relucir una virtud inherente al artista que se llama profesionalidad, amn de cierta dosis de cortesa y buenos modales, porque ningn pblico, en ningn local, merece el desprecio que ellos dedicaron en aquella ocasin a la audiencia del Centro Andaluz.

De ese modo tan sencillo, pasaran a sentirse un poco mejor, y con suerte, hasta pudiera ocurrir que otro periodista all sentado, ms importante que este humilde gacetillero, se levantara encantado por las canciones del grupo y promocionara sus discos en todo el mundo. Algunos de los temas creados por Aceituna sin Hueso merecen un aplauso, pero es una verdadera lstima que aquel da, el conjunto en cuestin no demostrara que los msicos y cantante que lo forman, eran superiores como seres humanos a los artistas que dicen llevar dentro. De ah, que hoy aada en el ttulo de este artculo un hueso duro de roer.

Nota.- Plato tpicamente cubano en el que se mezclan legumbres, vegetales, carnes, hortalizas, etc., dando como resultado una combinacin gastronmica de una variedad y sabor bastante originales, que destaca no solo por la cantidad de elementos utilizados, sino tambin por su indudable valor alimenticio.



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