Portada :: frica :: Sahara: 40 aos de exilio y lucha
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-04-2008

Entrevista al activista y defensor de DDHH saharaui, Brahim Noumria (y III)
El humo que nunca ser lluvia

M.L. Gonzlez
Rebelin


Cuando Rebelin publicaba, el pasado mircoles, la primera parte de esta charla (*) con el activista saharaui Brahim Noumria haban pasado pocos das del inicio de una nueva huelga de hambre por parte de los presos polticos saharauis en las crceles marroques. Uno de ellos, Louali Amidn, se encontraba en una situacin crtica debido a las secuelas de huelgas anteriores y el propio Noumria haba escrito una carta, dirigida a las organizaciones internacionales de DDHH pidiendo que insistieran en la presin al Gobierno de Marruecos de cara a abrir el dilogo con los presos y poner fin a esa huelga.

Desde su perspectiva, cuando las dificultades se multiplican, y las puertas se cierran, uno acude incluso a opciones que le parecen de por s imposibles. Si escrib esa carta para las ONGs internacionales fue porque conozco bien la situacin de ese joven de 23 aos, que fue operado durante la huelga de hambre de 51 das del 2005 y, adems, porque aunque cualquiera de los activistas saharauis saben que el coste de la militancia es alto, yo tambin s lo duro y difcil que es pasar por esa experiencia. De todos modos, y con respecto a los presos polticos, creo que debamos pensar en hacer algo duradero; porque no es posible que cada vez que se libere a un grupo se paren las acciones de protesta sabiendo de antemano que otros van a ser detenidos y que habr que empezar de nuevo en das o, quizs en semanas. La lgica nos obliga a formar, ya, una red que se ocupe de los represaliados por asuntos polticos. Desde mi punto de vista, si nos adelantamos a lo que sabemos que va a ocurrir, conservaremos ms tiempo la energa de la lucha y le daremos mayor continuidad.

La llamada del fuego

Por otra parte, y en lo que refiere a la vuelta a las armas como nica va que los sectores juveniles del pueblo saharaui ven para precipitar algn tipo de cambio en la situacin de un conflicto, que no slo ha marcado su vida, sino que condiciona de manera absoluta su futuro, Noumria reconoce que el estancamiento del tema saharaui abre paso a la extensin de ideas como sta. Es imposible que ningn pueblo, tampoco el saharaui, acepte la vida en el exilio o, en el otro lado, la vida bajo la ocupacin sin recurrir todos los medios de resistencia. La vuelta a las armas es una de las opciones que siempre estn sobre la mesa, aunque el Frente Polisario intenta que se respete la voluntad del pueblo saharaui sin que tenga que haber ms derramamiento de sangre. Todos los saharauis coinciden en que la guerra no beneficia a ninguno de los dos pueblos, ni al marroqu y al saharaui. No cabe duda de que los saharauis fueron obligados a recurrir a las armas para defenderse de la invasin brbara y de la guerra sucia de Marruecos. De hecho, todo el mundo (incluso la ONU) reconoce la legitimidad de la lucha del Frente Polisario como movimiento de liberacin.

La guerra no es algo nuevo en nuestro mundo, pero s lo es la falta de respeto a la legalidad internacional y a la carta magna de la ONU, en lo concerniente a la descolonizacin. Tambin es nuevo el silencio de la comunidad internacional sobre las barbaridades cometidas por Marruecos en los territorios ocupados del Sahara Occidental o la oposicin a que se publique el ltimo informe del Alto Comisionado de Derechos Humanos en la ONU sobre la situacin de los DDHH en el Shara Occidental. Pero lo que realmente destaca ms por su novedad es que pases que supuestamente defienden los DDHH en el resto del planeta le vendan armas y materiales de tortura a Marruecos.

Marruecos y la Comunidad Internacional no deben dejar pasar esta oportunidad de solucionar pacficamente el conflicto y, a la vez, ni Marruecos ni sus aliados deben esperar que el humo se convierta en lluvia, quiero decir, que el tiempo haga que las tesis del Polisario se flexibilicen an ms. El Polisario ha cedido todo lo poda cuando acept que el referndum afectara slo a las fronteras de 1975, sin incluir las del territorio que Espaa entreg a Marruecos en el 57 como pago a su cooperacin contra el ejrcito de liberacin saharaui en la operacin Esponja. Ha cedido todo lo que poda cuando acept el alto el fuego sin la condicin de poner las riquezas naturales saharauis (pesca y fosfatos) bajo control de la ONU , y an ms, cuando acept el plan Baker segn el cual decenas de miles de marroques censados despus de 1975 en los territorios ocupados podrn decidir sobre el futuro del pueblo saharaui .

Si Marruecos y sus aliados piensan que el Polisario va a ponerle en bandeja el territorio del Shara Occidental estn muy equivocados. Eso no suceder ni en sueos.

Canarias, Garzn y el juicio de la Historia

En su gira por el Estado Espaol Brahim Noumria ha visitado el archipilago canario, un territorio donde el movimiento de solidaridad con el pueblo saharaui es especialmente relevante. Durante su estancia, el activista saharaui ha podido tomar el pulso a la clase poltica de las islas y en base a ello afirma que Canarias se beneficiara mucho de la solucin del conflicto sahraui-marroqu , pero slo si se logra que sta sea duradera. Por esa razn y siguiendo esa lgica, se concluye que el gobierno canario debe presionar a favor del respeto a la legalidad internacional, porque es la nica va para la materializar el fin del conflicto.

En este punto, creo necesario puntualizar que hay una realidad absoluta que algunos partidos y responsables polticos ignoran, esto es, la decisin del pueblo saharaui, al precio que sea, de obtener su libertad y su independencia. As el conflicto dure veinte o cien aos ms, ese no es un problema para los saharauis; ms bien el problema es para Marruecos que seguir arrastrando la carga econmica que supone la ocupacin y ver cmo su situacin interna se deteriora cada vez ms. Este es el mensaje que deben entender los polticos que creen, por ejemplo, que haber quitado el mural de piedra con la bandera del Frente Polisario, que ha sido vista durante aos desde el aeropuerto de Gran Canaria, equivale a borrar la existencia del pueblo saharaui y, ms all, a borrar la solidaridad del pueblo canario con nuestra lucha.

La ltima parada antes de la despedida tiene nombre propio, Baltasar Garzn, el magistrado de la Audiencia Nacional Espaola que ha admitido a trmite una querella por genocidio contra trece altos cargos de la gendarmera marroqu. Dicha querella tiene que ver con los hechos sucedidos justo despus de que Espaa abandonara a su suerte al pueblo saharaui y entregara ilegalmente el territorio a Marruecos y a Mauritania en 1975.

Cuando se le pregunta por este proceso y uno lee su respuesta, no hay lugar para las dudas. Bueno dice-, sera demasiado largo analizar en profundidad la querella, pero si algn resumen cabe hacer es que si los asesinos marroques no son juzgados por Garzn, la historia se encargar de hacerlo tarde o temprano.

(*) En las dos partes de esta entrevista publicadas en Rebelin los das 2 y 4 de abril se identifican las siglas CODESA con el Comit de Defensa Saharaui, siendo lo correcto hacerlo con los Colectivos de Defensores Saharauis.

Ver tambin:

Entrevista al activista y defensor de DDHH, Brahim Noumria (I)
Ni el Gobierno de Marruecos, ni sus aliados podrn matar la voluntad del pueblo saharaui de existir con dignidad

Entrevista al activista y defensor de DDHH, Brahim Noumria (II)
"Los amigos del pueblo saharaui en el mundo no pueden dejarse someter al silencio pretendido por Marruecos"


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