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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-03-2008

Sucia campaa contra los periodistas cubanos y la Unin de Periodistas de Cuba
Mentira y veneno en "La Voz de Galicia"

Tubal Pez


El proceso del VIII Congreso de la Unin de Periodistas de Cuba (UPEC) comenz hace ms de un mes. En virtud de ello, los afiliados estn dedicando parte de su escaso tiempo en estos das a debatir un grupo de problemas relativos al ejercicio de la profesin.

Con profundidad y franqueza se tratan, entre otros asuntos, la calidad de los contenidos, la capacitacin, superacin y formacin, las nuevas tecnologas, la retribucin salarial, la situacin material del sector, el trabajo interno de la organizacin y la poltica informativa.

En la materializacin del ltimo aspecto, se han identificado obstculos, deficiencias e incomprensiones, de carcter propio o ajeno, nuevos o viejos, en cuyo enfrentamiento y solucin la ms alta direccin del Partido est dando, no sin resistencias, un apoyo a fondo, conceptual y prctico.

Coincidiendo con esos anlisis, se celebraron las jornadas por el Da de la Prensa Cubana que, como en aos anteriores, fue ocasin para homenajear, condecorar o premiar a muchos compaeros por su destacada labor profesional, algunos durante toda una vida.

En la radio, la televisin y los medios digitales o impresos, se publicaron informaciones, entrevistas, artculos y anlisis, algunos realmente conmovedores, acerca de la consagracin, la modestia y sobre todo la moral de los trabajadores de la prensa.

Leyendo en medios de difusin masiva fuera de Cuba cmo se reflejaron algunas de esas opiniones y como se inventaron otras, se comprueba con cunto desprecio a la verdad y falta de tica se ha tratado el tema de la situacin de la prensa en nuestro pas.

Afirmaciones de periodistas galardonados, citadas fuera de contexto, fueron manipuladas de manera burda para volverlas en contra de las propias convicciones de los entrevistados. Es una prueba del tratamiento engaoso que el discurso meditico totalitario da a los destinatarios de sus mensajes, cual si fueran ignorantes; y tambin de una insensible falta de solidaridad con colegas que en Cuba padecen como todo el pueblo los efectos materiales y sicolgicos de una guerra econmica cnica, prolongada y sumamente agresiva.

En la prensa comercial, entregada a la pugna despiadada en pos de los mercados y la ganancia uno puede entender a veces el tono escandaloso que suele darse a determinados hechos. Pero cuando se ve de conjunto lo publicado sera ingenuo ignorar la concertacin alrededor de una estrategia trazada por el imperio y sus aliados para daar la imagen de Cuba en el mundo, confundir a los amigos y quebrar la resistencia de nuestro pueblo.

Contraponer, por ejemplo, las figuras de los principales lderes cubanos no es nada nuevo, como tampoco la tctica de sobredimensionar expectativas en la solucin de problemas de nuestra realidad para inferir despus lentitud en su materializacin. Simplificando el tablero, quedan el odio y la desesperacin que sienten cuando las cosas no marchan aqu como quisieran.

Indigna que se trate as a una organizacin y un sector que se sienten orgullosos del respeto de la Revolucin a la integridad fsica y moral de los trabajadores de la prensa. Recordemos de paso algo que se silencia: el ltimo periodista asesinado en Cuba por ejercer su deber de informar fue el ecuatoriano Carlos Bastidas, a quien la polica de Batista mat en La Habana el 13 de mayo de 1958.

Tomando un despacho de DPA como fuente, y bajo el ttulo de "La mordaza que Fidel le puso a la prensa en Cuba empieza a aflojarse", la Agencia Federal de Noticias, de Argentina, identificada por las siglas DERF, selecciona frases de opiniones tomadas de Juventud Rebelde de cuatro galardonados este ao por la UPEC con el Premio Jos Mart por la obra de la vida. Quines son estos periodistas que comienzan a hablar un poco al aflojrseles la mordaza?

Antonio Molt, quien conduce con total libertad y sin interrupcin desde hace 14 aos el programa Hablando Claro, de Radio Rebelde, donde se sealan y critican diariamente negligencias de instituciones que la poblacin denuncia.

Omar George, periodista de televisin, un ejemplo para sus colegas cienfuegueros y de todo el pas, porque ha sido un profesional que siempre dice las cosas por su nombre de manera seria, franca y responsable.

Juana Carrasco, mujer laboriosa e insobornable, de mritos excepcionales, que labora en Juventud Rebelde, diario que, a propsito, publica desde hace 10 aos una seccin de cartas, donde es comn el emplazamiento a funcionarios y organismos que no hacen bien las cosas.

Y Hugo Rius, profesor y colega de Prensa Latina, corresponsal en Naciones Unidas, en Nueva York, nica acreditacin autorizada a periodista cubano en Estados Unidos, y a quien se prohbe reportar o comentar cualquier noticia que ocurra fuera del edificio de la ONU. No ha sido precisamente una mordaza fidelista la sufrida por l durante aos en el paraso de la libertad de prensa.

Pero lo que hizo el pasado da 15 "La Voz de Galicia" con el crdito de su corresponsal en La Habana, es una desvergenza total. Simplemente invent unas declaraciones al Presidente de la UPEC. Veamos.

Anuncia el ttulo: "La prensa castrista comienza a criticar la situacin en Cuba". Agrega el sumario: "La Unin de Periodistas del pas caribeo propone que se elimine la censura". Y dice el primer prrafo: "Escuchar a alguien como Tubal Pez, presidente de la Unin de Periodistas de Cuba, hablar en la televisin cubana de la necesidad de eliminar la censura, era algo impensable hace poco tiempo. Sin embargo, hechos como este dan la medida de los an tmidos pero al parecer firmes cambios que comienzan a vislumbrarse en los medios de prensa cubanos".

Toda una rebelin. Cizaa pura y descarnada para distorsionar la realidad e incomodar a los abnegados periodistas cubanos y a su organizacin social cuya trayectoria revolucionaria se verifica no en panfletos y actos de fe sino en el sacrificio cotidiano.

Ttulo, sumario y texto inicial son dignos de estudiarse en cualquier escuela de Periodismo, dada la cantidad de veneno que puede concentrarse en tan corto espacio. Record Guiness? Es probable.

La prensa en Cuba es castrista. O sea, no pertenece a las organizaciones de masas y sociales, el Partido, el Gobierno, los territorios, las instituciones Es de Castro. Y "comienza a criticar". Antes no criticaba, ahora s. Con Fidel no, con Ral s.

"La Unin de Periodistas del pas caribeo propone que se elimine la censura". Sobre eso vendra bien un emplazamiento pblico al diario gallego y a la corresponsal en Cuba a que citen dnde, cuando, quien y en qu lugar la UPEC ha hecho tal propuesta.

"Escuchar a alguien como Tubal Pez, presidente de la Unin de Periodistas de Cuba, hablar en la televisin cubana de la necesidad de eliminar la censura era impensable hace poco tiempo." Mentira completa. Jams he hecho tal declaracin ni nada parecido en la televisin cubana ni en ningn otro medio. Obsrvese que se deja caer, as, que pertenezco al ncleo duro, intransigente a los cambios, a los inflexibles y los rgidos, de quienes no poda esperarse que cambiaran hace poco tiempo (se deja caer, como al descuido, la especie de antes de Ral). Impensable en mi, a menos que se me tome por un oportunista.

"en la televisin cubana". Aqu hay mala leche o quizs una reaccin de intolerancia poltica por mi denuncia reciente en la Mesa Redonda al gran desembarco inversionista de empresas mediticas espaolas en Amrica Latina, para fusionar, todava ms, el control de la opinin en la regin del mundo donde peor se distribuye la riqueza y donde los pueblos se rebelan ante el saqueo de siglos.

Sigamos releyendo: "los an tmidos pero al parecer firmes cambios que comienzan a vislumbrarse en los medios de prensa cubanos." Pero la corresponsal nos deja en un limbo. Aquellos cambios que calific de "impensables" no pasan de ser "tmidos"; son firmes pero solo "al parecer"; y "comienzan a vislumbrarse", no se definen claramente todava. Adems de oportunismo hay flojera. No servimos para nada.

Reafirmo que las declaraciones atribuidas a mi persona por "La Voz de Galicia" son una mentira total, un embuste grosero dirigido a engaar a la opinin pblica, y a herir a los periodistas cubanos cuando celebraban su da y se dedican de manera seria a debatir, examinar y hacer propuestas para el mejor desempeo de su labor.

La adjudicacin de nuevos significados a las palabras es un rasgo caracterstico de la imposicin de pautas ideolgicas propias del modelo hegemnico excluyente. Un ejemplo es el trmino "censura", que segn nuestros adversarios es una prctica en nuestra prensa.

La censura, es una medida de excepcin que impone un gobierno mediante la designacin de un censor en cada rgano de prensa quien debe aprobar lo que se publica. El general Fulgencio Batista, por ejemplo, la decret varias veces para tratar de impedir la denuncia de sus crmenes y el conocimiento pblico de la lucha contra la tirana en la Sierra Maestra y en las ciudades de la Isla.

Asumir ese trmino profundamente engaoso, significa identificar al tirano con la Revolucin que nos libr del horror batistiano; infiere que quienes ejercen cualquier funcin de edicin o direccin de la prensa en Cuba son como los militares de la dictadura, y los periodistas un rebao que acepta dcilmente esa humillacin.

Ni siquiera es adecuada esa palabra para calificar el control de la informacin en la prensa capitalista. No hace falta enviar a nadie a meter las narices en las redacciones. Las mentiras para lanzar la agresin contra Iraq son una prueba de la armona feliz entre la maquinaria belicista del sistema y los grandes medios, donde tienen acogida los altos oficiales, no como censores sino como apologistas de las armas y la guerra. Las excepciones, si se dan, confirman la regla.

Para castigar a los cubanos y ponernos de rodilla por haber escogido un camino independiente se destinan cuantiosos recursos y decenas de millones de dlares. Las campaas de mentiras son parte de las agresiones que durante medio siglo enfrenta nuestro pueblo noble y heroico, que necesita trabajar y defender sus ideas en paz. Sin embargo, a ese derecho, como vemos, no pueden aspirar tranquilamente el pueblo cubano, ni los periodistas dentro de l. Pero paz y tranquilidad son palabras que no venden. Hay que calentar, pues, la situacin para que el mercado de las noticias se reanime y ofrezca dividendos.

En el mundo de hoy, el trfico de mentiras es intenso, como el de las drogas, las armas y los seres humanos. Los hilos que los conducen parten de un mismo lugar, precisamente donde duelen mucho ciertas reflexiones que parten desde trincheras opuestas. No es gratis el fuego que se hace sobre nuestras posiciones. Por eso, debe ser respondido.

Tubal Pez es presidente de la Unin de Periodistas de Cuba



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