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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2008

Irlanda: adis al imperio

Robert Fisk
La Jornada


En noviembre de 1974 iba yo de Dubln a Belfast a ms de 160 kilmetros por hora cuando me detuvieron en un retn policiaco. Disculpe la velocidad le dije al oficial de la Garda* que me marc el alto. Se me hace tarde para el funeral de Childers! El polica me mir esto ocurri mucho antes de que el exceso de velocidad se volviera delito grave en la repblica y repuso: Estar usted tan muerto como Childers si maneja a esa velocidad.

En realidad, la muerte de Erskine Hamilton Childers presidente protestante de Irlanda e hijo del autor de The riddle of the sands (quien sera sacrificado en la guerra civil irlandesa) no era la verdadera causa de mi prisa. Quera echar una ojeada al ltimo vnculo con el nacionalista Padraig Pearse, el smbolo final del liderazgo de la rebelin de 1916 contra el dominio britnico, la batalla que cre el republicanismo irlands, el sacrificio del siglo XX. Y, s, en una hora estaba yo sentado en la catedral de San Patricio en Dubln, que data del siglo XII, mirando a travs del pasillo la figura de Eamon de Valera (Dev)**, tan derecho y alto como una torre redonda, ciego detrs de sus gafas tamao luna, deprimido por su avanzada edad. Eso, por lo menos, es lo que sus consejeros ms cercanos revelaron despus.

Pero lo que captur mi mirada fueron los estandartes que colgaban sobre la cabeza de Dev. Eran los colores de los largamente olvidados regimientos irlandeses del ejrcito britnico, desbandados en 1920, que combatieron por la corona y cuyos veteranos de la guerra de 1914-1918 fueron cruelmente despreciados en la nacin recin independizada que los vio nacer. Pero San Patricio era una catedral protestante y los clrigos leyeron el servicio funeral con acento impecablemente ingls. Y los estandartes, como tantos detalles de la ambigua historia irlandesa, sugeran que quizs Irlanda nunca se sacudira la sombra del imperio.

Supongo que slo me di cuenta del gran cambio histrico ocurrido en Irlanda cuando el pas reconoci por primera vez ese pasado ambivalente y peligroso: mientras irlandeses como Dev combatan y moran por la repblica en la Pascua de 1916, decenas de miles ms combatan y moran por proteger a la Francia catlica y liberar a la Blgica catlica de la Alemania del kiser, protestante en su mayora, junto con la 36 divisin del Ulster, protestante tambin.

Unos cuantos periodistas irlandeses recordaron el sacrificio de Irlanda por el rey y la patria antes que hacerlo se pusiera de moda. A principios de la dcada de 1970, cuando era yo corresponsal del Times en Irlanda del Norte, escrib acerca de los viejos regimientos irlandeses-britnicos. Pero mi artculo no gener ni un pice de inters en una poca en que el ERI Provisional proclamaba continuar el sacrificio sangriento de Dubln en 1916, en que paramilitares protestantes proclamaban continuar el sacrificio sangriento del Somme en 1916, y en que los britnicos, creyendo que Irlanda del Norte era parte integral del Reino Unido, hacan una afirmacin que de pronto hoy, despus de Irak, parece vagamente familiar a nuestros odos: que una retirada britnica de Belfast significara s: la guerra civil.

En esta Pascua, en el 92 aniversario del levantamiento, es interesante examinar los paralelismos que conectan a Irlanda con Medio Oriente. Los negros y bronceados, a los que Churchill apoy cuando cobraron venganza en los civiles irlandeses, en 1920, fueron enviados ms tarde otra vez con apoyo de Churchill a Palestina, donde se convirtieron en la gendarmera britnica y continuaron sus represalias contra civiles rabes y judos, con efecto considerable. Decenios despus, John Hume (nico estadista irlands vivo) escribi en The Jerusalem Post que Israel y Palestina deberan tomar una pgina del Acuerdo del Viernes Santo de Irlanda. Es una leccin en transacciones, dijo.

Estaba equivocado. Los asentamientos israeles en tierra rabe palestina en los territorios ocupados eran tan ilegales como los protestantes y el despojo a los catlicos en la Irlanda del siglo XVI. Un smbolo histrico ms cercano era Fallujah. No mucho despus de que la divisin 82 aerotransportada estadunidense dio muerte a 14 civiles iraques en una protesta, en 2003, el pueblo de Derry quiso hermanarse con Fallujah. Acaso el regimiento britnico de paracaidistas no dio muerte a 14 civiles irlandeses en Derry (13 el domingo sangriento, otro muri de las heridas) en 1972? La oferta nunca fue aceptada, pero el mensaje tena validez: antes de buscar transacciones hay que lidiar con la injusticia.

Los deudos de los muertos del domingo sangriento recibieron una investigacin que cost millones de libras. Los deudos de los muertos de Fallujah fueron puestos dos veces bajo sitio, hasta que su ciudad qued casi destruida.

Sin embargo, si Irlanda est hoy en paz, sospecho que no es slo por las razones sencillas: la abrumadora conciencia de s que tienen los asesinos, el reconocimiento de todos (incluidos los britnicos) de que no poda haber una victoria militar, y el surgimiento del tigre celta al sur de la frontera. Me parece que lo diferente de Irlanda tiene tambin algo que ver en ello, no menos que su neutralidad tradicional.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Dev mantuvo en la neutralidad a los 26 pases. Cierto, se hizo a un lado del gran conflicto moral de nuestros tiempos. Tambin present sus respetos en un gesto tonto y profundamente hiriente a la legacin alemana en Dubln por la muerte de Hitler. Pero devolvi al Reino Unido soldados britnicos que haban quedado varados y nunca pese a las consejas britnicas recarg de combustible un submarino alemn. Aunque los aliados boicotearon la solicitud inicial de Erie de ingresar a Naciones Unidas, su neutralidad le permiti desempear un noble (y costoso) papel en operaciones posteriores de la ONU. Era mejor mantener la paz mundial, consider Irlanda, que invadir otros pases. De ah que en esa nacin el quinto aniversario de la guerra de Irak sea analizado con calma distante, aunque con ligera complacencia.

Irlanda se uni a la sociedad para la paz de la OTAN sin una promesa de referendo, y ahora su ejrcito lleva uniformes que casi no se distinguen de los britnicos. Neutralidad se estaba volviendo una palabra vergonzosa hasta que Irak nos mostr lo peligrosas que pueden ser las alianzas. Los hombres y mujeres de Irlanda deben considerarse afortunados de haber permanecido al margen de la guerra al terror, como lo hicieron en el conflicto de 1939-1945.

Bajo la bandera de la ONU, el ejrcito irlands ha prestado servicio en casi tantas naciones como las que constituyeron el imperio britnico. Y eso es lo que se puede decir de los estandartes en la catedral de San Patricio.

* Polica nacional irlandesa. (N. del T.)

** Artfice de la independencia de Irlanda y autor de su Constitucin (T.)

The Independent

Traduccin: Jorge Anaya



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