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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2008

La degradacin de las instituciones de un pas
Seguimos con el Estado mafioso?

Luis Eduardo Saavedra
Rebelin


La orden de captura de tres nuevos parlamentarios, por presuntas vinculaciones con la parapoltica, impartida por la Corte Suprema de Justicia, rebos la copa. Hasta personajes uribistas pura sangre como la senadora Gina Parodi exigieron adelantar las elecciones de la corporacin para el 2010.

Cesar Gaviria, jefe del partido liberal, ex Presidente de la repblica y ex Secretario General de la OEA, expres: Si se quiere anticipar todas las elecciones estamos listos y agreg que no se puede hacer poltica desde las crceles (El Tiempo, 01-04-08), haciendo alusin a la descarada intromisin en poltica de los parapolticos y narcoparamilitares confinados en las crceles de alta seguridad de La Picota e Itag. Congresistas del Polo Democrtico fueron ms all y exigieron adelantar tambin las elecciones para Presidente. Todo lo anterior con tal de recuperar la legitimidad del Estado.

Con estas tres detenciones llegan a 28 los congresistas encarcelados y a 48 los que se encuentran en diferentes etapas de investigacin, de los cuales 18 han renunciado a su fuero para no ser juzgados por la Corte Suprema de Justicia (se sienten ms cmodos con el Fiscal Iguarn ex subalterno de Uribe). Es decir, 76 parlamentarios de los 268 escaos con que cuentan las dos cmaras. Segn la investigadora y periodista Claudia Lpez, la que ms ha escudriado en esta materia, 1.2 millones de votos logrados para el Senado son de los congresistas presos, prcticamente el 50% del total. Afirma que al Congreso entraron diez partidos, ocho de los cuales fueron infiltrados por la parapoltica y de stos, siete uribistas. Los parlamentarios comprometidos representan aproximadamente el 30% de los miembros del Congreso, el mismo porcentaje que hace unos aos anunci Mancuso, el tenebroso ex jefe de las bandas paramilitares conocidas como las AUC. Pero es indiscutible que hay ms, segn serios indicios surgidos de los procesos que adelanta la justicia, sin contar mandatarios regionales y locales.

La parapoltica logr consolidar el poder mafioso en las regiones y luego la toma de gran parte del poder central a travs de la intimidacin y el soborno. Circularon ros de narcodlares. El Tuerto Gil, un senador, hoy preso, cargaba todos los das una mochila amarilla repleta de dinero que iba repartiendo a sus proslitos. La Fiscala estim para el 2005 una cifra aproximada a los diez mil millones de narcodlares que ingresaron irregularmente al pas y se cree que la cifra ha continuado creciendo desmesuradamente, al punto de ser un factor real de la revaluacin del peso y de haber disparado las reservas internacionales, en tanto lograba comprometer a una buena porcin del establecimiento. Paralelamente, el terror absoluto se apoderaba de la provincia: descuartizamientos de seres vivos, canibalismo y vampirismo para darse coraje, masacres a granel. A las comunidades se las exhortaba a votar por ciertos candidatos o quedaban condenadas a chupar gladiolo para siempre, en la jerga macabra de los paracos.

As, lograron, segn estudios serios, sumar en las elecciones para Presidente en el 2002, ms de dos millones de votos espurios, cuya ausencia hubiera podido llevar a una segunda vuelta y a otro destino menos siniestro para la nacin.

Es decir, el Pacto de Ralito que Mancuso y los parapolticos firmaron aos atrs para refundar la patria, se cumpli en gran medida. El pacto era simplemente la configuracin de un Estado fallido o patria segura para el crimen organizado.

Ahora, cmo es posible que un rgimen de esta naturaleza no se haya podido desmontar o al menos debilitar, a pesar del esfuerzo encomiable de ciertos sectores de la justicia y de las fuerzas democrticas y de izquierda que no cesan de luchar y denunciar con la lpida colgada al cuello? Una clase dirigente que apenas hace una dcada se escandaliz porque Ernesto Samper, su Presidente, recibi dineros del narcotrfico para su campaa -algo que ahora parecera un juego de nios- y que repudi y combati su gobierno, ahora no slo ha sido complaciente con el actual mandatario sino que incluso lo ha hecho suyo y lo ha exaltado a la categora de mesas a despecho de su turbio pasado. En aquella poca hasta Washington se indign. Clinton declar paria a Colombia y le retir la visa a Samper.

Pero lo tiempos van cambiando. En estos momentos, esa misma Colombia, an ms degradada por el narcotrfico, los ejrcitos mercenarios, el terrorismo de Estado y el 60% de la poblacin en la pobreza, es puesta como paradigma de naciones, como modelo de democracia, progreso y libertad. Es el aliado incondicional del imperio, es la Israel de Amrica Latina. Podra afirmarse que Bush acab de pervertir y pudrir a esta sufrida nacin.

Los halcones se aferran a un pas que como Irak est maldito. El uno por el petrleo y el otro por su posicin geoestratgica. Colombia limita con Venezuela, Brasil, Per, Ecuador, Panam. Posee dos ocanos, es una potencia ambiental y cuenta con una burguesa secularmente tan voraz y brutal como sumisa al imperio.

La estrategia que ha usado el imperio en los ltimos aos es la misma que us en Kosovo: el apoyo incondicional a la mafia. La ha alentado a usar el fraude electoral como lo hizo dos veces Bush. Le ha creado a Uribe una imagen mesinica e irrepetible con el concurso de la prestidigitacin meditica y las encuestas amaadas que no lo bajan del 80% y que ya no saben que hacer cuando lleguen al 100%;ha demonizado hasta extremos inverosmiles a las FARC, a tal punto que los paracos se consideran, por un amplio sector de la poblacin alienada por la manipulacin meditica, como prceres de la repblica y han establecido inequvocamente que slo Uribe podr derrotarlas, en un contexto de guerra permanente, para lo cual es necesario que se eternice en el poder. En esta ptica avanza el Plan Colombia II con inversiones que superan los 43 mil millones de dlares a fin de desestabilizar una regin que se ha revelado contra el imperio y a la cual es necesario reencauzar, por las buenas o por las malas.

Por eso el estupor de Uribe ante la propuesta de su discpula amada, la senadora Gina Parodi, de adelantar las elecciones. De inmediato dijo: Son saltos que conducen al vaco. O fortalecemos la institucionalidad del Congreso, independientemente de sus integrantes, o impulsamos un salto al vaco. Esto ltimo debilita la confianza de los inversionistas (El Tiempo, 01-04-08).

Un salto al vaco la bsqueda de la legitimidad institucional que brilla por su ausencia? Cmo se puede fortalecer la institucionalidad de un poder pblico al margen de sus integrantes comprometidos en delitos que no bajan de concierto para delinquir? De hecho est en vilo la legitimidad de las normas legisladas a lo largo de los ltimos cinco aos y la eleccin y reeleccin del Presidente que se nutri de los mismos votos espurios que llevaron a los parapolticos al Congreso. ste s sera el salto al vaco, el posible derrumbe de una estrategia trazada a largo plazo por el imperio. Un Congreso cuestionado y en la interinidad por una revocatoria del mismo que obligara a adelantar las elecciones no le caminara, a pesar de la amplia mayora uribista, a otra reforma constitucional para una segunda reeleccin de Uribe, que es lo que buscan.

El rechazo unnime del rgimen (Gobierno, El Tiempo, etc.) a una revocatoria del Congreso debe llevar a la reflexin. Lo que es un salto al vaco para el establecimiento debe ser un asalto al cielo para el pueblo. Pero la revocatoria y la reforma poltica debern adelantarse por la va del referendo. No se puede ingenuamente caer en la trampa de pensar que el actual Congreso, de mayora uribista, se va a revocar a s mismo o adelantar reformas que les impida acceder en el futuro a la Corporacin. Es necesario, entonces, actuar. Recolectar firmas que obliguen a una restauracin moral de la Repblica, como deca Gaitn No hacerlo, no asumir este riesgo, es permitir estoicamente la perpetuacin del Estado mafioso.



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