Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2008

Acadmico palestino preso en huelga de hambre

Ali Gharib
IPS


El gobierno actu injustamente al tratar el caso del activista y acadmico palestino Sami Al-Arian, acusado de liderar un grupo terrorista. A cinco aos de su detencin, est hace casi un mes en huelga de hambre.

Al-Arian tom la medida ante los intentos de un fiscal del nororiental estado de Virginia de obligarlo a comparecer contra su voluntad como testigo de un juicio en el que no es acusado.

Su negativa a testificar en la audiencia determinara su permanencia en prisin ms all del fin de su condena a 57 meses de crcel, que se cumplir el 11 de abril.

Desde el 3 de este mes, Al-Arian no ha probado bocado ni tomado los medicamentos que le han prescripto. Ha perdido casi 14 kilogramos de peso.

Sus familiares y abogados lograron convencerlo de que tomara lquido la semana pasada, cuando pareca padecer una deshidratacin avanzada.

El mircoles, Al-Arian fue transferido a un hospital dependiente del sistema del Bur de Prisiones, donde, segn su defensa, es sometido a un "draconiano protocolo para casos de huelga de hambre".

El jefe de sus abogados, Jonathon Turley, dijo que no tiene obligacin de testificar. Pero la negativa de Al-Arian a hablar puede llevar a los fiscales a acusarlo de "desacato", lo cual le impedira abandonar la prisin en abril, cuando complete su condena.

Segn expertos en derechos humanos, la maniobra del fiscal equivale a una poltica de detencin indefinida de facto.

Luego de que Al-Arian pasara dos aos y medio detenido, el gobierno no pudo elevar una sola acusacin en su contra, a pesar de que constitua uno de los casos sobre terrorismo ms destacados.

El reo fue calificado entonces por quien ocupaba el cargo de secretario de Justicia (fiscal general), John Ashcroft, de lder de una organizacin palestina violenta.

Al-Arian decidi librar a su familia de otro largo juicio al declararse culpable de un cargo menor, el de asistencia a personas vinculadas con el grupo palestino Jihad Islmica, incluido en la lista de organizaciones terroristas del gobierno estadounidense en 1997.

Pero Al-Arian exigi, como condicin para alcanzar un acuerdo extrajudicial, su no comparecencia en audiencias por otros casos, para as evitar otros sufrimientos a su familia.

"Advirti que no quera cooperar con ninguna gestin para destruir a otros individuos del modo en que su familia fue destruida por el gobierno", dijo a IPS Turley, tambin profesor de Derecho de la Universidad George Washington.

Al-Arian, quien vive en Estados Unidos hace ms de 30 aos pero no es ciudadana de este pas, pidi que el gobierno disponga su deportacin inmediata luego de su liberacin, para evitar largos procedimientos migratorios que prolonguen indebidamente su condena.

La fiscala federal de un distrito del sudoriental estado de Florida acept las demandas de Al-Arian, pero con una sentencia ms larga.

Luego, una maniobra legal ensombreci lo que Al-Arian consider un camino allanado hacia el fin de su persecucin y hacia la deportacin.

Los acuerdos extrajudiciales, en Florida y otros estados, suelen contener frmulas repetidas que obligan a los acusados a cooperar en investigaciones del gobierno. En rara ocasin se eliminan esas clusulas y se incluyen convenios explcitos de no cooperacin.

El abogado Jack Fernndez, tambin del equipo defensor de Al-Arian, dijo a IPS que nunca vio en el distrito donde se acord la declaracin de culpabilidad un acuerdo en ese sentido en que el acusado se vea librado de cooperar con la fiscala en otros casos.

El convenio quedaba plasmado en la eliminacin de las clusulas usuales, lo cual dejaba implcita la no cooperacin, explic.

Luego del acuerdo, los abogados de Al-Arian pidieron una audiencia para asegurarse de dejar claros los trminos del acuerdo, pero un juez de Florida rechaz la solicitud.

El acusado lo reiter ante un tribunal de apelaciones, en el entendido de que el rechazo antecedente "viola la prctica usual, no slo en Florida sino en otros estados" y le niega a Al-Arian el derecho al debido proceso.

El tribunal volvi a rechazar la audiencia, que ahora se procesa ante un tribunal de alzada. Si esta solicitud fracasa, el siguiente paso ser la Corte Suprema de Justicia.

"Es muy inusual ver un caso en que los fiscales estn dispuestos a hacer declaraciones bajo juramento y den evidencia sobre promesas que realizaron, pero el tribunal no permitir que esos compromisos queden plasmados en una audiencia confirmatoria", dijo Turley.

La fiscala del distrito que lleg al acuerdo con Al-Arian se neg a evacuar las consultas de IPS.

No mucho despus del acuerdo, el fiscal federal adjunto de Virginia convoc a Al-Arian para que declarara en un juicio contra dos organizaciones caritativas islmicas de ese estado, sospechosas de vnculos con el terrorismo.

Ahora, el Departamento de Justicia considera que, como el acuerdo no hace mencin explcita a compromiso alguno al respecto, la convocatoria est justificada.

"El acuerdo es claro, no ambiguo y no garantiza a Al-Arian inmunidad para futuras convocatorias judiciales", dijo el portavoz del Departamento de Justicia Dean Boyd al diario The Washington Post.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter