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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2008

Tras la energa mexicana

Arturo Landeros Surez
OMAL


El caos provocado por las inundaciones del sureo Estado de Tabasco, Mxico, ocurrido durante los tres ltimos meses de 2007, ha abierto un fuerte debate sobre el proceso de privatizacin silenciosa del sector energtico del pas as como sobre sus impactos: la reduccin de la inversin pblica en las empresas estatales energticas para dejarlas morir y entonces justificar su privatizacin. La legislacin mexicana (artculo 27) otorga a la nacin la exclusividad en la produccin y en el control de todas las etapas del sector, como el caso de Pemex en petrleo y la Comisin Federal de la Electricidad (CFE).

Sin embargo, los gobiernos neoliberales han desarrollado figuras nuevas de produccin de energa abierta al capital privado como la Cogeneracin, Pequea Produccin, Produccin Independiente, Exportacin e Importacin de electricidad, cuya legalidad es cuestionada por sectores sociales e incluso polticos del pas. Bajo este esquema estn funcionado compaas como Iberdrola, Unin Fenosa y Gas Natural en la generacin de energa va termoelctricas, plantas de ciclo combinado y parques elicos, en perjuicio de la energa producida desde las hidroelctricas nacionales, en manos del Estado. Estas plantas se han visto condenadas a reducir su capacidad de produccin para beneficiar a las compaas privadas pese al buen funcionamiento de las presas. La poltica gubernamental de baja generacin hidroelctrica es una medida para promover la rpida recuperacin de las inversiones privadas en el sector energtico pese a la inconstitucionalidad de la participacin extranjera en su explotacin y el grave riesgo del deterioro de las infraestructuras de las plantas en manos del Estado.

Una muestra del peligro de este mecanismo fue lo ocurrido con el complejo hidroelctrico del ro Grijalva formado por las centrales La Angostura, Chicoasn, Malpaso y Peitas. En octubre de 2007, el sur del pas fue golpeado por una inusual prolongacin de la temporada de lluvias y por un frente fro que deposit en las cuencas de los ros Grijalva y Usumacinta mil mm. en solo tres das. Debido a la falta de mantenimiento y al encontrarse en el mximo de su capacidad debido a la poltica de baja produccin elctrica, la presa Peitas abri las compuertas para evitar que su cortina reventara, enviando al ro Carrizal cerca de dos millones de litros por segundo a lo largo de tres das. En conjunto, el agua depositada en la planicie tabasquea fue de 10.000 metros cbicos por segundo, cien veces ms de lo que recibe la ciudad de Mxico en todo el ao, provocando cerca de un milln de damnificados con ms de la mitad del territorio bajo el agua. La tragedia pudo haberse evitado. En un informe de la CFE se sealaban los riesgos de mantener alta la generacin de los Productores Independientes de Energa (PIE) a costa de la sub-utilizacin de las Grandes Centrales Hidroelctricas. Las empresas espaolas han sido las grandes beneficiadas con las polticas de baja generacin hidroelctrica.

Iberdrola, Unin Fenosa y Gas Natural, entre otras, controlan al menos el 70% de la capacidad de generacin de los PIE, con una capacidad de generacin equivalente al 46,5% del total de la energa elctrica que se produce en Mxico y su participacin sigue en aumento por las perspectivas de consumo interno pero tambin por las posibilidades de interconectarse con el mercado estadounidense.


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