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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-03-2008

20 aniversario de un ejemplo de solidaridad internacionalista
La batalla de Cuito Canavale

Jos Steinsleger
La Jornada


La Habana, finales de 1984. Vale la pena morir tan lejos? La encantadora joven de verde olivo, formada a mi lado en la famosa heladera Copelia, abandona el trato de compaero y me echa una temible mirada de desprecio: Vea, seor. Este pas se hizo con la sangre de millones de esclavos.

Y peg media vuelta, y ah me plant, dejndome solo y rojo de vergenza, sin ganas de tomarme el puto helado.

Luanda, Angola, 5 de noviembre de 1975. El periodista polaco Ryszard Kapuscinski, poco amigo de la revolucin cubana aunque la mejor pluma blanca que Occidente ha tenido para meternos a los africanos en el corazn, describe la situacin de los perros de raza abandonados por los colonialistas portugueses que en masa huyeron de la ciudad, cerrada y condenada a muerte.

Boxers, bulldogs, galgos, dobermanes, salchichas, cockers, perros falderos, mastines, terriers escoceses, dogos, en busca de comida. Si los perros se fueron hacia el norte, han encontrado el FNLA. Si se han ido hacia el sur, encontraron a la UNITA.

El Frente de Liberacin Nacional (FNLA, respaldado por Congo Kinshasa, y Estados Unidos) y la Unin Nacional por la Independencia (UNITA, apoyada por los racistas de Sudfrica), estn a punto de tomar Luanda para impedir que Agostinho Neto, lder mximo del Movimiento Popular para la Liberacin de Angola (MPLA), proclame la independencia de la colonia portuguesa.

Al anochecer, cuando los caonazos de ambas fuerzas anuncian la inminente carnicera de los exhaustos soldados y civiles del MPLA, Kapuscinski apunta:

Ces la gran lluvia tropical pero segua lloviznando. De pronto, lejos, arriba, del lado izquierdo, se encendieron dos reflectores: un avin estaba aterrizandoEra un turbohlice Britania de las lneas areas cubanas. Luego, arriba, de nuevo los reflectores y aterrizaron cuatro aviones Los pilotos apagaron los motores y se hizo el silencio. Se acerc la escalerilla y de los aviones comenzaron a bajar soldados cubanos con sacos y con armas.

La Operacin Carlota ha comenzado. Solidaridad que viene de lejos, desde los tiempos en que el reducido contingente guerrillero del Che Guevara apareci en el Congo. Luego, la revolucin de los claveles en Portugal (abril de 1974) aceler el proceso independentista y la consecuente desintegracin de sus colonias africanas (Guinea-Bissau, Cabo Verde, Sao Tom, Mozambique, Angola).

Dndole las espaldas a su enemigo de siempre (situado a menos de 200 kilmetros), Fidel Castro dirige la Operacin Carlota, que en Guinea coordina su amigo el presidente Sekou Tour. Se establece un puente areo de 11 mil kilmetros sobre el Atlntico. En un abrir y cerrar de ojos aterrizan en Luanda 36 mil soldados cubanos, unidades completas de tanques, artillera terrestre y antiarea, aviones Mig-21 y Mig-17 y unidades de infantera blindada hasta nivel de brigada.

La toma de Luanda detiene la ofensiva de las fuerzas imperialistas, y el 11 de noviembre de 1975 Agostinho Neto lee el texto de independencia de la repblica popular. Sin embargo, el rgimen racista sudafricano no respeta los acuerdos, rehusndose a abandonar la ex colonia alemana de Namibia (ex frica sudoccidental). La guerra contina.

En enero de 1988, vindose en la imposibilidad de repeler los ataques sudafricanos desde Namibia, el gobierno angolano vuelve a solicitar la ayuda cubana. Mosc se opone. Fidel Castro responde con 40 mil hombres. El 23 de marzo de 1988, luego de enfrentarse a dos divisiones completas del ejrcito ms poderoso de frica (armas nucleares, inclusive), la supremaca blanca muerde el polvo de la derrota a manos de tropas angolanas y cubanas.

En diciembre, tras varias rondas de negociaciones entre Angola, Cuba, Sudfrica y un mediador (Estados Unidos), concluyen los acuerdos que establecen el proceso de independencia de Namibia, garantizados por las Naciones Unidas. El total de bajas cubanas asciende a 2 mil 16 combatientes.

Tad Szulc, famoso periodista de The New York Times, escribi: Contrariamente a ideas muy difundidas, fue idea de Castro desde luego no lo fue de los rusos hacer intervenir abiertamente tropas de combate cubanas en la guerra civil de Angola Lo cierto es que Castro se anticip con ellas a todos los dems, y fue el primero en entrar en el conflicto con una impresionante demostracin de instinto, imaginacin y audacia ( Fidel: un retrato crtico, Grijalbo, 1987, p. 730).

El investigador ms acucioso de la presencia de Cuba en frica, Piero Gleijeses (Universidad Johns Hopkins), escribe de su lado: Por deferencia hacia la sensibilidad del MPLA, las pocas publicaciones cubanas sobre la Operacin Carlota haban restado siempre importancia al papel desempeado por las tropas cubanas, dando el crdito, en su lugar, al MPLA ( Misiones en conflicto, La Habana-Washington y frica, 1959-1976, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 2002, p. 458).

La batalla de Cuito Canavale, 20 aos ya, sell la suerte del colonialismo en frica. Sin ella, estadistas de paz como el sudafricano Nelson Mandela an estaran guardando prisin bajo el rgimen de apartheid.



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