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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2008

Cronopiando
Visitar los Estados Unidos es perjudicial para la salud

Koldo Campos Sagaseta
Rebelin


Ir de visita a los Estados Unidos se ha convertido en un deporte de alto riesgo, en una siniestra lotera que puede transformar las vacaciones de cualquier turista en una pesadilla al mejor estilo de Hollywood.

Y no lo digo nicamente por las probabilidades que tiene, quien se aventure a visitar ese pas, de ser baleado por un escolar arrebatado o un desquiciado pistolero, o el peligro de que se venga abajo el puente sobre el que pasa o se le inunde la ciudad en la que duerme o se lo lleve un repentino tornado o lo calcine un voraz incendio o muera atragantado con una galleta Prezzler.

El principal peligro, el verdadero riesgo, se corre en sus aduanas, cuando el visitante llega frente a los funcionarios de migracin y pone en sus manos su identificacin, pertenencias e intencin de visitar los Estados Unidos.

Ya no es suficiente, al parecer, con quitarse los zapatos, el cinturn, la prtesis incluso, enmudecer todas las alarmas que amenazan pitar, vaciarse los bolsillos, desnudarse, entregar los documentos exigidos, presentar el boleto, las acreditaciones personales, el visado oportuno Segn se denunciaba en estos das, en las aduanas estadounidenses tambin revisan informacin personal de los ordenadores porttiles, exigiendo la contrasea a quienes les infundan sospechas. Ni que decir tiene que los requisitos necesarios para convertirse en sospechoso pertenecen al secreto del sumario.

Recientemente, la Fundacin Frontera Electrnica y el grupo de derechos civiles Asian Law Caucus, presentaron en San Francisco una demanda contra el Departamento de Seguridad Nacional para que revele cules son los procedimientos y qu informacin se recopila.

La respuesta negaba cualquier tipo de discriminacin racial y se amparaba en la amenaza terrorista para justificar la inspeccin de ordenadores.

"Los ciudadanos tienen el derecho de saber cules son las normas que impone el Gobierno para los registros en la frontera", declaraba la abogada de EFF Marcia Hofman a los medios. "Los porttiles, los telfonos y otros dispositivos electrnicos tienen una gran cantidad de informacin personal. Leen los agentes tus e-mails? Copian archivos? Los guardan? Por cunto tiempo?".

Hace apenas un ao el propio presidente Bush reconoca, tras haberlo negado reiteradamente, que sus centrales de inteligencia y oficinas afines estaban grabando conversaciones, abriendo correspondencias, fiscalizando cuentas, vigilando pasos, y no siempre con los correspondientes permisos legales. Hasta se cabildea una mayor flexibilidad de esos controles.

Y anteriormente pretendieron, tambin, que las investigaciones sobre los pasajeros interesados en visitar Estados Unidos o, simplemente, hacer escala, se iniciaran en el pas de origen del viajero y a cargo de la propia compaa responsable de la venta del boleto.

Tantas medidas de seguridad como adoptan, vulnerando derechos ciudadanos que, precisamente, son los que se enarbolan como pretexto para tanto ultraje, debieran al menos, haber rendido frutos, haber servido para detectar esos terribles terroristas que dicen amenazan su seguridad y su progreso.

Hasta la fecha, sin embargo, al margen de los miles de casos de simples ciudadanas y ciudadanos de todo el mundo, personas irreprochables, simples turistas, gente comn, que ha sido vejada, detenida, golpeada tambin, y expulsada de los Estados Unidos, o la detencin por la alarma terrorista que en un aeropuerto estadounidense provoc un pasajero llamado Edward Kennedy, por cierto, senador de la Repblica, no se conoce de mayores logros en el haber de tanta escrupulosa vigilancia.

A pesar del afn y la constancia con que copian, registran, graban y revisan, cualquier apellido sospechoso, cualquier origen o destino que les infunda dudas, incluyendo el pasaporte del candidato Barack Obama, registro que ha costado el empleo a tres simples funcionarios acusados de curiosidad imprudente e inadecuadas maneras, no se conoce de ninguna conjura internacional que haya sido detectada por tan hbiles funcionarios, no se sabe de ningn brbaro terrorista que haya sido arrestado en sus fronteras.

Curiosamente, terroristas como Posada Carriles han estado entrando y saliendo de los Estados Unidos sin temor o sobresalto. Y lo han venido haciendo desde el siglo pasado, en avin y en barco, por Miami y por Nueva York, solos y acompaados.

En el caso del ex agente de la CIA, se dio la circunstancia, incluso, de que cuando era buscado en Estados Unidos por todos los organismos de seguridad competentes sin que tanto empeo fuera recompensado por el xito, el responsable, entre otros crmenes, de haber volado por los aires un avin comercial cubano matando a sus 73 pasajeros, se atrevi a dar una pblica rueda de prensa en su secreto escondite defendiendo su buen nombre y biografa y enalteciendo sus desmanes. Slo cuando desde el resto del mundo, no sin cierta sorna, algunos sugirieron que, posiblemente, Posada Carriles se encontraba en Miami, aportando hasta la direccin de su vivienda, es que fue detenido el terrorista y acusado, creo recordar, de una infraccin de trfico, antes de ponerlo, de nuevo, en libertad.

Pero ni siquiera tan pobre balance ha desalentado las polticas de estado en relacin a la forma en que Estados Unidos recibe a sus visitantes. Persisten las agresiones, los maltratos, las detenciones ilegales, los abusos, las deportaciones, las vejaciones

El registro de los ordenadores personales ha provocado, segn leo en la prensa, que algunas grandes empresas hayan decidido borrar los discos duros de los porttiles de sus ejecutivos para proteger informacin confidencial. Despachos de abogados e inversionistas exigen a sus empleados que accedan a la informacin corporativa a travs de Internet, para no correr el riesgo de que se filtre informacin delicada en cualquier aduana estadounidense.

De ah que, y slo es un consejo, a no ser que, inevitablemente, tenga usted que viajar a los Estados Unidos, acaso porque tiene un hijo estudiando en alguna de esas prestigiosas universidades que han hecho a Aznar rector honorfico y licenciado cum laude a George Bush, y quiera cerciorarse de que su hijo ha resultado ileso, no al francotirador del pupitre de al lado sino al propio sistema educativo, le recomiendo, encarecidamente, no viajar a ese pas. No se tome la molestia y el gasto de visitar los Estados Unidos.

Al fin y al cabo, bien puede disfrutar ese pas por televisin, que no importa donde viva, siempre va a haber un canal, un peridico, una emisora, que le mantenga al tanto de las primarias, de las convenciones demcratas y republicanas, de la vida sexual del gobernador, de las becarias que recibe el presidente, del ltimo triunfo de los Lakers, de la primera victoria de los Medias Rojas, de los premios de anoche, de la prxima gala, del nuevo concierto, del estreno de hoy.

Y tampoco tiene porqu exponerse en las aduanas estadounidenses a que lo maltraten y lo detengan por pretender conocer eso que llaman genuino sabor americano, porque en el mismo barrio en el que vive debe haber, por lo menos, media docena de locales donde disfrutar todas las sabrosas caloras del american waif of life.

Gracias a la pantalla mgica y Nacional Geografic, no tiene que viajar a Estados Unidos para conocer el can del Colorado o las cataratas del Nigara. Tampoco tiene que ir a Las Vegas para entrar en un casino, a Nueva Orlens o lo que quede de ella para escuchar buen jazz, o a Miami si es un apasionado de la Helmintologa. (1)

Haga lo que la mayora de los ciudadanos estadounidenses, deje que sea la televisin la que le muestre su pas. Los hoteles son los mismos en todas partes. Mejor qudese en su casa o visite cualquier otra patria donde llamar a la puerta no sea un delito.

(1)-Helmintologa: Ciencia que estudia el comportamiento de los gusanos.



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