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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2008

40 aos de mayo del 68
Cohn-Bendit pide disculpas

Mrio Maestri
ViaPoltica

Traducido por lex Tarradellas y revisado por Antonia Cilla


Daniel Cohn-Bendit ha pedido a las nuevas generaciones que olviden el Mayo Francs, ya que el mundo contra el que luch hace cuarenta aos no existe. Para que no queden dudas sobre lo dicho, ha pontificado que aquel pasado ha muerto definitivamente, antes de salir de tour mundial para divulgar un libro de entrevistas, titulado lapidariamente Forget 68.

Cohn-Bendit, al negar la contemporaneidad de 1968, se asocia de forma relevante con el empeo de reducir aquellos das a la mera movilizacin juvenil contra el mundo de sus progenitores. El sesenta y ocho fue la revuelta de los jvenes contra el mundo creado por sus padres [] despus de la guerra, [] rgido y conservador [] asevera el ex militante del Movimiento 22 de Marzo, de la Universidad de Nanterre. Los nuevos derechos de las mujeres, los homosexuales, los disminuidos, etc. y la conciencia ecolgica, adquiridos despus del 68 han creado un mundo verdaderamente nuevo, convirtiendo en anacrnicas las viejas luchas de cuatro dcadas, inadecuadas para la sociedad que ha sabido recrearse permanentemente.

Los hechos de 1968 fueron los esfuerzos realizados para llevar a cabo la ruptura revolucionaria con el orden capitalista y la construccin del socialismo democrtico y revolucionario que garantizara, en los lmites de las posibilidades histricas, la realizacin de la humanidad. Fueron movimientos de rebelda que tuvieron sus epicentros en los Estados Unidos, Italia y la Alemania Federal y alcanzaron su punto lgido en 1968, con la huelga general de los trabajadores franceses, desmovilizada y liquidada por el Partido Comunista Francs. A las jornadas de 1968 siguieron dursimas luchas mundiales entre el capital y el trabajo, confrontaciones memorables como las de Vietnam, Laos y Camboya, Chile [1969-1973], Nicaragua [1979-1990], etc. Un enorme movimiento de insurgencia derrotado por el tsunami liberal-conservador que engull las conquistas sociales obtenidas en las dcadas anteriores, sobre todo desde 1989 a travs del hambre pantagrulica del mundo.

Es precisamente la vigencia de las reivindicaciones, esperanzas y experiencias del 68 lo que est detrs del empeo mundial, fuertemente mediatizado para su archivo definitivo. Proyecto que se apoya especialmente en muchos de los entonces jvenes protagonistas de aquellos logros seducidos, bajo la dura presin de la derrota histrica de los trabajadores, por las ventajas, facilidades y seguridades garantizadas a los que defienden de forma relevante los privilegios contra los que lucharon en el pasado.

Los grandes movimientos sociales estn asociados, normalmente, con individuos considerados como protagonistas especiales, algo no extrao ya que consiguen orientar los acontecimientos que viven segn sus necesidades y tendencias profundas. Es casi automtica la identificacin de Marat y Robespierre con la Revolucin Francesa, de 1798; de Zapata y Pancho Villa con la Revolucin Mexicana, de 1910; de Lenin y Trotsky con la Revolucin Rusa, de 1917; de Fidel y el Che con la Revolucin Cubana, de 1959. No obstante, hay momentos luminosos como el de la Comuna de Pars, de 1871, que han pasado a la historia sin que se asocien con individuos singulares, sino que son el fruto de las movilizaciones y los sacrificios de miles de trabajadores y gente comn los communards.

Hoy en da, las acciones multitudinarias se identifican con algunos individuos, muchas veces por alguna intervencin fortuita y, con frecuencia, los medios de comunicacin transforma a esos individuos, ms que en lderes, en verdaderos smbolos de los movimientos en cuestin. Fue lo que en cierto modo ocurri con el Mayo Francs, muy vinculado a las imgenes de jvenes como Daniel Cohn-Bendit, Alain Krivine y Jaques Sauvageot que poco o casi nada influyeron, incluso a travs de sus pequeas organizaciones, en los acontecimientos que desbordaron rpidamente los marcos de la movilizacin estudiantil al ser abrazados con fuerza por la clase trabajadora y popular.

De la unin estrecha entre la historia y algunas personas se tiende, aos o incluso dcadas ms tarde, a calificar aqulla a partir de los actos privados o pblicos de stas: actos realizados, en algunas ocasiones, al calor de los hechos. Esa visin ingenua de los acontecimientos sociales nace de la comprensin de la historia como producto de la accin de hombres providenciales con carcter trascendental para el mismo devenir histrico. Para quienes as lo perciben, para bien o para mal, las acciones de esos demiurgos contaminaron y definieron los hechos histricos que ellos crearon.

No hay razn para dudar de la honestidad con la que Daniel Cohn-Bendit, entonces con 23 aos, defenda, en 1968, el socialismo libertario cuando estaba alimentado por el vigor de la insurgencia del movimiento estudiantil y obrero francs. Tampoco hay motivo de sorpresa, por mucho que eso moleste, en la traicin hacia aquellas posiciones, bajo la terrible constriccin que apareci con la recomposicin autoritaria de las instituciones del gran capital, con un impulso avasallador en las ltimas dcadas.

En mayo de 1968, Dany, conocido como El Rojo por su socialismo radical y su cabello pelirrojo, atacaba a las instituciones que se desestabilizaban bajo la dura movilizacin obrero-estudiantil-popular. El reflujo social que se impuso aos ms tarde y la propia necesidad de mantener el protagonismo que las jornadas revolucionarias le haban asegurado, contribuyeron, sin duda, a su creciente acomodacin al orden que antes haba combatido. Si en el 68 Dany le Rouge predicaba la revolucin en las barricadas parisinas, hoy se esfuerza en reparar los araazos que dio a las instituciones que lo alimentan, rodeado por una multitud de secretarias y asesores a los que tiene derecho como diputado y lder del bloque ecologista del Parlamento Europeo. Lo que, huelga decir, le garantiza igualmente un salario que no avergonzara ni siquiera a un diputado brasileo 250.000 reales al ao [1]! Adems de otros tantos privilegios alcanzados por los excelentes defensores del gran capital.

A Cohn-Bendit, slo le ha faltado la fibra moral y social para vivir su vida, coherente con sus ideas, al margen de los focos y las ventajas de los servidores del poder, como han hecho, a lo ancho del mundo, cientos de miles de actores, ms o menos annimos, que intervinieron en aquellos acontecimientos. Sin embargo, Cohn-Bendit no ha sido el nico que ha cometido el acto de constriccin interesado. En Francia, han sido muchas las defecciones de liderazgos e intelectuales soixante-huitards, entre otros, Alain Finkielraut, Bernard-Henri Lvy y Stphane Courtois, convertidos a las maravillas del elogio del capitalismo y el imperialismo.

En Alemania no ha sido diferente al resto del mundo. En el Partido Verde, Cohn-Bendit tuvo como acompaante especial a otro lder estudiantil del 68 berlins, Joschka Fischer, que, para obtener y agarrarse al poder contra el que haba luchado, se revolc en la sangre europea, al participar, como ministro de Exteriores del gobierno de Schrder [1998-2005], en la agresin de la OTAN, liderada por Bill Clinton, contra la poblacin serbia. De este modo lider la primera intervencin de la Wehrmacht fuera de Alemania, despus de 1945, precisamente en los territorios de donde haba sido expulsada hace ms de medio siglo por la guerrilla popular comunista balcnica. En la poca de la agresin contra Yugoslavia, Cohn-Bendit, que saltaba del rojo-negro del socialismo libertario al verde-blanco del ecologismo pacifista, defendi disciplinadamente los bombardeos de la OTAN que arrasaron aquel pas con una intervencin humanitaria considerada imprescindible.

[1] Aproximadamente 92.500 euros.

Fuente: http://www.viapolitica.com.br/artigo_view.php?id_artigo=58

Artculo original publicado el 29 de Marzo de 2008

* Mrio Maestri es Doctor en Historia por la Universidad Catlica de Lovaina, Blgica. Es profesor de la licenciatura y del programa de Doctorado en Historia de la Universidad de Passo Fundo, en Rio Grande do Sul. Fue detenido y encarcelado en 1968 cuando era estudiante y vivi como refugiado en Chile y Blgica de 1971 a 1977. Asimismo, fund el Centro de Estudos Marxistas de Rio Grande do Sul y la revista Histria & Luta de Classes.

lex Tarradellas y Antonia Cilla son miembros de Rebelin,
Tlaxcala, y Cubadebate. Esta traduccin se puede reproducir libremente, a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, el traductor, la revisora y la fuente.



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