Portada :: Opinin :: J. Petras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2008

USA: libertad religiosa frente a religin de Estado, tica, poltica y estrategia
A propsito de un sermn del reverendo Jeremiah Wright

James Petras
Rebelin

Traducido para Cubadebate, Rebelin y Tlaxcala por Manuel Talens



Introduccin


El injurioso ataque de que ha sido objeto el esplndido, persuasivo y articulado sermn del reverendo Jeremiah Wright a favor de la dignidad humana (y la tenue defensa que hizo Barack Obama del reverendo en tono de disculpas) muestran claramente qu tipos de tica, poltica y estrategia imperan en la actualidad usamericana [1]. El reverendo Wright no se haba limitado simplemente a comentar en su homila una omisin tica de nuestro acontecer, sino que expuso los principios generales del comportamiento de los Estados, el papel de la conciencia individual ante los crmenes contra la humanidad y la necesidad de llamar a las cosas por su nombre y de implicarse frente al mal. La hostil reaccin y el carcter de las crticas que ha recibido dicho sermn por parte del espectro completo de polticos, medios de comunicacin y, en particular, de los partidos polticos y de dos (y medio) de los candidatos a la presidencia [2], ponen de manifiesto lo ms esencial de la relacin entre el Estado y la religin.

El aluvin de pginas sin sentido que se han arrojado contra el brillante anlisis del reverendo y su minuciosa diseccin de los grandes crmenes de nuestra poca recuerdan la venganza evanglica que precedi a la condena de Jesucristo, si bien sera necesario corregir las palabras benvolas de ste, ya que su clebre Padre, perdnalos, porque no saben lo que hacen (Lucas 24, 34) aqu no cuadran: estos asesinos verbales s saben lo que dicen. Por supuesto, la agresin contra el reverendo Wright busca explcitamente desacreditar y descalificar al senador Barack Obama, candidato demcrata a la presidencia que durante mucho tiempo ha sido miembro de la parroquia de la United Church of Christ de Chicago, regentada por Wright. Buena parte de los comentarios son acusaciones infames de que su sermn fue una bomba incendiaria, un panfleto anti-usamericano racista y polticamente extremista. Frases del sermn que criticaban la construccin del imperio fueron tachadas de maldiciones contra el pas. Condenas morales de la guerra y el dinero fueron descontextualizadas para acusar al reverendo de ser un hombre lleno de odio, un incitador de prejuicios y un racista extremista. Las injurias y los injuriadores provenan de crculos polticos liberales y conservadores, de escritores, de expertos en los medios y de comentaristas polticos.

Por su parte, el candidato a presidente Barack Obama bas su defensa? de Wright en establecer una separacin estricta entre, por un lado, la persona (o la personalidad) afable, benigna y respetada del reverendo y, por el otro, su anlisis, su diagnstico poltico y su sentencia, que consider inaceptables. Al defender al mensajero mientras que condenaba el mensaje, Obama se puso de parte de los defensores polticos y los apologistas de un orden brutal, militarista e imperial, lo cual le ha permitido seguir adelante en su campaa electoral.


Bases tericas y analticas fundamentales


El reverendo Jeremiah WrightEl sermn de Wright se bas en cuatro puntales tericos y conceptuales:

A) En primer lugar, la idea principal era que las continuas guerras imperiales a gran escala y las acciones militares dan lugar a contraataques, que tienen como objetivo propiedades y vidas usamericanas, tanto militares como civiles, dentro y fuera de USA. Dado el autoritario ambiente poltico y la hostilidad de los medios, con el fin de corroborar su aseveracin, Wright cit las palabras de Edward Peck, un antiguo embajador de Washington y miembro durante mucho tiempo del Departamento de Estado. Contrariamente a los analistas polticos proimperiales que predominan en las universidades ms prestigiosas de USA los cuales desestiman las bases historiogrficas de las interpretaciones crticas con el imperio, los argumentos tericos de Wright se basan en experiencias histricas, que l enumer para reforzar su propsito. Su discurso se teje en torno al ataque rabe-musulmn del 11 de septiembre contra el World Trade Center y el Pentgono. Cit las salvajes agresiones coloniales y poscoloniales contra Oriente Prximo, incluidos los ataques militares y el boicot econmico de Iraq, el bombardeo de Sudn, el apoyo usamericano de regmenes terroristas y la destruccin israel de vidas palestinas y libanesas. La frmula de causa-efecto utilizada por Wright accin imperial seguida de reaccin contraimperial refuta los argumentos propagandsticos de esos prestigiosos catedrticos, quienes extrapolan la violencia contraimperial para alejarla del ensangrentado marco histrico usamericano, y ello con el fin de presentar la siguiente accin imperialista como una reaccin defensiva.

La correccin histrica y terica que hace Wright de las falsas premisas sobre las que se basan profesores ortodoxos y polticos convencionales en lo relativo a la violencia internacional establece las bases para un comentario detallado y un juicio moral de los principales conflictos de nuestro tiempo.

Al enumerar de forma sucinta la secuencia de acciones militares violentas usamericanas, desde el robo de territorios a los indios nativos del pas hasta la destruccin nuclear de Hiroshima, pasando por las guerras coloniales en frica, la invasin de Panam y el bombardeo de la isla de Granada, Wright estableci la base histrica de su sentencia, a saber, que el motor de la poltica exterior de USA es el militarismo y el dinero. Sus crticos, incapaces o mal dispuestos a poner en entredicho su relato histrico, han recurrido a ataques personales mediante la tcnica de la calumnia, atribuyndole un estilo estridente o un lenguaje incendiario.

B) En segundo lugar, Wright ofreci una argumentacin socio-psicolgica para entender el sentimiento masivo de violencia entre las elites contemporneas tras el 11 de septiembre, sentimiento que fue imbuido y manipulado desde arriba para que aceptasen la respuesta militar.

Wright estableci una secuencia de sentimientos psicolgicos en tres etapas: 1) la veneracin por los sitios atacados y la pena por las vctimas; 2) la venganza contra un Otro general (designado por los gobernantes imperiales) y 3) el odio y la guerra contra enemigos e inocentes desarmados, sin distincin. Recurriendo a analogas histricas con textos bblicos el Salmo 137, que trata de la veneracin de los israelitas al templo de Jerusaln, de la destruccin de ste por los caldeos y del retorno y venganza israelitas (matanza y expulsin de todos aquellos ajenos a la tribu de Israel) [3], Wright dibuja un paralelo con la veneracin usamericana por el dinero, simbolizada por el World Trade Center, y por los ejrcitos (el Pentgono); con su sed de venganza arraigada en los sentimientos de dolor, pena, clera, indignacin, destruccin y carnicera sin sentido, todo lo cual conduce, segn Wright, al odio y a las exigencias de que se ataque y castigue a alguien exterior (para que pague por lo que hizo). En los tiempos que corren, esto implica matar a adversarios armados y a civiles desarmados: en Afganistn y en Iraq, a soldados y civiles. Wright elucida con brillantez el vnculo emotivo y poltico entre veneracin (por las prdidas) y guerra, presumiblemente para restaurar los lugares venerados del dinero (la credibilidad financiera) y la potencia militar (la credibilidad imperial).

El entramado socio-psicolgico de Wright nos permite comprender la manera en que el gobierno de Bush combin los objetos de veneracin de masas (la prdida de vidas humanas) con los lugares sagrados de la elite (Wall Street y el Pentgono) para convertirlos en una poderosa mquina de guerra. Curiosamente, la cita que hizo Wright de la indiscriminada venganza bblica israel (Bienaventurado el que tomar y estrellar tus nios contra las piedras, versculo 9 del salmo 137) es el reflejo de la poltica y la prctica llevadas a cabo por los israelitas usamericanos contemporneos del Pentgono que disearon la total destruccin y el desmembramiento de Iraq. Incluso si Wright no seal dicho paralelismo en su homila, ste salta a la vista en su mencin de las injusticias actuales, ms concretamente de la opresin que los israeles ejercen sobre los palestinos como parte de las injusticias del mundo.

C) En tercer lugar, el reverendo Wright vincul su anlisis histrico y terico con una serie de sentencias morales y prescripciones polticas. Todas las guerras de los ltimos 500 aos han tenido dimensiones econmicas y raciales (riqueza y color), pues han enfrentado a elites blancas ricas contra pobres de color. La violencia imperial provoca la violencia de los oprimidos; el terror de Estado que se sustenta en la superioridad armamentista engendra individuos deseosos de sacrificar sus vidas con respuestas terroristas. Confrontado con estas condiciones histricas y sociales, Wright aconsej al pueblo usamericano (no slo a sus feligreses negros) que hagan un examen de conciencia. Al hacer hincapi y dar prioridad al examen de conciencia, Wright buscaba debilitar el esfuerzo de las elites polticas por dirigir la atencin de las masas hacia las faltas de otros pueblos, que son el objetivo imperial de las agresiones. Wright recalc la necesidad de crear una solidaridad principal (en la familia) y una solidaridad secundaria (en la comunidad), as como un afecto (el amor), para romper el vnculo con la elite guerrerista. Al enfatizar la necesidad del examen de conciencia, Wright rechaz abiertamente la fidelidad ciega a la elite y la fe en las mentiras de sta, destinadas a la guerra.

D) La lgica socrtica del examen crtico de conciencia (concete a ti mismo) y de la solidaridad permite que Wright prevea un futuro de transformacin social. Armado con un conocimiento social de la realidad histrica y actual de las guerras imperiales, declaradas por la ambicin de las elites, Wright postul la necesidad de cambios estructurales fundamentales ...en la manera que hemos estado haciendo las cosas como sociedad, como pas, como mxima potencia arrogante. No podemos seguir destrozando otros pases. En otras palabras, Wright vincul los cambios en el conocimiento espiritual y social del individuo con la accin social y poltica colectiva, dirigida a una transformacin fundamental de la estructura social y del sistema econmico y poltico, es decir, de todo eso que nos hace ser un superpoder arrogante.

Segn sus propias palabras, Wright quiere convencer al pueblo usamericano de que transforme las guerras militares imperiales en guerras polticas internas contra el racismo y las injusticias de clase. Propuso una redistribucin fundamental de la riqueza a travs de la reasignacin del presupuesto pblico. Citando el regalo de 1.300 billones de dlares en exenciones de impuestos para los ricos, replic con una propuesta de financiacin pblica de asistencia mdica universal y de reconstruccin del sistema educativo para ponerlo al servicio de los pobres.

El reverendo Wright, al dirigirse al pueblo usamericano, no slo conden las catstrofes humanas infligidas por los arrogantes constructores del superimperio a los trabajadores dentro y fuera del pas, sino que seal las fenomenales oportunidades histricas que existen para el cambio. El suyo no fue un mensaje de salvacin espiritual en otro mundo extraterrenal: es un llamado a la accin aqu y ahora; no es una crtica superficial del mal comportamiento individual o de polticas fallidas (como dira luego Obama, su antiguo feligrs), sino un profundo anlisis estructural del fracaso de un sistema que est pidiendo a gritos una transformacin social de las polticas actuales de guerras imperiales y de terrorismo estatal e individual.


Conclusin

Las razones que explican los feroces y repetidos ataques personales contra el reverendo Wright por parte de los medios, los dirigentes polticos y los apologistas acadmicos del imperio estn ms claras que el agua: buscan impedir que un anlisis enrgico, razonable, lgico y relevante como el de Wright pueda influir en la opinin pblica usamericana o afecte de cualquier modo la campaa presidencial.

De similar importancia, los ataques de los polticos y de los medios contra el reverendo Wright pretenden destruir la libertad de conciencia, es decir, la separacin de la Iglesia y el Estado. Lo que buscan los crticos es una religin y unas figuras religiosas al servicio del Estado, que bendigan a los planificadores de la guerra, que honren a los criminales de guerra, que despierten el odio de las masas contra pueblos previamente designados por el Estado. El superpoder arrogante honra a los pastores, a los sacerdotes y a los rabinos que siguen la poltica estatal vomitando odio contra rabes y musulmanes. Lo que hace el reverendo Wright, ni ms ni menos, es defender de palabra y de obra la libertad y la autonoma de individuos e instituciones contra la voraz diseminacin del poder estatal totalitario.

Es evidente que el irracional e injurioso ataque contra el reverendo Wright es un truco poltico reaccionario ms en una campaa electoral racista y, sobre todo, un ataque fundamental contra nuestras libertades democrticas y contra la autonoma de nuestras instituciones religiosas.


Notas del traductor

[1] Vase, por ejemplo, este comentario de un sitio web cristiano en espaol: http://www.noticiacristiana.com/news/newDetails.php?idnew=83829

[2] Esta irona retrica de James Petras se explica porque tanto Hillary Clinton como John McCain se apresuraron a criticar sin matices el sermn de Wright, mientras que Barack Obama, el "medio candidato", se situ en el limbo de la ambigedad.

[3] He aqu el Salmo 137 (tomado de la Biblia en versin de Reina-Valera, 1909):

1 Junto los ros de Babilonia, All nos sentbamos, y aun llorbamos, acordndonos de Sin.
2 Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas.
3 Y los que all nos haban llevado cautivos nos pedan que cantsemos, y los que nos haban desolado nos pedan alegra, diciendo:
4 Cantadnos algunos de los himnos de Sin. Cmo cantaremos cancin de Jehov en tierra de extraos?
5 Si me olvidare de ti, oh Jerusaln, mi diestra sea olvidada.
6 Mi lengua se pegue mi paladar, si de ti no me acordare; si no ensalzare a Jerusaln como preferente asunto de mi alegra.
7 Acurdate, oh Jehov, de los hijos de Edom en el da de Jerusaln; quienes decan: arrasadla, arrasadla hasta los cimientos.
8 Hija de Babilonia destruida, bienaventurado el que te diere el pago de lo que t nos hiciste.
9 Bienaventurado el que tomar y estrellar tus nios contra las piedras.

El escritor y traductor espaol Manuel Talens es miembro de Cubadebate, Rebelin y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingstica. Su novela ms reciente es La cinta de Moebius (Alcal Grupo Editorial, 2007). Durante el mes de abril de 2008 aparecer su libro de ensayos Cuba en el corazn, publicado por la misma editorial. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.

 

 

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter