Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2008

Los 400 afortunados y el desafo de la segunda edad de oro

Chuck Collins
Sin Permiso


Hace un siglo, vivamos en un momento de extrema desigualdad. Lo llamaban la Edad Dorada cuando las casas solariegas embellecidas con pan de oro crecieron sobre Newport, Rhode Island.

El principal evento social de cada ao de aquel momento fue una fiesta de gala ofrecida por la patricia Carolina Astor, conocida como "la 400", por su lista exclusiva de invitados. Ricas familias pedan a gritos ser invitadas a la propiedad de Astor, y caerse de la lista de invitados equivala al exilio.

Estamos ahora profundamente inmersos en nuestra Segunda Edad de Oro con nuestra propia lista de los 400 exclusivos. Es la publicacin anual de los 400 de la revista Forbes, una clasificacin de riqueza individual. Actualmente la lista es exclusivamente de mil millonarios que juntos suman un valor de 1,54 billones de dlares.

Ahora tenemos los 400 afortunados, un anlisis del departamento del Tesoro de EEUU de los 400 ms ricos del pas. Este informe que no da nombres revela que esto 400 hogares suman conjuntamente 85,6 mil millones en el 2005, un promedio de renta de 231,9 millones cada uno (vase www.inequality.org).

En perspectiva, cuando en 1982 Forbes public su primera lista de 400, solamente inclua 91 millones de riqueza, no de renta. Los 400 afortunados se llevaron a casa un impresionante 1,15 por ciento de toda la renta ganada en EEUU en el 2005.

Todo ello ha estimulado la formacin del Grupo de Trabajo sobre la Desigualdad Extrema, una red de organizaciones del trabajo, de los negocios, religiosas y cvicas que estn centrando la atencin en los efectos corrosivos de estos niveles de concentracin de la riqueza y el poder.

Nuestro programa incluye propuestas para establecer una reforma impositiva progresiva sobre la propiedad, igualar las condiciones del sistema tributario, y eliminar incentivos para las abusivas indemnizaciones de los presidentes y ejecutivos de las corporaciones.

Para empezar, se podra gravar la renta de la riqueza al mismo tipo que las rentas del trabajo. El tipo impositivo medio federal sobre la renta de los 400 afortunados era del 18,23 por ciento, menor porque el 86 por ciento de su renta eran ganancias del capital a las que se les aplicaba un tipo del 15 por ciento. Si hubieran provenido de los salarios, deberan haber pagado impuestos sobre la renta cercanos a la tasa impositiva ms alta de un 35 por ciento.

Chuck Collins es un experto en desigualdades econmicas de los Estados Unidos y autor de distintos libros. Trabaja en el Instituto de Estudios Polticos (Institute for Policy Studies)


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter