Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-04-2008

"Usted no! Usted!!!"

Uri Avnery
Rebelin

Traducido por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.


Eh!, quteme las manos de encima! Usted no! Usted!!!, se oye la voz de una joven mujer en la oscuridad del cine. Un chiste viejo.

Eh!, quite sus manos del Tbet!, clama el coro internacional. Pero no de Chechenia! No del Pas Vasco! Y, por supuesto, no de Palestina!. Y esto no es un chiste.

Como todos los dems, apoyo el derecho del pueblo tibetano a la independencia o, por lo menos, a la autonoma. Como todos los dems, condeno las acciones del gobierno chino. Pero al contrario que todos los dems, no estoy dispuesto a unirme a las manifestaciones.

Por qu? Porque tengo la incmoda sensacin de que alguien est lavando mi cerebro, de que lo que est pasando es un ejercicio de hipocresa.

No me importa un poco de manipulacin. Despus de todo, no es por casualidad que los altercados empezaran en el Tbet en vsperas de los Juegos Olmpicos de Pekn. Eso est bien. Un pueblo que lucha por su libertad tiene derecho a usar cualquier oportunidad que se le presente para proyectar su lucha.

Apoyo a los tibetanos a pesar de que es obvio que los estadounidenses se estn aprovechando de la lucha para sus propsitos. Claramente, la CIA ha planeado y ha organizado los alborotos y los medios de comunicacin estadounidenses estn dirigiendo la campaa mundial. Es una parte del forcejeo oculto entre EEUU, la superpotencia reinante, y China, la superpotencia emergente; una nueva versin del Gran Juego que se jug en Asia central en el siglo XIX entre el imperio britnico y Rusia. El Tbet es una ficha en este juego.

Incluso estoy dispuesto a ignorar el hecho de que los mansos tibetanos han llevado a cabo un pogromo asesino contra chinos inocentes, matando a mujeres y hombres y quemando casas y tiendas. Este tipo de excesos detestables ocurre durante las luchas de liberacin.

No, lo que realmente me indigna es la hipocresa de los medios de comunicacin mundiales. Lanzan rayos y truenos con respecto al Tbet. En miles de editoriales y debates se amontonan maldiciones e invectivas sobre la malvada China. Parece como si el tibetano fuera el nico pueblo de la tierra a quien se le niega el derecho a la independencia por la fuerza bruta, como si slo con que Pekn quitara sus sucias manos de los monjes vestidos de azafrn, todo se solucionara y viviramos en el mejor de los mundos posibles.

No hay duda de que el pueblo tibetano tiene derecho a gobernar su propio pas, dar alas a su cultura nica, promover sus instituciones religiosas e impedirles a los colonos extranjeros que los inunden.

Pero los kurdos de Turqua, Iraq, Irn y Siria, no tienen derecho a lo mismo? Los habitantes del Sahara Occidental cuyo territorio est ocupado por Marruecos? Los vascos en Espaa? Los corsos apartados de la costa de Francia? Y la lista es larga.

Por qu adoptan los medios de comunicacin del mundo una lucha de independencia y, a menudo, ignoran cnicamente las otras luchas por la independencia? Acaso es ms roja la sangre de un tibetano que la de mil africanos del este del Congo?

Una y otra vez intento encontrar una respuesta satisfactoria a este enigma. En vano.

Emmanuel Kant nos pidi: Actuar como si el principio por el qu se acta fuera a convertirse en una ley universal de la naturaleza (tratndose de un filsofo alemn, lo expres en un lenguaje mucho ms enrevesado) Es conforme a esta regla la actitud hacia el problema tibetano? Refleja nuestra actitud hacia la lucha por la independencia de los dems pueblos oprimidos?

En absoluto.

Entonces, qu origina que los medios de comunicacin internacionales hagan diferencias entre las distintas luchas de liberacin que se libran por todo el mundo?

Aqu estn algunas de las consideraciones pertinentes:

- Tiene el pueblo que busca la independencia una cultura especialmente extica?

- Son sus gentes atractivas, es decir sexys, a la vista de los medios de comunicacin?

- La lucha est liderada por una personalidad carismtica del agrado de los medios de comunicacin?

- Los medios de comunicacin detestan al gobierno opresor?

- El gobierno opresor pertenece al campo pro estadounidense? ste es un factor importante, puesto que Estados Unidos domina una gran parte de los medios de comunicacin internacionales y sus redes de agencias informativas y su televisin definen en gran medida la agenda y la terminologa de la cobertura informativa.

- Hay intereses econmicos involucrados en el conflicto?

- El pueblo oprimido dispone de portavoces cualificados que pueden llamar la atencin y manipular los medios de comunicacin?

Si tenemos en cuenta todos esos factores no hay nadie como los tibetanos. Disfrutan de las condiciones idneas.

Bordeado por el Himalaya, el Tbet est ubicado en uno de los paisajes ms bellos de la tierra. Durante siglos, slo llegar era una aventura. Su religin nica despierta curiosidad y simpata. Su no violencia es muy atractiva y suficientemente elstica para ocultar incluso las atrocidades ms deleznables, como el reciente pogromo. El lder desterrado, el Dalai Lama, es una figura romntica, una estrella del rock de los medios de comunicacin. El rgimen chino es odioso para muchos; para los capitalistas porque es una dictadura comunista, para los comunistas porque se ha convertido al capitalismo. Promueve un materialismo espeso y feo, al contrario que los espirituales monjes budistas que pasan su tiempo en oracin y meditacin.

Cuando China construye una va frrea a la capital tibetana a travs de ms de mil inhspitos kilmetros, Occidente no admira la ingeniera, sino que ve (con razn) un monstruo de hierro que lleva cientos de miles de colonos Han chinos al territorio ocupado.

Y, por supuesto, China es una potencia en crecimiento cuyo xito econmico amenaza la hegemona de Estados Unidos en el mundo. Una gran parte de la enferma economa estadounidense ya pertenece, directa o indirectamente, a China. El gran imperio estadounidense se est hundiendo desesperadamente en la deuda y China puede ser pronto el principal prestamista. La industria manufacturera de EEUU se muda a China, llevndose millones de puestos de trabajo con ella.

Comparado con estos factores, que pueden ofrecer, por ejemplo, los vascos? Como los tibetanos, habitan en un territorio contiguo, la mayor parte en Espaa y algo en Francia. Tambin es un pueblo antiguo con cultura e idioma propios. Pero no son exticos y no atraen especialmente la atencin. No hacen ruedas de plegarias ni se visten de monjes.

Los vascos no tienen un lder romntico como Nelson Mandela o el Dalai Lama. El Estado espaol que se erigi de las ruinas de la detestada dictadura de Franco disfruta de una gran popularidad en el mundo. Espaa pertenece a la Unin Europea, que est ms o menos en el campo estadounidense: unas veces ms, otras veces menos.

La lucha armada de la clandestinidad vasca es odiada por mucha gente y est considerada como terrorismo, sobre todo despus de que Espaa concert con los vascos una autonoma de largo alcance. En estas circunstancias, los vascos no tienen ninguna oportunidad en absoluto de ganar el apoyo mundial para su independencia.

Los chechenos deberan estar en una posicin mejor. Tambin son un pueblo separado que ha sido oprimido durante mucho tiempo por los zares del imperio ruso, incluidos Stalin y Putin. Pero ay!, son musulmanes y, en el mundo occidental, la islamofobia ahora ocupa el lugar que estuvo reservado durante siglos para el antisemitismo. El Islam se ha convertido en sinnimo de terrorismo, se ve como una religin de sangre y muerte. Pronto se revelar que los musulmanes matan a los nios cristianos y utilizan su sangre para cocer el pan de pita (En realidad es, por supuesto, la religin de docenas de pueblos inmensamente diferentes, de Indonesia a Marruecos y de Kosovo a Zanzbar).

Estados Unidos no teme a Mosc como a Pekn. China es diferente, Rusia no parece un pas que pueda dominar el siglo XXI. Occidente no tiene inters en renovar la Guerra Fra, como lo tiene en renovar las Cruzadas contra el Islam. Los pobres chechenos, que no tienen ningn lder carismtico o portavoces relevantes, han sido desterrados de los titulares. Por lo que al mundo respecta, Putin puede golpearles tanto como quiera, matar a miles y borrar pueblos enteros.

Eso no impide a Putin apoyar las exigencias de Abjasia y Osetia del Sur de separarse de Georgia, un pas que enfurece a Rusia.

Si Emmanuel Kant supiera lo qu est pasando en Kosovo, se estara rascando la cabeza.

La provincia exigi su independencia de Serbia y yo, personalmente, lo apoy con todo mi corazn. Es un pueblo separado, con una cultura diferente (albanesa) y su propia religin (Islam). Despus de que el popular lder serbio Slobodan Milosevic intentara expulsarlos de su pas, el mundo despert y proporcion apoyo moral y material para su lucha por la independencia.

Los kosovares albaneses constituyen el 90% de los ciudadanos del nuevo Estado, que tiene una poblacin de dos millones. El otro 10% son serbios que no quieren ser parte del nuevo Kosovo. Quieren que las reas en las que viven sean anexionadas a Serbia. Tienen ese derecho segn la mxima de Kant?

Yo propondra un principio moral pragmtico: Cada poblacin que habita un territorio definido y tiene un carcter nacional claro tiene derecho a la independencia. Un estado que quiera mantener esa poblacin tiene que procurar que se sientan cmodos, que reciban plenamente sus derechos, que disfruten de igualdad y tengan una autonoma que satisfaga sus aspiraciones. Para abreviar: que no tengan ninguna razn para desear la separacin.

Esto es aplicable al Canad francfono, a los escoceses en Gran Bretaa, los kurdos en Turqua y en otras partes, a los diferentes grupos tnicos de frica, a los pueblos indgenas de Amrica Latina, a los Tamiles en Sri Lanka y a muchos ms. Cada uno tiene derecho a escoger entre la plena igualdad, la autonoma y la independencia.

Esto nos conduce, por supuesto, al problema palestino.

En la competicin por la simpata de los medios de comunicacin mundiales, los palestinos no tienen suerte. Segn todas las normas objetivas tienen derecho a la plena independencia, exactamente como los tibetanos. Habitan un territorio definido, son una nacin especfica, existe una frontera clara entre ellos e Israel. Hay que tener una mente retorcida para negar estos hechos.

Pero los palestinos estn sufriendo varios golpes crueles del destino: el pueblo que los oprime reclama para s mismo la corona de ltima vctima. El mundo entero simpatiza con los israeles porque los judos fueron las vctimas del crimen ms horrendo del mundo Occidental. Eso crea una situacin extraa: el opresor es ms popular que la vctima. Cualquiera que apoye a los palestinos automticamente se convierte en sospechoso de antisemitismo y de negar el Holocausto.

Adems la gran mayora de los palestinos son musulmanes (nadie presta atencin a los cristianos palestinos). Puesto que el Islam suscita miedo y odio en Occidente, la lucha palestina se ha convertido automticamente en una parte de esa amorfa y siniestra amenaza, el terrorismo internacional. Y desde los asesinatos de Yasser Arafat y el jeque Ahmed Yassin, los palestinos no tienen ningn lder especialmente relevante; ni en Fatah ni en Hams.

Los medios de comunicacin mundiales derraman lgrimas por el pueblo tibetano cuyas tierras son ocupadas por colonos chinos. Quin se preocupa de los palestinos de cuya tierra se apropian nuestros colonos?

En el tumulto mundial sobre el Tbet, los portavoces israeles se comparan -por extrao que parezca- con los pobres tibetanos, no con los malvolos chinos. Muchos creen que es bastante lgico.

Si Kant levantara la cabeza y se le preguntara por los palestinos, probablemente contestara: Denles lo que creen que hay que darles a todos y no vuelvan a despertarme para hacerme preguntas tontas.

Original en ingls:

http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1207434781/

Carlos Sanchis y Caty R. pertenecen a los colectivos de Rebelin, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.



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