Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2008

A 20 aos de Cuito Cuanavale
Cuba, una perla en la historia de frica

Hedelberto Lpez Blanch
Rebelin

El profesor Piero Gleijeses habla con JR sobre la gran epopeya de Cuba en frica, su nuevo libro y sus futuras proyecciones


El profesor italiano, Piero Gleijeses, de la Universidad Johns Hopkins de Washington no se detuvo tras publicar su magistral libro Misiones en Conflicto, La Habana, Washington y frica 1959-1976, sino que continu investigando para hacer una obra mayor porque No existe ningn pas en la historia moderna que haya tenido por un tiempo tan largo, una poltica exterior tan altruista y valiente como la Cuba revolucionaria.

Piero es un investigador contumaz que necesita documentos oficiales de todos los implicados en esa poca para defender las hazaas de esta pequea isla porque en un mundo donde hay una hostilidad y tantas mentiras contra Cuba no se puede contar solo con entrevistas pues diran que se narran falsedades.

De su libro Misiones en Conflicto, dijo Fernando Remrez de Estenoz, miembro del Secretariado del Comit Central del Partido, constituye una obra excepcional, donde se combina el rigor de un tratado histrico con la pasin de una novela de aventuras, protagonizada por cientos de miles de cubanos.

El libro estudia y compara la poltica hacia frica de Cuba y Estados Unidos, y analiza los antecedentes, hechos y acciones de la victoria de los internacionalistas cubanos frente al entonces poderoso rgimen del apartheid, apoyado material y polticamente por el gobierno norteamericano.

El destacado investigador que particip recientemente en la Feria del Libro donde se present la tercera edicin de su obra, asegura que cualquier cosa que tenga que ver con poltica cubana la pre condicin para hacerlo de manera seria es con documentos. Hay libros que tienen una posicin favorable a la poltica de Cuba en frica pero ninguno de ellos, en realidad, tiene fuerza porque no estn basados en documentos oficiales.

Su libro result un xito en Estados Unidos donde se realizaron tres ediciones, a la que se aadi una en Sudfrica y otras tres en Cuba. En 2003 obtuvo el premio al mejor libro del ao de la Asociacin de Historiadores de Poltica Exterior de Estados Unidos, lo cual fue un triunfo indito pues esa institucin no se caracteriza por ser progresista.

Segn Remrez de Estenoz, Piero logr lo que quizs fuera lo ms difcil: el acceso y apoyo de Cuba, no acostumbrada ni educada en divulgar su ayuda internacionalista a otros pueblos. La inclusin de todas las fuentes y ngulos, su justo y balanceado tratamiento, le dan a esta obra un carcter objetivo excepcional...Y su honestidad intelectual, independientemente de las inclinaciones polticas de su corazn, acrecientan su valor.

Pero este modesto, sencillo, profundo y persistente investigador no se conform con la primera obra sobre la epopeya de Cuba en frica, sino que con el propsito de continuar esa historia hasta 1988, ha seguido en estos aos buscando documentacin en archivos y bibliotecas de varios pases entre estos Cuba, Alemania, Rusia, Estados Unidos, Angola, Sudfrica y Namibia, por citar algunos.

Su seriedad y dedicacin profesional enfocada a esta amplia investigacin lo motivo a aprender otros dos idiomas, adems de los cinco que conoce (espaol, alemn, portugus, ingls y francs). De esa forma estudi en forma autodidacta y valindose de diccionarios, el ruso y el afrikans para leer los documentos originales de los archivos soviticos y para analizar toda la informacin disponible de los agresores sudafricanos, quienes hasta su derrota en Angola eran los herederos del mito de 300 aos de la supuesta invencibilidad del hombre blanco en frica.

Para Piero hubiera sido imposible llevar a cabo estas investigaciones sin la inteligencia, el apoyo y la comprensin del miembro del Comit Central, Jorge Risquet Valds con quien ha trabajado muy unido desde que lo conoci en 1993 y a quien le solicit el deseo de escribir sobre Cuba y frica.

Por qu decidi trabajar en un segundo libro?

Cuando empec mi investigacin, tena una opinin muy positiva de la poltica exterior cubana y cuando termin, tena una visin an ms positiva. Esto es poco usual. Por lo general cuando uno estudia un tema con profundidad, aparecen las manchas, aspectos negativos, que matizan por lo menos en algo la primera impresin. Aqu fue todo lo contrario.

De ah surgi mi deseo de seguir escribiendo, de llevar la epopeya desde 1976, donde termina Misiones en Conflicto, hasta finales de 1988, con los acuerdos de Nueva York que establecieron la independencia de Namibia y el cese de la agresin sudafricana a Angola.

La diferencia es que en el primer libro abarco un perodo de 16 aos y ahora lo extiendo a tres dcadas lo cual representa un problema. En los ltimos 3 aos he escrito unos cuantos ensayos para publicaciones estadounidenses y europeas, basados en el libro que estos haciendo.

A menudo los que pidieron el ensayo, me escriben un correo muy fino, un poco adolorido, dicindome que esta muy bueno pero que por favor entienda que tendra ms fuerza si matizara las conclusiones, y me dan una ctedra de su llamada objetividad, o sea, no hables demasiado bien de Cuba.

Tomo en serio estas crticas y aado pginas de documentacin, fortaleciendo mis argumentos y jams me han rechazado un artculo, jams he tenido que matizar mis conclusiones.

Por qu logro publicar estos ensayos en las revistas y en libros editados por las grandes editoriales de Estados Unidos y Europa? No es porque sea simptico o escriba ms o menos bien, sino por la fuerza arrolladora de mi documentacin.

Profesor, para esta investigacin usted viaj a Namibia, Angola y Sudfrica en busca de documentos. Result fructfero el viaje; cules fueron sus experiencias?

En el otoo pasado fui por dos meses y medio a frica Austral para buscar documentacin que completara la que ya tengo de los archivos de Cuba, Estados Unidos y pases europeos.

Profesionalmente el viaje result un gran xito por la ayuda de Cuba. Tuve tres puntales que desde La Habana me allanaron el camino y abrieron puertas: Fernando Remrez, Jorge Risquet y Rodolfo Puente Ferro.

Gracias a esa ayuda y tambin a la embajadora de Namibia en Cuba, Grace Claudia Uushona, pude hacer 27 entrevistas en ocho das en esa nacin.

En el Ministerio de Defensa de Windhoek habl con una sobreviviente de la masacre de Cassinga. Tena ocho aos cuando lleg a Cuba a finales de 1978 en el grupo de 601 jvenes namibios que estudiaron en la Isla de la Juventud. Al comienzo tuvimos una conversacin un poco fra hasta que le pregunt si prefera que hablramos en espaol. Me sonri. Habla espaol mejor que yo y con un lindo acento cubano. Permaneci en Cuba hasta graduarse como mdico en 1994 y hoy es general de las Fuerzas Armadas namibias y jefa de sus servicios mdicos.

Mi primer da en Windhoek caminaba por un pasillo del Ministerio de Defensa con el Mayor que me ayudara a concertar las entrevistas cuando se par a saludar a otro oficial. Me present como el profesor Piero Gleijeses y su interlocutor me hizo poco caso. Pero el Mayor aadi, es un profesor cubano, y el hombre me abraz y me habl en espaol. Haba sido el enlace de la SWAPO con los cubanos para la escuela de Chibia, cerca de Lubango, la cual cre Cuba en 1977 para que los nios namibios aprendieran espaol antes de viajar a la Isla. Tena, al igual que otros oficiales y soldados que entrevist en esa nacin, un inmenso agradecimiento y cario hacia Cuba.

Qu trat de averiguar en Angola?

Este pas era muy importante porque quera que en mi libro se oyeran tambin las voces de los angolanos. Hay dos grandes ofensivas que las FAPLA lanzaron en el verano de 1985 y por segunda vez en el verano de 1987 en el sureste de Angola para alcanzar el cuartel general de Jonas Savimbi. En ambas ocasiones los cubanos se opusieron planteando que la operacin terminara en un fracaso y enfatizando que la Fuerza Area sudafricana intervendra. Los angolanos se dejaron llevar por los consejos de los asesores soviticos que favorecan la operacin y lanzaron las ofensivas.

Tengo en el manuscrito del libro, 15 pginas sobre la primera de estas ofensivas, la de 1985. Estn basadas sobre todo en documentos cubanos. Aqu se ve la oposicin de Cuba, cmo los angolanos se dejaron influencia por los asesores soviticos y como cuando Sudfrica empez a golpear, Cuba inst a las FAPLA a que se retirarn para evitar un desastre. Las FAPLA vacilaron y perdieron preciosos das por los consejos equivocados de los soviticos. Esas pginas evidencian los errores del alto mando de las FAPLA y la admiracin de Cuba por la valenta de los soldados angolanos.

Les le estas pginas, en entrevistas separadas, a cuatro altos jefes militares angolanos que estuvieron vinculados a la operacin: el general Ndalu, que era el jefe de EM de las FAPLA; el general Ngongo, Subjefe EM de las FAPLA y quien estuvo al frente de la operacin; el general Foguetao, jefe de la Direccin de Operaciones de las FAPLA, y el coronel Barros, jefe de Operaciones de la ofensiva.

A Ndalu y Ngongo ya los conoca. Los dos escucharon en silencio y cuando termin me ratificaron que lo que haba escrito era cierto. A Foguetao no lo conoca. Es un hombre fuerte, un poco tosco. Fue no de los que ms impuls la ofensiva. Mientras lea lo miraba de soslayo, tena el ceo fruncido. Yo me deca; a lo mejor me bota de la oficina. Cuando termin, se qued callado y despus dijo: Eso es cierto, todo lo que dijo es cierto.

El nico un poco huidizo fue Barros. Tras escucharme indic: fue ms o menos as. Entonces le pregunt, por favor coronel, dgame en qu no fue exactamente as: Me contest: En realidad todo eso fue as

Esas eran las voces angolanas confirmando la versin de los documentos cubanos, una prueba contundente que hasta a un lector hostil le resultar difcil esquivar.

Qu beneficios para su libro le trajo su estancia en Sudfrica?

En Sudfrica me interesaba entrevistar a los seores del apartheid, los altos jefes militares, los jefes de la diplomacia y recoger todos los documentos que pudiera. Mi entrevista ms larga dur un fin de semana con el coronel Breytenbach. Vive en George, a dos horas en avin de Pretoria, donde me encontraba. El es un asesino, un criminal de guerra que fue jefe de los paracaidistas que cometieron la masacre de Cassinga en 1978. Haba ledo sus libros y comprenda que tena rivalidades muy fuertes con los generales sudafricanos y antipata a la UNITA, no por razones morales. Acept recibirme para lo cual me sirvi ser profesor de una prestigiosa universidad estadounidense.

Al sbado siguiente estuve 6 horas con l en el hotel donde me hospedaba y aprend muchas cosas valiosas para mi manuscrito. Me expres que vendra a verme a la maana siguiente para seguir hablando y llevarme al aeropuerto. Me qued pensando en los artculos que he publicado en Granma y en varias pginas Web sobre la masacre de Cassinga y me preocupaba que me chequeara en la Internet, lo cual podra poner fea la cosa para m. Breytenbach es un asesino, un hombre todava fuerte y violento. Por suerte no me cheque.

Otra larga entrevista, por siete horas, fue con Pik Botha, el canciller del apartheid, uno de los hombres ms repugnantes con quien he conversado en mi vida. Acept recibirme un sbado por la maana. Vive en una gran finca en el campo a 50 minutos de Pretoria a donde llegu en taxi. l s haba ledo algo que haba escrito, un largo artculo sobre Cuito Cuanavale publicado meses antes en el Mail & Guardian de Ciudad del Cabo.

Comenz increpndome, diciendo que no saba si vala la pena hablar conmigo porque yo haba escrito un artculo vergonzoso (o sea, un artculo que dice la verdad). Yo pensaba, concho ahora me lo dice despus que gast 50 dlares de taxi y si me bota, qu hago, sin celular y sin poder llamar a otro taxi. Me vi perdido en el campo sudafricano.

Por suerte Pik Botha quera hablar y lo hizo por siete horas. Entre las tantas mentiras que dijo, salieron cosas interesantes y valiosas para mi manuscrito.

Pero lo fundamental en ese pas era tener acceso a los archivos que estn clasificados y lo logr gracias a los amigos habaneros. Saqu 4 000 pginas de documentos.

Los archivos sudafricanos eran muy importantes no solo por lo que podran decirme de la poltica de Sudfrica, sino tambin por lo que podran decirme de la poltica de Estados Unidos. Los gringos no han desclasificado muchos documentos sobre la poltica de Ronald Reagan en frica Austral. No les conviene pues saldran muy mal parados.

En los archivos sudafricanos pude encontrar textos que arrojan luz sobre el contubernio de Washington con Pretoria.

Para poner un ejemplo, tengo de los archivos de Estados Unidos solo dos conversaciones entre altos funcionarios de ambos pases en 1984, un ao crtico. Ahora poseo 34 conversaciones ms, gracias a los archivos sudafricanos.

Este ao 2008 se conmemora el 20 aniversario de las operaciones militares que llevaron a que las tropas invasoras sudafricanas salieran de Angola, que Pretoria cesara su agresin contra la RPA y aceptara la independencia de Namibia. Hay un gran debate de porqu Sudfrica accedi a ese retiro.

En los archivos sudafricanos encontr documentos que explican lo sucedido. El 24 de junio, en El Cairo, sudafricanos y norteamericanos se reunieron en la embajada de Estados Unidos antes de que comenzara la segunda ronda de negociaciones cuatripartitas entre Cuba, Angola, Sudfrica y Estados Unidos.

Pik Botha, rodeado de los oficiales sudafricanos (general Malan, ministro de Defensa, general Geldenhuys, jefe de las Fuerzas Armadas y otros ms) le espet al secretario de Estado adjunto, Chester Crocker, que ellos estaban preocupados por el avance de las tropas cubanas en el suroeste de Angola hacia la frontera de Namibia y queran conocer la valoracin de Washington: Crocker pidi que hablara el representante del Pentgono, subsecretario adjunto de Defensa de Estados Unidos, James Word.

El subsecretario explic que el avance cubano hacia el sur... haba sido objeto de mucha atencin por parte de los servicios de inteligencia de Estados Unidos...Un hecho clave es que Fidel Castro est personal y profundamente involucrado. Es l quien esta tomando todas las decisiones importantes y por ende es necesario leerle el pensamiento a Castro, algo que es muy difcil an en las mejores circunstancias.

Y contina el documento A Estados Unidos le ha sorprendido la fuerza y la naturaleza del despliegue cubano en el sur. Surge la pregunta cules son las intenciones?. Inicialmente Estados Unidos pens que era una jugada poltica para mejorar la posicin negociadora de Cuba. Pero la fuerza cubana ha crecido demasiado para que sta fuera la nica razn y ahora parece que se trata ms bien de una fuerza ofensiva que est deseosa de dar batalla. Tal vez los cubanos se contentarn con llegar hasta la frontera. Tambin podran cruzarla, avanzar combatiendo hasta ocupar las bases sudafricanas en South West Africa (SWA)(Namibia) y empujar a las South Africa Defent Force ms al sur.

En las semanas siguientes, los gobernantes sudafricanos se enfrascaron en un recio debate. Aceptara Sudfrica las exigencias cubanas?, aceptara la implementacin de la Resolucin 435 de la ONU sobre Namibia? El 20 de julio, un alto funcionario sudafricano advirti:

Elecciones libres bajo la supervisin de la ONU en SWA resultarn en una victoria de la SWAPO si no estamos preparados para darle la independencia a la SWA, entonces tenemos que enfrentar el riesgo real de vernos involucrados en una guerra convencional de mayor envergadura con los cubanos. Las consecuencias podran ser desastrosas. Las tropas cubanas en Angola estn mejor entrenadas y dotadas de mejores jefes que las sudafricanas. En el mejor de los casos tenemos que estar preparados a aceptar millares y millares de bajas blancas.

Piero enfatiza que stos y otros documentos demuestran lo que los seores del apartheid y los altos funcionarios de la administracin Reagan niegan desesperadamente: Cuba haba logrado la superioridad militar y ellos lo saban muy bien, y aade que esto tambin se ve muy claro en los documentos estadounidenses que han sido desclasificados: los sudafricanos se inclinaron frente a la superioridad militar de Cuba. Esta es la realidad sobre las batallas en Cuito Cuanavale y la posterior ofensiva cubano-angolana-SWAPO hacia la frontera con Namibia.

Despus de concluido este libro, en qu piensa trabajar Piero.

Hay un libro que quisiera escribir. Hay una editorial estadounidense, no exactamente una editorial de izquierda, que va a publicar una serie de volmenes sobre grandes estadistas del siglo XX. Me han pedido que escriba el volumen sobre la poltica exterior de Fidel Castro. Me encantara poner la evidencia y ya no solo en el caso de frica, de una poltica exterior que tanto admiro, sino la actuacin del hombre que fue el arquitecto de una obra tan noble y que estuvo al frente con mano tan certera liderando al pueblo que lo acompa y lo acompaa con valenta y sacrificio.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter