Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-04-2008

Somalia, cosecha sangrienta
La guerra contra el terror recoge horrendos frutos en Somalia

Chris Floyd
Empire Burlesque

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Esta semana, el New York Times hizo una de sus peridicas incursiones por Somalia, dibujando un cuadro infernal (1) de los frutos de la operacin de cambio de rgimen de la tercera de las Guerras contra el Terror de la Administracin Bush (2).

Sin duda, el periodista Jeffrey Gentleman encubre el contexto ms amplio y las causas inmediatas del deterioro de Somalia cuando refiere la ocupacin exterior, la brutal guerra civil y el peor desastre humanitario del mundo. Pasa tambin de puntillas por la profunda y sangrienta implicacin de Estados Unidos; no menciona los sangrientos bombardeos sobre civiles que acompaaron la invasin llevada a cabo por Etiopa (y tampoco menciona el papel de Estados Unidos armando, entrenando y financiando a los ejrcitos del rgimen tirnico); no alude tampoco a los escuadrones de la muerte enviados para acabar con todo lo que se moviera tras los bombardeos; no menciona los aparatos de seguridad estadounidense atrapando a los refugiados que huan, incluidos ciudadanos estadounidenses, de los tristemente clebres calabozos etopes; no refiere que la mayora de esas atrocidades tenan lugar bajo el mando del recientemente despedido Almirante William Fallon, que dirigi todas y cada una de las tres guerras manifiestas de la Guerra contra el Terror en Iraq, Afganistn y Somalia- hasta que Bush le despidi el mes pasado, al parecer por no mostrar el entusiasmo suficiente como para intentar un cuarto cambio de rgimen, esta vez en Irn.

No obstante, lapsus aparte, la historia que publica el New York Time tiene su importancia. Va ms all de la mayora de las anteriores historias aparecidas en los medios dominantes a la hora de transmitir, hasta cierta medida, a una audiencia amplia la horrenda realidad que se vive en Somalia. Y, para ser justos, Gettleman menciona, aunque sea brevemente, parte de un contexto ignorado casi siempre en los informes de los medios corporativos: por ejemplo, el hecho de que el gobierno de transicin, instalado por Bush y el dictador etope Meles Zenawi, est plagado de seores de la guerra, algunos de ellos a nmina de la CIA.

Sin embargo, este conato de verdad profundamente enterrado en la historia acaba sesgado por la inmensa mentira que Gettleman sita nada ms empezar: la proclama de que el gobierno de transicin fue ampliamente aclamado como la mejor oportunidad en aos para acabar con los ciclos sin fin de guerra y sufrimiento en Somalia. Slo en las cortes imperiales de la clase media-poltica de EEUU podra contemplarse la imposicin de una pandilla de seores de la guerra e instrumentos de la CIA, colocados all por la brutal invasin de un despreciable enemigo exterior, como una va para terminar con la guerra y el sufrimiento. De nuevo, otra vez, nos encontramos precisamente con la misma imbecilidad que los cortesanos imperiales dirigidos por el New York Times- defendan para Iraq.

Por supuesto que Gettleman que una vez fue un ansioso animador de la homicida trama ilegal de Somalia- no hace esa conexin, pero encuentra una fuente respetable para decir sobre Somalia lo que seres ms sensibles han estado diciendo desde que empez la operacin de la Guerra Contra el Terror: que Bush y Zenawi han convertido Somalia que haba conocido sus primeras medidas de paz y estabilidad en muchos aos bajo la alianza de grupos islmicos expulsados por la invasin- en una rplica del infierno construido por Bush en Iraq. Desde luego, el personaje disidente es un demcrata el congresista Donald Payne, de Nueva Jersey-, por lo que las crticas pueden etiquetarse sin peligro de ataque partisano, manteniendo as el equilibrio sagrado del periodismo dominante. Pero la observacin de Payne, motivada o no por una accin partisana, es sencillamente una descripcin de la verdad objetiva: Estamos bagdadizando Mogadiscio y Somalia. Estamos haciendo que los pueblos se sientan terriblemente maltratados y les estamos empujando hacia posiciones ms radicales.

Este es en efecto el quid de la cuestin. Al igual que en Iraq, la invasin, ocupacin, represin, corrupcin y brutalidad desencadenadas en Somalia han hecho que mucha gente se radicalice y otorgue poderes a las facciones ms extremistas de la alianza islmica. Al igual que en Iraq y en Afganistn, la Guerra Contra el Terror est provocando una abundante cosecha de terroristas. De hecho, esta dinmica es tan obvia que cualquier cnico casi creera que ese es el objetivo actual de la Guerra Contra el Terror: generar ciclos incesantes de guerra y sufrimiento, junto al botn del pillaje de guerra y el aumento del poder estatal que inevitablemente les siguen.

Por supuesto que el sufrimiento del pueblo somal no ocupa espacio alguno en todas esas maquinaciones del gran juego geopoltico. Por qu iba a ocuparlo? Bush y la clase poltica estadounidense han matado ya a un milln de iraques y expulsado de sus hogares a otros cuatro, mientras el mundo entero se limitaba a observar; con toda seguridad que nadie va a retorcerse las manos sobre los muertos y los don nadie desamparados en una tierra que el mundo abandon hace tiempo ya.

Extractos del artculo del New York Times Somalias Government Teeters On Collapse (1):

Nota de la T.:

(1) Enlace con artculo mencionado por el autor [El Gobierno de Somalia al Borde del Abismo]:

http://www.nytimes.com/2008/03/29/world/africa/29somalia.html?_r=1&scp=7&sq=Somalia&st=nyt&oref=slogin

(2) Para entender mejor el conflicto de Somalia, puede consultarse, entre otros, el artculo de Muhammad Hassan sta no es una guerra entre Etiopa y Somalia en la traduccin publicada en Rebelin el 17 de enero de 2007:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=44860

Enlaces con texto original en ingls:

http://www.chris-floyd.com/content/view/1472/135/

http://uruknet.info/?p=m42671&s1=h1


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter