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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2008

Israel se prepara para celebrar el sesenta aniversario de su nacimiento, seis dcadas de destruccin para los palestinos
Jalear el genocidio

Khaled Amayreh
Al-Ahram Weekly

Traducido del ingls por Beatriz Morales Bastos


Israel est planeando celebrar su sesenta aniversario el 18 de mayo de 2008 con una fanfarria espectacular y toda una pltora de destacados eventos.

Segn la pgina web del gobierno israel Israelfestival.com, el festival incluir "diversiones sin fin, [un] desfile de modelos, venta de diferentes comidas tnicas, bailes folclricos israeles, arte y artesana, pabellones y exhibiciones de arte de la cultura y la herencia juda e israel".

Se espera que el acto de central de la ceremonia se celebre en Jerusaln oeste y que acudan a l tanto dirigentes polticos y militares israeles como dignatarios extranjeros. Entre los que se espera que acudan estn el presidente estadounidense George W Bush, el presidente francs Nicolas Sarkozy y la canciller alemana Angela Merkel.

Los medios de comunicacin y las ONG israeles ya han empezad en serio o las celebraciones. Por ejemplo, la televisin israel ha empezado a emitir una nueva serie llamada Shishim (que significa "sesenta"), que es una retrospectiva de las seis dcadas desde la creacin de Israel en mayo de 1948. La serie, que se empez a emitir el 31 de marzo, est dividida en seis episodios, cada uno de ellos dedicado a una de las dcadas que sucedieron a la creacin del Estado.

Israel espera que estas fastuosas celebraciones sirvan para promover Israel y para mejorar su cuestionado prestigio en el exterior. "Es una oportunidad para celebrar nuestros logros, nuestros xitos y nuestro ser nacional", se enorgulleci la ministra de Exteriores israel Tzipi Livni, quien todava no haba nacido en 1948.

Desde el punto de vista sionista, la historia de Israel es una historia de xitos. Israel es hoy una reconocida potencia poltica y militar, an cuando su poder se base en el patrocinio de entidades extranjeras. Con apenas siete millones de habitantes, incluyendo el casi milln y medio de no-judos (la mayora de ellos palestinos), Israel dirige ms o menos la poltica y las polticas de la nica superpotencia del mundo, Estados Unidos, gracias fundamentalmente a los poderosos lobbies judos de Washington.

El poder del lobby judo explica sobradamente la enormidad del apoyo financiero y militar estadounidense a Israel, que se cuantifica en cientos de miles de millones de dlares. De no haber existido este casi ilimitado apoyo financiero, econmico, tecnolgico, poltico y militar, Israel nunca habra sido capaz de sobrevivir, especialmente dadas sus tcticas depredadoras.

Israel, que ha estado organizando una virulenta campaa contra Irn por su adquisicin de tecnologa nuclear, es una potencia nuclear del mismo nivel que otras potencias nucleares establecidas y su supremaca militar -- al menos hasta verano de 2006 ha recorrido la mayor parte de Oriente Prximo, desde Turqua a Irn y desde el norte hasta el centro de frica.

Econmicamente, Israel tambin es una superpotencia econmica con un PNB que se acerca a los 0.5 trillones de dlares. De hecho, Israel es uno de los pocos Estados pioneros en el campo de la electrnica y en el del desarrollo de nuevas generaciones de medicina, y las farmacuticas israeles se reparten un mercado mundial que llega a los miles de millones de dlares.

A pesar de todos estos xitos y logros, Israel sigue siendo un Estado basado en el racismo, el apartheid y la criminalidad contra el pueblo palestino, de cuya tierra se apoder y a quien hasta el da de hoy est tratando eliminar. Por supuesto, no lo ha conseguido. Los palestinos permanecen, como entidad humana y como entidad nacional.

Para lograr sus objetivos, Israel trata de apoderarse como sea de la mayor cantidad posible de tierra palestina manteniendo en ella a la menor cantidad posible de palestinos. Las polticas y tcticas empleadas por Israel para lograr su objetivo son tanto directas como insidiosas y suponen una limpieza tnica y un crimen internacional de genocidio. Israel ha institucionalizado el racismo, ha arrasado con buldzeres cientos de pueblos y ciudades palestinas, ha confiscado con todo descaro tierras y propiedades palestinas, incluyendo casa privadas, y recientemente est construyendo el llamado "Muro de separacin" en Cisjordania cuyo objetivo principal es anexionarse la mayor cantidad posible de tierra palestina.

Lo ms importante de todo esto, Israel ha perfeccionado el terrorismo generalizado auspiciado por el Estado, una poltica deliberada que tiene por objetivo hacer la vida a los palestinos lo ms insoportable posible con el objetivo ltimo de forzarlos a abandonar tanto sus casas como sus tierras. Esto se hace a plena luz del da y ante los ojos de las principales potencias mundiales, como Estados Unidos, la Unin Europea, Rusia y China, que o bien permanecen callados o bien pronuncian unas escuetas palabras inocuas acerca de la necesidad de adherirse a un proceso de paz que tiene forma pero muy poca sustancia.

Hoy, mientras Israel se prepara para celebrar su sesenta aniversario, el robo generalizado de tierra palestina en Cisjordania, especialmente en Jerusaln este y sus alrededores, contina imparable. Aunque parezca increble, el pueblo palestino ha sobrevivido. Es ms, la resistencia palestina a la opresin israel es legendaria un rasgo que sigue desconcertando y frustrando a los estrategas israeles. Quiz es esta resistencia lo que est animando a influyentes dirigentes polticos, militares y religiosos israeles a hacer abiertamente un llamamiento al genocidio de los palestinos.

Recientemente, el vice-ministro de Defensa israel Matan Vilnai amenaz con "infligir un holocausto mayor" a los palestinos. De forma similar, un nmero cada vez mayor de rabinos vinculados a los dos mayores sectores religiosos de Israel, el sector religioso ultra-ortodoxo Haredi y el sector religioso nacional sionista, emiten un edicto tras otro permitiendo a los soldados israeles matar a voluntad civiles palestinos, nios incluidos, basndose en que en guerra toda la poblacin enemiga puede ser tratada como combatiente, nios incluidos.

Se podra imaginar que esto es una exageracin, pero no lo es. Recientemente el rabino Yisrael Rosen, director del Instituto Tsomet, un seminario religioso al que acuden los colonos israeles de Cisjordania, declar: "Hay que matar a todos los palestinos, hombres, mujeres y nios; incluso a sus animales". Y hace poco el rabino jefe de la ciudad de Safad, Shmuel Eliyahu, urgi al Estado y al ejrcito a colgar a los hijos del combatiente palestino que el mes pasado atac el Centro Merkaz Haarav, dirigido por colonos judos en Jerusaln este, y mat a ocho estudiantes talmdicos y cadetes militares en represalia por el asesinato por parte del ejrcito israel de ms de 130 palestinos, la mayora de ellos civiles inocentes, en Gaza.

El rapidsimo crecimiento del fascismo no afecta slo al sector religioso. El pasado mes de marzo los medios de comunicacin israeles citaban la amenaza de los miembros de Knesset y de ex-miembros del gobierno de ampliar las leyes discriminatorias contra los no-judos segn un modelo que recuerda a las leyes de Nuremberg aprobadas por la Alemania nazi. Segn se inform, un miembro del Knesset dijo a su colega rabe: "Llegar el da en que os echaremos de esta casa".

Estos ejemplos no asombran a nadie en un pas en el que algunos rabinos, como David Batsri, ensean abiertamente que los no-judos son animales y asnos. Una reciente encuesta de opinin publicada esta semana muestra que el 75% de los israeles apoyan la limpieza tnica de los rabes de la Palestina del Mandato -- Israel propiamente dicho y los territorios palestinos ocupados de Cisjordania, Jerusaln este y Gaza. Como es comprensible, la encuesta suscit airadas reacciones en la comunidad rabe israel. Jamal Zahalqa, miembro rabe israel del Knesset, sugiri que se est tratando a los rabes de la misma manera que se trat a los judos durante el Tercer Reich antes de la Segunda Guerra Mundial.

"El odioso olor del racismo y del fascismo se percibe en todos los rincones de este pas. Ustedes tiene que saber que nosotros no vinimos a Israel desde otra parte ... Al contrario, fue Israel quien nos invadi. Nosotros somos la poblacin originaria de esta tierra y nuestra legitimidad proviene de nuestra pertenencia a esta tierra, no de tener la ciudadana israel", afirm.

Zahalqa describi la encuesta como "otra muestra ms que pone de relieve el galopante crecimiento del racismo y del fascismo en Israel a consecuencia de las actuales oleadas de odio contra toda persona y toda cosa rabe".

Los temores de Zahalqa y de otros rabes israeles son reales. Hace poco, cientos de residentes rabes de Jaffa, Lod y Ramleh tomaron las calles para protestar contra la planificada expulsin, por parte del Estado, de la ciudad de Jaffa de miles de rabes residentes ah. Las autoridades han emitido rdenes judiciales de evacuacin y de destruccin de miles de casas bajo la acusacin de infligir las regulaciones referentes a la edificacin. El Estado tambin afirma que "las familias [han] perdido el derecho a seguir viviendo en sus casas ya que stas pertenecan a sus padres ... "

"Estamos aqu y no nos iremos. Viviremos en esta tierra o moriremos en ella. No dejaremos que toquis nuestras tierra o nuestros santos lugares", afirm el jeque Raed Salah, dirigente del movimiento rabe en Israel. "Todas vuestras leyes pertenece al cubo de la basura. No os tememos. Seguiremos viviendo en nuestra tierra", aadi.

El ao pasado Richard Falk, un reconocido judo estadounidense profesor de derecho y prctica internacional, escribi un articulo titulado "Nos arrastramos hacia un holocausto palestino"*, en el que adverta que Israel se est encaminando a la consumacin de un holocausto contra los palestinos. "Es una exageracin irresponsable si se asocia el trato dado a los palestinos con este historial criminal nazi de atrocidad colectiva? Pienso que no", afirm Falk.

Para justificar la analoga entre los nazis e Israel Falk argumentaba que los acontecimientos de Gaza (el bloqueo contra su poblacin calculada en un milln y medio de habitantes) eran especialmente alarmantes porque expresaban vvidamente una intencin deliberada por parte de Israel y de quienes lo apoyan de someter a toda una comunidad a unas condiciones extremadamente crueles que ponan en peligro su vida. "La sugerencia de que este modelo de conducta es un preparacin-de-holocausto representa un llamado bastante desesperado a los gobiernos del mundo y a la opinin pblica internacional para que acten urgentemente para impedir que estas actuales tendencias genocidas culminen en una tragedia colectiva", escribi Falk.

En resumen, desde el punto de vista del fascismo, Israel tiene mucho que celebrar en trminos de logros polticos y militares. Pero en trminos de justicia, moralidad y humanidad, uno lucha para que se llama por su nombre a un pas que est en la superficie de la tierra y que de una forma tan descarada practica la opresin y el racismo. Como tal, en su sesenta aniversario Israel sigue siendo lo que era cuando naci hace seis dcadas: un Estado construido sobre sangre, asesinatos, robos y mentiras.

Tiene Israel intencin de cambiar sus costumbres? No teman, puede que digan los dirigentes israeles. Es decir, a menos que usted sea palestino.

* N. de la T.: Se puede leer su traduccin al castellano en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=53148

Enlace con el original: http://weekly.ahram.org.eg/2008/893/re62.htm



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