Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-03-2008

La burguesa rabiosa y la estrategia de Lavn

Andrs Figueroa Cornejo
Rebelin


1. El rgano medial oficial e histrico de la burguesa chilena asociada al capital transnacional, El Mercurio, public el domingo 24 de marzo una encuesta realizada a ms de 250 directivos de las principales empresas del pas. La consulta fue implementada por la Escuela de Negocios de la Universidad de Los Andes (dependiente del Opus Dei, tendencia hegemnica de la extrema derecha de la Iglesia Catlica ) y por el propio peridico.

Los resultados de la encuesta expresan los temores, tanto endgenos, como coyunturales, de una patronal refundada durante la dictadura, de acuerdo a los dictados del modelo de acumulacin capitalista basado en la sobreexplotacin laboral, la tercerizacin, la poltica exportadora primaria y destructora de los recursos bsicos no renovables de Chile, la concentracin inhumana de la riqueza; la aniquilacin progresiva de lo que alguna vez tuvo en el pas apariencia de Estado de Bienestar, y la reificacin de la propiedad privada y la ganancia a escala divina.

El 75 % de los funcionarios clave del capital evalan el panorama laboral como pesimista, acusando recibo de la multiplicacin de la organizacin y movilizacin de los trabajadores en distintos mbitos, pero sobre todo en los ligados a los sectores ms precarios del empleo, el subcontratismo y la fuerza de trabajo que obtiene por su labor sueldos que giran en torno al salario mnimo.

Prcticamente, un 30 % de los altos ejecutivos indica que la relacin entre las empresas y los trabajadores ha empeorado levemente, y casi un 10 % que se ha deteriorado mucho. Dos tercios de los consultados, reprueba la aplicacin de la Ley de Subcontratacin diseada por el Gobierno producto de la lucha dura de los trabajadores del cobre y las forestales el 2007 que no piensa terminar, por lo dems- y le preocupa la inflacin ascendente.

Por otro lado, los empresarios, cmo no, destacan positivamente la apertura de la economa, el precio incidentalmente elevado de los recursos naturales (debido a la demanda de las economas emergentes), la tasa de inters impuesta por el Banco Central -que persigue la refrigeracin de los salarios generales como paliativo antiinflacionario-, y la demanda interna, hija del sobreendeudamiento de la mayora nacional, preferentemente con las casas comerciales. En este sentido, y contrariamente a la facilidad de los prstamos de consumo, la Banca hoy instala barreras que condicionan los crditos como una medida de cautelar sus flujos y capitales ante las inminentes rplicas que tendr la recesin norteamericana e internacional en los flujos financieros danzantes en Chile.

La burguesa en el pas, sobrerreacciona y expone con claridad sus terrores nocturnos, rabias e intereses de clase, toda vez que aumenta el contingente de trabajadores en lucha, hoy concentrado en la actualizacin y mejoramiento de su poder de compra y en la estabilidad laboral, en un Chile donde ya un kilo de pan alimento principal del pueblo- cuesta dos dlares, y el salario mnimo es de 300 dlares.

Por un tiempo no lineal y sostenido sobre relaciones objetivas y subjetivas, la lucha de los trabajadores permanecer acotada al mbito econmico, independientemente de las demandas ltimas de los subcontratistas del cobre en orden a reimponer la nacionalizacin del metal rojo, corazn histrico de la economa chilena. Para llegar a la movilizacin y pelea generalizada y poltica de amplios sectores del pueblo trabajador, sin embargo, an se requieren variables sustantivas inexistentes en el escenario actual: la unidad acerada, disciplinada, ancha, democrtica y anticapitalista de un extenso territorio de los asalariados en una Organizacin Multisindical nica; y la construccin del movimiento poltico y social compartido, unitario, generoso, inclusivo, con independencia de clase y horizontes socialistas que, desde las propias dinmicas de la lucha de clases -y no postizamente, desde agendas privadas y elitistas-, apunte sus modos, ritmos y concordancias. Sobre las tareas pendientes, algunas recin escriben sus primeros prrafos y otras apenas balbucean el ttulo del libro de la emancipacin de las grandes mayoras. Pero el descontento organizado de los de abajo pone en tensin su musculatura, y asciende cuantitativa y cualitativamente. La inquietud de la burguesa todava se restringe a expresiones de temor sobreactuado; pero el derrotero incansable, ms o menos visible, ms o menos frontal de los desheredados contra el capital, paulatinamente vuelve por sus fueros: de ah la criminalizacin rabiosa de las luchas, su represin cada vez ms sofisticada, y el terror patronal por lo que contiene de posibilidad atentatoria contra sus privilegios, por un lado, y de necesidad capilar para la emancipacin de los de abajo, por otro lado.

2.En febrero de 2008, la hija de vocacin ms poltica del extinto ex tirano, Augusto Pinochet Ugarte, Luca Pinochet, se refiri en duros trminos al ex candidato presidencial de la derechista Alianza por Chile, Joaqun Lavn, acusndolo de darse vuelta la chaqueta, respecto de la figura del dictador.

Siento que Joaqun Lavn hace un juego torpe para conseguir el apoyo que le falta a la Concertacin. l voto que s (para el plebiscito que abri el camino a los gobiernos civiles en 1988) y despus se dio vuelta la chaqueta afirmo la mujer y agreg que Me da la impresin que con el tiempo a mi pap le cargaron todo lo malo, y la derecha, que trabaj con l, se llev todo lo bueno. Pienso que la derecha debi mostrarle apoyo a mi padre. La mayora de ellos nacieron, crecieron y se formaron al alero de mi padre.

Sobre el dueo, jefe y candidato presidencial de Renovacin Nacional la otra ala de la derecha-, Sebastin Piera, fue ms benevolente, advirtiendo que l hizo su fortuna durante el gobierno de mi padre; es un hombre inteligente que puede sacar adelante un pas.

Siempre por arriba y a la derecha, en la actualidad, las distancias polticas profundas entre la Concertacin y la Alianza por Chile se indiferencian, se diluyen, se hemanan, convirtiendo a ambos conglomerados en dos rostros de un mismo bloque en el poder; mientras que las contradicciones al interior de la Alianza por Chile entre la UDI y Renovacin Nacional, son puramente estilsticas, formales, y orgnicamente cuantitativas.

En 1999, Lavn estuvo a 3 puntos porcentuales de empatar electoralmente con Ricardo Lagos. El 2004, en gran medida, efecto del desgaste y sobreexposicin del sonriente y reaccionario candidato integrista, Joaqun Lavn perdi en la primera vuelta con su contendor por la misma vereda, Sebastin Piera, por otros 3 puntos.

Ms all de defender irrestrictamente el mismo patrn de acumulacin capitalista y expresar los mismo intereses de clase; se dice que Lavn contara con una presentacin ms popular debido al profuso trabajo clientelista que ha desarrollado la UDI en importantes franjas populares; que se ve ms cercano a la gente, y ofrece propuestas y no slo crticas. Por su parte, Piera supermillonario, dueo de medios de comunicacin, empresas que lo dotan de inmensos beneficios y hasta propietario del equipo de ftbol ms popular de Chile, Colo Colo (un verdadero Berlusconi a escala criolla, el hombre)- no escapa de su aureola clasista, patronal, de discurso sacado de textos de autoayuda y de la filosofa del sentido comn ms reaccionario; atractivo para los de arriba y sectores de centro, pero impenetrable para el votante pobre.

De acuerdo a las ltimas encuestas siempre interesadas y nunca ingenuas- Piera lleva la delantera con cierta holgura, debido, fundamentalmente, a que es el nico candidato de todo el sistema poltico que oficialmente ha representado sus apetitos presidenciales.

Sin embargo, en los ltimos tiempos se ha manifestado la nada tonta estrategia remozada de Joaqun Lavn. Acu mediticamente la expresin bacheletismo-aliancista para sintetizar su colaboracin con el gobierno concertacionista. Blindado con un equipo de profesionales y con un instinto de marketing bien ganado en sus cursos en USA; ha jugado a desmarcarse de los lmites polticos que le impone no slo la UDI , sino el conjunto de partidos polticos, deseando colocarse sobre el bien y el mal (ante la crisis de representacin del actual sistema de partidos polticos y su descrdito frente a las grandes mayoras, Lavn surge como una mquina divina de inspiracin portaleana, que busca el bien de todos los chilenos, por sobre las mezquindades partidarias). No slo ha pretendido denunciar la corrupcin caiga quien caiga, manifestando que ella no es monopolio concertacionista, sino que tambin hay una derecha corrupta. Asimismo, frente a los intentos de la Alianza por desbancar a la Ministra de Educacin, Yasna Provoste, por el escndalo de las subvenciones mal empleadas destinadas a establecimientos escolares, dando as un golpe de fuerza a la Concertacin , Lavn ha salido en defensa de Provoste, causando el desconcierto de su propio partido.

El ex candidato presidencial derechista que hizo temblar a Ricardo Lagos y a la burocracia concertacionista en 1999, sabe que la mayora electoral slo ve en las pobres disputas polticas entre las dos versiones del bloque en el poder, tramas palaciegas, distantes y estriles. Por eso Lavn anuncia su voracidad presidencial tmidamente como novela por captulos- y trata de erigirse como un eventual presidente de la unidad nacional, el gran rbitro ante la confrontacin antipopular y sin sentido de la clase poltica.

Es cierto; Lavn en las elecciones presidenciales de 2004 sufri la sobreexposicin y la descarga de toda la batera concertacionista en su contra, que le vali tener que entregar la candidatura de la derecha histrica a Sebastin Piera. Sin embargo, luego de un largo receso meditico salvo algunas apariciones como reportero internacional de su querido diario El Mercurio- vuelve en un contexto distinto a las elecciones anteriores, con una Concertacin explcitamente en crisis y un Piera, esta vez, sobreexpuesto y de proyecciones agotadas y acotadas.

Los enemigos de los trabajadores y el pueblo no duermen. Sus rias internas, luego de casi 20 aos de gobiernos concertacionistas, se ordenarn tras la mejor opcin. A costa de mentiras, clientelismo, promesas incumplibles, gatopardismo; aprovechando el recambio aparente que demanda la legitimidad de una democracia sin pueblo, y mintiendo sin bochorno, como lo han hecho desde siempre en la historia poltica de Chile.

Por abajo, se reformulan gradualmente las fuerzas y luchas populares. Por arriba, se fragua el futuro engao de los patrones.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter