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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2008

Como la Dictadura mont un operativo para eliminar a militantes
La hora de los calcinados

Javier Rebolledo
La Nacin


Prcticamente est comprobado que la CNI mont un operativo para eliminar a tres militantes del MIR y un socialista simulando una explosin. Gracias a esta estrategia sistematizada, en la actualidad nos 20 casos no han sido reconocidos por las comisiones de DDHH como crmenes polticos. El Gobierno reabrir los procesos de recalificacin de casos y ste es, sin duda, el ms avanzado.

 
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La noche del 10 de noviembre de 1981, un miembro de la 3ra Compaa de Bomberos de Puente Alto acudi, junto a sus compaeros, a sofocar un incendio. Era en el camino a Las Vizcachas, justo al frente de la casa del ministro de Relaciones Exteriores, Ren Rojas Galdames. Cuando llegaron al lugar se encontraron con un panorama aterrador: A un lado de la calle, tres cuerpos yacan envueltos en llamas al interior de un automvil. Un cuarto, arda a pocos metros de la escena. Por un segundo, todos se quedaron helados. "Fue macabro, imagnate unos cuerpo quemndose, y vindolos a travs de las llamas. Adems uno de ellos estaba decapitado, palabras exactas no hay para describirlo", recuerda el bombero.

Al grupo se sum personal de la 1ra Compaa de la comuna. En conjunto se preparaban para la accin y buscaban la mejor posicin para apagar el fuego. Pero en ese momento, el voluntario recuerda que un hombre se los impidi. "Alto ah", les dijo. Al principio, pens que era una recomendacin para evitar los estragos del fuego, pero luego se dio cuenta que no era as. Era un grupo de cinco hombres que portaban pistolas y ametralladoras. Tenan los rostros desencajados de ira y cercaban el lugar.

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20 kbEn un acto desesperado, el jefe a cargo de las dos unidades de bomberos les dio la orden de apagar el fuego, pero ahora todo qued claro. "Salgan de ah, el que da las rdenes soy yo", respondi el sujeto que, qued claro, era de la CNI. Al instante, el resto de los agentes los apuntaron con sus ametralladoras.

El bombero que fue testigo de esto actualmente vive en Dinamarca y, segn altas fuentes de la investigacin, es muy probable que sea llamado a declarar en el marco del proceso judicial por este caso, denominado "Calcinados" y que sustancia el ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Joaqun Billard.

En la prensa de la poca, la informacin indicaba que las personas que murieron al interior del automvil eran los miristas Luis Pincheira y Jaime Cuevas; Juan Ramn Soto Cerda militante del Partido Socialista y un cuerpo que se atribuye al de Nelson Araneda pero que sigue sin identificar. A ste le faltaban la cabeza, piernas y manos. La versin oficial, entonces, estableci que los subversivos se encontraban estacionados afuera de la casa del canciller con la presunta intencin de realizar un atentado. En ese momento, una patrulla de la CNI pas por el lugar y les pidi que bajaran del automvil. Pero se encontraron con una lluvia de balas en su contra. Sin otra posibilidad, los agentes de la dictadura dispararon contra del automvil que, debido a los disparos, explot. Luego comenz el incendio y los cuerpos se calcinaron.

La investigacin de Billard ha mostrado avances notables. Paso a paso se ha ido acreditando que no se trat de un enfrentamiento, sino de una operacin deliberadamente orquestada por la CNI, que no contaba con la libertad para actuar que tena su predecesora, la DINA.

El caso es un emblema, ya que hasta ahora todos los montajes de la CNI, denominados por los organismos de derechos humanos "muertos por explosin", son parte de la larga lista de casos donde an no hay conviccin sobre la participacin de agentes. Esto implica que no son reconocidos por el Estado como crmenes terroristas de la dictadura, siendo catalogados como accidentes atribuibles a otras causas. Se calculan que son 30 vctimas de un total de 20 episodios.

El caso "Calcinados" da cuenta de una forma de actuar sistemtica tendiente a disfrazar crmenes con explosiones sorpresivas y falsos enfrentamientos. Pero cobra ms importancia luego de que los familiares de ejecutados polticos y torturados se reunieran el 3 de marzo pasado con el secretario general de Gobierno, Francisco Vidal. Terminado el encuentro se clarific un tema que viene generando polmica hace tiempo: el Gobierno va a abrir un proceso de revisin de aquellos casos que quedaron fuera de las comisiones Rettig y Valech, por no existir la conviccin de que se trat de crmenes polticos. De hecho el nuevo proceso se encuentra contenido en el proyecto de ley que dar inicio al Instituto de los Derechos Humanos. "Si bien el Instituto no ha sido aprobado, en este punto existe acuerdo en ambas cmaras. Incluso se le asign un presupuesto para que quienes califiquen tengan acceso a los beneficios", explic a LND Mara Luisa Seplveda, delegada presidencial para los derechos humanos.

MONTAJE EN TALCA

Antes de que los tres cuerpos de los miristas aparecieran calcinados en el automvil, la directiva de esa colectividad saba que estaban desaparecidos hace un tiempo. Todos ellos tenan la orden de reunirse en Talca para organizar la guerrilla de Nahuelbuta, luego del desastre ocurrido en Neltume, donde 25 militantes fueron asesinados. Nelson Araneda estaba al mando de la misin. Luis Pincheira lo secundaba y Jaime Cuevas era un campesino reclutado meses atrs. Los tres fueron capturados durante los ltimos das de octubre de 1981, en esa ciudad.

Esta reconstruccin ha sido posible luego de un largo trabajo del magistrado, en conjunto con los efectivos de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos (BAES) de Investigaciones.

Uno de los que decidi "soltar la lengua" fue el coronel (R) del Ejrcito y jefe del cuartel de la CNI en Talca, Gonzalo del Real Anthauer. Segn su declaracin del 2 de mayo de 2007, a fines de 1981 recibi una llamada de la CNI de Santiago. Le ordenaron que hiciera vigilancia a un domicilio ubicado en la calle 2 Sur. "Ese mismo da, alrededor de las 18 horas, llegaron de tres a cuatro vehculos provenientes de Santiago, con unas diez personas que estaban a cargo del capitn Sandoval, apodado Pete El Negro, relata. La persona identificada por Del Real es Enrique Erasmo Sandoval Arancibia, condenado, entre otros casos, por el crimen del nio de 13 aos Carlos Faria, en 1973. Actualmente es funcionario de la Municipalidad de Providencia.

Del Real, agrega que se identific a dos sujetos en un domicilio de la VII Regin. El apellido de uno de ellos era Pincheira. Tambin declar que los miristas fueron detenidos poco rato despus en la va pblica, mientras caminaban por la calle.

El ex agente de la CNI de Talca y suboficial (R) de Carabineros, Jos Manuel Nolasco, recalca lo sealado por su superior y agrega que "en esa poca, cuando haban procedimientos de detencin, participbamos todos, sin importar en qu oficina trabajramos". Tambin aclar que la orden de detencin lleg desde la capital debido a que los dos sujetos estaban hospedados en una casa ubicada en la calle 2 Sur "y fueron denunciados, al parecer, por los propios dueos de casa". El agente declar que los dos tipos eran parte de la guerrilla de Neltume.

El ex agente de la CNI, Ruperto Nez Gonzlez, es an ms especfico en su declaracin y reconoce que los sujetos fueron detenidos en un restaurante, ubicado en una calle cntrica de la ciudad, junto a dos personas ms que luego fueron liberadas. Segn su testimonio, al da siguiente "nos dedicamos a buscar a un tercer sujeto, quien era el enlace de la persona ms alta, pero este sujeto fue detenido al da siguiente, tambin en la va pblica".

CRIMEN EN SANTIAGO

Una vez trasladados al Cuartel Borgoo, En Santiago, los tres miristas fueron llevados hasta los calabozos. La declaracin prestada por el radio operador de la CNI, Aladino Pereira, ayud a determinar cmo el militante del PS, Juan Soto Soto, se sum al grupo de calcinados. En su declaracin seala que el 8 de noviembre recibi una llamada de agentes operativos, quienes recin haban detenido a un militante del PS. Y aade que cuando lvaro Corbaln se enter de la noticia, le seal: "Atento ese equipo, habla once cero cero, a ese huevn triganmelo para ac porque lo necesito para esta noche". Pereira agrega que "durante todo el da diferentes agentes de la agrupacin estuvieron preparando el vehculo con materiales incendiarios, tales como bencina, polvo de aluminio, etc.".

Otro dato fundamental, aportado por el radiooperador, es que el automvil donde ardieron los militantes del MIR y del PS fue visto poco rato antes en el Cuartel Borgoo.

"Ese mismo da me enter por la radio de Carabineros que dos sujetos armados haban robado un taxi marca Chevrolet Opala. Minutos ms tarde veo que hizo ingreso al cuartel un automvil de las mismas caractersticas del auto robado y me percat de que se trataba del mismo vehculo, pues las patentes coincidan", relata. Segn su testimonio, se bajaron del auto Francisco "El Gurka" Ziga y el agente Amrico Correa.

En el marco de esta causa el perito balstico de Investigaciones, Gustavo Lynch, a cargo del peritaje balstico en 1981 declar en la causa: "las balas no causan una explosin. Yo creo que el vehculo fue rociado con algn tipo de combustible y luego se le prendi fuego directamente"

A toda la evidencia se agrega que aunque los agentes no reconocen que se trat de un crimen premeditado, varios ya han reconocido que estuvieron esa madrugada mientras el automvil se quemaba.

Estos agentes fueron los que esa noche no dejaron al bombero que apagara el fuego. La impotencia y la angustia de observar una escena tan horrenda provocaron en l cambios que lo acompaaran toda su vida. Y ahora puede convertirse en un testigo clave.



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