Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2008

Con amigos como stos...

Gideon Levy
Haaretz

Traducido por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.


 

 

 

El derroche de demostraciones de apoyo que est recibiendo Israel durante estos das resulta casi bochornoso. El desfile de eminentes invitados extranjeros y la calurosa recepcin que se dispensa en el exterior a los estadistas israeles, realmente no se haba visto nunca. Quin no ha venido de visita ltimamente? Desde la canciller alemana al principal aspirante a la presidencia estadounidense. Y el secretario general de las Naciones Unidas est en camino. Visitar Israel se ha convertido en una cuota para los polticos extranjeros. Si no han estado aqu, no han estado en ninguna parte.

 

A los visitantes se les lleva, por supuesto, al Yad Vashem -Museo de la Memoria del Holocausto-, al Muro de las Lamentaciones y ahora, adems, a Sderot, el nuevo centro nacional de peregrinacin. Algunos pagan tambin por una visita superficial a Ramala, nadie va a la Franja de Gaza, y todos se deshacen en elogios hacia Israel. Ni una palabra de crtica a la ocupacin, a las violentas operaciones de Israel en los territorios palestinos ocupados, al asedio ni a la condena al hambre, salvo algunos vagos comentarios sobre la necesidad de una solucin. Israel exprime el limn meditico de Sderot para todos sus valedores.

 

La mezcla de Sderot y el Holocausto, la islamofobia internacional y el gobierno de Hams en Gaza, dan el pego. Israel no se haba apuntado un xito de este tipo en la poltica exterior desde la poca de los Acuerdos de Oslo. A juzgar por las declaraciones de nuestros invitados extranjeros y nuestros organizadores, en el extranjero, ningn otro estado del mundo es ms amado que el nuestro. Un estado que impone un asedio casi inaudito actualmente en el mundo en trminos de crueldad, que adopta una poltica oficial de asesinatos, es abrazado por la familia de las naciones, si juzgamos por las palabras de muchos estadistas que cruzan nuestro umbral.

 

Por supuesto es agradable disfrutar de esta ola de apoyo, pero es una ilusin. La opinin pblica de la mayora de los pases cuyos lderes estn amontonando todas esas alabanzas sobre nosotros no est con ellos. Israel sigue siendo un estado rechazado, a veces, incluso, con marginacin y desprecio. El mundo ve las imgenes de Gaza en la televisin -en comparacin, Sderot parece un balneario- y saca sus propias conclusiones. El sentido natural de justicia que dicta el apoyo a la lucha por la libertad de los pueblos oprimidos, como el tibetano, dicta el apoyo natural a la lucha palestina por la liberacin. El hecho de que sea una lucha entre un David palestino y un Goliat israel slo completa la historia. Con la excepcin de EEUU el mundo, al margen de sus estadistas, est contra nosotros.

 

Por lo tanto, no debemos ceder ante la ilusin: La actual temporada de apoyo oficial no es autntica. Tampoco lo es la idea de que la amistad ciega, incondicional, sea amistad. El apoyo a Israel, como una empresa justa, que est extendido por la mayora de Occidente, no significa que se acepten todos sus caprichos. Un verdadero amigo de Israel, uno que est sinceramente interesado en su destino, es slo ese amigo que se atreve a expresar una crtica severa a su poltica de ocupacin, que supone el riesgo ms grave para su futuro, y que adems acta en consecuencia para acabar con ella. La mayora de los amistosos estadistas no entienden esto.

 

La posicin de los lderes europeos es particularmente desconcertante. No estamos hablando de EEUU, con su lobby judo y cristiano, sino de la testaruda Europa, que tambin ha perdido su habilidad para actuar como un intermediario honrado, el tipo que blande su influencia para acabar con un conflicto que tambin la pone en peligro. Necesitamos a Europa, la paz necesita a Europa, pero la Europa oficial se tapa los ojos y cae automticamente alineada con EEUU y su ciego apoyo a Israel y su asedio de Gaza. Angela Merkel, que recibi una recepcin regia aqu la semana pasada, no plante ningn problema polmico en su discurso en la Knesset. Y as su histrico discurso se convirti en un discurso vaco.

 

La misma conducta exhibi su colega en el liderazgo europeo, el presidente francs Nicols Sarkozy, durante la visita a su pas del presidente Simon Peres. Las banderas israeles que ondeaban a lo largo de los Campos Elseos y la tan discutida caseta israel en la Feria del Libro de Pars no pueden ocultar el hecho que muchos ciudadanos franceses estn dolidos por la ocupacin. Al no hablar sobre el asedio de Gaza, el hambre que se ha impuesto a la Franja y la matanza de cientos de sus habitantes, los lderes de Europa no estn cumpliendo con sus obligaciones polticas y morales. Los que creen que slo la honrada intervencin internacional puede llevar al final de la ocupacin, se sienten desesperados y defraudados. S, Europa, precisamente ese continente que arrastra justificables sentimientos de culpa por el Holocausto judo, debera encontrar otra manera de venir en ayuda de Israel. Las visitas edulcoradas y los discursos melfluos, de hecho, expresan una profunda falta de respeto por Israel y por la opinin pblica europea.

 

Esta amistad ciega permite que Israel haga lo que le viene en gana. Ha pasado el tiempo en que cada fortn erigido en los Territorios y cada asesinato selectivo se estudiaban minuciosamente por miedo a la crtica internacional. Esa poca ya no existe. Israel tiene carta blanca para matar, destruir y colonizar. Estados Unidos abandon el papel de intermediario honrado hace tiempo y ahora Europa sigue sus pasos. Qu deprimente! Con amigos como estos, Israel casi no necesita enemigos.

 

Original en ingls: http://www.haaretz.com:80/hasen/spages/967055.html

 

Carlos Sanchis y Caty R. pertenecen a los colectivos de Rebelin, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.

 





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